La situación de vulnerabilidad en una comuna como San Nicolás es un fenómeno complejo y multidimensional, arraigado en la distribución desigual del progreso y la exclusión de diversos grupos sociales. Abordar esta realidad es fundamental para una gobernanza inclusiva y un desarrollo sostenible, que permita planificar para satisfacer las necesidades de todos los residentes y proporcionar accesibilidad, especialmente a los grupos más susceptibles a riesgos y privaciones, cuya mitigación a menudo escapa del control personal o familiar.

Contexto Geográfico y Demográfico de San Nicolás
Ubicación y Características Territoriales
La comuna de San Nicolás se encuentra en la Provincia de Punilla, dentro de la Región de Ñuble, en el valle del Itata. Sus coordenadas geográficas de ubicación corresponden a 36°30′0″S y 72°13′0″E. Limita al norte con la comuna de San Carlos, al oeste con las comunas de Ninhue y Portezuelo, y al sur con la comuna de Chillán. Posee una superficie de 491 Km².
Territorialmente, San Nicolás pertenece a la cuarta zona geomorfológica de Chile, conocida como la región central lacustre y de llano glacio-fluvio-volcánico. El 91% de la comuna se encuentra en la depresión intermedia, constituida por sedimentos glacio-fluvio-volcánicos. La morfología de este relieve está asociada a la tectónica de fallas, la erosión y, principalmente, a las características del clima mediterráneo, que se distingue por una estación larga de verano y un invierno con fuertes lluvias.
La morfología de la comuna se conforma por:
- Sectores casi planos (10,09%) y planos (18,99%) ubicados al noreste.
- Cerros (3,91%) y montañas (0,88%) en el sector de Santa Juana.
- Formas onduladas (6,29%) y suavemente onduladas (4,63%) en el sector de Dadinco al sureste.
- Formas ligeramente inclinadas (30,14%) en el sector de El Ala y (6,29%) en Rincón.
- Formas fuertemente onduladas (7,36%) en el suroeste.
Las formas de relieve predominantes son las ligeramente inclinadas, seguidas por las formas planas y casi planas, que en conjunto representan el 59% del territorio. En cuanto a la pendiente, el 18% del territorio presenta inclinaciones entre 0% y 1%, el 10,09% entre 1% y 3%, mientras que el 10,8% fluctúa entre 20% y 30%, y el 3,9% entre 30% y 50%. Este último porcentaje representa un riesgo de remoción alto si se encuentran cerca de centros poblados. Algunas formaciones, como los bloques graníticos ubicados en el sector noroeste de Santa Juana (5,4%), presentan una alta fragilidad y son susceptibles a la fragmentación.
Hidrografía
La hidrografía de San Nicolás está constituida por la hoya hidrográfica del río Itata, cuyo principal afluente es el río Ñuble. La hoya hidrográfica del río Ñuble abarca 5.097 km², con un caudal medido en altura de 106 m³/s y una longitud de 155 km. El río Ñuble nace en la ladera este del volcán Chillán. Esta cuenca tiene un régimen pluvial con poca influencia nival, a excepción de la parte alta del río Ñuble que muestra un carácter mixto. Otros ríos con régimen pluvial en la comuna incluyen el río Chillán, el río Changaral y el río Cato. El drenaje en la comuna varía entre imperfecto, bueno y pobre, condición territorial que tiene una relación directa con sectores posibles de inundar, lo que plantea una limitante para el desarrollo de actividades productivas.
Dinámica Demográfica y Población Activa
La comuna de San Nicolás ha experimentado un crecimiento constante en su población desde el periodo intercensal 1970-1982 (0.3%). Este aumento fue más marcado en 1982-1992 (1.7%), disminuyendo ligeramente en 1992-2002 (0.3%), para luego incrementar nuevamente entre 2002 y 2017 (1.2%).
En cuanto a la población activa, el 46% de los habitantes de San Nicolás declaró trabajar, con una edad promedio de 43 años. Del total de personas con empleo, solo el 33% corresponde a mujeres y únicamente el 5% combina trabajo y estudio.
Marco Conceptual de la Vulnerabilidad y Planificación Inclusiva
La marginación es un fenómeno multidimensional y estructural que surge de la desigual distribución del progreso y la exclusión de diversos grupos sociales, tanto del proceso como de los beneficios del desarrollo. Se asocia a la carencia de oportunidades y la ausencia de capacidades para adquirirlas o generarlas, así como a privaciones e inaccesibilidad a bienes y servicios fundamentales para el bienestar. Estos grupos enfrentan escenarios de elevada vulnerabilidad, cuya mitigación escapa del control personal o familiar.
La Nueva Agenda Urbana (NUA), en su artículo 20, presta especial atención a la lucha contra la discriminación que enfrentan los grupos marginados, incluyendo personas con discapacidad, personas que viven con el VIH/SIDA, personas mayores, pueblos indígenas y comunidades locales, habitantes de barrios marginales y asentamientos informales, personas sin hogar, trabajadores, pequeños agricultores y pescadores, refugiados, repatriados, desplazados internos y migrantes, independientemente de su situación migratoria.
La planificación urbana dirigida a grupos vulnerables es esencial para mejorar la calidad de vida de todos los residentes. El principio de "planeación desde los márgenes" (Satterthwaite, 2017) asegura que cuando se atienden las necesidades de las poblaciones marginadas, todos los habitantes se benefician. Por ejemplo, mejorar la infraestructura de saneamiento y agua, y brindar mejores servicios de atención médica a un vecindario, beneficia la vida de niñas y niños (miembros vulnerables) y, al mismo tiempo, mejora la vida de toda la comunidad. De igual forma, las personas mayores y las personas con discapacidades pueden tener dificultades para navegar por aceras y carreteras con un mantenimiento inadecuado; las mejoras a la infraestructura de tránsito benefician a todas las personas que las utilizan.
Por consiguiente, la planificación para grupos vulnerables debe ser integral y multisectorial. La Nueva Agenda Urbana (NUA 42) también subraya la importancia de involucrar a los grupos vulnerables en la participación cívica, abriendo oportunidades para el diálogo a través de enfoques sensibles a la edad y al género, y con especial atención a las contribuciones de todos los segmentos de la sociedad.

Fuentes de Datos para el Análisis Comunal
El análisis de la situación de San Nicolás se basa en una recopilación exhaustiva de datos de diversas fuentes oficiales. Cabe señalar que la cifra regional de 2017 no fue considerada, ya que a esa fecha la Región de Ñuble no existía legalmente como tal.
Las principales fuentes de información incluyen:
- Demografía y Población: Censo de Población y Vivienda 2017 y Proyecciones de Población 2021 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
- Socioeconomía: Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2017 y Registro Social de Hogares, ambos gestionados por el Ministerio de Desarrollo Social.
- Salud: Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud y Fondo Nacional de Salud (FONASA).
- Educación: Bases de datos del Ministerio de Educación (portales Datos Abiertos y Agencia de Calidad de la Educación) y del DEMRE (Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional de la Universidad de Chile). Se analizó el número de establecimientos educacionales y matrícula escolar (2018 y 2020 según dependencia administrativa y nivel de enseñanza), y los puntajes promedio de la prueba SIMCE de Cuarto, Sexto y Octavo Básico y Segundo Medio, para los tres últimos años disponibles.
- Economía Local: Estadísticas de Empresa del Servicio de Impuestos Internos (SII).
- Gestión Municipal: Datos Municipales del Sistema Nacional de Información Municipal (SINIM). Esto incluye ingresos municipales por fuente (monto y distribución porcentual), gastos municipales por área de gestión (montos), indicadores de educación y salud municipal, e indicadores de desarrollo y gestión territorial. También se consideraron el Impuesto Territorial de Beneficio Municipal y Patentes Acuícolas, así como la administración de Servicio de Salud Primaria y la posesión de un Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO).
- Seguridad: Estudio y Análisis del Delito - Estadísticas Delictuales de la Subsecretaría de Prevención del Delito, incluyendo tasas de denuncias por cada 100.000 habitantes.
- Participación Ciudadana: Se analiza la participación en procesos electorales (electores habilitados, votantes y porcentaje de participación) como indicador del interés ciudadano por la política a nivel comunal, regional y nacional.
Planificación Territorial y Capacidad de Acogida Industrial en San Nicolás
El ordenamiento del espacio en San Nicolás requiere que las actividades productivas estén sujetas a procesos de planificación territorial para determinar las zonas donde se llevarán a cabo actividades económicas, culturales y sociales. Esto implica armonizar las actividades humanas con el entorno natural para obtener un bienestar tanto económico como social.
Instrumentos de Planificación
- El Plan Regional de Desarrollo Urbano (PRDU) provee un marco de referencia para orientar a largo plazo las actuaciones sectoriales públicas y privadas en el territorio. La planificación urbana actual es sumamente compleja, requiriendo una visión integral de los diversos fenómenos que conlleva el crecimiento urbano. Estos lineamientos tienen un carácter indicativo y son vinculantes para los instrumentos de planificación comunal y para la autorización de construcciones en territorios rurales, zonificando el espacio para propósitos particulares.
- El Plan de Desarrollo Comunal (PLADECO) de San Nicolás muestra un diagnóstico de la comuna, abarcando diversos ámbitos. Destaca las amenazas al desarrollo económico, considerando necesaria la inversión y protección de los recursos hídricos, refiriéndose a los ríos Ñuble y Changaral.
- La sectorización se realiza a través del Plan Regulador Comunal (PRC) de San Nicolás, un documento legal que fija las reglas al interior de una ciudad respecto a lo que se puede o no construir y dónde, buscando armonizar los distintos usos de suelo y actividades (MINVU, 2016).
Concepto de Capacidad de Acogida Industrial
El estudio se ha dirigido a la actividad industrial, considerando cómo el medio acoge la misma en la comuna de San Nicolás. La capacidad de acogida consiste en un proceso de evaluación (Feijóo, 2013) utilizado para la identificación de sectores adecuados para el desarrollo de un uso en concreto, sirviendo como herramienta de la planificación territorial. Esta capacidad otorga el conocimiento necesario para el mejor uso de los espacios, dentro de los esquemas de planificación nacional, considerando que la realización de una actividad específica debiera beneficiar a la comunidad que la contiene.
La capacidad de acogida optimiza la localización de una actividad determinada (Barredo, 1996), siendo un concepto dinámico que varía según los valores de las aptitudes y el impacto sobre el territorio. Por lo tanto, las áreas de localización de la actividad serán determinadas en aquellas zonas donde se minimice el impacto y se maximice la aptitud. La metodología está orientada a la valoración de las oportunidades que el medio ofrece al desenvolvimiento de la actividad humana y al análisis de impacto, partiendo de la fragilidad del espacio a fin de establecer las limitantes de uso (Barredo, 1996; Galacho, 2006).

Metodología de Evaluación Multicriterio (EMC)
La Evaluación Multicriterio (EMC) puede definirse como un conjunto de técnicas orientadas a asistir en los procesos de toma de decisiones, investigando la viabilidad de opciones bajo la luz de múltiples factores y objetivos. Según Barredo (1996), la EMC posee dos tipos de orientación: una positiva, que se centra en especificar las razones por las cuales las decisiones son tomadas, y otra prescriptiva, cuyo fin es definir la racionalidad de los agentes económicos. La evaluación con base en factores diversos permite establecer patrones de comparación de forma científica, llegando a una decisión consensuada para la determinación de la mejor opción espacial, lo que en este caso permite indicar condiciones para la instalación de actividades industriales.
Factores Evaluados y su Ponderación para Capacidad de Acogida:
Los factores fueron escogidos por su grado de importancia para acoger el desarrollo de la actividad estudiada, otorgándose a cada uno un valor numérico para la ponderación final. A cada factor se le otorga una valoración con dos lineamientos: un valor cualitativo (nominal: bajo, medio, alto) con una correspondencia cuantitativa (numérica: 1, 2, 3).
- Uso de suelo: Se le otorgó una valorización de 0,19. Los usos de suelos existentes en la comuna corresponden a áreas desprovistas de vegetación, bosques, terrenos agrícolas, praderas y matorrales, áreas urbanas e industriales, cuerpos de agua y humedales.
- Pendiente: Dado que la comuna de San Nicolás corresponde a un territorio casi plano, esta variable fue valorizada con 0,13. El 18% del territorio presenta pendientes entre 0% a 1%; el 10,09% entre 1% al 3%; el 10,8% fluctúa entre 20% a 30%; el 3,9% varía entre 30% a 50%, lo que representa un riesgo de remoción alto si están cerca de centros poblados.
- Geomorfología: Se determinó que la geomorfología del territorio corresponde mayormente a Depresión Intermedia de depósitos glacio-fluvio-volcánicos, por lo que fue valorizada con 0,5. Las estructuras geomorfológicas incluyen bloques graníticos ubicados en el sector noroeste de la comuna (5,4% del territorio).
- Drenaje: El drenaje en la comuna varía entre imperfecto, bueno y pobre. Esta condición territorial tiene directa relación con sectores posibles de inundar, planteándose como limitante para el desarrollo de actividades productivas. El curso de agua más importante es la cuenca del río Ñuble, que drena una cuenca de 5.100 km². El drenaje está dado por el nivel de escurrimiento superficial, por infiltración, percolación y nivel freático.
Aptitud Agrícola y Riesgos Geomorfológicos
Los suelos de clase I, II y III, que otorgan información para el desarrollo de ciertos cultivos, se encuentran distribuidos por toda la comuna, con las siguientes limitaciones:
- Severas limitaciones: 20%.
- Moderadas limitaciones: 27,7% (mayoritariamente en el sector este de la comuna).
- Ligeras limitaciones: 11,2%.
- Sin limitaciones: 0,35% (en menor cantidad).
En cuanto a la aptitud frutícola, el 69% de la comuna no posee aptitud frutal, un 7,5% presenta moderadas limitaciones, un 7,66% ligeras limitaciones, y un 12,17% severas limitaciones.
El riesgo de remoción corresponde a la probabilidad de ocurrencia de fenómenos como deslizamientos, reptación, flujos de material, caídas y volcamientos de rocas. Este riesgo es dinámico y puede fluctuar debido a la intervención antrópica y factores naturales como sismos, erupciones volcánicas, la presencia o carencia de vegetación (que evita o facilita la erosión), el drenaje y el aumento de la infiltración de agua, y el grado de inclinación de la pendiente. En San Nicolás, el riesgo de remoción alto corresponde al 2,0% del territorio, moderado a un 21,5%, y leve a un 76% (territorio con menor riesgo).
Zonificación de la Capacidad de Acogida Industrial en San Nicolás
El análisis de los factores mencionados permite establecer una zonificación de la capacidad de acogida industrial en la comuna:
- Bajo nivel de capacidad de acogida industrial (1.86% del territorio): Estos espacios no poseen las condiciones para desarrollar la actividad industrial, y están asociados a centros urbanos y cursos de agua. Sus características incluyen formas de relieve fuertemente onduladas, cerros, montañas y lomajes.
- Nivel medio de capacidad de acogida industrial (68% de la comuna): Estos sectores podrían acoger la actividad industrial, pero con restricciones asociadas a limitantes de implementación por la pendiente, el posible riesgo de remoción y la cercanía a actividades agrícolas, entre otros factores. Sus principales características son:
- Formas de relieve ligera y suavemente ondulada, moderadamente inclinada (41,89%).
- Drenaje muy pobre y pobre (1,96%).
- Aptitud agrícola con moderadas, severas y ligeras limitaciones (58,9%).
- Uso de suelo agrícola que se refiere a praderas y matorrales (94,05%), con moderadas limitaciones (7,54%).
- Pendiente que varía entre los 2% y 20% de inclinación (21,57% del territorio).
- Geomorfología conformada principalmente por cerros isla graníticos (91,8%).
- Riesgo de remoción moderado en el 21,59% de la comuna.
- Alto nivel de capacidad de acogida industrial (29.5% del territorio comunal): Son espacios con una pendiente poco pronunciada (menor a 3%), con bajos niveles de riesgo de remoción o remoción leve (76,35%), y de baja aptitud frutícola (81,55%). Respecto de la aptitud agrícola, los espacios tienden a tener una preeminencia forestal o nula aptitud agrícola (31,26%). El uso del suelo indica que son espacios conformados por áreas desprovistas de vegetación.
Desafíos y Acciones para la Resiliencia Comunal
Impacto de Crisis Climáticas
La comuna de San Nicolás ha sido afectada por crisis climáticas recurrentes, como temporales que han impactado viviendas. En un evento reciente, más de 70 personas, en gran parte adultos mayores, se vieron afectadas. La directora de Desarrollo Comunitario, Melisa Gutiérrez, informó que personas damnificadas del Campamento al norte de la ribera del río Ñuble, evacuadas preventivamente, fueron alojadas en un albergue en Chillán y luego trasladadas al Liceo Claudio Arrau de Coihueco, sumando 27 personas, en su mayoría extranjeras.
Por solicitud del alcalde, los equipos municipales de emergencia y social se encuentran desplegados, recopilando antecedentes para enviar los informes ALFA correspondientes y monitoreando el desarrollo de los eventos meteorológicos. En situaciones como el puente El Manzano de Curica, donde se requiere un desvío alternativo por la Ruta N-640 (sector Lucumávida Sur y Norte) con salida al kilómetro 17,8 en la ruta N-620, se garantiza la conectividad.
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Estrategias para Fortalecer la Resiliencia y Gobernanza Inclusiva
La ONU-Habitat enfatiza que planificar para satisfacer las necesidades y proporcionar accesibilidad a los grupos vulnerables es esencial para una gobernanza inclusiva. Para mitigar la vulnerabilidad y promover la resiliencia, se sugieren diversas estrategias:
- Establecer protecciones en el lugar de trabajo para grupos vulnerables: Las personas en situación de vulnerabilidad pueden experimentar aislamiento, discriminación, violencia o explotación en el trabajo en diversos entornos económicos, incluido el sector informal. Es crucial implementar medidas que salvaguarden sus derechos.
- Involucrar a los grupos vulnerables en la participación cívica: Los gobiernos deben abrir oportunidades para el diálogo, incluso a través de enfoques sensibles a la edad y al género, y con especial atención a las contribuciones potenciales de todos los segmentos de la sociedad.
- Desarrollar comités asesores para generar rendición de cuentas: Las agencias gubernamentales que brindan servicios o desarrollan políticas de relevancia específica para los grupos vulnerables pueden crear comités compuestos por miembros de estos mismos grupos para obtener información directa sobre sus necesidades, la calidad de la prestación de servicios y su accesibilidad.
- Desarrollar competencias culturales en el personal municipal: Es esencial que el personal de la ciudad y los proveedores de servicios reciban la capacitación adecuada para una prestación de servicios sensible y respetuosa a los grupos vulnerables, incluidas las nuevas poblaciones migrantes. Esto incluye capacitación en competencias culturales y de discapacidad, así como la dedicación de recursos a los servicios de traducción e interpretación de idiomas.
- Recopilar y mantener datos demográficos actualizados con indicadores desglosados: La recopilación de datos sobre las poblaciones urbanas es un componente esencial para proporcionar infraestructura y servicios accesibles. Es vital que estos datos estén disponibles y actualizados, desglosados por sexo, edad, discapacidad, etnia y situación migratoria, entre otros indicadores sociodemográficos.
La Nueva Agenda Urbana subraya la sostenibilidad social como un elemento clave de todos los sectores y escalas involucradas en el desarrollo urbano. Sus cuatro dimensiones aseguran colectivamente la sostenibilidad y forman una lente universal a través de la cual se verá y evaluará toda la agenda del desarrollo urbano y sus sectores.