La comunidad científica ha advertido cada vez más sobre la situación crítica y sin precedentes que enfrentan las especies silvestres y los ecosistemas a nivel mundial. El ñandú es miembro de las ratites (Struthioniformes), un grupo de aves no voladoras que incluye el avestruz, el emú y el kiwi. El ñandú petiso también recibe el nombre de Charles Darwin porque, durante un viaje a la Patagonia, el naturalista inglés estudió las diferencias entre esta especie y su pariente más cercano, el ñandú común (Rhea americana).
Morfología y características
El ñandú es la más grande de las aves nativas, caracterizándose por ser una excelente corredora, pudiendo llegar a los 70 km/hr. Generalmente pesan entre 15 y 25 kilos y tienen plumas con pintas de color pardo, café, gris y blanco. De gran tamaño, inconfundible y estilizada, su largo oscila entre 93 y 100 cm. Posee cabeza y cuello largos cubiertos por pequeñas plumas gris-pardas. Su cuerpo es grande y redondeado, con plumas del mismo color. La mayoría de las plumas del dorso y las rémiges tienen terminaciones blancas, mientras que el pecho y el abdomen son blanquecinos. Su cola es casi inexistente. El pico es ancho y aplanado, de color pardo grisáceo. Sus patas son largas, gris-amarillentas, fuertes y robustas. Los juveniles son de apariencia general acanelada y carecen de moteado blanco en el dorso.

Distribución y Hábitat
Si bien el ñandú se encuentra ampliamente distribuido en la zona patagónica, presenta una tendencia a la disminución de sus poblaciones. El ñandú tiene una extensión global amplia en las pampas de Argentina y con menos frecuencia en la estepa patagónica chilena. En Magallanes, los ñandúes se encuentran en los Parques Nacionales Torres del Paine y Pali Aike, y también en algunas áreas de uso agropecuario de la provincia de Magallanes. En Chile, el ñandú cuenta con dos subespecies: R. pennata tarapacensis, conocida como Suri, cuya distribución se ha descrito en el altiplano entre los 3.500 y 4.500 metros sobre el nivel del mar, desde la Región de Antofagasta hasta el límite con Perú. En la región de Aysén, el ñandú está presente solo en dos sectores: Ñirehuao, 100 km al norte de Coyhaique, y en el Valle Chacabuco, que hoy forma parte del Parque Nacional Patagonia.
Reproducción y Comportamiento Social
El ñandú posee costumbres muy sociales y polígamas, viviendo normalmente en grupos de cinco a quince miembros. La época de apareamiento es entre septiembre y diciembre. Los hábitos reproductivos del ñandú son particulares: el macho y la hembra poseen varias parejas. Durante este período, un macho se aparea con varias hembras y todas colocan sus huevos -en promedio 20 por hembra- en un nido construido por el macho. El nido es una depresión en el suelo cubierta con hierbas y ramitas secas. La hembra pone huevos en diferentes nidos y a menudo se encuentran huevos huérfanos en la estepa. El tamaño de la nidada es de 9 a 25 huevos, pero se han encontrado nidos con hasta 42 huevos. Los huevos tienen un rango de longitud entre 121 mm y 132 mm, y un ancho entre 85 mm y 90 mm. Los machos incuban los huevos por 40 días y los polluelos nacen entre enero y febrero.
La Asombrosa Vida del Ñandú en Estado Salvaje!
Alimentación
El ñandú es omnívoro, es decir, su alimentación se compone de granos, semillas y pastos.
Estado de Conservación y Amenazas
El ñandú está enlistado bajo la categoría "casi amenazado" en la Lista Roja de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN), que incluye poblaciones regionales consideradas ecológicamente extintas. Sin embargo, en Chile, la especie está clasificada como "En Peligro" para la región de Aysén y "Vulnerable" en la región de Magallanes (Couve et al., 2018. Atlas de las aves nidificantes de Chile). En Argentina, según la Subsecretaría de Ambiente de Nación, la especie se encuentra en la categoría "amenazada", lo que hace su protección prioritaria.
En décadas pasadas y actualmente, las principales amenazas que enfrenta el ñandú incluyen:
- La caza excesiva y furtiva para la carne y las plumas.
- La recolección ilegal de huevos.
- El cambio de uso del suelo para la ganadería y la agricultura extensiva, lo que lleva a la destrucción de su hábitat.
- La fragmentación de sus poblaciones por la presencia de cercos alambrados de las estancias ganaderas en la Patagonia, lo que limita su conectividad funcional.
- La predación por perros.
- El mascotismo, siendo un mal que aqueja a la especie en todo el territorio, tanto provincial como nacional.

Programas de Conservación y Recuperación
Inicios de los esfuerzos en Chile
Para revertir la tendencia a la disminución de poblaciones, en 2014, Tompkins Conservation Chile inició un programa de Conservación y Recuperación del Ñandú, estableciendo una primera guardería, Puesto Ñandú, para otorgar protección a esta especie y realizar acciones de monitoreo orientadas a identificar las amenazas, predadores naturales y mejorar el conocimiento de la población del área. En 2015, se inauguró el Centro de Reproducción para la Conservación del Ñandú del Parque Nacional Patagonia, con el objetivo de fortalecer la disminuida población de esta ave en la zona. Este es el único centro de estas características que se ubica dentro de un parque nacional en el país.
Manejo y Enriquecimiento Genético
El centro de reproducción cuenta con dos guarderías y un equipo de guardafaunas especializados, además de voluntarios y practicantes. Los técnicos, con la ayuda de ñandúes masculinos que desempeñan el papel de padres adoptivos, crían polluelos de los huevos puestos dentro del parque y de huevos incubados en otra zona cercana a Coyhaique. En marzo de 2015 se sumaron diez charitos al centro de reproducción, provenientes de un criadero comercial con base genética magallánica, los cuales fueron trasladados en avioneta, en un operativo sin precedentes. Con este núcleo fundador se estableció la población inicial del centro.
Para los períodos reproductivos de 2017-2018-2019 se trasladaron huevos obtenidos de nidos del medio silvestre desde la Estancia Baño Nuevo (Ñirehuao) para enriquecer la genética de individuos a ser liberados desde el centro de reproducción. Estos huevos se recolectan en el mes de octubre y luego son puestos en incubadora en Coyhaique. Posteriormente, durante el verano se hace el traslado de los charitos nacidos hasta el parque, donde son mantenidos en corrales y adoptados por los machos adultos que son los que crían a los charitos. Fundación Reserva Quimán, de la región de Los Ríos, también se ha convertido en un aliado estratégico, al donar 10 charitos los cuales fueron trasladados al centro de reproducción en febrero pasado, en 2021 se trasladaron diez charitos desde Futrono, Región de los Ríos, al parque por vía aérea, a fin de ser incorporados a los grupos de ñandúes a ser liberados al medio silvestre, reforzando la recuperación del ñandú en las estepas del P.N.
Resultados y Éxitos
Gracias a los esfuerzos impulsados durante estos años, se han visto esperanzadores resultados: cuando comenzó el programa, la población no superaba los 18 individuos. El último censo (marzo de 2021) arrojó 68 ñandúes adultos y 24 charitos libres en el Parque Nacional Patagonia. La meta es alcanzar una población adulta de 100 ejemplares, lo que permitiría un escenario de recuperación numérica y del área ocupada por la especie.
El programa de Recuperación y Conservación del Ñandú del Parque Nacional Patagonia ya cuenta con cinco exitosas temporadas reproductivas, gracias al trabajo colaborativo entre Tompkins Conservation Chile y diversos actores como Carabineros, el Ejército de Chile, CONAF, SAG, practicantes y voluntarios chilenos y extranjeros y la comunidad en general. También ha sido clave el aporte de privados que han colaborado de manera significativa para aumentar las posibilidades de una recuperación de la población local, permitiendo además diversificar la genética de los charos liberados. El director ejecutivo de CONAF, Rodrigo Munita, sostuvo que “este programa permite reintegrar esta especie a un ambiente donde, debido a diversos factores, fue desapareciendo. Quiero destacar en esta labor a las y los guardaparques de la Corporación, quienes desempeñan un trabajo clave en el cuidado de este parque nacional bajo administración de CONAF”.
La Asombrosa Vida del Ñandú en Estado Salvaje!
Hito Histórico: Translocación Internacional
Muy cerca de extinguirse, por primera vez Chile y Argentina trasladan una especie nativa entre ambos países. En lo que se convirtió en un hito histórico para la recuperación de especies amenazadas, Rewilding Argentina y Rewilding Chile, organizaciones legado de Tompkins Conservation, concretaron la primera translocación internacional de fauna silvestre en Latinoamérica. Trasladaron 15 ñandúes patagónicos (Rhea pennata) desde el Parque Patagonia Argentina, en la provincia de Santa Cruz, hasta el Parque Nacional Patagonia Chile en la Región de Aysén, para reforzar una población que, hasta hace 15 años atrás, estuvo al borde de la extinción local con menos de 20 individuos.
El ñandú, también llamado choique, es una especie emblemática de la estepa patagónica, clave para la regeneración del ecosistema gracias a su rol en la dispersión de semillas. Aunque la distancia entre ambos parques es de solo 90 km, barreras como alambrados y cercos ganaderos, entre otros, limitan su desplazamiento natural, lo que hace necesaria esta intervención. Cristian Saucedo, director de Vida Silvestre de Rewilding Chile, dice que hasta ahora no existían protocolos específicos para recuperar especies mediante la colaboración entre países a través de sus fronteras. “Este hito demuestra que, por necesidad, nuestros sistemas institucionales pueden evolucionar y responder de manera más dinámica a la crisis de biodiversidad”, destaca.
Sebastián Di Martino, director de Conservación de Rewilding Argentina, explica que han seleccionado individuos de una población en buen estado de conservación, asegurando un impacto mínimo en el grupo original y contribuyendo a restaurar la especie en Chile. Añade que, a través del uso de tecnología GPS y telemetría, se está ampliando el conocimiento sobre sus hábitos y ecología espacial.
Proceso y Controles Sanitarios
La translocación de los choiques implicó rigurosos controles sanitarios para mitigar cualquier riesgo, especialmente ante la preocupación por la influenza aviar. Cada ave pasó por exámenes veterinarios, muestreos y un período de cuarentena tanto en Argentina como en Chile. Finalmente, fueron transportadas en un camión especial hasta su nuevo hogar en el Parque Nacional Patagonia en Chile, donde completarán su proceso de adaptación en corrales de pre-suelta antes de ser liberadas. El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, destacó el esfuerzo conjunto entre países, liderado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que logró coordinar los aspectos sanitarios y de control fronterizo para la exportación y cuarentena de los ñandúes.
“Esta iniciativa, que une lo público y lo privado y a países fronterizos en favor de la conservación, podría convertirse en un modelo para futuras acciones que permitan a las especies amenazadas regresar a los ecosistemas donde alguna vez prosperaron, contribuyendo así a enfrentar con decisión la crisis de biodiversidad” enfatizó el ministro Valenzuela.

Impacto y Perspectivas Futuras
A nivel mundial, las translocaciones para la conservación se han convertido en una herramienta clave para restaurar especies en peligro. Sin embargo, en Latinoamérica su uso ha sido limitado. Este primer caso de translocación internacional de fauna silvestre en la región marca un precedente y refuerza la necesidad de una mayor cooperación entre países para enfrentar la crisis de biodiversidad. “Hoy alcanzamos un hito histórico para el rewilding. Si queremos revertir la crisis de extinción masiva, la cooperación internacional es fundamental”.
Gracias a las liberaciones realizadas (64 ejemplares a mayo de 2021) y las acciones de protección, la población de ñandúes se ha incrementado en más de tres veces su número y en más de 30% el área inicial de su distribución al interior del Parque Nacional. El objetivo del equipo de Tompkins Conservation es aumentar en al menos 30% la población silvestre de ñandúes de Darwin en el Parque Nacional Patagonia. Estos esfuerzos para reforzar la población de ñandúes se enmarcan en un programa más amplio de rewilding de Tompkins Conservation Chile, el cual ha permitido, a través del trabajo con diversas especies emblemáticas de la Patagonia, como el huemul, puma y cóndor, lograr que una ex estancia ganadera se convierta en un parque nacional, con todas sus especies presentes y ecosistemas saludables.
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