La glándula tiroides, esa pequeña glándula con forma de mariposa ubicada en la base del cuello, es un órgano fundamental para el equilibrio hormonal y el control de numerosas funciones del cuerpo. Produce dos hormonas principales: la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3), las cuales regulan el metabolismo, la temperatura corporal, el ritmo cardíaco y otras funciones esenciales en cada célula del organismo.
Cuando el funcionamiento de la tiroides se ve alterado, pueden aparecer diversos síntomas que afectan significativamente la calidad de vida. Identificar estas señales a tiempo es crucial para un diagnóstico y tratamiento oportunos.

Prevalencia de Trastornos Tiroideos en la Tercera Edad
En los adultos mayores, las patologías relacionadas con la tiroides son cada vez más comunes. A medida que avanzamos en edad, el riesgo de desarrollar problemas en la tiroides se incrementa. Los trastornos tiroideos son más frecuentes en este grupo etario que en las personas jóvenes, y las mujeres tienden a ser las más afectadas. Se estima que hasta 6 de cada 10 personas con un trastorno tiroideo no se dan cuenta de que lo tienen, lo que subraya la importancia de la detección.
La función de la glándula tiroides disminuye de forma natural con el envejecimiento, y la enfermedad tiroidea autoinmune se acumula con el tiempo. Los síntomas en las personas mayores suelen diferir de las presentaciones clásicas y, con frecuencia, se atribuyen erróneamente al envejecimiento normal. Esto lleva a un infradiagnóstico, ya que muchos adultos mayores con hipotiroidismo no son diagnosticados sin pruebas de detección.
Los trastornos de la tiroides más comunes en adultos mayores son el hipotiroidismo y el hipertiroidismo.
Hipotiroidismo en Adultos Mayores
El hipotiroidismo, también conocido como tiroides hipoactiva, es una afección en la cual la glándula tiroides no produce suficiente cantidad de hormonas tiroideas para satisfacer las necesidades del cuerpo. Cuando faltan estas hormonas, el cuerpo funciona más lento. La instauración de la enfermedad es habitualmente lenta y progresiva.
Causas del Hipotiroidismo
La causa más común del hipotiroidismo es una enfermedad autoinmunitaria llamada enfermedad de Hashimoto. En esta condición, el sistema inmunitario genera anticuerpos que atacan los tejidos sanos de la glándula tiroides, provocando su destrucción progresiva. Es como si el organismo no reconociera la tiroides como propia.
Otras causas incluyen:
- Cirugía de tiroides: La extirpación de la glándula por nódulos, hipertiroidismo o carcinoma puede ser causa de hipotiroidismo.
- Radioterapia: Tratamientos que afectan la glándula tiroides.
- Tiroiditis: Inflamación de la glándula tiroides, que puede deberse a una infección, un trastorno autoinmunitario u otra enfermedad. En algunos casos, la tiroiditis puede liberar toda la hormona tiroidea almacenada de una vez, provocando un episodio temporal de hipertiroidismo antes de evolucionar a hipotiroidismo.
- Medicamentos: Varios fármacos pueden llevar al hipotiroidismo, como el litio (utilizado para trastornos psiquiátricos), medicamentos antitiroideos (carbimazol, metimazol o propiltiouracilo) o fármacos ricos en yodo (como la amiodarona).
- Trastornos de la glándula pituitaria: Una causa menos común es la incapacidad de la hipófisis para producir la cantidad necesaria de hormona estimulante de la tiroides (TSH).
- Cantidad insuficiente o excesiva de yodo: La tiroides necesita yodo para producir hormonas. Un nivel muy bajo o muy alto de yodo puede derivar en hipotiroidismo.
Síntomas del Hipotiroidismo en Adultos Mayores
En las etapas iniciales, el hipotiroidismo puede no provocar síntomas evidentes o estos pueden ser sutiles y atribuirse erróneamente al proceso de envejecimiento normal. Esto hace que sea más difícil de identificar en adultos mayores.
Los síntomas clásicos incluyen:
- Fatiga o cansancio extremo: Sentirse constantemente agotado, a pesar de dormir lo suficiente.
- Aumento de peso
- Intolerancia al frío: Baja temperatura corporal.
- Estreñimiento
- Piel seca y pálida, que puede ser fría al tacto.
- Caída del cabello (incluyendo el vello de las cejas) y cabello delgado y quebradizo.
- Depresión y enlentecimiento cognitivo: Problemas de memoria, confusión y lentitud de pensamiento que pueden atribuirse a la demencia.
- Debilidad muscular y dolor articular.
- Ronquera y discurso lento.
- Hinchazón de la cara, las manos y los pies (rasgos faciales toscos, hinchazón en brazos y piernas).
- Disminución del sentido del gusto y el olfato.
- Frecuencia cardíaca lenta (bradicardia) y presión arterial diastólica alta.
- Reflejos lentos, con una fase de relajación retardada.
Es fundamental que las personas de edad avanzada se mantengan alerta a estos síntomas y busquen atención médica si los experimentan, ya que pueden indicar un problema tiroideo tratable.

Diagnóstico del Hipotiroidismo
El diagnóstico del hipotiroidismo se realiza principalmente mediante análisis de sangre. La prueba más sensible es la medición de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Un nivel elevado de TSH indica que la hipófisis está trabajando más para estimular una tiroides con bajo rendimiento.
También se miden los niveles de tiroxina libre (T4 libre) para determinar la cantidad real de hormona tiroidea disponible. En casos establecidos, es común observar TSH elevada con T4 disminuida y T3 en rangos normales. El hipotiroidismo subclínico se caracteriza por TSH elevada y T4 normal.
El examen físico puede revelar una tiroides agrandada (bocio), piel seca, cabello delgado y reflejos lentos.
Tratamiento del Hipotiroidismo
El tratamiento estándar para el hipotiroidismo es la reposición de la hormona tiroidea faltante mediante la administración diaria de levotiroxina, una hormona tiroidea sintética. Este tratamiento es de por vida para la mayoría de las causas de hipotiroidismo primario establecido.
Es importante destacar que:
- Las personas mayores suelen comenzar con dosis más bajas que los adultos jóvenes, con aumentos graduales. Una recuperación repentina de los niveles tiroideos normales puede sobrecargar el corazón.
- La dosis adecuada restaura la función tiroidea normal y alivia los síntomas.
- Los niveles hormonales deben ser revisados periódicamente (inicialmente cada 2-3 meses, luego al menos anualmente) para asegurar una dosis correcta, ya que los cambios de peso, otros medicamentos o el estado de salud pueden requerir ajustes.
- Es crucial no interrumpir el medicamento, incluso si se siente mejor, y consultar al proveedor si se cambia la marca.
- Ciertos alimentos (como la soja o dietas ricas en fibra) y otros medicamentos pueden afectar la absorción de la levotiroxina. Se recomienda tomarla con el estómago vacío, una hora antes de cualquier otro medicamento, o a la hora de acostarse.
- Síntomas de una dosis demasiado alta (ansiedad, palpitaciones, pérdida de peso súbita, nerviosismo, sudoración) deben ser comunicados al médico de inmediato.
Complicaciones del Hipotiroidismo no Tratado
Si el hipotiroidismo no se trata adecuadamente, puede llevar a complicaciones graves:
- Bocio: Agrandamiento de la glándula tiroides.
- Problemas cardíacos: Mayor riesgo de enfermedades o insuficiencias cardíacas debido a niveles elevados de colesterol LDL (malo).
- Neuropatía periférica: Daño a los nervios periféricos, que llevan información del cerebro y la médula espinal al resto del cuerpo.
- Crisis mixedematosa (coma mixedematoso): Una afección poco frecuente pero potencialmente mortal, que ocurre cuando los niveles de hormona tiroidea son extremadamente bajos. Se desencadena a menudo por infecciones, enfermedades, exposición al frío o ciertos medicamentos. Requiere atención médica de emergencia y se caracteriza por hipotermia, disminución de la respiración, presión arterial baja, glucemia baja, y alteración de la consciencia.
Hipertiroidismo en Adultos Mayores
El hipertiroidismo, o tiroides hiperactiva, ocurre cuando la glándula tiroides produce y libera una cantidad excesiva de hormona tiroidea en el torrente sanguíneo, acelerando el metabolismo.
Causas del Hipertiroidismo
Diversas enfermedades pueden causar hipertiroidismo:
- Enfermedad de Graves: Es un trastorno autoinmunitario en el que el sistema inmunitario ataca la glándula tiroides, estimulándola a producir demasiada hormona. Es la causa más común de hipertiroidismo.
- Nódulos tiroideos hiperactivos: También conocidos como adenoma tóxico, bocio multinodular tóxico o enfermedad de Plummer. Envejecer aumenta el riesgo de nódulos en la tiroides; aunque la mayoría son benignos, algunos pueden producir niveles excesivos de hormona tiroidea, causando hipertiroidismo (nódulos tóxicos).
- Tiroiditis: La inflamación de la glándula tiroides puede provocar una liberación temporal de hormonas tiroideas almacenadas, lo que resulta en un hipertiroidismo transitorio.

Síntomas del Hipertiroidismo en Adultos Mayores
En algunas ocasiones, el hipertiroidismo se parece a otros problemas de salud, lo que puede dificultar su diagnóstico. En los adultos mayores, el hipertiroidismo puede estar relacionado con condiciones como la enfermedad de Graves o el bocio tóxico multinodular y puede tener un impacto directo en la salud cardiovascular.
Los síntomas incluyen:
- Latidos cardíacos rápidos o irregulares (palpitaciones, arritmias).
- Pérdida de peso involuntaria.
- Sudoración inusual o excesiva.
- Hinchazón en la base del cuello (bocio).
- Nerviosismo, inquietud, temblores.
- Irritabilidad y ansiedad.
- Insomnio.
- Sofocos.
- Enlentecimiento cognitivo o "niebla mental" (aunque es más común en hipotiroidismo, también puede presentarse).
Es importante notar que los síntomas del hipertiroidismo, como sofocos, insomnio, palpitaciones, irritabilidad y ansiedad, tienen un gran parecido con los síntomas de la menopausia y la perimenopausia, lo que puede complicar el diagnóstico en mujeres mayores.
Complicaciones del Hipertiroidismo no Tratado
Si el hipertiroidismo no se trata, puede causar varias complicaciones:
- Huesos frágiles (osteoporosis): La fuerza de los huesos depende, en parte, de la cantidad de calcio y otros minerales que contienen. El hipertiroidismo no tratado puede causar huesos débiles y frágiles.
- Problemas de la visión (oftalmopatía tiroidea): Más frecuente en personas que fuman.
- Dermopatía de Graves: En casos poco frecuentes, las personas con enfermedad de Graves desarrollan piel decolorada e hinchada.
- Problemas cardiovasculares: Aumenta el riesgo de arritmias o insuficiencia cardíaca.
- Crisis tirotóxica (crisis tiroidea): Una afección poco frecuente pero grave y a veces mortal, que requiere atención médica de emergencia.
Diagnóstico y Tratamiento del Hipertiroidismo
Al igual que con el hipotiroidismo, el diagnóstico temprano del hipertiroidismo es fundamental para evitar complicaciones graves y se realiza a través de análisis de sangre para medir los niveles hormonales.
Existen varios tratamientos para el hipertiroidismo, entre ellos:
- Medicamentos antitiroideos: Ayudan a la glándula tiroides a disminuir la cantidad de hormonas que produce.
- Radioyodo: Una terapia que utiliza yodo radiactivo para reducir la función de la tiroides.
- Cirugía: En algunos casos, el tratamiento incluye una cirugía para extirpar la totalidad o una parte de la glándula tiroides.
La tiroides: función, enfermedades y tratamiento
Importancia de la Atención Médica Regular en Adultos Mayores
Cuidar la salud de la tiroides es esencial para el bienestar general, especialmente a medida que envejecemos. Los síntomas de los trastornos tiroideos pueden ser sutiles o confundirse con otras afecciones relacionadas con la edad, por lo que es importante realizar chequeos regulares.
Es fundamental que las personas de edad avanzada se mantengan alerta a cualquier cambio y busquen atención médica si experimentan cansancio extremo, piel más seca de lo habitual, irregularidades en el ritmo cardíaco, problemas para concentrarse o cualquier otro síntoma persistente. Un simple análisis de sangre puede determinar si existe una alteración en los niveles de hormonas tiroideas.
Además, cuidar el cuerpo en su totalidad es clave: mantener una dieta equilibrada con nutrientes como el yodo, el selenio y el zinc, controlar el estrés, mantenerse activo y realizar chequeos médicos frecuentes es la mejor manera de garantizar una vida plena y activa, incluso a medida que envejecemos.