Las fontanelas, conocidas popularmente como las partes blandas de la cabeza del bebé, son espacios donde los huesos del cráneo aún no se han fusionado. Estas estructuras son fundamentales para permitir que el cerebro y el cráneo del lactante crezcan y se desarrollen adecuadamente durante los primeros meses y años de vida. Conocer los tiempos normales de cierre y los signos de alerta es crucial para la salud del infante, ya que tanto un cierre prematuro como uno tardío podrían afectar su desarrollo neurológico y físico.

¿Qué son las fontanelas y dónde se encuentran?
Las fontanelas son áreas sin hueso situadas en los puntos donde las placas del cráneo convergen. Existen dos fontanelas principales:
- Fontanela anterior: Situada en la parte superior del cráneo, es la más grande y fácil de palpar.
- Fontanela posterior: Ubicada en la parte de atrás de la cabeza, es de menor tamaño.
Es normal que las fontanelas se sientan firmes y ligeramente curvadas hacia adentro al tacto. Sin embargo, un abultamiento excesivo puede ser una señal de alerta que indica presión intracraneal elevada, infecciones o acumulación de líquido (hidrocefalia), requiriendo atención médica inmediata.
Cronología del cierre de las fontanelas
Aunque cada bebé tiene un ritmo de desarrollo distinto, los expertos establecen aproximaciones generales para el cierre de estas áreas:
| Fontanela | Tiempo de cierre estimado |
|---|---|
| Fontanela posterior | 1 a 3 meses de edad |
| Fontanela anterior | 7 a 19 meses de edad |
Si una fontanela no se cierra en el periodo esperado, el pediatra debe evaluar la causa subyacente para garantizar un desarrollo saludable.
La craneosinostosis: cierre prematuro de las suturas
La craneosinostosis ocurre cuando las suturas craneales (las articulaciones flexibles entre los huesos) se fusionan antes de lo previsto. Al cerrarse prematuramente, el cráneo pierde su capacidad de expandirse, lo que obliga a la cabeza a crecer de forma irregular mientras el cerebro intenta seguir desarrollándose.
Tipos de craneosinostosis según la sutura afectada
- Sagital: Causa un crecimiento alargado y estrecho (escafocefalia).
- Coronal: Puede provocar aplanamiento en la frente, elevación de la órbita ocular y desviación de la nariz.
- Metópica: Resulta en una frente angosta y una parte posterior ancha (trigonocefalia).
- Lambdoidea: Afecta la parte posterior, causando asimetría e inclinación de la cabeza.

Riesgos, síntomas y diagnóstico
Si la craneosinostosis no se corrige, el aumento de la presión intracraneal puede derivar en consecuencias graves, tales como:
- Dolores de cabeza persistentes.
- Déficits visuales o ceguera.
- Retraso en el desarrollo cognitivo y motor.
- Irritabilidad severa y vómitos.
El diagnóstico temprano es clave y suele realizarse mediante exploración física, ecografías prenatales, radiografías o tomografías computadas (TC).
Opciones de tratamiento
El tratamiento principal suele ser quirúrgico, buscando aliviar la presión sobre el cerebro y remodelar el cráneo para permitir un crecimiento normal. En casos leves, se pueden emplear cascos médicos especiales para moldear la cabeza. El abordaje es multidisciplinar, involucrando a neurocirujanos, especialistas craneofaciales, oftalmólogos, genetistas y logopedas para tratar cualquier posible secuela.
Signos de alerta: fontanela hundida
A diferencia del abultamiento, una fontanela notablemente hundida suele ser un signo de deshidratación o desnutrición. Ante este síntoma, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias para evaluar el estado electrolítico del bebé y, si es necesario, administrar líquidos por vía intravenosa.