El lunes 12 de enero marca el cierre definitivo del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile, tras 46 años de funcionamiento. Este proceso de transformación comenzó en 2021 con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Su objetivo principal fue asumir de manera exclusiva la protección de niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos.

El Proceso de Cierre y la Creación de Nuevos Servicios
La clausura operativa del Sename se aceleró en enero de 2024 y se ejecutó de manera escalonada. Primero en la zona norte del país, luego continuó en la zona sur a comienzos de 2025 y concluye ahora en la zona centro. Con ello, las competencias relacionadas con la justicia juvenil fueron asumidas por el nuevo Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Por otro lado, desde 2021 ya operaba el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y la Adolescencia, encargado de atender exclusivamente a menores gravemente vulnerados.
Creado hace 46 años, el Sename fue el primer servicio público en Chile dedicado de manera integral a la niñez y la adolescencia, asumiendo tanto tareas de protección como de reinserción social. María Eugenia Fernández, la última directora del Sename y encargada de liderar el cierre del servicio, señaló que “más allá de las distintas etapas que marcaron su historia, el cierre del Sename representa también un reconocimiento al trabajo de miles de funcionarias y funcionarios, así como de equipos colaboradores, que entregaron su compromiso y vocación al servicio de niños, niñas y adolescentes en situación de mayor vulnerabilidad”.
Casos Emblemáticos y Fallas del Sistema
El caso de Guillermina, de 16 años, quien falleció en el Centro de Protección Alborada del Sename en agosto de 2012, es un ejemplo de las fallas críticas del sistema. Guillermina, quien llegó al centro en un estado vulnerable, se resistió violentamente al reingreso. Menos de media hora después de ser acostada, fue encontrada colgada con sus propios cordones. No era la primera vez que intentaba suicidarse. Contrario a todo protocolo internacional de manejo de menores vulnerables, Guillermina no fue llevada a un hospital para cerciorarse de su estado o estabilizarla. La querella presentada por su familia no prosperó, y su muerte quedó registrada como un "egreso" más del sistema. Este caso, junto con otros, evidenció un sistema "en estado terminal", según palabras de María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia.

El Caos Estadístico y la Falta de Transparencia
Uno de los problemas más graves del Sename ha sido la falta de claridad y confiabilidad en las cifras de menores fallecidos bajo su tutela. Según un informe del Ministerio de Justicia, 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos durante 2010 era cinco veces el reportado por el informe. El gobierno chileno aclaró que la cifra solo incluía a menores del área de "protección", ya que el sistema se dividía en dos grandes áreas: "protección" (para menores vulnerados) e "infractores de ley" (para niños que cometieron delitos).
BBC Mundo analizó los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014, arrojando 318 fallecimientos, los que, sumados a los 77 correspondientes a ese período de la lista entregada por Justicia, darían un total de 395. Sin embargo, incluso estas cifras no parecían confiables. El diputado René Saffirio, miembro de la comisión investigadora del Sename en el Congreso, afirmó que "el Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, ni siquiera sabe cuántos niños hay en sus establecimientos y mucho menos cuántos de ellos han fallecido y cuáles son sus causales".

Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, señaló que "no tengo ninguna confianza en las cifras. Es posible que esté replicada la información. Por ejemplo, si un niño ingresó a distintos programas y murió, su muerte será contabilizada como egreso en todos ellos".
El Factor Lissette y la Violencia en las Causas de Muerte
Actualmente existen más de 8.000 niños que han sido separados de sus familias y están internados en centros del Sename, representando los casos más "críticos". Según información del Servicio Médico Legal requerida por el diputado Saffirio, las causas de muerte determinadas por algunas autopsias son variadas y sorprenden por su grado de violencia. Se han registrado casos de lactantes o preescolares ahogados con sus propios fluidos, menores muertos por golpes en la cabeza al caer de altura, homicidios y suicidios por ahorcamiento.
Reportajes 24: Sename, el infierno infantil | 24 Horas TVN Chile
La muerte de Lissette, de 11 años, cuya causa fue "indeterminada", detonó la crisis por los fallecimientos. Lissette pasó más de la mitad de su vida entrando y saliendo de centros del Sename, tras ser separada de sus padres debido a maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono. Era conocida por sus episodios de rabia, y en un incidente el 11 de abril, una crisis se agravó, resultando en su fallecimiento. Las cuidadoras a cargo, sin conocimientos en primeros auxilios ni estudios superiores, no pudieron manejar la situación. La entonces directora del Sename, Mariela Labraña, atribuyó la muerte a una "crisis emocional", una explicación que le costó el puesto.

Problemas de Sobremedicación y Falta de Especialistas
El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, sugirió que la menor estaba "sobremedicada". Se le suministraba un fármaco (benzodiazepina) en dosis elevadas que actuaba como antipsicótico, además de antidepresivos por años, a pesar de que no está demostrado su efecto en niños y algunos pueden generar efectos adversos como agresividad o irritabilidad. Estrada denunció la "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos en los centros y la falta de personal especializado para su administración.
El senador Alejandro Navarro afirmó que "el 63% de los niños están con tratamiento farmacológico y más de 3.000 niños están sin la debida atención médica de personal especializado". Este problema se agrava por la escasez de psiquiatras infantojuveniles, muchos de los cuales prefieren el sector privado, dejando regiones enteras sin acceso a estos especialistas. Chile, además, tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región, sin suficientes camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil.
Propuestas para una Solución Definitiva
Francisco Estrada identifica tres pilares para una solución definitiva al problema del cuidado de la niñez vulnerable:
- Apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado: Necesidad de unidades polivalentes con niños medicados correctamente y personal dedicado que también trabaje con las familias.
- Reunificación familiar como objetivo principal: El objetivo final debe ser que los niños vuelvan con sus familias de origen, rompiendo el círculo de la pobreza y el maltrato. Estrada critica que la decisión más fácil para quienes toman las decisiones es internar al niño, sin considerar otras soluciones. Estela Ortiz añade que no hay niños del 50% más alto de nivel económico en el Sename, lo que sugiere una estigmatización de la pobreza.
- Defensa jurídica adecuada: Es fundamental que los niños cuenten con una defensa jurídica que vele por sus derechos, a diferencia de los menores infractores de ley que sí cuentan con buenos defensores. Los abogados que atienden a niños vulnerados en tribunales de familia a menudo ven el caso como un trámite burocrático.
El Consejo para la Infancia, al mediano plazo, pretende cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio. Ortiz espera que este nuevo servicio esté "instalado" antes de 2019, consciente de que "los niños no pueden esperar".