La adopción en Chile es un proceso complejo que busca garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir en un entorno familiar protector y afectuoso. Sin embargo, el sistema actual enfrenta importantes desafíos relacionados con la edad de los menores, la falta de familias postulantes para niños mayores y los prolongados trámites burocráticos.

La Realidad de los Niños, Niñas y Adolescentes Bajo Protección del Sename
Según cifras del Servicio Nacional de Menores (Sename), en Chile existen 12.442 niños sin cuidado parental y con alta vulnerabilidad, lo que implica que viven carencias económicas y afectivas. La mayoría de estos menores, el 68% de los niños bajo protección del Sename, tiene más de ocho años de edad. Esta situación impacta directamente en sus posibilidades de ser adoptados, ya que, por esa razón, el Estado no iniciará el trámite que declara que pueden ser adoptados.
Violeta Lara (24) relata su experiencia, donde a los 17 años decidió escaparse de un hogar del Sename en Puerto Montt, donde vivía desde los ocho. Ella cumplía con las condiciones para ser adoptada: sus padres la habían abandonado, sus abuelos estaban muertos, su tía la maltrataba y nunca fue a visitarla. "Yo veía cómo las más chicas del hogar se iban. A mí igual eso me daba pena, porque no tenía a nadie", dice Lara.
En junio de 2016, el diario La Tercera publicó un diagnóstico del Sename que identificaba a 1.334 menores en estado "crítico", con "potencial riesgo vital y patologías mentales complejas". Esta cifra enfatizó la urgencia de revisar un sistema en crisis por falta de recursos y personal calificado.
Barreras para la Adopción de Niños Mayores
Carlos Soto, psicólogo y jefe de la Unidad de Adopción del Sename en la Región Metropolitana, señala que a mayor edad de los niños, menor es la posibilidad de encontrar padres interesados en su adopción. "Aunque la ley establece que se pueden iniciar causas hasta los 18 años, en la práctica nosotros vemos que esto no es posible. Cuando analizamos si iniciamos una causa de susceptibilidad o no, es también proyectar si en el futuro tendremos una familia".
Yanett Maldonado, asistente social y evaluadora externa del Sename, explica que "el Sename ha ido promoviendo la adopción de niños mayores, pero para la institución la adopción de niños mayores son cinco o seis años. A los niños de ocho prácticamente ni siquiera se les hace trámite de susceptibilidad de adopción, porque no hay familias postulantes para niños grandes". Esta realidad se refleja en las estadísticas: de 510 adopciones concretadas en 2015, solo 62 correspondieron a niños de ocho años y más, lo que equivale al 12% del total de menores adoptados.
María Fernanda Galleguillos, jefa del Departamento Nacional de Adopción del Sename, reconoce que "no todas las familias están dispuestas a hacerse cargo de niños mayores o con alguna dificultad". María Elena González, directora ejecutiva de FADOP, confirma que su fundación no trabaja con niños mayores de seis años debido a la complejidad de encontrar padres interesados.
El Proceso de Adopción y sus Obstáculos
Requisitos Legales y Retrasos
Según la Ley de Adopción 19.620, para que un menor sea declarado candidato a la adopción, un Tribunal de Familia debe determinar si el niño fue cedido, abandonado o si existe inhabilidad parental. Posteriormente, se debe citar a familiares hasta el tercer grado de parentesco para corroborar que ninguno es apto para su cuidado. Los expertos coinciden en que lo más difícil de probar y el motivo que extiende el proceso es la inhabilidad parental, lo que puede alargar el inicio de una causa de adopción hasta 16 meses en promedio.
Soledad Navarrete, asistente social de la Unidad de Adopción del Sename, destaca la responsabilidad colectiva del sistema cuando no se inician los trámites de adopción, llevando a que los menores permanezcan en residencias toda su vida. Carlos Soto añade que la falta de personal necesario y el trabajo intersectorial insuficiente dilatan los tiempos, con organismos como el Registro Civil o el Servicio Médico Legal tardando hasta seis meses en enviar un solo documento.
La jueza del 4° Juzgado de Familia de Santiago, Luz María Barceló, también apunta a los retrasos en los informes de los hogares del Sename, que pueden demorar hasta seis meses, el doble de lo legal.
La Convivencia en los Centros del Sename
Los menores que no son adoptados o re-vinculados con su familia de origen tienen opciones limitadas. Muchos permanecen en el sistema de protección del Sename hasta la mayoría de edad, viviendo en Centros de Administración Directa (CREAD), Programas de Familias de Acogida o Centros Residenciales. Otros, como Violeta Lara, optan por escaparse.
Un problema grave es la convivencia de menores vulnerados en sus derechos con aquellos que han infringido la ley. Rommy Lindemann, asistente social evaluadora externa del Sename, explica que "los menores vulnerados en sus derechos que no son adoptados, que han delinquido y tienen menos de 14 años se van a los CREAD". Rodrigo Godoy (50), egresado de Fundación Mi Casa, relata un incidente en un hogar donde "unos compañeros que habían estado castigados por robo comenzaron a incendiar objetos. Al final la pieza se quemó entera".
El informe de fiscalización del Sename en 2014 y 2015 reveló "reparos por la carencia de mapas de procesos donde se definan las responsabilidades y plazos", así como "falta de registro sistemático de los niños/as en ADOPSEN" y falta de orden en las carpetas. Esta falta de claridad provoca que menores de 14 años, independientemente de si han delinquido o no, terminen mezclados en los mismos centros.
Un ejemplo de esta situación se observó en el Centro Cerrado de Reclusión Tiempo Joven en San Bernardo, donde un joven declarado apto para ser adoptado, pero que nunca concretó el vínculo con una familia, convivía con otros reclusos.
El Impacto de la Institucionalización
La psicóloga Lorena Bustamante explica que "a los niños que son más grandes les afecta en mayor medida pasar más tiempo institucionalizados, porque están tan dañados y no generan vínculos de familia". Erika Villalobos, asistente social del Departamento de Adopción del Sename, aclara que el daño generado es directamente proporcional al tiempo que los menores permanecen en el sistema de protección. Matías Orellana (48), quien vivió 15 años en un hogar de Fundación Mi Casa, es consciente de las marcas que deja la institucionalización, lo que lo motivó a crear la Fundación de Egresados de Casas de Menores (ECAM).
Propuestas y Avances en la Materia
Actualmente, existe una desproporción entre la cantidad de niños en espera de adopción y las familias idóneas. En diciembre de 2020, 180 niños esperaban una familia adoptiva, mientras que 497 postulantes habían sido declarados idóneos. Sin embargo, los plazos excesivos, requisitos confusos y trámites burocráticos obstaculizan el proceso.
Iniciativas para Agilizar la Adopción
Una iniciativa propuesta busca acortar los plazos del proceso de adopción y eliminar o modificar requisitos relacionados con los matrimonios y la estabilidad matrimonial. La propuesta legislativa, que debe iniciarse por moción, plantea modificaciones al Artículo 9 de la Ley de Adopción, que establece:
- El padre o la madre que haya expresado su voluntad de entregar en adopción a un niño, niña o adolescente, tendrán un plazo de 60 días para retractarse, contados desde la fecha en que hayan declarado esa voluntad ante el tribunal.
- Podrán adoptar aquellas personas mayores de 25 años de edad y menores de 60, sin diferencia de edad con el adoptado.
- En el caso de cónyuges no se exigirá un mínimo de años de matrimonio.
- Podrán solicitar la adopción de un niño, niña o adolescente personas solteras, matrimonios o parejas que hayan contraído un acuerdo de unión civil, sean de diferente o del mismo sexo los contrayentes, los que deberán haber sido declarados idóneos por un organismo acreditado ante el servicio Mejor Niñez.
Estos cambios buscan asegurar que, para un desarrollo pleno y armonioso, un niño necesite un entorno familiar seguro y cariñoso, como lo señala el preámbulo de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). La investigación de Andy Bilson demostró que los niños separados de familias en situación de pobreza y colocados bajo cuidado institucional estaban comparativamente peor que niños del mismo origen social en la comunidad.

No Discriminación en la Adopción
En el ámbito de la no discriminación, la ex directora nacional del Sename, Marcela Labraña, en una cita con el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), indicó que el "Sename no hace ningún tipo de discriminación" en relación con la adopción o crianza por parte de parejas del mismo sexo. El Movilh aplaudió este pronunciamiento, destacando que la opinión del Sename es la más idónea y la más importante a considerar por el Estado a la hora de legislar.
Este pronunciamiento surgió a raíz de casos como el de una pareja gay que lucha por la tuición del sobrino de uno de ellos, tras una discriminación basada en la orientación sexual, recordando un caso similar en 2010 que afectó a Elías Bermúdez y su sobrino.