El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) desempeña un rol crucial en Chile, extendiendo sus programas y servicios a diversas comunas de la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins, incluyendo localidades como Mostazal. Su objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de diversas iniciativas.

El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA): Creación y Misión
En septiembre del año 2002, se promulgó la Ley Nº 19.828, la cual establece la creación del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA). Esta ley define como Adulto Mayor a toda persona que ha cumplido 60 años, sin distinción de género.
La misión fundamental de SENAMA es contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas mayores. Para lograrlo, el servicio garantiza y promueve el conocimiento y ejercicio de sus derechos, fomenta su plena integración a la sociedad y asegura una serie de iniciativas de protección social.
A partir del año 2002, el ex INP comenzó a proveer a sus pensionados beneficios y servicios complementarios al pago de la pensión. Estas acciones contribuyen al envejecimiento activo de las personas mayores, en concordancia con las recomendaciones suscritas por el Gobierno de Chile en la Segunda Asamblea Mundial del Envejecimiento de Naciones Unidas (Madrid 2002), poniendo un énfasis especial en la inclusión social de los adultos mayores más vulnerables. En el año 2004, el INP decidió implementar casas de encuentro para los pensionados y, además, adaptó espacios en algunos centros de atención, habilitándolos específicamente para el trabajo con personas mayores.

Presencia y Desarrollo de Talleres de SENAMA en la Región de O'Higgins
SENAMA, a través de licitaciones públicas, reglamenta la prestación de servicios de relatoría de talleres en diversas áreas, con un enfoque particular en la autoestima, dirigidos a la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins. Los oferentes para estos servicios deben encontrarse localizados, preferentemente, en esta región. En caso de estar ubicados en otras regiones, deben contar con disponibilidad para ejecutar los servicios solicitados en la Región de O’Higgins y adjuntar cartas compromiso de los profesionales.
Los servicios licitados se ejecutarán bajo la supervisión y coordinación de la contraparte técnica de SENAMA, la cual recae en el encargado o encargada del Programa a nivel regional. Este profesional estará a cargo de proporcionar toda la información necesaria para la prestación de los servicios requeridos y coordinar las actividades con el encargado de los talleres, además de emitir el informe de conformidad para la gestión de pagos. La planificación de estos talleres se extiende a lo largo de varios meses, como se evidencia en la distribución de actividades en cinco comunas durante julio, agosto, septiembre y octubre, lo que implica un alcance significativo que beneficia a localidades como Mostazal.
Naturaleza y Objetivos de los Talleres
Se considera un Taller a toda actividad que se desarrolle con grupos de al menos 20 adultos mayores. Estos talleres se basan en una metodología activa y participativa, donde se comparten conocimientos para el desarrollo biopsicosocial de las personas mayores. Cada taller es concebido como un espacio de intercambio, diálogo y entrega de conocimientos y herramientas esenciales para este desarrollo.
Las actividades buscan mantener y rehabilitar los procesos y capacidades mentales, tales como atención, lenguaje, cálculo, funciones ejecutivas y, principalmente, memoria. Asimismo, tienen como propósito potenciar las relaciones sociales y la interacción con el entorno. Las iniciativas desarrolladas están orientadas a la promoción de una vida activa y saludable en las personas mayores, mediante el acondicionamiento físico. Para los talleres de actividad física, el oferente deberá asegurar que cada participante adulto mayor cuente con un certificado médico que estipule su condición de salud y la recomendación para realizar deporte o actividad física.
#IESSeTransforma | Beneficios de la actividad física en adultos mayores
El área cultural de estos programas aborda las preocupaciones y la visión de los propios mayores sobre su etapa de vida. Esta etapa a menudo presenta una alta carga cultural sobre presuntas limitaciones o aspectos negativos, lo que puede influir negativamente en el concepto que las personas adultas mayores tienen de sí mismas, afectando su autoestima, su forma de mirarse y de proyectarse ante los demás. La cultura, en su sentido más amplio, se considera como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social, y que da al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo.
Requisitos para los Relatores y Coordinación de los Servicios
El servicio licitado considera cada elemento contenido en una ficha técnica, donde el o los oferentes deben cumplir con el perfil de monitor o relator solicitado en cada área de trabajo. Es obligatorio que el oferente presente un resumen del currículum del monitor que dictará los talleres, incluyendo nombre completo, profesión, universidad y experiencia de trabajo con personas mayores. Los talleres deben considerar los materiales mínimos de implementación, los cuales estarán a cargo del oferente. La metodología aplicada debe ser activa-participativa, considerando al adulto mayor en su especificidad e incorporando este elemento en el proceso de aprendizaje.