Braquimetatarsia: Una Malformación Genética con Implicaciones Funcionales

La braquimetatarsia es una afección clínica en la que uno o más metatarsianos son más cortos de lo normal. Esto puede causar dolor, deformidad del pie y dificultad para caminar.

Aunque el tamaño de los dedos de los pies puede variar ligeramente de persona a persona sin suponer un problema grave, la braquimetatarsia se caracteriza por un acortamiento significativo y, en ocasiones, otras malformaciones de los dedos del pie. Cuando se produce esta deformación, el dedo o los dedos afectados pierden su funcionalidad.

Ilustración de un pie con braquimetatarsia, mostrando el acortamiento de uno de los dedos

¿Qué es la Braquimetatarsia?

Algunas personas nacen con alguno de sus dedos del pie más corto que el resto. Se trata de una malformación genética por la cual el cartílago de crecimiento se cierra antes de tiempo. Esto provoca la anomalía anatómica del metatarso afectado y, con ello, la aparición de dolor debido al mal reparto de las presiones al caminar.

La braquimetatarsia es una malformación que se transmite genéticamente, y que se identifica por el acortamiento de uno o más dedos del pie. Suele afectar al cuarto metatarsiano, lo que provoca el acortamiento del cuarto dedo, que a menudo se superpone al tercero y al quinto. Puede asociarse con otras deformidades, en particular con el acortamiento del primer metatarsiano, lo que provoca el síndrome de Morton (diferente del neuroma de Morton).

Esta afección no se presenta al nacer, sino que se manifiesta alrededor de los 7-9 años de edad y está relacionada con el cierre prematuro de la placa de crecimiento del cuarto metatarsiano. Al haber un metatarsiano que no es funcional, el resto de metatarsos funcionales tienen que soportar más carga del peso del cuerpo, tanto estática como dinámicamente. Esto puede afectar a la comodidad a la hora de andar y de permanecer de pie, además de generar dolor en los pies y otras complicaciones.

Afecta entre el 0,02% y el 0,05% de la población, siendo más frecuente en mujeres de entre 25 y 40 años. En el 72% de los casos puede presentarse de forma bilateral.

Causas de la Braquimetatarsia

La braquimetatarsia es de carácter hereditario, transmitida a través de los genes y puede afectar tanto a manos como pies. Aunque su etiología no está completamente definida, se sugiere que podría estar relacionada con el cierre prematuro de la fisis, lo que provoca un retraso en el crecimiento.

La patología se produce por un cierre prematuro del cartílago de crecimiento, provocando la anomalía anatómica. Por lo general, es el cuarto metatarso el que se ve más afectado, aunque no siempre es así y es posible que afecte a más de un dedo a la vez.

Factores Genéticos

La braquimetatarsia está estrechamente vinculada a factores genéticos. Varios estudios han demostrado que factores genéticos juegan un papel importante en la aparición de braquimetatarsia del pie. En presencia de estos factores la probabilidad de desarrollar esta condición aumenta significativamente, especialmente si han existido casos de esta malformación en los antecedentes familiares.

La investigación médica ha logrado identificar algunos genes específicos que, una vez mutados, interrumpen el desarrollo normal de los huesos del pie. Los genes en cuestión juegan un papel fundamental en el crecimiento óseo, pero también en la correcta alineación de los huesos metatarsianos durante las fases de crecimiento. La transmisión de esta afección a menudo sigue un patrón autosómico dominante. Es suficiente que un alelo mutado único desarrolle braquimetatarsia. Sin embargo, hay casos en los que ocurre esporádicamente.

Factores Traumáticos

Aunque el factor genético es la causa más frecuente de la braquimetatarsia, existen casos en que se produce un traumatismo durante la etapa de crecimiento de los pies, lo que deriva en una braquimetatarsia. También es posible que aparezca como resultado de un traumatismo en esa zona en algún momento del desarrollo de los pies.

Síntomas y Complicaciones de la Braquimetatarsia

La braquimetatarsia no solo provoca dolor de pies, sino que puede afectar a otras partes del cuerpo como la espalda, la cadera o las rodillas. Aunque la braquimetatarsia pueda parecer un problema meramente estético, lo cierto es que se trata de una malformación que, de no ser tratada a tiempo por parte de un podólogo, puede derivar en complicaciones de tipo funcional y biomecánico.

Además de los dedos visualmente afectados por la braquimetatarsia, se pueden apreciar otros síntomas y complicaciones:

  • Metatarsalgia: Debido a que la forma de apoyar el pie en la parte anterior se ve afectada por la ausencia de uno de los metatarsos, una persona afectada puede desarrollar metatarsalgia, es decir, dolor en la planta del pie en el inicio de los dedos que se hace más agudo cuando se camina o se corre.
  • Juanetes: La deformación suele afectar a la forma de pisar y causar el engrosamiento y desviación de la articulación que se conoce comúnmente como “juanetes”.
  • Dolor al moverse: Practicar deportes como el running, trekking, fútbol o atletismo se vuelve doloroso. Dependiendo de la gravedad de la deformación, puede ser un problema también para, simplemente, caminar con normalidad.
  • Aparición de molestias varias: El roce del calzado y el apoyo deficiente del dedo o los dedos que sufren la malformación, puede producir callosidades y rozaduras que afectan a la vida diaria.
  • Descompensación de carga: El apoyo extra que deben hacer los demás dedos del pie afecta a la pisada y, por extensión, puede causar problemas en piernas, rodillas, caderas e incluso espalda. Hacer un estudio biomecánico de la pisada puede ser de gran utilidad para determinar el “daño” que está causando la braquimetatarsia.

Infografía detallando los síntomas y las áreas del cuerpo que pueden verse afectadas por la braquimetatarsia

Diagnóstico y Tratamiento

Los síntomas de la braquimetatarsia son externos, por lo que su diagnóstico resulta muy sencillo y rápido de realizar por parte de un podólogo. Para determinar el plan de tratamiento del paciente, el médico utiliza una radiografía del pie en carga.

Tratamiento Conservador

El tratamiento conservador de la braquimetatarsia depende de los síntomas del paciente y de la extensión de la enfermedad. En las primeras etapas, el uso de una ortesis puede aliviar el dolor, especialmente si el síntoma principal es la metatarsalgia.

La mayoría de los pacientes con esta malformación prefieren dejar la opción quirúrgica como último recurso, y optan primero por un tratamiento con plantillas personalizadas. Las plantillas están enfocadas a proporcionar un mayor confort, disminuir el dolor y reestablecer las cargas del antepié sin tener que recurrir a una intervención quirúrgica.

Sin embargo, la plantilla no está libre de complicaciones, especialmente las relacionadas con el grosor de la plantilla, que puede empeorar el conflicto de la exostosis dorsal y los dedos en garra con la parte superior del zapato. Además, la plantilla, al igual que numerosas ortesis existentes en el mercado, no tiene un efecto “corrector”, sino que únicamente mejora la sujeción del pie y su efecto desaparece al dejar de utilizarla. El uso de plantillas o los cambios en las actividades diarias y el calzado no afectan la longitud de los metatarsianos ni la superposición de los dedos.

Tratamiento Quirúrgico

La cirugía podológica es el tratamiento definitivo para curar la braquimetatarsia. Las técnicas quirúrgicas para el alargamiento del metatarsiano pueden ayudar a reestablecer el correcto apoyo del antepié y aliviar así la gran mayoría de las consecuencias de la malformación. La intervención quirúrgica es el tratamiento más definitivo y permite redistribuir las cargas que soporta toda la zona.

Las técnicas quirúrgicas han evolucionado significativamente en comparación con el pasado, comenzando por la anestesia y el control del dolor postoperatorio. La técnica más utilizada es el resultado de diversas evoluciones de técnicas anteriores. Se corta el cuarto metatarsiano para restaurar su posición ideal con hueso sintético (sin extraer hueso del paciente ni utilizar hueso de cadáver) y, según el caso, se realizan uno o más pequeños orificios para corregir otras deformidades y crear un pie bonito y funcional.

Procedimiento completo para el ALARGAMIENTO del dedo del pie ( BRAQUIMETATARSIA ) | DR. REYES JÁCOME

Además de corregir la funcionalidad del pie, también es posible corregir su estética, mejorando la forma y longitud de los dedos y reduciendo su diámetro para obtener un pie de aspecto más agradable y que se adapte más fácilmente a los zapatos deseados, incluso los más cónicos y de tacón alto. El procedimiento suele realizarse como cirugía ambulatoria.

tags: #braquimetatarsia #es #una #discapacidad