El envejecimiento es un proceso natural e individual que conlleva una serie de cambios físicos, psicológicos y biológicos. Sin embargo, en el contexto de condiciones socioeconómicas deficientes y estilos de vida particulares, estos cambios pueden verse exacerbados, llevando a situaciones de vulnerabilidad para los adultos mayores. El cuidado de este grupo poblacional demanda tiempo, recursos económicos y humanos, lo que en ocasiones dificulta que las familias asuman completamente esta responsabilidad, optando en algunos casos por el abandono.

El Fenómeno del Abandono de Adultos Mayores
El abandono de adultos mayores se define como la negligencia o desatención hacia las personas en edad avanzada, quienes requieren cuidados específicos debido a su edad y, frecuentemente, a condiciones de salud asociadas. Esta omisión por parte de los responsables legales, familiares o cuidadores puede manifestarse en el descuido de aspectos básicos como la higiene, alimentación, medicación, compañía y asistencia emocional.
En América Latina y el Caribe, los cambios demográficos, incluyendo la reducción de la fecundidad y la mortalidad, junto con el aumento de la esperanza de vida, han modificado radicalmente la estructura poblacional. Se proyecta que en menos de 20 años se duplicará la cantidad de personas mayores, lo que subraya la creciente importancia de abordar la problemática del abandono.
El abandono social es una realidad que tiene como consecuencia la ausencia del reconocimiento necesario para el desarrollo satisfactorio de los individuos. El reconocimiento social de todos sus miembros es fundamental para el crecimiento de una colectividad. Un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona mayor, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación de confianza, constituye abandono. Este puede adoptar diversas formas, como el maltrato físico, psíquico, emocional o sexual, y el abuso de confianza en cuestiones económicas.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación define el Abandono de Personas como el momento en que el obligado o quien tiene el deber, deja de proporcionar los medios de subsistencia sin causa justificada.

Causas del Abandono de Adultos Mayores
El abandono de adultos mayores es un fenómeno multicausal, lejos de explicaciones que enfatizan un único factor. Entre las causas observadas se encuentran:
- Cambios en la estructura familiar: Las familias se han transformado, con menos hijos para cuidar y acompañar a los mayores. La movilidad geográfica, con familias viviendo en diferentes ciudades o regiones, también contribuye a esta situación.
- Condiciones socioeconómicas deficientes: La pobreza y la insuficiencia de recursos materiales dificultan la atención adecuada de los adultos mayores. El 61,2% de los adultos mayores institucionalizados perciben ingresos bajos.
- Envejecimiento y cambios fisiológicos: El propio proceso de envejecimiento, con sus cambios físicos, psicológicos y biológicos, puede generar dependencia y demandar cuidados especializados que no siempre pueden ser provistos en el hogar.
- Factores de género: El género femenino ha sido asociado con el abandono, con un Odds Ratio (OR) de 2,6 (p=0,037).
- Grado de dependencia: Un mayor grado de dependencia se asocia significativamente con el abandono (OR 5; p=0,005).
- Relación familiar: Una relación familiar regular o mala se considera un factor de riesgo (OR 3; p=0,011).
- Falta de visitas de familiares: El 40% de los adultos mayores institucionalizados no reciben visitas de sus familiares, lo que incrementa la sensación de soledad y desamparo.
- Iniciativa familiar para la institucionalización: En el 67,5% de los casos estudiados, la institucionalización se produjo por iniciativa familiar, lo que sugiere dificultades en el cuidado dentro del hogar.
- Violencia, maltrato y abuso sexual: Estos factores pueden llevar a la salida del adulto mayor de su entorno familiar y a la ruptura con su medio.
- Aislamiento social y soledad: En una sociedad cada vez más competitiva y deshumanizada, el aislamiento y la soledad en los ancianos son cada vez más patentes. Se estima que aproximadamente el 20% de la población experimenta soledad y abandono social.
- Sobrecarga de tareas en el hogar: La acumulación de responsabilidades domésticas puede ser un factor contribuyente.
- Desconocimiento de derechos: La gran mayoría de los adultos mayores desconocen sus derechos, lo que limita su exigibilidad y propicia actos de discriminación, abandono y maltrato.
- Estigma social: La estigmatización social, que califica a las personas mayores como "peligrosos", "delincuentes", "improductivos" o "vagabundos", alimenta la exclusión.
Cortometraje abandono de ancianos-Quizá
Consecuencias del Abandono de Adultos Mayores
Las consecuencias del abandono de adultos mayores son devastadoras y abarcan múltiples dimensiones:
- Deterioro de la salud física: El abandono tiene consecuencias graves en la salud física, incluyendo la falta de atención médica adecuada, nutrición deficiente y problemas de higiene.
- Impacto en la salud mental: El aislamiento social y la falta de apoyo emocional tienen efectos devastadores en la salud mental, pudiendo generar cuadros depresivos, ansiedad y un aumento de la percepción de deterioro de la salud tras el ingreso a una institución.
- Indigencia y exclusión social: El abandono puede llevar a la indigencia, una manifestación social caracterizada por el desarraigo y la estigmatización, obligando a los adultos mayores a crear nuevas formas de vida en las calles, a menudo en un entorno discriminatorio.
- Riesgos en seguridad social y exposición a delitos: La falta de cuidado y protección incrementa los riesgos en seguridad social y la exposición a delitos.
- Pérdida de vínculos y redes sociales: El abandono provoca una constante pérdida de vínculos familiares, de amistad y laborales, contribuyendo al desarraigo.
- Déficit en el funcionamiento de instancias sociales y familiares: El abandono evidencia el mal funcionamiento de las estructuras familiares y sociales encargadas de la protección de este grupo vulnerable.

Prevención del Abandono de Adultos Mayores
La prevención del abandono de adultos mayores requiere un enfoque multidisciplinar y la participación activa de profesionales de la salud, familiares y la comunidad. Las estrategias clave incluyen:
- Fortalecimiento de los lazos familiares: Fomentar la convivencia familiar y el acompañamiento constante de los adultos mayores, reconociendo su valor e importancia.
- Creación de planes de atención comunitaria: Desarrollar planes que proporcionen apoyo y cuidado a las personas adultas mayores que lo requieran, evaluando sus necesidades específicas y la mejor manera de atenderlas.
- Asistencia en el hogar: Evaluar la necesidad de asistencia para el cuidado en el domicilio, incluyendo la preparación de alimentos (proporcionando despensas o comidas preparadas) y la generación de agendas de contactos para apoyo.
- Acompañamiento para la salud física y mental: Este acompañamiento es fundamental para disminuir el sentimiento de soledad y prevenir cuadros depresivos.
- Promoción del envejecimiento activo y productivo:
- Crear un proceso de jubilación progresiva que permita mantener un rol productivo.
- Generar oportunidades de educación y capacitación para adultos mayores, incluyendo universidades para adultos mayores.
- Estimular y apoyar a instituciones de salud especializadas que se inserten en la comunidad.
- Participación comunitaria: Fomentar la participación regular en la comunidad, lo que disminuye el riesgo de deterioro cognitivo y físico.
- Actividad intelectual y cuidado personal: Realizar actividades intelectuales exigentes y cuidar la apariencia e imagen personal.
- Conocimiento y exigibilidad de derechos: Educar a los adultos mayores sobre sus derechos y los mecanismos jurídicos existentes para su protección.
- Legislación y políticas públicas: Promulgar y hacer cumplir leyes que garanticen los derechos de los adultos mayores, como la Ley del Adulto Mayor en el Estado de México, que establece la obligación de la familia de otorgarles alimentos y atención médica.
- Programas de asistencia social: Asegurar el acceso a programas de asistencia social en caso de desempleo, discapacidad o pérdida de medios de subsistencia, así como a alternativas de atención integral si se encuentran en situación de riesgo o desamparo.
- Sensibilización social: Combatir el estigma social asociado a la vejez y promover una cultura de respeto y valoración hacia los adultos mayores.
La negligencia y el abuso hacia las personas mayores se han intensificado en muchas partes del mundo, y la pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve aún más esta problemática. Es imperativo que como sociedad asumamos la responsabilidad de proteger y cuidar a nuestros adultos mayores, garantizando que vivan una vida digna y plena.