Investigaciones realizadas por Poderes Legislativo, Judicial y Contraloría General de la República señalan que el Estado de Chile vulnera los derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA) institucionalizados en el Servicio Nacional de Menores (SENAME). En este complejo contexto, los psicólogos y psicólogas desempeñan un rol fundamental en el cuidado y bienestar de estos jóvenes, enfrentando múltiples desafíos.

Percepción y Condiciones Laborales de los Psicólogos
Para conocer el modo como los psicólogos y psicólogas responsables del cuidado de los NNA procesan estas vulneraciones, se entrevistó, usando metodología cualitativa, a profesionales de modalidad residencial que concentra el mayor volumen de NNA institucionalizados. El análisis del contenido de estas entrevistas reveló cuatro dimensiones, seis categorías y veintitrés subcategorías, informando sobre el perfil de los psicólogos y psicólogas, los NNA institucionalizados, la percepción del modelo residencial y cómo se conceptualizan e intervienen los problemas de Salud Mental (SM) de los NNA institucionalizados.
Se concluye que los psicólogos y psicólogas en SENAME trabajan con bajos sueldos, alta rotación, sobrecarga de funciones y mecanización del trabajo. La supervisión del SENAME es percibida como formal, burocrática y desconectada de las necesidades reales de los NNA y los profesionales.
Intervención en Salud Mental: Brechas y Reconocimientos
Los psicólogos y psicólogas reconocen la Salud Mental como una variable relevante para favorecer la desinstitucionalización, pero carecen de formación especializada para intervenir en la SM de NNA traumatizados y afectados por graves trastornos psiquiátricos o emocionales. Además, la institucionalización prolongada es reconocida como dañina, aunque los profesionales no saben cómo evitarla.
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Fortalecimiento de Competencias: La Capacitación en Metodologías Triple P
En el marco del Plan de Fortalecimiento de Competencias para Funcionarios y Funcionarias de Residencias Familiares del Sename, impulsado en seis regiones del país, psicólogos y psicólogas, junto a trabajadores y trabajadoras sociales de la institución, iniciaron el proceso de certificación en metodologías Triple P, orientadas al apoyo para la crianza y el cuidado de adolescentes.
Perspectivas de Profesionales y Directores
Christian Lorca, director de la Residencia Familiar Puma, ubicada en la Región Metropolitana, señala: “Creo en la capacitación continua. Sobre todo, al realizar una labor que impacta la vida de otros, trabajando con personas y para personas. Estas metodologías entregan herramientas sistemáticas para el trabajo con cuidadores, además de aportar insumos de fácil entrenamiento”. A su juicio, tener la posibilidad de acceder a esta certificación “es importante para favorecer el proceso de resignificación de experiencias no positivas en los cuidados de niños, niñas y adolescentes”.
Bárbara Alarcón, trabajadora social en la Residencia de Vida Familiar Quilpué y profesional formada en Triple P, destaca que “las estrategias aprendidas ayudan a abordar de mejor forma a los adolescentes con los que trabajamos en la cotidianeidad. Me parece fundamental capacitarse en el área de la crianza positiva, dado que permite reflexionar respecto a las necesidades de los jóvenes”.
Por su parte, Óscar Vásquez, director de la Residencia Familiar Castellón, de la Región del Biobío, afirma: “Este modelo de crianza positiva se ajusta a las orientaciones técnicas de nuestras Residencias Familiares y permite incorporar herramientas cognitivo-conductuales acordes a un sistema respetuoso”. Agrega que “sin duda, es un gran avance, ya que se trata de un modelo muy práctico y basado en evidencia, que permite, con herramientas específicas, orientar el cuidado y la protección a nuestros adolescentes y fortalecer las competencias de los cuidadores”. Enfatiza la importancia de que los cuidadores tengan las competencias para el proceso formador y reparador de los jóvenes, y que la metodología aporta también en el trabajo con las familias, al perseguir la reparación del vínculo familiar.
Objetivos y Alcance de la Formación
La formación en metodologías Triple P a 78 profesionales del Sename busca dejar la capacidad instalada en la institución. De este modo, los psicólogos y trabajadores sociales acreditados podrán desarrollar estas metodologías con los demás funcionarios y funcionarias que están a cargo del cuidado de adolescentes en las residencias, asegurando una replicabilidad y un impacto sostenido.

Contribuciones desde la Academia: Diagnóstico Regional en Valparaíso
A otra área de trabajo se sumará Carolina Vásquez, estudiante de quinto año de psicología de la Universidad de Playa Ancha en Valparaíso, quien se desempeñará en la realización de un diagnóstico regional acerca de las intervenciones que desarrolla el servicio ante vulneraciones graves de derechos a niños, niñas y adolescentes. La joven afirmó que “a través de mi participación como estudiante en práctica busco contribuir, como profesional del área de salud mental, a la transformación de la visión que se tiene de la infancia en Chile”.