El cuidado de personas mayores, especialmente de aquellas con algún grado de dependencia, requiere una atención especial y constante que abarca diferentes áreas de su vida. Es un concepto holístico que va mucho más allá de administrar medicamentos; implica crear un entorno que respete su dignidad y fomente su independencia el mayor tiempo posible. Cuidar a un adulto mayor es una labor noble, gratificante y llena de empatía, pero también puede traer consigo diferentes retos. En esta etapa de la vida es fundamental prestar atención a cada detalle, pues los cuidados del adulto mayor van más allá de solo buscar un bienestar físico.
Los adultos mayores experimentan cambios físicos, cognitivos y sociales que pueden hacerlos sentir menos útiles o que no se los valora. A medida que envejecen, el ser humano experimenta fisiológicamente un declive progresivo en las funciones orgánicas y psicológicas. Por su edad, es probable que un adulto mayor haya perdido o esté perdiendo habilidades motoras y de coordinación, como olvidar la manera de vestirse y desvestirse. Lamentablemente, el sedentarismo es muy común en la vejez, lo que perjudica tanto a nivel físico como emocional.
Cuidar a un adulto mayor es un acto de amor y dedicación que se vive todos los días, ya sea a tiempo completo o de vez en cuando. A medida que nuestros padres y madres envejecen, las relaciones familiares también cambian, empiezan a necesitar más ayuda y aparecen nuevas preocupaciones. Es importante tener en cuenta que necesitar ayuda de una persona para cuidar de nuestros mayores no significa quererlos menos.
Planificación del Cuidado
Para garantizar una vejez digna, activa y segura, es esencial una planificación adecuada. Habla con tu ser querido sobre el tipo de ayuda que cree que necesita y cómo quiere recibirla. A veces, es difícil planificar porque no se sabe cómo cambiarán las necesidades, pero debes tener una estrategia para darle a la persona los cuidados que necesita.
Evaluación de Necesidades y Coordinación Médica
- Pídele al médico de la persona que participe en el cuidado de tu ser querido.
- Asegúrate de saber cuáles son todas sus afecciones de salud y el grado de cuidados que necesita. Generalmente, los adultos mayores padecen más de una enfermedad (hipertensión arterial, diabetes, afecciones cardiovasculares o artritis).
- Si observamos que nuestro familiar presenta cualquier limitación, ya sea física, cognitiva o emocional, lo más conveniente es acudir a la consulta médica.
- Los chequeos médicos regulares son esenciales para prevenir y tratar cualquier problema de salud a tiempo. Es importante acompañar al adulto que tienes a tu cuidado a sus consultas médicas y, posterior a ellas, asegurarse de que siga las recomendaciones del profesional.
Decisiones sobre el Entorno de Vida
Plantéate estas preguntas: ¿Puede tu ser querido quedarse solo en casa de vez en cuando, si alguien puede atenderlo? ¿O sería mejor que se mudara a tu hogar o a una institución de cuidados para adultos mayores?
Tipos de Cuidados Esenciales
1. Establecimiento de Rutinas
Contar con una rutina establecida ayuda a que las personas mayores se sientan seguras, organizadas y tranquilas. Incluye horarios fijos para levantarse, comer, descansar y realizar actividades. Mantener un orden es primordial para el cuidado de un adulto mayor.
2. Alimentación y Nutrición
Una buena alimentación es fundamental para mantener la salud. Cuidar a un anciano en casa implica ofrecerle una dieta variada y equilibrada, rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales. La mayoría de las personas come menos a medida que la edad avanza. Por esta razón, es necesario que los adultos mayores tengan una alimentación equilibrada que aporten macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas), micronutrientes (vitaminas, minerales y antioxidantes) y fibra.
- Adapta la textura de los alimentos si hay dificultad para masticar, incluyendo nutrientes esenciales. En caso de que la persona bajo su cuidado tenga problemas de masticación y deglución, puede preparar alimentos como papillas o purés.
- Asegúrate de que beba suficiente agua, ya que muchas personas mayores no sienten tanta sed y con la edad, la sensación de sed disminuye. Se recomienda beber aproximadamente 2 litros de agua para mantener una buena hidratación.
- Es aconsejable que la última comida que consuma el adulto mayor sea muy temprano en la noche, de esta forma podrá dormir tranquilamente.
- Se recomienda consumir pescado, carnes blancas, aceite de oliva, legumbres, frutas y verduras.
- Puedes ayudar a tu ser querido con las compras del supermercado y la preparación de comidas saludables, cocinándolas o pidiendo comidas que se entreguen a domicilio.
- Cuando llevas a tu ser querido a un restaurante o lo llevas a tu casa, le das la oportunidad de participar en una actividad social y compartir con otras personas.

3. Higiene Personal
Cuidar la higiene de un anciano es imprescindible, tanto por salud como por bienestar emocional. Una buena higiene en personas de edad avanzada es clave para la prevención de enfermedades y estimular hábitos de un estilo de vida saludable. Una piel sana requiere limpieza e hidratación. Estas actividades se deben realizar a diario, tanto en adultos mayores sanos como en enfermos. Ayúdalos y acompáñalos a mantener una rutina diaria de higiene que incluya un buen baño, el cuidado correcto de la piel y una limpieza dental adecuada. Hay que seguir una rutina para asear correctamente todas estas partes del cuerpo: piel, zona genital y anal, cabello, dientes y boca, uñas y orejas.
- Si el aseo se debe realizar en la cama, debes hacerlo por las diferentes zonas corporales en este orden: cuello, tronco, brazos, axilas, piernas, espalda, pies, genitales y región perianal. Es importante ir secando al adulto mayor de forma inmediata para evitar que sienta frío.
- Se debe tomar especial atención a las zonas con pliegues, secando sin frotar y asegurándote que no queden húmedas para evitar posibles infecciones.
- Evitar el agua muy fría o muy caliente al momento de realizar el aseo personal.
- Usar jabones neutros como el de glicerina.
- La piel del adulto mayor tiende a ser más sensible y vulnerable, por lo que es importante cuidarla con productos especializados. La piel del adulto mayor se vuelve cada vez más frágil, más seca y menos elástica. Es aconsejable usar cremas aptas para mantener la hidratación de su cuerpo.
- Si te incomoda ayudar a la persona a bañarse o a usar el inodoro, es posible que quieras contratar a un auxiliar para cuidados de salud en el hogar.
Cuidados de la Piel Específicos
Hay que tomar mucha atención en los ancianos que permanezcan mucho tiempo en cama, ya que su poca movilidad permite una menor circulación de la sangre dejando notar algunas lesiones en la piel denominadas “escaras”.
- Para prevenirlas, se deben realizar cambios de posturas del adulto mayor cada 2 a 3 horas, permitiendo así, mayor movilidad.
- Evitar largas exposiciones al sol y usar protección solar.
- Procurar que el adulto mayor use ropa de algodón para no irritar la piel.
4. Movilidad y Ejercicio Físico
Realizar ejercicios suaves y adaptados a sus capacidades ayuda a mantener la movilidad, fortalecer los músculos y prevenir caídas. Caminar, hacer estiramientos o ejercicios dirigidos contribuye a mejorar su estado físico y anímico. El ejercicio regular es vital para mantener la movilidad y prevenir enfermedades. La pérdida de fuerza y masa muscular, la reducción de la flexibilidad y los problemas de equilibrio pueden dificultar la movilidad de un adulto mayor. Hay que evitar el sedentarismo porque aumenta las complicaciones de enfermedades. Por ejemplo, caminar durante unos minutos, subir o bajar escaleras o realizar ejercicios para estimular su mente pueden ser buenas opciones. Es recomendable que cuenten con supervisión mientras realizan las actividades.
5. Estimulación Cognitiva y Salud Mental
Mantener la mente activa es tan necesario como cuidar el cuerpo. Juegos de memoria, lectura, música o actividades manuales ayudan a preservar las funciones cognitivas. Las actividades de estimulación cognitiva como juegos de mesa, lectura o algunos ejercicios mentales, pueden ayudar a prevenir el deterioro cognitivo y a mantener su mente más despierta y activa. Muy a menudo, las capacidades cognitivas de las personas de edad avanzada se deterioran de forma progresiva, especialmente la memoria, la percepción y la atención.
La salud mental es tan importante como la física. Cuidar a los ancianos en casa también implica atender su salud emocional. Acompañarlos, conversar, compartir tiempo y mantener el contacto con amigos o familiares mejora su estado de ánimo y reduce la soledad. Él puede llegar a depender de ti para tener compañía y no sentirse solo. A veces, las personas mayores se olvidan de cosas fácilmente o pueden estar de mal humor. Sé tranquilo y paciente con ellos cuando estén juntos. Tratar a las personas mayores con respeto, comprensión y apoyo es una forma de cuidar su salud y su dignidad.
Los adultos mayores necesitan vivir en un ambiente tranquilo, sin sobresaltos ni preocupaciones para evitar malos episodios que afecten su salud. También es importante promover la socialización y la integración del adulto mayor. Cuando llevas a tu ser querido a un restaurante o lo llevas a tu casa, le das la oportunidad de participar en una actividad social y compartir con otras personas.
6. Control de la Medicación
Llevar un control preciso de la medicación es esencial. Utiliza pastilleros organizadores con los días de la semana para que tenga listas las pastillas que se debe tomar cada semana y sigue siempre las indicaciones médicas. Nunca suspendas ni modifiques los fármacos sin consultar con el especialista. Lleve un control diario de los medicamentos, use calendarios y ponga etiquetas en los frascos donde almacena los fármacos. Además, se requiere vigilancia constante y, en muchos casos, asistencia profesional cualificada.
7. Sueño y Descanso
Los adultos mayores tienen mayor dificultad para dormir profundamente. Por esto, muchas veces tienen sueños más cortos y despertares bruscos. Para evitar esto, el adulto mayor debe:
- Levantarse y acostarse todos los días a la misma hora.
- Evitar tomar té o café antes de irse a dormir.
- No ir a la cama recién cenado.
- No mantener conversaciones emotivas antes de irse a la cama.
- No ver programas que lo puedan poner nervioso.
- Es recomendable realizar actividades relajantes como leer, escuchar música y rezar.
Asegúrate de que, para dormir, esté en un entorno tranquilo y cómodo; no solo se trata de ausencia de ruidos, también hay que prestarle atención al colchón y motivarlo a que implemente una rutina relajante antes de acostarse.
8. Seguridad en el Hogar
Cuidar ancianos en casa implica crear un entorno seguro. El hogar debe adaptarse a las nuevas necesidades para evitar accidentes, siendo las caídas la principal causa de lesiones en este grupo etario y la principal causa de hospitalización y de muertes relacionadas con traumatismos en las personas mayores.
Revisa la vivienda para evitar obstáculos y toma precauciones para reducir el riesgo de caídas y otras medidas de protección básicas, entre ellas:
- Mantener una buena iluminación en escaleras, baño, cocina y dormitorio. Instala lámparas nocturnas en áreas comunes de la casa y en las mesetas de las escaleras.
- Retira los tapetes o las alfombras decorativas.
- Pon tiras antideslizantes en los pisos de madera y losa, y recubre los escalones de las escaleras con tiras antideslizantes o alfombra.
- Instala pasamanos en las duchas y las tinas y cerca del inodoro. Agrega pasamanos o barandas en escaleras, baños y pasillos.
- Reduce la temperatura del agua a menos de 120 F (48.9 C).
- Mueve muebles y organiza las áreas desordenadas para crear espacios amplios y seguros para caminar. No dejes objetos en el suelo.
- Los baños y las camas no deben ser bajos.
- Evita que las mascotas se acerquen a ellos mientras se desplazan.
- Los cables eléctricos deben apegarse a las paredes.
- Si su marcha es inestable debe utilizar bastón o andador.

Cuidado de Personas Mayores con Dependencia
Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, los cuidados deben intensificarse. Cuidar a una persona mayor dependiente implica atender a su movilidad, higiene asistida, alimentación especial o uso de ayudas técnicas como sillas de ruedas o camas articuladas. Además, se requiere vigilancia constante y, en muchos casos, asistencia profesional cualificada. Lo que más necesitan los ancianos es cuidado, compañía, respeto y seguridad.
Consideraciones para la Dependencia
Si se trata de una limitación física, se puede recomendar el uso de andadores, sillas de ruedas, muletas u otras adaptaciones en el hogar. El acompañamiento familiar durante los primeros días reduce el impacto emocional y facilita la adaptación.
Es recomendable considerar servicios especializados cuando la persona mayor necesita cuidados permanentes que superen tus posibilidades como cuidador, si hay deterioro físico o cognitivo grave, o si tú sientes que no puedes ofrecer la atención que requiere.
El Rol del Cuidador
Autocuidado del Cuidador
Para cuidar bien a los demás, primero debes cuidarte a ti mismo. Organiza descansos, pide ayuda y establece límites. El exceso de responsabilidad puede generar agotamiento físico y emocional, conocido como el "síndrome del cuidador". Es posible que te sientas culpable cuando quieras dedicar más tiempo a tu bienestar, pero cuando te cuidas, podrás concentrarte mejor y cuidar mejor a tu ser querido. Hay algunas cosas que puedes hacer para que estés en forma óptima:
- Haz tiempo para dormir. Tener una rutina diaria puede indicarle al cuerpo y a la mente cuándo ha llegado la hora de dormir.
- Trata de practicar un ejercicio de conciencia plena. Yoga o tai chi te ayudarán a relajarte.
- No se te olvide comer. Cuando te brincas las comidas, es posible que te sientas irritado y cansado. Come muchos alimentos saludables y reduce tu consumo de alcohol.
- Mantén tus vínculos sociales. Tus amistades y familiares pueden ayudarte a sentirte menos solo.

Comunicación y Empatía
A medida que nuestros padres y madres envejecen, las relaciones familiares también cambian. Empiezan a necesitar más ayuda, aparecen nuevas preocupaciones y, en ocasiones, surgen conflictos derivados de la incomprensión o del desconocimiento de esta etapa vital. La mayoría de las discusiones surgen por la falta de comprensión de esta etapa vital. A veces olvidamos la cantidad de cambios que viven en poco tiempo y de manera simultánea.
Si una persona mayor rechaza los cuidados, es importante dialogar, comprender sus motivos y buscar alternativas respetuosas. Tratar a las personas mayores con respeto, comprensión y apoyo es una forma de cuidar su salud y su dignidad. No te olvides de ponerte en su lugar y animarlos a que sigan moviéndose, relacionándose con otras personas y estimulando su mente.
Servicios de Apoyo y Recursos
En ocasiones, cuidar a una persona mayor dependiente requiere intervención profesional. Puedes optar por atención personalizada en el hogar o por centros especializados. Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, los cuidados deben intensificarse.
Es recomendable considerar servicios especializados cuando la persona mayor necesita cuidados permanentes que superen tus posibilidades como cuidador, si hay deterioro físico o cognitivo grave, o si tú sientes que no puedes ofrecer la atención que requiere.
Asistencia Profesional
- Cuidados de higiene personal: Es posible que necesite ayuda para bañarse, vestirse, peinarse, afeitarse y otros cuidados. Es posible que tengas que ayudar a tu ser querido a usar el inodoro y a limpiarse después de que lo use. Para los padres en estado de vejez, es un cambio de roles porque están acostumbrados a cuidar de sus hijos. Si te incomoda ayudar a la persona a bañarse o a usar el inodoro, es posible que quieras contratar a un auxiliar para cuidados de salud en el hogar.
- Limpieza del hogar: Es posible que la persona a la que cuides necesite ayuda para limpiar la casa, lavar la ropa y darle mantenimiento al jardín.
- Atención Primaria de Salud (CESFAM): El programa del adulto mayor cuenta con atenciones ambulatorias para pacientes autovalentes, y también atención domiciliaria para personas con dependencia severa.
La importancia del cuidado a los adultos mayores
Planificación para Cambios Inesperados
Hoy, tienes una rutina que te funciona bien, pero las necesidades de tu ser querido pueden cambiar. Está atento a su estado de salud y bienestar general para que estés seguro de que lo que estás haciendo satisface sus necesidades.
Es posible que en algún momento no puedas darle el cuidado médico que necesita o que no puedas estar disponible todo el tiempo que tu ser querido necesite. Y si te lastimas o te enfermas por una enfermedad como COVID-19, necesitarás un plan de contingencia. Identifica a alguien que pueda cuidar a tu ser querido si tú no puedes hacerlo. No te arriesgues a transmitirle la enfermedad.
Cuando llegue ese momento, tendrás que hablar con él y con su médico sobre las opciones mejores para él. Es importante que te comuniques y que estés consciente de la relación que tienen para asegurarte de que estás tomando decisiones que son adecuadas para todos.