La Estatura y su Impacto en la Salud del Adulto

Tradicionalmente, la estatura de una persona no se ha considerado un factor de riesgo significativo para la salud. Sin embargo, estudios recientes revelan que tanto una estatura alta como una baja pueden influir en la predisposición a diversas enfermedades. Esta relación ha sido objeto de una extensa investigación, buscando clarificar si la estatura en sí misma es el factor de riesgo o si lo son las circunstancias que la determinan, como la nutrición o el estatus socioeconómico.

La Estatura como Factor de Riesgo No Reconocido

La estatura ha sido un factor asociado a múltiples afecciones comunes, que van desde las enfermedades cardíacas hasta el cáncer. Investigaciones precedentes ya habían establecido que las personas altas tienen menos riesgo cardiovascular y de diabetes que las bajas, pero un mayor peligro de sufrir un cáncer. No obstante, en muchos de los estudios realizados hasta el momento, no estaba claro si el vínculo entre estatura y enfermedad era directo o indirecto. Un nuevo estudio, publicado en la revista ´PLOS Genetics´, se propuso eliminar esta confusión.

Esquema sobre la relación entre estatura y diversas enfermedades crónicas

El Estudio del VA Million Veteran Program

Metodología y Alcance

El estudio, dirigido por el Dr. Sridharan Raghavan del Centro Médico Regional de Veteranos de las Montañas Rocosas (Estados Unidos), analizó más de 1.000 afecciones y rasgos clínicos. Esta investigación, que lo convierte en el mayor estudio sobre altura y enfermedad realizado hasta la fecha, examinó por separado las conexiones entre diversas enfermedades y la estatura real de una persona, así como las conexiones con su estatura prevista en función de su genética. Para ello, los investigadores utilizaron datos de más de 300.000 veteranos de guerra de Estados Unidos registrados en un banco del sistema nacional de salud, incluyendo información de más de 200.000 adultos blancos y más de 50.000 adultos negros. La gran mayoría (91,6%) eran hombres.

Hallazgos Clave

Los investigadores determinaron que la estatura adulta estaba relacionada con más de 100 rasgos clínicos, entre ellos varias afecciones médicas. Sus hallazgos confirman la evidencia de que la estatura de los adultos puede influir en más de 100 rasgos clínicos, entre los que se encuentran varias afecciones asociadas a malos resultados y calidad de vida. Los autores concluyen que la estatura puede ser un factor de riesgo "biológicamente posible" y no reconocido hasta ahora para varias afecciones comunes en adultos, especialmente aquellas que afectan las extremidades periféricas y distales.

Afecciones Relacionadas con Mayor Estatura

El estudio de Raghavan y otros hallazgos previos confirmaron un mayor riesgo de ciertas condiciones en personas más altas:

  • Neuropatía periférica: Afección causada por daños en los nervios de las extremidades.
  • Úlceras en las extremidades inferiores e infecciones de la piel y los huesos: Tales como úlceras en piernas y pies.
  • Insuficiencia venosa crónica y trastornos circulatorios venosos: Incluyendo el tromboembolismo venoso, que es la tercera causa de infarto de miocardio e ictus. Estudios suecos mostraron que hombres de menor estatura tenían menor probabilidad de desarrollar tromboembolismo venoso.
  • Cáncer: Las personas más altas tienen un mayor riesgo de mortalidad relacionada con el cáncer. Por ejemplo, un metaanálisis vinculó una mayor altura con el cáncer de colon o pólipos. Se cree que esto se debe a la mayor masa corporal y un mayor número de células y divisiones celulares, aumentando la probabilidad de mutaciones que conducen a una transformación maligna. Ser alto puede ser un marcador de sobrealimentación (específicamente, comer demasiadas proteínas animales ricas en calorías) durante diferentes etapas de crecimiento y desarrollo, lo que podría activar procesos de crecimiento que incrementan la vulnerabilidad de las células a las mutaciones.
  • Fibrilación auricular: La arritmia más frecuente.
  • Fracturas de cadera: Las personas más altas tienen más probabilidades de sufrirlas, posiblemente debido a su elevado centro de gravedad, lo que aumenta la probabilidad de caídas y la fuerza del impacto.
  • Embarazos más largos: Las mujeres altas tienen más probabilidades de tener embarazos más prolongados que las de menor estatura.
Infografía comparativa de riesgos de salud entre personas de alta y baja estatura

Afecciones Relacionadas con Menor Estatura

Contrariamente, la menor estatura se ha asociado con un riesgo mayor de otras condiciones:

  • Enfermedad coronaria, presión arterial alta y colesterol elevado: Investigaciones previas sugieren que las personas de menor estatura tienen más probabilidades de sufrir enfermedades del corazón.
  • Diabetes tipo 2: Las personas de baja estatura tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Lumbalgias: Las personas de menor altura tienen menos probabilidades de sufrirlas.

Posibles Mecanismos Explicativos

Respecto a las causas que llevarían a las personas de diferentes estaturas a tener más riesgos, el Dr. Raghavan compartió algunos análisis:

  • Procesos biológicos compartidos: El crecimiento y el metabolismo, que están relacionados con la estatura, son fundamentales y están conectados con muchos aspectos de la salud. En algunos casos, las asociaciones observadas pueden tener que ver con procesos biológicos compartidos entre el crecimiento/altura y la fisiología. Por ejemplo, las personas altas son más sensibles a la insulina y tienen menos contenido graso en el hígado, lo que podría explicar por qué son menos propensas a los trastornos cardiovasculares y la diabetes tipo 2. Además, los altos suelen tener pulmones más grandes y corazones más fuertes, lo que también podría contribuir a tasas más bajas de cardiopatías y diabetes, ayudando a controlar los niveles de azúcar y colesterol en sangre.
  • Efectos físicos de la alta estatura: En otros casos, la conexión o el mecanismo pueden deberse a efectos físicos.
    • La asociación entre la estatura y los trastornos circulatorios venosos crónicos de las extremidades inferiores podría estar relacionada con la distancia física y las dinámicas de presión diferentes en el sistema circulatorio venoso que afectan a las personas más altas.
    • La neuropatía periférica podría ser algo físico relacionado con la longitud de los nervios periféricos en las personas más altas y el potencial de lesión o pérdida.
  • Factores no biológicos e indirectos: La estatura puede afectar el nivel socioeconómico, que a su vez puede influir en una serie de condiciones clínicas.

La Evolución de la Estatura Humana

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, la estatura se mantuvo relativamente estable. Sin embargo, en los últimos 200 años, la estatura ha aumentado de forma espectacular en todo el mundo, pero sobre todo en Europa. En muchos países europeos se ha incrementado más de 15 cm, y hoy en día, casi todos los hijos superan a los padres en estatura.

El Caso de los Países Bajos

El mayor crecimiento se ha dado en los Países Bajos. El hombre holandés medio ha pasado de 166 cm en 1810 a 184 cm en la actualidad, lo que supone un aumento de 18 cm en solo dos siglos. Curiosamente, el consumo per cápita de leche y productos lácteos en ese país es el más alto del mundo. Aunque la genética desempeña un papel destacado, este tremendo cambio en toda una población no puede explicarse únicamente por la evolución.

En los últimos 200 años, los Países Bajos, al igual que gran parte del resto del mundo, han experimentado una enorme mejora en su nivel de vida, desde la reducción de las tasas de mortalidad excesiva y enfermedades infecciosas hasta un mayor acceso a alimentos de alta calidad. La estatura y la salud dependen de factores similares durante el desarrollo, siendo el más importante la nutrición. Investigaciones recientes revelan que en el siglo XIX, en los Países Bajos, las enfermedades duraderas o recurrentes se asociaban a una menor estatura adulta, mientras que los periodos de enfermedad más breves y puntuales podían ser útiles para el crecimiento. También se ha demostrado que la muerte de los padres, sobre todo de las madres, provocaba estaturas más bajas.

Curiosamente, en la actualidad, en los Países Bajos, los niños son ahora más bajos que sus padres, lo que plantea preguntas serias sobre la calidad de la dieta y si la obesidad infantil impide el crecimiento.

Los más altos del mundo se dan cita en Países Bajos | AFP

Pérdida de Estatura en el Envejecimiento

A medida que nuestro cuerpo envejece, va perdiendo de forma gradual estatura, independientemente de la raza o el sexo. El proceso se inicia a partir de los 40 años, suponiendo una media de casi un centímetro cada década, y se acelera un poco a partir de los 70 años.

Causas del Deterioro

Hay tres circunstancias en el envejecimiento natural que llevan a la pérdida de estatura:

  1. Degeneración y deshidratación de los discos intervertebrales: Implican una pequeña reducción en cada uno de los 23 discos, haciendo que la pérdida acumulada sea significativa.
  2. Disminución de masa ósea (osteoporosis): La pérdida de minerales afecta en mayor medida a las mujeres y se acentúa notablemente en la menopausia.
  3. Pérdida del tono muscular (sarcopenia): Se pierde por el sedentarismo y menor actividad física, además de por cuestiones metabólicas.

El aumento de las caídas con consecuencias de rotura en la tercera edad es una combinación del menor tono muscular y la mayor fragilidad de los huesos.

Impacto del Sedentarismo y Estrategias Preventivas

Uno de los principales factores que contribuyen a que los procesos naturales de deterioro antes citados se aceleren es el sedentarismo. La sociedad actual, con un aumento de trabajos en oficinas y un ocio más sedentario, implica un incremento de enfermedades asociadas a esta circunstancia.

Aunque la pérdida de estatura es inevitable, podemos ralentizar las consecuencias de ese deterioro y mantener nuestro cuerpo saludable el mayor tiempo posible. Es fundamental una nutrición saludable que incluya alimentos ricos en calcio y vitamina D. Además, la Organización Mundial de la Salud recomienda entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica moderada a la semana para la tercera edad. Acudir a un gimnasio, nadar o andar en bicicleta son prácticas saludables que, combinadas con una vida activa, pueden mitigar la pérdida de estatura y fortalecer huesos y músculos, redundando en una mejor calidad de vida.

Implicaciones Clínicas y Futuras Investigaciones

Considerando que la estatura es un factor de riesgo no modificable, estos hallazgos son un primer paso hacia la posible inclusión de la estatura en la evaluación de riesgos de enfermedades. Los científicos creen que sus hallazgos pueden ayudar a los médicos a evaluar el riesgo de enfermedades.

Aunque la estatura no se puede modificar, los riesgos asociados se pueden mitigar. Saber que una persona tiene un mayor riesgo permite anticipar y controlar la enfermedad, detectar afecciones como la neuropatía periférica de manera temprana para tratarla a tiempo y evitar complicaciones como úlceras o infecciones. Trabajos futuros tendrán que evaluar si la incorporación de la estatura en la evaluación de riesgos de enfermedades puede servir de base a estrategias para cambiar los factores de riesgo modificables para afecciones específicas, personalizando la atención médica.

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