La salud bucal es un pilar fundamental en todas las etapas de la vida, adquiriendo una relevancia especial en la vejez. El cuidado dental en adultos mayores no solo contribuye a la conservación de las piezas dentales, sino que también mejora la calidad de vida, favorece una nutrición adecuada y previene infecciones. En la tercera edad, es frecuente enfrentar alteraciones en la salud bucal, incluso con una higiene regular. Factores como el uso de prótesis dentales, la medicación y trastornos generales de la salud suelen ser comunes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se proyecta que en el año 2050 la población anciana duplicará a la población joven a nivel mundial, lo que significa que más del 25% de la población global superará los 60 años. Este cambio demográfico implica que las consultas dentales atenderán cada vez más a personas mayores y ancianas. En este colectivo, la profilaxis odontológica y la comunicación constituyen un auténtico desafío para el equipo de la consulta, requiriendo conocimientos específicos sobre las características de la vejez y, especialmente, sobre las enfermedades asociadas a la edad.
El Impacto de las Enfermedades Sistémicas en la Salud Bucal
Antes de cada tratamiento, es crucial repasar cuidadosamente la anamnesis y comentar con el paciente los posibles cambios que se pudieran haber producido desde la visita anterior. Diversas enfermedades sistémicas repercuten directamente en la salud bucal, incluyendo:
- Diabetes mellitus
- Enfermedades cardiovasculares
- Accidentes cerebrovasculares (ACV)
- Demencia
- Enfermedad de Alzheimer
- Enfermedad de Parkinson
Otras patologías como la gota y la artritis son relativamente frecuentes en la vejez y pueden limitar significativamente la movilidad de los pacientes. Muchos de los pacientes que padecen alguna de estas enfermedades tienen problemas serios para llevar a cabo una higiene bucal adecuada o son totalmente dependientes para ello. A continuación, se detallan las peculiaridades de estas enfermedades y los posibles medios auxiliares para facilitar la higiene bucal, además de las patologías bucales más frecuentes.
Enfermedades Cardiovasculares y Diabetes Mellitus
Un problema importante de salud bucal que afecta a personas con enfermedades cardiocirculatorias y también a personas con diabetes mellitus es la sequedad bucal o xerostomía. Esta se debe, en la mayoría de los casos, a la medicación que toman los pacientes para estas enfermedades. La disminución del flujo salival aumenta el riesgo de sufrir caries, erosión, gingivitis y periodontitis. El personal cualificado de la consulta dental debe comprobar la presencia de sequedad bucal y asesorar sobre las alternativas disponibles para aliviar las molestias. Los cepillos dentales y los medios auxiliares para la limpieza de los espacios interdentales deben adaptarse a las respectivas patologías. Por ejemplo, los pacientes con periodontitis deben utilizar cepillos dentales blandos con cerdas planas y aplicar la técnica de Bass. La limpieza más eficaz de los espacios interproximales se consigue con cepillos interdentales o palillos interdentales (brush sticks).

Accidente Cerebrovascular (ACV)
Los pacientes que han padecido un accidente cerebrovascular con frecuencia tienen problemas para comunicarse, así como trastornos de la movilidad, la deglución y el habla. En estos casos, es esencial tomarse el tiempo necesario para el tratamiento y mostrar una gran dosis de paciencia y empatía. Las posibles secuelas, como las parálisis, pueden dificultar o incluso impedir que el paciente realice la higiene bucal de forma autónoma. Si el paciente no ha perdido la capacidad de cepillarse los dientes, pero la movilidad del brazo es limitada, se puede facilitar el cepillado uniendo dos cepillos blandos contrapuestos por el mango con cinta adhesiva. Con el alargamiento del cepillo, el paciente solo tendrá que levantar ligeramente el brazo para cepillarse los dientes, lo que hará con más ganas y mayor intensidad. Si el paciente ya no puede cepillarse los dientes por sí mismo, el cuidador puede utilizar un cepillo dental de triple cabezal. Con este cepillo se limpian simultáneamente las superficies lateral, masticatoria y externa. El material más adecuado para la limpieza interproximal son los cepillos interdentales con un mango compacto más largo o palillos interdentales.

Demencia y Enfermedad de Alzheimer
Los pacientes con demencia experimentan cambios de conducta y personalidad a medida que la enfermedad evoluciona. Los problemas de pérdida de la memoria reciente les impiden recordar hechos recientes, como el aprendizaje de una técnica de limpieza dental y su aplicación posterior en el domicilio. El principio rector en el trato con estos pacientes es la paciencia. Se debe comprobar la habilidad del paciente para utilizar los distintos medios auxiliares disponibles y recomendarle aquellos cuyo uso le resulte más fácil y cómodo. Es fundamental incluir en el asesoramiento a familiares y cuidadores para que conozcan los procedimientos que facilitan una higiene bucal correcta y puedan ayudar al paciente. Los pacientes con enfermedad de Alzheimer pierden normalmente la autonomía, sobre todo en los estadios avanzados, para realizar ellos mismos la higiene bucal. La ayuda del cuidador es imprescindible para conseguir una buena higiene bucal en estos casos.
Enfermedad de Parkinson
Los pacientes con enfermedad de Parkinson a menudo presentan limitaciones de la movilidad, incluyendo temblores que dificultan enormemente el cuidado de los dientes. Algunos medios auxiliares como el cepillo dental eléctrico con un mango compacto o el cepillo dental de triple cabezal pueden ser muy útiles. Otra dificultad para el cuidador es que el paciente no puede mantener la boca abierta o solo puede hacerlo por instantes. Para conseguir que el paciente mantenga la boca abierta, se puede utilizar un abrebocas en forma de dedal, que el cuidador introduce entre las arcadas del paciente.

Gota y Artritis
Los pacientes afectados por gota o artritis pueden mostrar una alteración de la función y la motricidad de las manos. Por esta razón, es útil recomendar medios auxiliares que se adapten bien a la mano. Existen productos con mangos ergonómicos en los que se inserta el cepillo dental o el cepillo interdental. Estos mangos ergonómicos pueden ser lavables y de larga duración. Otra variante es un mango ergonómico adaptado individualmente, fabricado con silicona, a partir de una impresión de la mano del paciente. Una alternativa práctica para mejorar el agarre es un cepillo dental introducido en una pelota de tenis.

Complicaciones Bucodentales Frecuentes en la Población Mayor
Con el envejecimiento se pierden en mayor o menor grado diversas funciones como la capacidad auditiva y la capacidad visual, además de capacidades cognitivas como la memoria, la atención, la imaginación y la capacidad general de aprendizaje. Por este motivo, conviene estar atento y asesorar atendiendo a las necesidades personales de cada paciente. En pacientes con alto riesgo de sufrir enfermedades en la cavidad oral, es imprescindible realizar controles periódicos frecuentes, sesiones de motivación regulares, proporcionar instrucciones para una adecuada higiene bucal y recomendaciones sobre fluoruración, y llevar a cabo limpiezas dentales profesionales.
Enfermedad Periodontal y Caries Radicular
Entre las enfermedades bucodentales que afectan con mayor frecuencia a la población mayor se encuentran la enfermedad periodontal avanzada y la caries radicular. La enfermedad de las encías es un trastorno potencialmente grave que afecta a personas de todas las edades, pero especialmente a aquéllas mayores de 40 años. Debido a que las primeras etapas son reversibles, es importante identificarlas precozmente. Las caries radiculares afectan a la raíz del diente y son muy frecuentes en mayores con encías retraídas, a menudo pasando desapercibidas hasta que provocan dolor o infección. Los exámenes dentales periódicos aseguran la detección y el tratamiento de la enfermedad. La placa, una combinación pegajosa de bacterias y comida, comienza a acumularse en los dientes pocos minutos después de haber comido. Si no se remueve diariamente, la placa provocará caries o enfermedades de las encías. Si la placa no se remueve, se convierte en sarro, que irrita e inflama las encías, provocando que se infecten, inflamen y tengan mayor sensibilidad.
Xerostomía (Sequedad Bucal)
La xerostomía o disminución del flujo salival, es otro cuadro con gran prevalencia en adultos mayores. Para determinar la cantidad de saliva y su capacidad tampón se puede realizar una prueba de saliva. Los consejos dietéticos son importantes, incluyendo beber regularmente agua, lo que muchos pacientes no hacen por una disminución de la sensación de sed asociada a la edad. Para estimular el flujo salival se recomienda consumir alimentos que necesiten ser masticados y limitar el consumo de ácidos por el riesgo de provocar erosiones. Los pacientes también pueden masticar chicle sin azúcar o chupar caramelos sin azúcar. Es poco probable que los pacientes con sequedad bucal puedan solucionar el problema solo con medidas preventivas, por lo que se recomienda el uso de un colutorio con fluoruro. Algunos pacientes mejoran la sensación de humedad con productos como Tooth Mousse de GC Europe o geles humectantes (GC Dry Mouth Gel), que alivian los síntomas durante unas horas.
Candidiasis Oral
Los pacientes portadores de prótesis padecen frecuentemente infecciones micóticas como la candidiasis, que se pueden prevenir mediante controles odontológicos frecuentes. Es fundamental proporcionar al paciente las instrucciones y un entrenamiento adecuados para el cuidado correcto de la prótesis. La prótesis debe enjuagarse con agua después de cada comida y limpiarse una vez al día con un cepillo especial para prótesis y jabón neutro. Se recomienda limpiar la prótesis sobre un lavabo con un poco de agua o una toalla en el fondo para evitar daños. Las mucosas también deben limpiarse utilizando un cepillo blando o un dedil. Los pacientes con grandes dificultades o incapaces de limpiar su prótesis pueden recurrir al baño de ultrasonidos.

Halitosis (Mal Aliento)
La halitosis es un problema con gran incidencia, muy frecuente en pacientes con una mala higiene bucal, interdental y lingual, y en pacientes que padecen enfermedades periodontales o patologías de la mucosa oral. Además, puede tener causas iatrogénicas, como amigdalitis, sinusitis, restos de alimentos (cebollas, ajos) o estimulantes (tabaco, alcohol), y también la oligosialia. Es importante obtener una anamnesis detallada para detectar las posibles causas. Para el tratamiento, se recomiendan sesiones de profilaxis periódicas, donde se explican y enseñan técnicas para mantener una higiene lingual e interdental correcta, usando limpiadores linguales especiales. Obviamente, se ha de tratar una posible periodontitis y derivar a un otorrinolaringólogo si la causa es amigdalitis o sinusitis. Como complemento, se pueden usar pastas dentífricas con efecto antibacteriano y enjuagues con colutorios como Meridol Halitosis, que contiene lactato de zinc para fijar los compuestos azufrados y eliminar el mal aliento. En consenso con el odontólogo, se puede recomendar un tratamiento de dos semanas con digluconato de clorhexidina, informando al paciente sobre posibles tinciones dentales y linguales.

Cuellos Dentales Sensibles
Los pacientes con cuellos dentales sensibles pueden recurrir a pastas dentífricas específicas para dientes sensibles. La sensibilidad puede agravarse con la edad debido a la retracción de las encías, que expone zonas del diente no protegidas por el esmalte, haciéndolas propensas al dolor ante alimentos o bebidas frías o calientes, o incluso al aire frío y dulces. En muchos casos, estas pastas consiguen disminuir la percepción. Si el problema persiste, es fundamental consultar al dentista, ya que la sensibilidad puede indicar un trastorno más serio, como una caries o un diente dañado o fracturado.
Estrategias para una Higiene Bucal Efectiva en Adultos Mayores
Con el cuidado doméstico adecuado y revisiones dentales periódicas, los dientes pueden durar toda la vida. A edades avanzadas, muchas personas tienen problemas de motricidad fina, un hecho que se debe tener presente al recomendar medios auxiliares para la higiene bucal, dado que solo podrán cumplir su finalidad si el paciente realmente es capaz de manejarlos. Para averiguar qué medios auxiliares son los adecuados, es necesario probarlos de uno en uno con el paciente o entrenarlo en su manejo.
Recomendaciones Generales de Higiene
Una buena rutina de higiene oral es la base del cuidado dental en adultos mayores. Los dientes se deben cepillar al menos dos veces al día durante aproximadamente tres minutos con un cepillo de filamentos suaves y pasta con flúor. El uso del hilo dental sigue siendo importante, al menos una vez al día (preferiblemente antes del cepillado) para remover la placa entre los dientes y sobre las encías. Cambie su cepillo de dientes o cabezales de cepillo eléctrico cada 3 o 4 meses, o antes si es necesario.
- Consumir una dieta saludable, baja en azúcares, incluyendo granos integrales, verduras y frutas.
- Evitar los dulces y las bebidas endulzadas; si se consumen, cepillarse los dientes después.
- No fumar, ya que los fumadores tienen más problemas de dientes y encías.
Higiene en Pacientes Dependientes y Cuidadores
En el caso de pacientes con limitaciones de movilidad o dependencia, los cuidadores pueden desempeñar un papel crucial. Los cuidadores pueden ayudar a recordar a las personas que cuidan que se cepillen los dientes y se los limpien con hilo dental o que limpien sus dentaduras postizas. En algunos casos, los cuidadores quizás tengan que realizar el cepillado y otros cuidados. Si el paciente tiene dificultades para manejar un cepillo, se pueden emplear cepillos eléctricos con mango grueso, extensiones de mango o dispositivos de apoyo. Para el uso de colutorios, se instruirá al paciente para que haga enjuagues una vez al día con el colutorio sin diluir, y los geles se aplican una vez por semana. Los principios activos como el fluoruro de amina y fluoruro de estaño (como la pasta dentífrica Meridol) o el triclosán (pasta dentífrica Colgate total) poseen un efecto quimiopreventivo que inhibe la formación de placa, beneficiando a pacientes con problemas motores.
Cuidado de Prótesis Dentales
Las prótesis dentales, ya sean completas o parciales, hacen la vida más fácil a las personas mayores, pero requieren cuidados especiales. Mantener las prótesis dentales limpias es esencial para la salud bucal. Siga cuidadosamente las instrucciones del dentista y visítelo si surge cualquier problema. Se recomienda un examen anual para quienes usan prótesis. Usted o su cuidador deberían cepillar diariamente las encías, lengua y paladar con un cepillo de cerdas blandas antes de volver a colocar la dentadura postiza. Limpie la dentadura postiza todos los días con un limpiador específico como Polident o Efferdent, o jabón neutro, evitando la pasta de dientes que puede rayarla. Durante la noche, guárdela en agua templada o en un líquido para la limpieza de las dentaduras postizas. Retire la prótesis por al menos 6 horas al día para permitir que las encías descansen. Si las encías están enrojecidas o hinchadas, deje que sanen antes de volver a ponerse la dentadura, y consulte al dentista si el enrojecimiento persiste. Las prótesis deben ser reemplazadas aproximadamente cada 5 años.
El Rol del Odontólogo y las Revisiones Periódicas
Mantener un control periódico con el odontólogo es igual o más relevante en esta etapa. Se recomienda visitar al dentista al menos una vez al año, o cada seis meses si ya se usan prótesis o se tienen antecedentes de enfermedad periodontal. El odontólogo puede detectar los problemas temprano, de manera que no se vuelvan más graves y costosos de solucionar. Las coronas y los puentes se utilizan para reforzar los dientes dañados o reemplazar los faltantes, y deben revisarse periódicamente. En caso de pérdida dental, los implantes dentales siguen siendo una opción válida para personas mayores, siempre que tengan buen estado general y óseo.
Limpiezas Profesionales y Exámenes
Las limpiezas profesionales (profilaxis) ayudan a eliminar la placa y el sarro que no puede retirarse en casa, incluso con un cepillado y uso de hilo dental cuidadosos. Este procedimiento es muy importante para llegar a zonas difíciles de alcanzar y puede incluir raspado y pulimento. Los exámenes de rutina pueden incluir radiografías dentales. Se debe hacer entender al paciente la necesidad de acudir a revisiones frecuentes para mantener una buena higiene bucal y lingual.
Cuándo Comunicarse con su Dentista
Comuníquese con su dentista si presenta síntomas de una caries dental que incluyan dolor en el diente sin razón aparente o provocado por alimentos, bebidas, el cepillado o el uso del hilo dental, y sensibilidad a bebidas o alimentos fríos o calientes. Busque tratamiento temprano para la enfermedad de las encías si presenta encías rojas o hinchadas, sangrado al cepillarse, mal aliento o dientes flojos.
Mitos y Realidades sobre la Salud Bucal en la Tercera Edad
La salud bucal es algo que muchas veces damos por sentado, pero a medida que envejecemos, puede convertirse en un desafío importante. Envejecer no tiene por qué significar perder la salud bucal. Muchos de los problemas dentales que afectan a los adultos mayores son prevenibles y tratables con información adecuada, buenos hábitos y controles regulares con el odontólogo. Aunque ya no se tengan dientes naturales, la higiene bucal diaria sigue siendo fundamental. Es importante cuidar las encías y mucosas orales.
Salud Bucal y Salud General
Las enfermedades de las encías son un problema importante que no solo afecta la boca. Cuando la inflamación y las infecciones se vuelven crónicas, las bacterias pueden pasar al torrente sanguíneo y comprometer otras partes del cuerpo, aumentando el riesgo cardiovascular, como infartos e ictus. Los trastornos de salud preexistentes, como diabetes, afecciones cardíacas o cáncer, pueden afectar su salud bucal. Asegúrese de comunicarle a su dentista cualquier problema de salud, para que comprenda su situación general y lo ayude a satisfacer sus necesidades especiales.
Acceso a la Atención Dental
Muchos adultos mayores tienen ingresos fijos y creen que no pueden permitirse la atención dental. Sin embargo, la mayoría de las localidades cuentan con programas donde los dentistas ayudan a los adultos mayores reduciendo sus tarifas. Derribar mitos es el primer paso para cuidar mejor de nuestra boca en cada etapa de la vida. Ya sea que se usen prótesis, se conserven los dientes naturales o se enfrenten nuevos desafíos de salud, siempre hay algo que se puede hacer para mejorar el bienestar bucal. Los avances de la odontología hacen de esto más cierto que nunca.