La terapia ocupacional es una profesión sociosanitaria que se enfoca en apoyar a las personas para que mantengan su independencia y mejoren su calidad de vida a través de actividades significativas y funcionales. A medida que envejecemos, es natural experimentar cierta disminución en nuestras capacidades físicas y cognitivas. Sin embargo, esta terapia puede ser clave para que las personas mayores mantengan su independencia y calidad de vida. En el campo de la geriatría, la terapia ocupacional juega un papel fundamental en el cuidado y bienestar de las personas mayores.

El Envejecimiento Poblacional y la Evolución de la Atención Geriátrica
Según un estudio del Banco Mundial, Chile avanza hacia un progresivo envejecimiento de la población. Rubén Espinoza, ex presidente de la Corporación Marcha de los Bastones, sostuvo que "los profesionales, sobre todo los terapeutas ocupacionales, deben ser conscientes de su rol", indicando que al menos 500 mil adultos mayores requieren de acompañamiento y cuidado permanente.
Desde que aparecieron las primeras instituciones para personas mayores con pocos recursos económicos y sin estabilidad familiar, conocidos como "asilos", hasta lo que hoy día entendemos como "residencias para la tercera edad", ha habido una evolución notable en cuanto al modelo de atención. Actualmente, se esfuerzan cada vez más en alcanzar una atención centrada en la persona. Desde esta perspectiva, no solo se administran cuidados y se atienden sus patologías, sino que se tiene en cuenta la historia de vida propia de cada usuario y se respeta adaptando el entorno a ellas y no al contrario. Por ello, es necesario seguir trabajando para que los centros de atención se conviertan en verdaderos hogares para sus usuarios y se proporcione al personal los recursos necesarios para que puedan llevar a cabo su trabajo correctamente.
El sobreenvejecimiento de una población ya de por sí envejecida conlleva cambios en el patrón y comportamiento de las enfermedades. El cambio en la estructura familiar y el nuevo rol que ocupa la mujer en la esfera laboral dificulta garantizar los cuidados necesarios de sus mayores en el propio domicilio. Esto, unido al decaimiento en las condiciones de salud del anciano, hace necesaria la institucionalización del familiar que requiere de unos cuidados continuos y especiales.
Marco Legal y Reconocimiento de la Terapia Ocupacional
La legislación española hace alusiones sobre la terapia ocupacional, ya sea regulando la profesión sanitaria o definiéndola en los centros especializados e instituciones geriátricas. En España existe el título universitario oficial de Diplomado en Terapia Ocupacional, con una duración de 3 a 5 años dependiendo de la institución universitaria. Más de una tercera parte de los terapeutas ocupacionales trabajan con personas de edad avanzada, sobre todo en situaciones de pérdidas de memoria y en el caso de enfermedades crónicas.
Algunas de las normativas que reconocen esta disciplina incluyen:
- REAL DECRETO 1420/1990 DE 26 DE OCTUBRE, por el que se establece el título universitario oficial de Diplomado en Terapia Ocupacional.
- REAL DECRETO 1277/2003 DE 10 DE OCTUBRE, que define la Terapia Ocupacional (U60) como una unidad asistencial donde, bajo la responsabilidad de un terapeuta ocupacional, se utilizan con fines terapéuticos las actividades de autocuidado, trabajo y ocio para que los pacientes adquieran el conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las tareas cotidianas y consigan el máximo de autonomía e integración.
- La ORDEN DE 5 DE NOVIEMBRE DE 2007, que regula la acreditación de centros para personas mayores en situación de dependencia de Andalucía, especifica en su cartera de servicios las actividades de terapia ocupacional y establece una ratio para esta figura profesional.
- El VII CONVENIO MARCO ESTATAL DE SERVICIO DE ATENCIÓN A PERSONAS DEPENDIENTES Y DESARROLLO DE LA PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL también alude a esta profesión.
¿Qué es la Terapia Ocupacional?
Según la Asociación Española de Terapeutas Ocupacionales (APETO), la Terapia Ocupacional es una profesión socio-sanitaria que pretende, mediante una valoración de las capacidades y de los problemas físicos, psíquicos, sensoriales y sociales del individuo, junto con un adecuado tratamiento, capacitar al individuo para alcanzar el mayor grado de independencia posible en su vida diaria, contribuyendo a la recuperación de su enfermedad y/o facilitando la adaptación a su discapacidad.
Además, la Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales (WFOT) hace mención a que esta disciplina "se ocupa de la promoción de la Salud y el bienestar a través de la ocupación, cuyo objetivo primordial reside en capacitar a las personas que presentan una discapacidad, dependencia o limitación funcional, ya sea de carácter temporal o permanente, para participar en las actividades de la vida diaria". La manera de alcanzar estos logros es habilitando al individuo, incidiendo en las capacidades presentes en ese momento determinado o supliendo aquellas funciones disminuidas o perdidas. La terapia ocupacional se engloba bajo la premisa de la ocupación como mecanismo indispensable durante la rehabilitación.

El Papel del Terapeuta Ocupacional en un Hogar de Ancianos
El terapeuta ocupacional es una figura profesional que contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas con algún tipo de dependencia o que necesitan rehabilitar funcionalidades físicas o psicológicas. En las residencias de mayores, este tipo de terapias es muy común y esencial.
Valoración Integral del Residente
Para lograr los objetivos de la terapia, el punto de partida del trabajo de los terapeutas ocupacionales es la valoración del paciente. En la valoración de pacientes gerontes, perteneciente a centros de la tercera edad, es más común realizarla de una forma global, que integre las diferentes esferas: clínica, funcional, cognitiva, psicológica y social, cuya finalidad sea acceder a toda la información relativa al usuario de forma rápida y de manera coordinada.
Son numerosos los beneficios que puede reportar la evaluación geriátrica a los sanitarios que se ocupan del estado de los pacientes. Principalmente, proporciona un esquema mental de su estado general, a la vez que da contexto a todo lo que le rodea y les permite establecer objetivos claros y priorizarlos en el tiempo.
El terapeuta ocupacional, como técnico integrante del equipo multidisciplinar, lleva a cabo la evaluación de los aspectos relevantes en su materia de una forma estructurada. Durante la entrevista inicial, se procurará que el ambiente sea relajado y lo más acogedor posible, evitando juicios de valor.
Evaluación de la Funcionalidad
La valoración de la funcionalidad del individuo es el marcador más importante de la salud global y, por tanto, es primordial dentro de la evaluación geriátrica, pues permite determinar en qué grado de autonomía se encuentra una persona en un determinado momento y en un contexto concreto. El método más preciso para evaluar la funcionalidad es mediante la observación directa, analizando la forma en que se ejecutan las actividades de la vida diaria (básica o instrumental) dentro del entorno en el que se desenvuelve el individuo.
El estado funcional se ha de analizar en tres niveles:
- ABVD (actividades básicas de la vida diaria): Son las actividades esenciales para el autocuidado.
- AIVD (actividades instrumentales de la vida diaria): Son aquellas tareas que permiten la relación con el entorno.
- AAVD (actividades avanzadas de la vida diaria): Son tareas más complejas con carácter voluntario que se llevan a cabo en la comunidad mediante interacción colectiva.
Instrumentos de Valoración Específicos
Para la valoración de la funcionalidad, el terapeuta ocupacional utiliza diversas herramientas:
- Índice de Barthel (Mahoney FI, Barthel D.): Valora el nivel de independencia del paciente en la ejecución de actividades básicas de la vida diaria, asignando diferentes puntuaciones. Es útil para el cribado de la fragilidad del adulto.
- Índice de Katz (Katz, 1963): Cuestionario de 6 ítems que evalúa la capacidad o incapacidad de realizar tareas básicas de la vida diaria.
- Índice de Lawton y Brody (Lawton MP, Brody EM, 1969): Evalúa el desempeño en actividades de la vida diaria de carácter instrumental. Es útil para detectar los primeros grados de deterioro funcional en ancianos que acuden a centros diurnos.
Mediante la valoración cognitiva, se puede identificar si existe algún deterioro a este nivel que pueda ser causante de una mayor dependencia para las actividades de la vida diaria. Estas pruebas de tamizaje son de gran utilidad en la práctica de cualquier profesional sanitario, aunque son solo una aproximación a un posible deterioro de las funciones cerebrales del paciente.
El Programa de Atención Individualizada (PAI)
El PAI es un documento que corresponde al programa de atención individualizada donde se recogen todos los aspectos de la valoración integral. En él se pueden hacer reajustes o modificaciones de objetivos o planes de tratamiento según vayan cambiando las necesidades de cada usuario. A través de este programa, se pueden detectar problemas y/o aptitudes del residente, e implementar tratamientos y actividades con pautas personalizadas.
Funciones Clave del Terapeuta Ocupacional en Residencias
La terapia ocupacional abarca diversas actividades, como aprender nuevas formas de llevar a cabo tareas diarias, adaptar el entorno para facilitar su ejecución y enseñar técnicas para afrontar mejor los desafíos del día a día. En el contexto de las residencias, esta terapia puede tener un impacto significativo en la salud y el bienestar de las personas residentes. Una de sus principales tareas es trabajar con sus pacientes de manera individualizada o en grupo para evaluar sus habilidades y necesidades. A partir de esta evaluación, se desarrolla un plan de tratamiento personalizado para ayudar al paciente a alcanzar sus objetivos.
Las funciones principales incluyen:
- Intervenir sobre la necesidad del uso de férulas, órtesis y ayudas técnicas necesarias para la realización de las actividades de la vida diaria (AVD) de forma más autónoma y “normalizada”.
- Adiestramiento y supervisión del personal que proporciona asistencia al residente en lo que se refiere a transferencias y AVD.
- Adaptar el entorno para facilitar la realización de las actividades diarias de los pacientes. Por ejemplo, si una persona tiene dificultades para vestirse debido a una discapacidad física, el/la terapeuta ocupacional puede recomendar modificaciones en el diseño de su habitación o en su vestuario.
- Entrenamiento en habilidades de la vida diaria. Esto implica enseñar al paciente cómo realizar tareas como comer, bañarse, vestirse, cocinar y otras actividades esenciales.
- Promover la participación en actividades sociales, incluyendo actividades recreativas, educativas y laborales.
- Organizar entornos seguros para los pacientes en sus hogares, formar a los cuidadores de la familia y hasta conectarlos con grupos de apoyo para respaldar una asistencia emocional.
Terapia Ocupacional en Geriatría: Clave para la rehabilitación funcional en Adultos Mayores
Beneficios de la Terapia Ocupacional para Personas Mayores
La terapia ocupacional es una herramienta poderosa y multifacética que ofrece una amplia gama de beneficios para las personas mayores, abordando el envejecimiento desde la perspectiva de la autonomía, la actividad y el bienestar general.
Beneficios Físicos
- Mejora de la movilidad y el equilibrio: Incluye ejercicios y actividades diseñados para fortalecer los músculos y mejorar la coordinación, reduciendo el riesgo de caídas y aumentando la independencia.
- Prevención de lesiones y caídas: Identificación de riesgos en el hogar e implementación de soluciones prácticas, como dispositivos de asistencia y ejercicios personalizados.
- Reducción del dolor crónico: Utilización de métodos como la terapia de calor y frío, ejercicios específicos y estiramientos para manejar el dolor, especialmente en condiciones como la artritis.
- Ayuda a implementar movimientos adaptativos: Aquellos que la persona necesita para desenvolverse de forma más o menos autónoma en su día a día.
- Mantiene activos a los mayores: Refuerza el sistema muscular y la fuerza asociada en personas con problemas de movilidad.
- Prevención de lesiones y pérdida de funcionalidades: Los ejercicios ocupacionales son fundamentales para mantener las capacidades físicas y mentales.
Beneficios Cognitivos
- Estimulación mental: Desarrollo de actividades personalizadas como juegos de memoria, rompecabezas y actividades de aprendizaje continuo para mantener la función cognitiva y retrasar enfermedades neurodegenerativas.
- Mejora de la función ejecutiva: Ejercicios y actividades diseñados para mantener y mejorar habilidades como la planificación, organización y toma de decisiones.
- Estrategias de adaptación cognitiva: Provisión de herramientas como recordatorios, listas de tareas y dispositivos electrónicos para compensar pérdidas de memoria.
- Estimulación cognitiva y sensorial: Permite mantener un vínculo más estrecho con la realidad, esencial para evitar la exclusión y hacer que el adulto mayor se siga sintiendo útil.
Beneficios Emocionales y Sociales
- Incremento de la autoestima y la confianza: Participar en actividades significativas y realizar tareas diarias incrementa el sentido de propósito y la contribución activa.
- Reducción del aislamiento social: Inclusión de actividades grupales y oportunidades para socializar, fomentando nuevas conexiones y un sentido de comunidad. Otro objetivo es fomentar y favorecer las relaciones sociales con el propósito de evitar el aislamiento social que a menudo acompaña al proceso de envejecimiento.
- Manejo del estrés y la ansiedad: Enseñanza de técnicas como la relajación, la atención plena y la respiración profunda para enfrentar los desafíos de la vejez con mayor resiliencia.
- Fomenta las interacciones sociales: Muchas actividades se enfocan en favorecer las relaciones sociales entre residentes, fomentando la comunicación y la calidad de la experiencia.
Beneficios Funcionales
- Mantenimiento de la independencia: Ayuda a las personas mayores a mantener su independencia en la mayor medida posible en tareas como vestirse, alimentarse y asearse.
- Adaptación del entorno: Modificación y adaptación del entorno físico (barras de apoyo, reorganización del espacio) para un ambiente más seguro y funcional.
- Apoyo en actividades de la vida diaria: Facilitación de tareas como cocinar, limpiar y hacer compras, que son vitales para la independencia y el bienestar general.

Intervenciones Específicas en Terapia Ocupacional Geriátrica
La terapia ocupacional en residencias de mayores es fundamental para asegurar que los residentes se mantengan activos y comprometidos. Las actividades terapéuticas grupales e individuales ayudan a mejorar la movilidad, las habilidades sociales y el bienestar emocional de los residentes. Los terapeutas ocupacionales trabajan estrechamente con el personal de estas instituciones para desarrollar programas terapéuticos que se adapten a las necesidades de cada residente. En Caser Residencial cuentan con terapeutas ocupacionales que contribuyen al bienestar de sus mayores, fomentando su participación en diversas actividades.
Manejo de Patologías Crónicas y Neurodegenerativas
En los centros geriátricos existe una elevada prevalencia de pacientes con patologías múltiples, generalmente 3 o más enfermedades crónicas complejas que concurren de forma simultánea e irreversible en la mayoría de los casos. Estas características confieren al anciano una situación de fragilidad, descrita como un síndrome geriátrico asociado a la senectud y caracterizado por una disminución de la reserva fisiológica, lo que aumenta el riesgo de incapacidad, morbilidad y mortalidad.
Según el estudio “Perfil sanitario de las personas ingresadas en centros residenciales” (Fundación Edad&Vida, 2015), los principales diagnósticos son enfermedades hipertensivas, Alzheimer y otras demencias. Recalca que el 75% de los nuevos ingresos anuales tienen 3 o más diagnósticos activos. La polimedicación (cinco o más fármacos de forma habitual) es otro factor frecuente, con analgésicos, antiinflamatorios, ansiolíticos e inductores del sueño entre los más demandados. Para el manejo de estas condiciones, la terapia ocupacional es una herramienta muy efectiva.
Intervención en Alzheimer y Parkinson
El Alzheimer y el Parkinson son dos enfermedades neurodegenerativas que afectan a millones de personas en todo el mundo, asociadas con la pérdida de células nerviosas en el cerebro y una disminución de las habilidades cognitivas y motoras. Una de las principales áreas de enfoque en la terapia ocupacional para estas enfermedades es la preservación de las habilidades cognitivas, a través de ejercicios y actividades diseñadas específicamente para cada paciente, que ayudan a reforzar la memoria, el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
Además, la terapia ocupacional también se enfoca en el manejo de los síntomas. Por ejemplo, en el caso del Parkinson, se pueden trabajar ejercicios para mejorar la coordinación y el balance, lo que puede ayudar a reducir el riesgo de caídas. También es crucial la mejora de la comunicación y las relaciones sociales, ya que la demencia y el Parkinson pueden afectar la capacidad de una persona para comunicarse efectivamente y participar en actividades sociales.
Actividades y Técnicas Terapéuticas
Entre las diversas actividades que pueden realizar los terapeutas ocupacionales en residencias, se encuentran:
- Estimulación cognitiva: Juegos de memoria, rompecabezas, actividades de lectura y escritura, y el uso de aplicaciones para mantener la agilidad mental.
- Terapia artística: Pintura, dibujo, collage y escultura.
- Musicoterapia: Escuchar música, cantar o tocar instrumentos sencillos.
- Actividades de la vida diaria (AVD): Practicar actividades cotidianas como vestirse, cocinar o hacer la cama.
- Intervenciones sensoriales: Actividades que estimulan los sentidos, como el uso de materiales con diferentes texturas, aromaterapia o la manipulación de objetos sensoriales.
- Ejercicios de percepción: Para reactivar las competencias de los ojos y la parte del cerebro vinculada a la visión, especialmente importante ante la pérdida de capacidades visuales habitual en adultos mayores.
- Manejo del dolor: A menudo, los "achaques" propios de la vejez que no están relacionados con una patología grave se manejan mejor desde la terapia ocupacional que desde el tratamiento farmacológico.
La Terapia Ocupacional en Diferentes Contextos
- En residencias para mayores o geriátricas: Fundamental para mantener a los residentes activos y comprometidos.
- En asociaciones de afectados por enfermedades.
- En centros y espacios donde se desarrollan diferentes fórmulas de asesoramiento en materia de prevención de riesgos.
- En contextos comunitarios: Ayuda a los mayores a mantenerse integrados en su comunidad local a través de actividades recreativas y programas de asistencia social.
- En el hogar: Permite a los mayores recibir intervenciones personalizadas en el confort de su propio ambiente, adaptando el entorno para aumentar su independencia y seguridad.
La terapia ocupacional, indistintamente de su tipo de intervención, ofrece interesantes beneficios para las personas mayores, fomentando el envejecimiento activo y la promoción de la autonomía, dos aspectos fundamentales en la búsqueda del bienestar.