La insuficiencia cardíaca (IC) es una afección crónica en la cual el corazón ya no puede bombear sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo de forma eficiente. Esto provoca que se presenten síntomas en todo el organismo, afectando significativamente la calidad de vida. Aunque la probabilidad de sufrirla aumenta con los años, la IC puede afectar a personas de cualquier edad. En las personas mayores, esta patología es especialmente relevante, siendo una de las enfermedades del corazón más comunes debido al envejecimiento natural del sistema cardiovascular y a la presencia de otros factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o antecedentes de infartos.
La insuficiencia cardíaca se produce cuando la acción de contracción o de relajación del corazón es inadecuada, por lo general porque el músculo cardíaco está débil, rígido o ambas cosas. El corazón, en estas condiciones, necesita ayuda para seguir bombeando sangre al organismo. A pesar de los importantes avances médicos en su diagnóstico y tratamiento, la IC sigue siendo uno de los principales retos sanitarios a nivel mundial.

¿Qué es la Insuficiencia Cardíaca?
La insuficiencia cardíaca se define como un síndrome clínico complejo en el que el corazón es incapaz de bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del organismo. En la insuficiencia cardíaca, los ventrículos del corazón pueden volverse demasiado rígidos o el músculo cardíaco puede dañarse y debilitarse. La enfermedad se va manifestando gradualmente, pero los síntomas se intensifican con el paso del tiempo, aunque en algunos casos los síntomas aparecen de forma repentina y son graves desde el principio.
La afección puede afectar únicamente el lado derecho o el lado izquierdo del corazón, o ambos lados pueden estar comprometidos. La insuficiencia cardíaca suele aparecer después de que otras afecciones hayan dañado o debilitado el corazón. El término insuficiencia cardíaca no significa paro cardíaco; significa que el corazón no es capaz de realizar su trabajo correctamente.
Tipos de Insuficiencia Cardíaca
La insuficiencia cardíaca puede clasificarse de diversas maneras, siendo las más comunes:
- Insuficiencia cardíaca crónica: Se desarrolla de manera gradual a lo largo de días, meses o años.
- Insuficiencia cardíaca aguda: Aparece repentinamente y requiere tratamiento médico inmediato.
- Insuficiencia cardíaca sistólica (o con fracción de eyección reducida - HFrEF): El miocardio no puede contraerse muy bien, lo que significa que el corazón no logra expulsar suficiente sangre hacia el resto del cuerpo.
- Insuficiencia cardíaca diastólica (o con fracción de eyección preservada - HFpEF): El miocardio está rígido y no se llena de sangre fácilmente, aunque la potencia de bombeo sea normal. Los ventrículos no se llenan adecuadamente de sangre.
Ambas formas, sistólica y diastólica, pueden coexistir en un mismo paciente y están interrelacionadas, lo que complica el diagnóstico y tratamiento.
A medida que el bombeo del corazón se vuelve menos eficaz, la sangre puede acumularse en otras zonas del cuerpo. El líquido se acumula en los pulmones, el hígado, el tracto gastrointestinal, al igual que en los brazos y las piernas. Esto se denomina insuficiencia cardíaca congestiva o, de forma más sencilla, solo insuficiencia cardíaca.
Causas de la Insuficiencia Cardíaca
Numerosos trastornos pueden causar o contribuir a la insuficiencia cardíaca. Estos se pueden dividir en causas cardíacas (que afectan directamente al corazón) y causas no cardíacas (que afectan indirectamente al corazón).
Causas Cardíacas
Cualquier trastorno que afecte directamente al corazón puede desencadenar insuficiencia cardíaca. Las causas cardíacas más comunes incluyen:
- Enfermedad de la arteria coronaria (EAC): Es el estrechamiento o bloqueo de las arterias que suministran sangre y oxígeno al corazón. Esto puede debilitar el miocardio a lo largo del tiempo o repentinamente. La cardiopatía isquémica es considerada la causa más frecuente de insuficiencia cardíaca.
- Ataque cardíaco (infarto de miocardio): Ocurre súbitamente cuando una arteria que irriga el corazón se obstruye por completo, provocando la destrucción de una zona del músculo cardíaco.
- Enfermedades de las válvulas cardíacas: Válvulas cardíacas permeables (insuficientes) o estrechas (estenóticas) pueden hacer que el corazón trabaje más para bombear la sangre, debilitándolo con el tiempo.
- Miocarditis: Inflamación del músculo cardíaco, a menudo causada por infecciones bacterianas o virales, que puede dañar el miocardio.
- Cardiopatía congénita: Defectos en la formación del corazón y sus cavidades o válvulas desde el nacimiento.
- Arritmias: Ciertos tipos de ritmos cardíacos anormales, como latidos cardíacos demasiado rápidos o irregulares, pueden hacer que el corazón lata de manera ineficaz. Una frecuencia cardíaca lenta también puede derivar en insuficiencia cardíaca.
- Miocardiopatía: Enfermedades que afectan al músculo cardíaco, provocando que el corazón aumente de tamaño, se vuelva rígido o pierda su capacidad de bombear correctamente.
- Trastornos que endurecen el corazón: Como en la amiloidosis, donde proteínas anómalas se infiltran en las paredes del corazón, endureciéndolas.
- Pericarditis constrictiva: Endurecimiento del saco que recubre el corazón (pericardio), impidiendo su correcto llenado y bombeo.
- Fármacos y toxinas: Algunos medicamentos, como ciertos antineoplásicos (quimioterápicos), y sustancias tóxicas como el alcohol, pueden dañar el músculo cardíaco.
- Conexiones anormales entre cavidades: Como un defecto del tabique ventricular, que permite que la sangre circule de forma anómala dentro del corazón.

Causas No Cardíacas
Otras enfermedades y condiciones pueden afectar indirectamente al corazón y contribuir a la insuficiencia cardíaca:
- Presión arterial alta (hipertensión): Una presión arterial alta que no esté bien controlada obliga al corazón a realizar un esfuerzo mayor de lo debido para bombear la sangre, lo que puede llevar a rigidez o debilitamiento del músculo cardíaco. En personas mayores, la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo, favoreciendo especialmente la insuficiencia cardíaca diastólica.
- Diabetes: Puede provocar alteraciones que endurecen las paredes del ventrículo y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Algunos medicamentos para la diabetes, como rosiglitazona y pioglitazona, se han asociado con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca.
- Obesidad: El sobrepeso aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y puede endurecer las paredes del ventrículo.
- Envejecimiento: A medida que la persona envejece, las paredes del corazón tienden a endurecerse de forma natural.
- Anemia grave: La carencia de glóbulos rojos disminuye el transporte de oxígeno, obligando al corazón a trabajar más para suministrar suficiente oxígeno a los tejidos.
- Trastornos de la glándula tiroidea: Tanto el hipertiroidismo (glándula tiroidea hiperactiva) como el hipotiroidismo (glándula tiroidea hipoactiva) pueden afectar la función cardíaca.
- Insuficiencia renal: Los riñones no logran eliminar el exceso de líquido, aumentando la carga de trabajo del corazón.
- Apnea del sueño: La incapacidad para respirar adecuadamente durante el sueño puede ocasionar un nivel bajo de oxígeno en la sangre y un mayor riesgo de arritmias.
- Enfermedades pulmonares: Como la hipertensión pulmonar, que afecta a los vasos sanguíneos pulmonares y obliga al lado derecho del corazón a trabajar más.
- Embolia pulmonar: Obstrucción repentina de una arteria pulmonar por coágulos de sangre.
- Consumo de alcohol y tabaco: El alcohol puede debilitar el corazón, y fumar daña los vasos sanguíneos y aumenta la presión arterial.
- Infecciones virales: Pueden afectar al músculo cardíaco.

Síntomas de la Insuficiencia Cardíaca
Los síntomas de la insuficiencia cardíaca con frecuencia empiezan de manera lenta y se desarrollan gradualmente a lo largo de días, meses o años (insuficiencia cardíaca crónica). Al principio, pueden solo ocurrir cuando usted está muy activo. Con el tiempo, puede notar problemas respiratorios y otros síntomas incluso cuando está descansando. En personas mayores, los síntomas pueden ser imprecisos, como somnolencia, confusión y desorientación.
Síntomas Comunes
- Dificultad respiratoria (disnea): Inicialmente se presenta durante el esfuerzo físico y, en fases más avanzadas, también aparece en reposo. En personas mayores, la "sensación de falta de aire" puede manifestarse de manera tardía y ser difícil de identificar. Puede presentarse dificultad respiratoria al estar recostado (ortopnea) o despertarse repentinamente sin aliento o con sibilancias (disnea paroxística nocturna).
- Fatiga y debilidad: Cansancio extremo y debilidad no justificados ante esfuerzos pequeños, ya que los músculos no reciben suficiente sangre y oxígeno.
- Acumulación de líquido (edema): Hinchazón en pies, tobillos, piernas, zona lumbar, hígado y abdomen. El aumento de peso, especialmente en uno o dos días, puede ser un signo de que el cuerpo está reteniendo líquidos adicionales.
- Aumento de la frecuencia cardíaca: El corazón intenta compensar bombeando más rápido.
- Tos: Especialmente si hay acumulación de líquido en los pulmones.
- Náuseas, distensión abdominal y pérdida de apetito: Debido a la acumulación de líquido en el hígado o el estómago.
- Mareos, sensación de inestabilidad, caídas, confusión: Síntomas que pueden aparecer en fases avanzadas, especialmente en personas mayores, y que pueden estar asociados a bajadas de tensión.
En la insuficiencia cardíaca grave, puede aparecer un tipo de respiración periódica llamada respiración de Cheyne-Stokes, caracterizada por ciclos de respiración que se vuelven progresivamente más rápidos y profundos, seguidos de períodos sin respiración.
Síntomas de la Insuficiencia Cardíaca Derecha
El principal síntoma de la insuficiencia cardíaca derecha es la acumulación de líquidos (edema) en pies, tobillos, piernas, zona lumbar, hígado y abdomen. Si la persona está de pie, el líquido se acumula en las piernas y los pies. Si está acostada, generalmente se acumula en la zona lumbar.
Síntomas de la Insuficiencia Cardíaca Izquierda
La insuficiencia cardíaca izquierda produce una acumulación de líquido en los pulmones que causa dificultad respiratoria. También genera cansancio y debilidad al realizar actividades físicas.
Clasificación de la Gravedad de la Insuficiencia Cardíaca
La gravedad de la insuficiencia cardíaca se suele clasificar en función de lo bien que la persona es capaz de llevar a cabo sus actividades cotidianas. El sistema de clasificación funcional NYHA (Asociación de Cardiología de Nueva York) y el sistema de clasificación por etapas (letras A a D) son herramientas importantes para comprender la gravedad de la enfermedad:
- Clase I (NYHA): Sin síntomas. Las actividades cotidianas no provocan dificultad respiratoria ni fatiga.
- Clase II (NYHA): Síntomas leves. Las actividades cotidianas se pueden realizar sin dificultad, pero surgen síntomas con el esfuerzo físico.
- Clase III (NYHA): Síntomas moderados. Incluso con reposo, se pueden realizar actividades cotidianas con dificultad, y los síntomas aparecen con esfuerzos menores.
- Clase IV (NYHA): Síntomas graves. Incapacidad para realizar cualquier actividad física sin experimentar molestias. Los síntomas de insuficiencia cardíaca pueden presentarse incluso en reposo.
El sistema de clasificación basado en etapas (A-D) describe la progresión de la enfermedad, desde el riesgo (Etapa A) hasta la enfermedad cardíaca estructural con síntomas (Etapa C), y finalmente la insuficiencia cardíaca grave que requiere cuidados paliativos o soporte avanzado (Etapa D).
Diagnóstico de la Insuficiencia Cardíaca
Para diagnosticar la insuficiencia cardíaca, el profesional de atención médica te examinará y te hará preguntas sobre tus síntomas y antecedentes médicos. Escuchará tus pulmones y corazón con un estetoscopio, pudiendo percibir sonidos anómalos como soplos.

Pruebas Diagnósticas
Se utilizan diversas pruebas para confirmar el diagnóstico, evaluar la función cardíaca y determinar la causa y gravedad de la enfermedad:
- Análisis de sangre: Ayudan a diagnosticar y controlar la insuficiencia cardíaca, identificar riesgos de enfermedades cardíacas, buscar posibles causas o factores que empeoren la IC, y vigilar efectos secundarios de medicamentos. También pueden detectar una proteína específica producida por el corazón y los vasos sanguíneos.
- Radiografía de tórax: Permite visualizar el tamaño del corazón y la presencia de líquido en los pulmones.
- Electrocardiograma (ECG): Registra la actividad eléctrica del corazón, es una prueba sencilla y no dolorosa.
- Ecocardiograma: Considerado el mejor examen inicial, utiliza ondas sonoras para generar imágenes del corazón mientras late.
- Fracción de eyección: Medida durante el ecocardiograma, indica el porcentaje de sangre que sale del corazón en cada contracción. Una fracción de eyección del 50% o más se considera ideal. Ayuda a clasificar la insuficiencia cardíaca y determinar el tratamiento.
- Pruebas de esfuerzo con ejercicio: Suelen consistir en caminar en una caminadora o pedalear en una bicicleta fija mientras se monitoriza el corazón, para evaluar su respuesta a la actividad física.
- Tomografía computarizada del corazón (TC) e Imágenes por resonancia magnética del corazón (RM): Proporcionan imágenes detalladas de la estructura y función del corazón.
- Angiografía coronaria: Revela obstrucciones en las arterias del corazón mediante la inserción de un catéter y la inyección de una sustancia de contraste.
- Biopsia de miocardio: Extracción de pequeños fragmentos del músculo cardíaco para su análisis.
Tratamiento de la Insuficiencia Cardíaca
El tratamiento de la insuficiencia cardíaca puede depender de la causa y suele incluir cambios en el estilo de vida y medicamentos. El objetivo es controlar los síntomas, impedir el empeoramiento de la enfermedad y ayudar a vivir por más tiempo.
Medicamentos
Se puede utilizar una combinación de medicamentos para tratar la insuficiencia cardíaca. Es muy importante tomarlos según las indicaciones del equipo de atención médica.
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA): Relajan los vasos sanguíneos, reducen la presión arterial y disminuyen el esfuerzo del corazón.
- Antagonistas de receptores de angiotensina II (ARA II): Comparten muchos de los beneficios de los IECA y pueden ser una alternativa para quienes no los toleran.
- Inhibidores de la neprilisina y del receptor de angiotensina: Medicamentos combinados como sacubitril-valsartán (Entresto), que mejoran la respuesta del corazón y la eliminación de líquido.
- Betabloqueadores: Disminuyen la frecuencia cardíaca y la presión arterial, mejoran el funcionamiento del corazón y pueden prolongar la vida.
- Diuréticos: Permiten eliminar el exceso de líquidos y sodio del cuerpo, previniendo la acumulación de líquido.
- Diuréticos ahorradores de potasio (antagonistas de la aldosterona): Como espironolactona y eplerenona, que pueden aumentar el nivel de potasio en sangre.
- Inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (iSGLT2): Ayudan a reducir los niveles de glucosa sanguínea y han demostrado disminuir el riesgo de hospitalizaciones y fallecimientos en personas con determinados tipos de insuficiencia cardíaca, incluso sin diabetes.
- Digoxina (digitálicos): Ayuda a que el corazón se contraiga mejor y tiende a disminuir los latidos.
- Hidralazina y dinitrato de isosorbida (BiDil): Combinación de medicamentos que ayuda a relajar los vasos sanguíneos.
- Vericiguat: Un tipo de medicamento llamado estimulador oral de la guanilato ciclasa soluble para la insuficiencia cardíaca crónica.
- Inotrópicos positivos: Medicamentos administrados por vía intravenosa en casos graves, que ayudan al corazón a bombear mejor la sangre y mantener la presión arterial, aunque su uso prolongado puede asociarse a un mayor riesgo de muerte.
Importante: No tomar ningún otro medicamento ni hierbas sin preguntar primero a su proveedor. Medicamentos como el ibuprofeno (Advil, Motrin) y el naproxeno (Aleve) pueden empeorar la insuficiencia cardíaca.
Cirugía y Dispositivos
En algunos casos, se pueden recomendar las siguientes intervenciones:
- Cirugía de revascularización miocárdica (Bypass coronario) o angioplastia con stent: Mejoran el flujo sanguíneo al miocardio dañado o debilitado si existe obstrucción arterial grave.
- Cirugía de válvulas cardíacas: Se realiza si los cambios en una válvula cardíaca causan la insuficiencia cardíaca.
- Desfibrilador cardioversor implantable (DAI): Un dispositivo similar a un marcapasos que monitoriza los latidos del corazón y administra descargas eléctricas para detener ritmos cardíacos anormales potencialmente mortales. No es un tratamiento directo para la IC, sino para prevenir complicaciones.
- Terapia de resincronización cardíaca (estimulación biventricular): Un dispositivo envía señales eléctricas para que las cavidades inferiores del corazón se contraigan de manera más sincronizada, mejorando el bombeo de sangre.
- Dispositivo de asistencia ventricular (DAV): Ayuda a bombear sangre desde las cavidades inferiores del corazón al resto del cuerpo, a menudo utilizado mientras se espera un trasplante de corazón.
- Trasplante de corazón: Considerado para personas con insuficiencia cardíaca tan grave que otros tratamientos no son efectivos.

Estilo de Vida y Cuidados Personales
Adoptar cambios en el estilo de vida es fundamental para controlar la insuficiencia cardíaca y mejorar la calidad de vida. Su proveedor lo vigilará de cerca, con visitas de control regulares y exámenes para revisar la función cardíaca.
Cambios Importantes en el Estilo de Vida
- Controlar el peso: Pésese diariamente y consulte con su médico la frecuencia y el peso adecuado. El aumento de peso puede indicar retención de líquidos y empeoramiento de la IC.
- Dieta baja en sal: Limite el consumo de sal (sodio) para evitar la retención de líquidos, que obliga al corazón a esforzarse más.
- Limitar el consumo de líquidos: Su proveedor puede pedirle que reduzca la cantidad de líquido que toma al día.
- Evitar el tabaco y el alcohol: No fume ni consuma tabaco. Pregunte a su proveedor la cantidad de alcohol que puede consumir, ya que puede interferir con medicamentos y debilitar el corazón.
- Mantenerse activo: Realice actividad física moderada, como caminar o usar bicicleta estática, según un plan seguro y efectivo proporcionado por su médico. No haga ejercicio los días que aumente de peso por retención de líquidos o si no se siente bien.
- Dieta saludable: Elija alimentos ricos en frutas, verduras, granos integrales, lácteos bajos en grasa y proteínas magras.
- Descansar lo suficiente: Permite que su corazón descanse, especialmente después del ejercicio, de comer y de otras actividades.
- Manejar el estrés: Busque formas de reducir el estrés emocional, ya que las emociones fuertes pueden afectar al corazón.
- Dormir mejor: Intente dormir con la cabeza elevada usando almohadas si experimenta falta de aire al acostarse.
- Vacunarse: Reciba las vacunas recomendadas, como la de la gripe anual, para evitar infecciones que puedan complicar la IC.

Vigilancia y Comunicación con el Médico
Conocer su cuerpo y los síntomas que indican que su insuficiencia cardíaca está empeorando es crucial. Esté atento a los cambios en la frecuencia cardíaca, pulso, presión arterial y peso.
Hable con su proveedor si presenta:
- Incremento en la tos o flema.
- Aumento de peso o inflamación repentina.
- Debilidad.
- Cualquier otro síntoma nuevo o inexplicable.
Acuda a la sala de emergencias o llame al número local de emergencias si:
- Se desmaya.
- Tiene ritmo cardíaco irregular y acelerado, especialmente si tiene otros síntomas.
- Siente dolor torácico opresivo e intenso.
Mantenga una comunicación abierta con su profesional de atención médica. Sea sincero sobre su dieta, estilo de vida y uso de medicamentos. Si los efectos secundarios o los costos de los medicamentos son un problema, consulte sobre las opciones disponibles. No deje de tomar medicamentos sin hablar primero con un profesional de atención médica. Acuda a todas las citas programadas.
Insuficiencia Cardíaca Terminal y Cuidados Paliativos
La insuficiencia cardíaca grave ocurre cuando los tratamientos ya no funcionan. En este punto, el proveedor decidirá si se justifica seguir tratando la insuficiencia cardíaca de forma agresiva. La persona, junto con su familia y los médicos, pueden desear hablar de los cuidados paliativos, que se centran en el alivio del dolor y el consuelo, y en mejorar la calidad de vida. Toda persona que sufra una enfermedad grave o que ponga en riesgo la vida puede beneficiarse de este tipo de atención médica.
Los cuidados terminales permiten a familiares y amigos cuidar y aliviar a su ser querido con la ayuda de personal de enfermería, trabajadores sociales y voluntarios capacitados. Aunque puede ser difícil, es importante conversar sobre estos temas con la familia y el equipo médico, incluyendo la directriz médica anticipada.
Prevención de la Insuficiencia Cardíaca
La mayoría de los casos de insuficiencia cardíaca se pueden prevenir llevando un estilo de vida saludable y tomando medidas que busquen disminuir el riesgo de cardiopatía. Tratar y controlar las afecciones que pueden causarla, como la enfermedad coronaria, la hipertensión, la diabetes y la obesidad, es fundamental. Algunos de los mismos cambios en el estilo de vida que se usan para controlar la insuficiencia cardíaca también pueden ayudar a prevenirla.
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