Temblor y Rinorrea en Personas Mayores: Causas y Tratamiento

Los temblores y la rinorrea son condiciones que, aunque pueden aparecer a cualquier edad, son más comunes y pueden tener implicaciones particulares en personas mayores. Identificar sus causas es esencial para un tratamiento adecuado y para mejorar la calidad de vida. Este artículo explora ambos fenómenos, sus tipos, causas, diagnóstico y las estrategias de manejo disponibles.

Temblor en Personas Mayores

Los temblores son movimientos involuntarios y rítmicos que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, siendo los de manos en ancianos un achaque de la edad bastante común. Aunque no afectan a toda la población mayor, es una patología frecuente en la madurez. En muchos casos, los temblores no son una enfermedad grave, pero pueden afectar a la autonomía y la calidad de vida de quien los sufre, dificultando la realización de tareas diarias.

Tipos de Temblor y su Clasificación

La clasificación de los temblores en adultos mayores se basa en la postura o el momento en que aparecen estos movimientos involuntarios. Los temblores son movimientos oscilatorios involuntarios y rítmicos de grupos musculares recíprocos y antagónicos.

  • Temblores estáticos o en reposo: Se producen cuando el músculo está relajado y la persona no está realizando ningún tipo de movimiento. Son visibles cuando el cuerpo está en reposo y disminuyen o desaparecen al realizar una actividad. Este tipo de temblor es habitual en personas con enfermedad de Parkinson, el temblor parkinsoniano clásico tiene una frecuencia de 3 a 6 ciclos/segundo (hercios [Hz]).
  • Temblores en acción: Ocurren con el movimiento voluntario de un músculo y se manifiestan al realizar acciones básicas del día, generalmente al manipular objetos. Se subdividen en:
    • Temblor postural: Se manifiesta cuando la persona intenta mantener una posición contra la gravedad, como extender los brazos hacia adelante. Puede variar según las posiciones específicas.
    • Temblor cinético: Cualquier movimiento voluntario, como llevarse comida o bebida a la boca. También conocido como temblor intencional, se produce durante el movimiento dirigido hacia un objetivo, y se incrementa a medida que la parte afectada del cuerpo alcanza su objetivo. Este tipo es común en condiciones como la ataxia cerebelosa, una enfermedad neurológica que implica la pérdida de control total o parcial de los movimientos corporales.

Algunos temblores pueden estar limitados a un área específica del cuerpo, como las manos, la cabeza, las cuerdas vocales, la mandíbula o los párpados. Estos pueden ser consecuencia de diversas condiciones, como el síndrome de la cabeza temblorosa, la distonía o el temblor esencial. Aunque estos temblores pueden ser incómodos, generalmente no son peligrosos.

Esquema de los diferentes tipos de temblores (en reposo, postural, cinético e intencional)

Causas Comunes del Temblor en Ancianos

Los temblores en las personas mayores son un síntoma común propio del envejecimiento, pero identificar la causa es esencial para elegir el tratamiento adecuado. Las razones detrás de por qué tiemblan las manos u otras partes del cuerpo son variadas y pueden deberse a factores externos que afectan la regulación del cuerpo, o a factores internos provocados por alguna patología o condición anormal de nuestra salud.

  • Temblor esencial: Es el tipo más común de temblor, afectando a hombres y mujeres, y más común en personas mayores de 65 años. Se caracteriza por movimientos involuntarios y rítmicos que suelen presentarse al realizar acciones simples y cotidianas, como beber de un vaso o atarse los cordones. En la mitad de los casos, hay una herencia genética (temblor familiar), sugiriendo que los genes cumplen una función en su causa. La parte del cerebro que controla los movimientos musculares puede no funcionar correctamente. Puede afectar las manos, cabeza, voz, lengua, piernas y tronco. Los temblores pueden empeorar con el estrés, la cafeína, la falta de sueño y ciertos medicamentos, y mejorar ligeramente tomando bebidas alcohólicas en pequeñas cantidades (aunque no se recomienda su consumo como tratamiento).
  • Enfermedad de Parkinson: Es un trastorno neurodegenerativo que daña el sistema nervioso de forma progresiva. La falta de dopamina en las neuronas, esencial para transmitir información que permite los movimientos cotidianos, puede producir movimientos incontrolados, como temblores de manos en personas mayores. Factores como mutaciones genéticas y desencadenantes ambientales (ciertas toxinas como herbicidas y pesticidas) pueden influir en su desarrollo.
  • Bajada de azúcar en sangre (hipoglucemia): Si la persona mayor padece diabetes o hace tiempo que no come, una caída de los niveles de azúcar en sangre puede provocar temblores, mareos, sudores o palpitaciones.
  • Infecciones: Los temblores en las manos también podrían indicar que el cuerpo está comenzando a combatir una infección viral o bacteriana. La fiebre, mecanismo del cuerpo para luchar contra las infecciones, puede producir temblores al igual que para combatir el frío.
  • Algunos fármacos: Ciertos medicamentos pueden generar una reacción que provoque temblores como efecto secundario. Si es un fármaco de uso continuo y surgen temblores, se recomienda acudir al médico para evaluar una posible reducción de dosis o cambio de medicamento.
  • Temperatura corporal baja (frío): Las personas mayores son más sensibles a los cambios de temperatura. Cuando la temperatura corporal desciende, el organismo tiembla para aumentar la producción de calor en el cuerpo. Estos movimientos, sin embargo, tienen un tiempo limitado ya que los músculos se quedan sin glucosa.
  • Estrés o ansiedad: Estos estados anímicos pueden agravar los temblores existentes.
  • Otras enfermedades neurodegenerativas: Aparte del Parkinson, el Alzheimer también puede causar temblores. El deterioro de las funciones cognitivas y del sistema nervioso en general también puede contribuir.
  • Consumo excesivo de alcohol: Puede ser una causa de temblores.

Diagnóstico del Temblor

El diagnóstico del temblor es en gran parte clínico y se basa normalmente en un examen físico y neurológico exhaustivo, junto con la historia médica del paciente. Es esencial para identificar la etiología probable del temblor.

Se pueden requerir exámenes adicionales para descartar otras razones de los temblores, como:

  • Consumo de cigarrillo o tabaco.
  • Tiroides demasiado activa (hipertiroidismo).
  • Suspensión repentina del alcohol (abstinencia del alcohol).
  • Demasiada cafeína.
  • Uso de ciertos medicamentos.
  • Nerviosismo o ansiedad.

Es normal que se soliciten exámenes de sangre y pruebas imagenológicas (como una tomografía computarizada de la cabeza, una resonancia magnética del cerebro, y radiografías) si el inicio es agudo, la progresión es rápida, o hay signos neurológicos focales que sugieran una lesión estructural (p. ej., accidente cerebrovascular, tumor cerebral, trastorno desmielinizante).

Tratamiento de los Temblores

Aunque no existe una cura para la mayoría de las formas de temblor, hay tratamientos para ayudar a controlar los síntomas. Un tratamiento adecuado requiere un diagnóstico correcto, ya que un temblor causado por una afección médica subyacente puede mejorar o desaparecer al tratar el problema de base.

Cuidados Caseros y Cambios en el Estilo de Vida

  • Para temblores que empeoran con el estrés, pruebe con técnicas que ayuden a relajarse (respiración, yoga, meditación).
  • Evitar la cafeína, el alcohol y otros excitantes que pueden aumentar el temblor.
  • Mantener una dieta sana, reducir la ingesta de azúcares y alimentos procesados.
  • Dormir bien.
  • Detectar el lado del cuerpo menos afectado y utilizarlo más en las actividades diarias.
  • Para temblores esenciales, es buena idea el uso de pinzas, soportes antideslizantes y ventosas que permitan manejar mejor objetos pequeños y poco pesados.
  • Si los temblores dificultan las actividades diarias, se puede necesitar ayuda o adaptar herramientas: ropa con cierres de velcro, utensilios con mango pesado y grande, pitillos para beber, zapatos sin cordones.

Tratamiento Médico

Dependiendo de la causa de los temblores, los médicos pueden recetar medicamentos específicos para aliviarlos. Si un temblor es causado o empeora por un medicamento, es importante hablar con el proveedor de atención médica sobre la suspensión, reducción de la dosis o cambio del fármaco.

¿Cuál es el tratamiento del Temblor Esencial?

  • Medicamentos para el temblor esencial:
    • Propranolol: un betabloqueador, 20 a 80 mg por vía oral 4 veces al día. Puede causar fatiga, congestión nasal o latidos cardíacos lentos, y puede empeorar el asma.
    • Primidona: un medicamento utilizado para el tratamiento de las convulsiones, 50 a 250 mg por vía oral 3 veces al día. Puede causar somnolencia, problemas de concentración, náuseas y problemas con la marcha, equilibrio y la coordinación.
    • Otros medicamentos: anticonvulsivos (topiramato, gabapentina), tranquilizantes leves (benzodiazepinas, aunque su uso a largo plazo debe evitarse), bloqueadores de los canales de calcio.
    • Inyecciones de toxina botulínica (Botox): Pueden probarse para reducir los temblores.
  • Medicamentos para el temblor parkinsoniano:
    • Levodopa: Generalmente el tratamiento de elección para la mayoría de los temblores parkinsonianos.
    • Otros medicamentos antiparkinsonianos, como los agonistas de la dopamina.
    • Fármacos anticolinérgicos: Pueden considerarse en algunos casos, aunque sus efectos adversos pueden ser mayores que sus beneficios, particularmente en los ancianos.
  • Temblor cerebeloso: No existe ningún fármaco eficaz; a veces es útil la terapia física (sujetar las extremidades afectadas, enseñar al paciente a colocarse una ortesis).

Cirugía

En casos graves, discapacitantes y refractarios a los fármacos, se puede considerar la cirugía:

  • Radiocirugía estereotáctica: Enfocar rayos de alta potencia sobre una pequeña área del cerebro.
  • Estimulación cerebral profunda (DBS): Implantar un dispositivo de estimulación en el cerebro para enviar señales al área que controla el movimiento (talámica crónica unilateral o bilateral).
  • Talamotomía estereotáctica unilateral.
  • HIFU (Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad): Puede utilizarse para extirpar el núcleo intermedio ventral del tálamo y así controlar el temblor esencial contralateral grave.

Rinorrea y Problemas Nasales en Ancianos

Además de los temblores, las personas mayores pueden experimentar una variedad de problemas respiratorios superiores, incluida la rinorrea (secreción nasal), a menudo asociada con la rinitis geriátrica o alergias.

Cambios Fisiológicos y Rinitis Geriátrica

Con el envejecimiento, la fisiología y la función de la nariz cambian. La nariz se alarga y la punta de la nariz comienza a inclinarse debido al debilitamiento del cartílago de soporte. Esto provoca una restricción del flujo de aire nasal, particularmente en la región de la válvula nasal, lo que a menudo se denomina rinitis geriátrica.

Los pacientes con rinitis geriátrica típicamente se quejan de:

  • Drenaje constante de los senos nasales.
  • Necesidad crónica de aclarar la garganta o moco de “halcón”.
  • Sensación de obstrucción nasal, más frecuente al acostarse.
  • Costras nasales, especialmente en invierno y en pacientes que toman diuréticos.
  • Presión facial vaga.
  • Disminución del sentido del olfato y el gusto.

A diferencia de la sinusitis crónica, donde los pacientes tienen una larga historia de secreción espesa con mal olor y sabor, obstrucción nasal, dolores de cabeza y presión facial, el paciente con rinitis geriátrica suele tener la nariz seca e irritada.

Esquema de las estructuras nasales y cómo cambian con la edad

Alergias Respiratorias en Personas Mayores

Las alergias respiratorias en personas mayores son bastante similares a las de personas jóvenes. Es importante considerar si la persona mayor tiene antecedentes de asma u otras patologías que puedan complicarse por una alergia.

  • La Rinitis alérgica es la más común, manifestándose con estornudos, secreción de líquido transparente por la nariz y que puede asociarse a la presencia de conjuntivitis.
  • Los pólenes afectan de igual manera a las personas mayores que a la gente joven durante las alergias estacionales.
  • También están las personas alérgicas a los ácaros y mohos que se encuentran dentro de las casas.

Es un error culpar de todos los problemas de las vías respiratorias superiores al proceso de envejecimiento. Los pacientes de edad avanzada con síntomas como estornudos repetidos y ojos llorosos, obstrucción nasal con secreción nasal clara y abundante, y cornetes suaves y pálidos pueden tener rinitis alérgica.

Dificultades y Prevención de las Alergias Respiratorias

Las alergias pueden causar dificultades sociales debido al constante estornudo y la necesidad de sonarse, lo que puede llevar al aislamiento. Confundir los síntomas con un resfrío también puede hacer que las personas se aparten de actividades sociales por miedo a contagiar.

Para prevenir los efectos provocados por alergias respiratorias:

  • Ventilar casas que han estado cerradas por mucho tiempo.
  • Sacudir bien la ropa de cama para eliminar rastros de ácaros.
  • Realizar aseo profundo de forma periódica.
  • Tratar las alergias estacionales anticipadamente con medicamentos, siempre consultando con un médico.
  • Ser precavidos al ir a lugares con alta circulación de polen.

Sinusitis Crónica

La sinusitis o rinosinusitis se caracteriza por síntomas como obstrucción/secreción nasal, congestión nasal, purulencia nasal, goteo posnasal, presión y dolor facial, alteración del sentido del olfato, tos, fiebre, halitosis, fatiga, dolor dental, faringitis, síntomas otológicos y dolor de cabeza. El diagnóstico de sinusitis crónica se puede confirmar con una tomografía computarizada (TC) de los senos paranasales.

Medicamentos y Rinorrea

El tratamiento farmacológico para este grupo de edad debe ser más individualizado debido al metabolismo más lento y al potencial creciente de efectos secundarios e interacciones medicamentosas. Por ejemplo, el aerosol nasal de calcitonina, a veces recetado para prevenir la pérdida ósea en casos de osteoporosis, tiene como efecto secundario más común la secreción nasal (rinorrea), además de costra nasal, sequedad, enrojecimiento, irritación, sinusitis, hemorragias nasales y dolor de cabeza.

Es importante destacar que el uso de antihistamínicos tradicionales en personas mayores, como la Clorfenamina, puede provocar efectos colaterales como desorientación y hasta delirium.

Tratamiento para la Rinitis Geriátrica y Sinusitis

Para la rinitis geriátrica, se recomienda un enfoque individualizado en la medicación. Los pacientes con anomalías estructurales como un tabique desviado o un colapso de la válvula nasal que provocan problemas nasales graves deben ser remitidos a un otorrinolaringólogo para evaluación y posible tratamiento quirúrgico.

Los pacientes con sinusitis crónica documentada que no responden a los medicamentos deben ser derivados a un otorrinolaringólogo.

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