La rinitis en personas mayores: diagnóstico, causas y manejo clínico

La rinitis es la inflamación e hinchazón de la membrana mucosa de la nariz. Se caracteriza principalmente por secreción nasal y congestión, síntomas que suelen aparecer como respuesta a un resfriado común o a una alergia estacional. Aunque es una afección frecuente en todas las edades, en las personas mayores presenta particularidades fisiológicas y clínicas que requieren un abordaje especializado.

Esquema anatómico que muestra la inflamación de la mucosa nasal y los conductos sinusal

Clasificación de la rinitis

La rinitis se clasifica fundamentalmente en dos grandes grupos: alérgica y no alérgica. Asimismo, según su duración, puede ser aguda (de corta duración, a menudo de origen viral) o crónica (de larga duración).

  • Rinitis alérgica: Producida por una reacción del sistema inmunitario ante factores ambientales como el polvo, el polen, los mohos o la caspa de animales.
  • Rinitis no alérgica (vasomotora): Se manifiesta con estornudos crónicos o congestión sin una causa alérgica aparente. Puede ser desencadenada por irritantes ambientales, cambios climáticos, ciertos alimentos, medicamentos o cambios hormonales.
  • Rinitis atrófica: Una forma crónica donde la membrana mucosa se adelgaza y endurece, común en personas mayores.
  • Rinitis medicamentosa: Congestión grave causada por el uso excesivo de aerosoles descongestionantes nasales.

Consideraciones específicas en la población geriátrica

Con el envejecimiento, la fisiología de la nariz experimenta cambios significativos. La nariz se alarga y la punta comienza a inclinarse debido al debilitamiento del cartílago de soporte, lo que provoca una restricción del flujo de aire nasal, fenómeno a menudo denominado rinitis geriátrica.

Los pacientes de edad avanzada suelen reportar:

  • Necesidad constante de aclarar la garganta.
  • Sensación de obstrucción nasal persistente.
  • Presencia de costras nasales.
  • Disminución del sentido del olfato y del gusto.

Es fundamental diferenciar estos síntomas de la sinusitis crónica, que suele cursar con secreción espesa, mal olor, sabor desagradable y dolor facial. A diferencia de la sinusitis, el paciente con rinitis geriátrica suele presentar una nariz seca e irritada.

Infografía comparativa: síntomas de la rinitis geriátrica frente a la sinusitis crónica

Diagnóstico y tratamiento en adultos mayores

El diagnóstico se basa principalmente en los antecedentes clínicos y los síntomas. En pacientes mayores, el tratamiento debe ser altamente individualizado debido a que esta población suele padecer enfermedades crónicas y consumir múltiples medicamentos, lo que aumenta el riesgo de interacciones farmacológicas.

Puntos clave para el manejo:

  1. Precaución con los antihistamínicos: Muchos antihistamínicos de primera generación causan somnolencia y otros efectos adversos en ancianos; se prefieren alternativas de nueva generación bajo prescripción médica.
  2. Evitar el uso excesivo de descongestionantes: El uso prolongado de aerosoles descongestionantes puede provocar "congestión de rebote" (rinitis medicamentosa).
  3. Hidratación y cuidado ambiental: El uso de soluciones salinas, la humidificación del aire y la ventilación frecuente son medidas eficaces.
  4. Intervención quirúrgica: En casos de anomalías estructurales graves, como un tabique desviado o colapso de la válvula nasal, un otorrinolaringólogo puede evaluar la viabilidad de una cirugía.

Es importante recordar que los cambios hormonales tras la menopausia en mujeres o la disminución hormonal en hombres pueden alterar la mucosa nasal, haciendo que los síntomas se vuelvan más constantes o molestos con el paso de los años.

¿CUÁL ES LA MANERA CORRECTA DE REALIZAR LOS LAVADOS NASALES?

Ante síntomas de duración prolongada, se recomienda acudir a consultas de Alergología u Otorrinolaringología para establecer un diagnóstico preciso y evitar tratamientos inadecuados que puedan complicar la salud del paciente.

tags: #rinitis #en #personas #mayores