En los últimos tiempos, las denuncias sobre precarias condiciones y presuntos maltratos en residencias de adultos mayores han aumentado, revelando una problemática social urgente. Familias y extrabajadores han alzado la voz, sacando a la luz situaciones alarmantes que se repiten con una frecuencia preocupante en diversos establecimientos a lo largo del país.
Múltiples Denuncias Revelan Precarias Condiciones y Maltrato
El Caso de Paine: Abandono y Falta de Atención Médica
Un grave caso de presunto maltrato se investiga en una residencia de adultos mayores en la comuna de Paine, luego de que una extrabajadora denunciara las condiciones en las que vivían 14 personas que residían en el lugar. La denuncia, que habría sido realizada por esta extrabajadora, incluyó registros que evidenciarían abandono, falta de atención médica por largos periodos e incluso personas encadenadas. Tras conocerse los antecedentes, la Policía de Investigaciones (PDI) llegó hasta el recinto para realizar diligencias y esclarecer lo ocurrido.

De acuerdo con lo informado en el matinal Tu Día, donde la periodista Ana María Silva se trasladó al lugar, en el recinto vivían 14 adultos mayores, quienes supuestamente estaban bajo el cuidado de tres trabajadores. Las imágenes presentadas mostraban condiciones irreproducibles debido a los malos tratos y la falta de asistencia médica durante un año para algunos residentes. Además, se destacó que no solo eran adultos mayores, sino también adultos jóvenes, es decir, menores de 60 años.
La periodista agregó que el lugar operaba como una fundación, sin ser un establecimiento reconocido por el Senama ni contar con los permisos correspondientes, lo que lo hacía irregular. La tesorera de esta fundación terminó asumiendo como directora. Se informó que las 14 personas vivían en cuatro habitaciones y eran "cuidadas" por tres personas, dos de ellas en situación irregular en el país y sin contratos.
El jefe comunal informó que el centro albergaba a 15 personas, cuyas edades variaban entre los 77 y 92 años, lo que motivó el levantamiento de un sumario sanitario. Además, se están evaluando acciones legales para presentar denuncias por abandono contra los familiares de los afectados. El Alcalde mencionó que los residentes no recibían visitas, lo que dificultaba conocer las condiciones indignas en las que vivían. Iglesias destacó que estos sucesos son un llamado de atención ante la crisis social que enfrenta el país con respecto a este grupo etario, proyectando la necesidad de más lugares para acoger a aquellos que sus familias no pueden cuidar.
El jefe del Departamento de Salud Pública de la Seremi de Salud RM, Jorge Vilches Apablaza, explicó que el establecimiento no cumplía con las normativas requeridas para operar como Eleam (Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores). En una de las habitaciones, por ejemplo, se detectó que estaban alojadas cinco personas.
El Hogar "Los Encinos" en Valdivia: Desnutrición, Negligencia y Maltrato Psicológico
Trabajadores y familiares de usuarios del hogar de ancianos «Los Encinos» en Valdivia denunciaron malos tratos y precarias condiciones de vida de adultos mayores residentes en el recinto, las que vendrían registrándose desde hace ya varios años. El caso se hizo conocido tras una denuncia hecha a través de las redes sociales por parte de una extrabajadora del lugar, Alejandra, quien trabajó desde enero de 2019 hasta septiembre de ese mismo año.

Faltas Graves en Alimentación y Negligencia
Según detalló Alejandra, desde su llegada al hogar, propiedad de Irma Iris Álvarez González, logró evidenciar faltas graves en los cuidados, especialmente relacionadas con la alimentación. Se había solicitado una nutricionista, algo que manifestó la TENS del CESFAM Angachilla, pero la dueña nunca contrató a una. Esto habría contribuido a que al menos tres adultos mayores terminaran en evidente estado de desnutrición. Además, se les daba de comer alimentos vencidos, como queques en las onces.
La extrabajadora también denunció la presunta negligencia de Irma Álvarez en el fallecimiento de una adulta mayor al interior del hogar. La señora debió haber sido trasladada de urgencia al hospital, lo cual no se hizo, terminando por fallecer "por negligencia de la dueña".
Sobrecarga Laboral y Condiciones Indignas para el Personal
Se sumaría la sobrecarga laboral a la que se verían expuestas las cuidadoras del establecimiento. Alejandra afirmó que en el recinto, con dos inmuebles y capacidad para cerca de 20 adultos mayores, la cantidad de cuidadoras no daba abasto. Además, acusó que el trato hacia el personal "era indigno", con la dueña tratándolas muy mal cuando se enojaba.
Karla Arias, otra extrabajadora que estuvo en 2018 y regresó en octubre de 2020 durante la pandemia, coincidió con el relato. Afirmó que "estaba todo con llave" y la dueña guardaba toda la alimentación en una cabaña. En el desayuno se les daba té, a veces sin azúcar, un pan de molde con paté o mermelada, sin leche, Ensure ni un balance nutricional. El Ensure que los familiares traían era repartido entre todos los abuelos.
Omisión de Información a Familiares y Maltrato Psicológico
En el contexto de la pandemia, Karla Arias recordó la falta de elementos de protección personal (EPP) para las trabajadoras, quienes debían llevar sus propios insumos, y la ausencia de jabón líquido o escudos faciales. Detalló que la omisión de información a los familiares era recurrente: "solo podíamos decir que el familiar pasó buena noche, que estaba bien o que estaba descansando y que recibió su tratamiento farmacológico adecuadamente. No teníamos derecho a decir nada. Si el paciente se caía, no teníamos derecho a contarle a la familia, tampoco si mantenían algún malestar físico".
Uno de los aspectos más preocupantes para Karla fue el presunto maltrato psicológico a los adultos mayores por parte de Irma Álvarez, quien "los retaba porque se orinaban. Le molestaba que lo hicieran".
Testimonios de Familiares: Desnutrición y Lesiones
Carla Bustos, apoderada de una adulta mayor de 87 años con demencia senil y principios de Alzheimer, relató que su tía abuela permaneció cerca de un mes en 2021. Le llamó la atención que a la familia se le impidiera el contacto por 15 días, argumentando un protocolo de adaptación. En una ocasión, la dueña la llamó para informarle que su tía se había "escapado" y la encontraron a tres casas de distancia, aunque luego se enteró por una trabajadora que había caminado más de tres cuadras.
Tras las denuncias, Carla decidió retirar a su tía abuela. Se le solicitó firmar un documento donde se especificaba que la adulta mayor se retiraba en buenas condiciones, pero Carla Bustos se negó. Afirmó que su tía salió del lugar con cierto grado de desnutrición, "en los huesos", y además "con un moretón en la pierna, heridas en la cara porque otra persona la arañó, viene con la boca partida".
Jorge Salazar, quien tuvo a su madre de 77 años con depresión en Los Encinos por casi dos años, comprobó parte de los hechos denunciados. Nunca les gustó el trato de la dueña y su madre se quejaba de las malas comidas y de un trato diferente. Durante la crisis sanitaria, se les impedía el ingreso en cuarentena y, cuando se levantó la medida, no se habilitó un lugar adecuado para visitas, que debían realizarse "desde el portón hacia afuera. A la intemperie", exponiendo a los adultos mayores a las inclemencias del tiempo. También le llamó la atención la baja cantidad de trabajadoras: dos cuidadoras para cerca de diez personas.
Jorge retiró a su madre hace cerca de dos semanas por disconformidad, sin haber recibido respuestas de la Seremi de Salud.
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Intervención de Autoridades y Denuncia a Fiscalía
Paralelamente, el SENAMA logró que una enfermera ingresara al hogar en el contexto de un testeo de COVID-19 para un nuevo residente, aprovechando la oportunidad para una supervisión visual. Inicialmente, no se lograron constatar irregularidades. Sin embargo, luego llegaron a la Dirección Regional del Servicio imágenes que evidenciaban las condiciones de los adultos mayores, sirviendo como prueba para corroborar lo denunciado.
En ese contexto, el 29 de marzo se decidió ingresar una denuncia a la Fiscalía "para que tome este caso de evidente maltrato a las personas mayores". El Coordinador del SENAMA hizo un llamado a las familias a prestar atención, especialmente en recintos privados, asegurando un contacto directo con sus familiares y verificando que el servicio pagado sea el que efectivamente recibe el adulto mayor. La Seremi de Salud en Los Ríos confirmó que están reuniendo antecedentes del caso.
Residencia Clandestina en Lo Espejo: Riesgo Vital y Condiciones Insalubres
Una denuncia realizada por la Municipalidad de Lo Espejo permitió que autoridades de salud fiscalizaran un hogar de ancianos que operaba sin los permisos correspondientes, manteniendo a un grupo de seis adultos mayores en precarias instalaciones y cuidados. El Seremi de Salud de la región Metropolitana, Gonzalo Soto, señaló que fueron los vecinos quienes alertaron al municipio sobre esta residencia que albergaba a adultos mayores de manera clandestina. "Este lugar no estaba en los registros de la Seremi, ni de la autoridad sanitaria, ni del Senama. Este lugar es un riesgo para las personas que pernoctaban aquí", consignó TVN.
Dentro del hogar clandestino vivían seis adultos mayores, quienes padecen enfermedades crónicas de base y no contaban con sus controles de salud. El Seremi de Salud añadió que uno de los ancianos denunció que recibía golpes y que lo castigaban con no darle alimento. Durante la fiscalización, se incautaron medicamentos, insumos médicos y alimentos vencidos, además de encontrar chinches y fecas de roedores en las camas de los residentes.
Gonzalo Soto calificó la situación como “gravísima” y añadió que “una persona trasladada por el municipio al Servicio de Atención Primaria se encuentra en riesgo vital tras consumir medicamentos de manera errónea. Otra muestra indicios de fracturas y está siendo evaluada”. La autoridad sanitaria de la RM hizo un llamado a las familias a verificar que las residencias cuenten con los permisos necesarios, enfatizando que "es fundamental que estos lugares estén dentro de los registros de Senama y de la autoridad sanitaria. Así protegemos la dignidad y la salud de las personas mayores". El caso será puesto a disposición del Ministerio Público.

¿Cómo Denunciar una Residencia de Ancianos por Falta de Atención?
Ante escenarios de sospecha de negligencia o maltrato, muchas familias se preguntan: ¿Esto es normal? ¿Podemos hacer algo? La respuesta es clara: sí, se puede reclamar.
Reconociendo las Señales de Alerta
Una residencia no solo presta un servicio de alojamiento o manutención, sino que tiene un deber de cuidado. Puede existir maltrato físico si hay golpes, lesiones injustificadas, sujeciones indebidas o caídas repetidas sin medidas de prevención. No es necesario que exista intención de dañar; basta con acreditar que la residencia no actuó con la diligencia debida y que esa omisión causó el daño.
Ante una sospecha de negligencia en una residencia de mayores, el primer paso es documentar adecuadamente lo ocurrido. Resulta fundamental dejar constancia del estado en que se encuentra el familiar residente, anotando fechas, lesiones visibles, cambios físicos llamativos o empeoramientos evidentes. Si el profesional aprecia que la reclamación puede ser viable, suele ser necesario solicitar un informe médico externo que valore el estado del mayor y permita relacionar las lesiones o el deterioro sufrido con una falta de atención adecuada en la residencia.
Vías Legales para la Denuncia
Denunciar una residencia de ancianos puede hacerse por vía administrativa, civil o penal:
- Reclamación administrativa: Puede presentarse ante los servicios de inspección correspondientes, con el fin de que se investigue el funcionamiento del centro y, en su caso, se impongan sanciones.
- Reclamación civil: Es posible interponer una reclamación solicitando una indemnización por los daños y perjuicios sufridos, tanto físicos como morales.
- Vía penal: En casos de maltrato grave o negligencia con consecuencias severas, puede derivar en acciones penales.
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Errores Comunes y Recomendaciones
Uno de los errores más habituales es esperar demasiado antes de informarse o actuar, ya que existen plazos legales para reclamar y, si se superan, se pierde el derecho a hacerlo. Si algo preocupa en la residencia de los seres queridos, no se debe normalizar sin más. El contrato no exime a la residencia de su deber de cuidado, y muchas intentan justificar caídas o lesiones como "accidentes propios de la edad".
Es importante que las personas que ingresan a sus adultos mayores a estos lugares tengan contacto directo con sus familiares y verifiquen que las residencias contratadas para el cuidado de sus familiares cuenten con los permisos necesarios y estén dentro de los registros de Senama y de la autoridad sanitaria. De esta manera, se protege la dignidad y la salud de las personas mayores.