Cuidar a una persona mayor puede ser demandante, tanto física como emocionalmente. A medida que la población envejece, más personas se dedican a cuidar a otras que lo necesitan. Un cuidador es cualquier persona que ayuda a otra que lo necesita, ya sea un cónyuge o pareja enfermo, un hijo con discapacidad o un amigo o pariente anciano.
Contexto y Necesidad del Cuidado del Adulto Mayor
El crecimiento de la población de ancianos ha originado la necesidad de personal preparado en el campo de la gerontología, lo que implica cambios de actitud hacia el adulto mayor, además del suministro de servicios. Las personas de edad avanzada necesitan tener un contacto estrecho con quienes los proporcionan, y que, en ocasiones, pueden actuar también como acompañantes o confidentes.

Tipos de Cuidadores
El término "cuidador" se refiere a aquella persona que asiste o cuida a otra afectada de cualquier tipo de discapacidad, minusvalía o incapacidad que le dificulta o impide el desarrollo normal de sus actividades vitales o de sus relaciones sociales.
Cuidadores Informales o Familiares
El cuidado familiar es, en muchos casos, la primera opción. Estos cuidadores se enfrentan a desafíos únicos, ya que suelen combinar su vida personal y laboral con las tareas de cuidado. Son aquellos que no son remunerados y tienen un elevado grado de compromiso hacia la tarea, caracterizada por el afecto y una atención sin límites de horarios.
Este tipo de cuidado es brindado por familiares, amigos y vecinos, y se diferencian en cuidadores principales o primarios y cuidadores secundarios según el grado de responsabilidad en el cuidado de los ancianos.
- Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.
- Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.
En promedio, los familiares que cuidan adultos mayores dedican alrededor de 22 horas a la semana a la atención, y alrededor del 19% de estos cuidadores dedican más de 41 horas a la semana. En 2020, más de 40 millones de cuidadores en los Estados Unidos proporcionaron atención no remunerada a un miembro de su familia o a otra persona de 50 años o más. Aproximadamente el 89% de los servicios de cuidados de salud en el hogar (físicos, emocionales, sociales, económicos) es proporcionado por miembros de la familia.
Los familiares que cuidan al anciano influyen en forma significativa sobre el retraso y, tal vez, incluso sobre el rechazo a la institucionalización de pacientes ancianos con enfermedad crónica. Cuando el paciente presenta un compromiso leve o moderado, la pareja o un hijo adulto suele hacerse cargo de su atención, pero cuando el paciente presenta un compromiso grave, lo más probable es que el cuidador sea la pareja, a menudo junto con otras personas pertenecientes o no a la familia.
Cuidadores Formales o Profesionales
Los cuidadores profesionales son aquellos que han recibido formación específica para cuidar a personas mayores. Al contar con esta formación, son capaces de identificar problemas de salud antes de que se agraven, lo que es fundamental para quienes se encuentran con condiciones crónicas o delicadas. Idealmente, los cuidadores formales de ancianos son personas capacitadas a través de cursos teórico-empíricos de formación para otorgar atención preventiva, asistencial y educativa al senecto y, en caso de que exista, a su grupo familiar. Saber cuidar a los viejos es un verdadero arte denominado gerontocomia.
Un cuidador formal es toda aquella persona que cuida en forma directa a ancianos en diversos ámbitos, esté o no capacitado, recibiendo un pago o beneficio pecuniario (dinero) por su trabajo. Sólo el 3% de los pacientes adultos mayores discapacitados tienen cuidadores remunerados.

El Rol del Equipo Multidisciplinario en el Cuidado
Los cuidadores, ya sean enfermeras, psicólogos, médicos, trabajadoras sociales, entre otros, realizan un papel crucial en el funcionamiento de las instituciones de cuidado.
Personal de Enfermería
Las enfermeras y enfermeros son el personal más numeroso dentro del personal de salud. Su trabajo es difícil, estresante y delicado, ya que se enfrentan cotidianamente con el dolor humano, así como con la vida y la muerte. A pesar de la importancia de su trabajo, son pocas las investigaciones que abordan su problemática y plantean estrategias para mejorar su situación laboral. El personal de enfermería ejerce una profesión que favorece las condiciones para el desarrollo del estrés ocupacional y para la formación del desgaste profesional o burnout.
Entre los estresores más importantes se encuentran: sobrecarga cuantitativa de trabajo, dificultades con otros miembros del personal, tratamiento en condiciones críticas de enfermedad, casos sin esperanza o difíciles, subutilización de habilidades, ambigüedad acerca del futuro, falta de autonomía y tiempo, escasez de recursos y bajos salarios. Otros estresantes incluyen el sistema de turnos, las relaciones con los médicos, la imposibilidad de elegir compañeras de trabajo, la falta de reconocimiento y conflictos con la autoridad.
Otros Miembros del Equipo de Salud
Para afrontar los problemas del cuidado, se hace necesaria la intervención de un equipo multidisciplinario conformado por:
- Médicos: Especialmente geriatras y psicogeriatras, cuya formación es fundamental en el manejo de problemas de salud mental en la vejez.
- Enfermeras gerontólogas: Especializadas en el cuidado de adultos mayores.
- Gericulturistas: Profesionales del cuidado gerontológico.
- Terapistas físicos/rehabilitadores: Su tarea principal es diagnosticar y tratar problemas cognitivos y la rehabilitación física para la independencia funcional. Esto incluye también a los terapeutas del lenguaje para afasias.
- Trabajadores sociales: Abordan los trastornos de conducta, depresión o demencia que surgen de la soledad en ancianos institucionalizados, conectando a los pacientes y sus familias con servicios comunitarios.
- Psicólogos: Realizan exámenes psicológicos, manejan la depresión, aplican técnicas de modificación de conducta y brindan orientación terapéutica.
- Dietistas, odontólogos y podólogos: Aseguran el bienestar integral del adulto mayor.
- Personal no calificado: Constituye el personal básico sin el cual no podría darse una adecuada atención al adulto mayor institucionalizado. Este grupo debe ser motivado y alentado permanentemente.
La "Carga del Cuidador" y sus Efectos
Un aspecto bastante olvidado es la tarea del cuidador; muchas veces se les critica o juzga sin pensar en lo arduo de su tarea, en que a menudo son agredidos física y verbalmente por aquellos a quienes atienden, y en la gran carga física y mental que requiere cuidar adultos mayores. El cuidador también invierte una dosis, en mayor o menor medida, de recursos emotivos y físicos en la persona que cuida. El cuidar tiene consecuencias para quien lo hace, por lo que estos trabajadores también requieren atención.
La carga del cuidador se refiere al impacto que produce el cuidado de personas enfermas en sus cuidadores, definida como "el conjunto de problemas de orden físico, psíquico, emocional, social o económico que pueden experimentar los cuidadores de adultos incapacitados".
Dimensiones de la Carga
- Carga subjetiva: Son las actitudes y reacciones emocionales que se presentan ante la experiencia de cuidar, es decir, "cómo se siente" el cuidador respecto a la repercusión emocional de las demandas.
- Carga objetiva: Es el grado de perturbaciones o cambios en diversos aspectos de la vida de los cuidadores, como la cantidad de tiempo invertido, problemas conductuales del enfermo o disrupción de la vida social.
La evaluación de esta carga y los problemas psicológicos asociados no suele hacerse con frecuencia, a pesar de ser necesaria para prevenir futuros problemas emocionales en el cuidador y el posible maltrato de la persona a quien cuidan.
Cómo evitar el síndrome del desgaste del cuidador
Estrés del Cuidador
Los cuidadores declaran niveles de estrés más elevados que las personas que no cuidan. Las exigencias del cuidado causan estrés emocional y físico, siendo habitual sentirse enojado, frustrado, agotado, triste o solo. El estrés puede poner a los cuidadores en riesgo de presentar alteraciones en su propia salud.
Entre los factores que pueden aumentar el estrés de los cuidadores se incluyen:
- Cuidar de un cónyuge.
- Vivir con la persona que necesita cuidados.
- Cuidar de alguien que necesita atención médica constante.
- Sentirse solo, indefenso o deprimido.
- Tener problemas de dinero.
- Pasar muchas horas en las labores de cuidado.
- Recibir muy poca orientación por parte de profesionales de atención médica.
- No tener elección a la hora de ser cuidador.
- No tener buena capacidad para afrontar una situación difícil ni resolver problemas.
- Sentir la necesidad de cuidar en todo momento.
Signos de Estrés del Cuidador
Como cuidador, es posible estar tan centrado en el ser querido que no se vea cómo esta actividad afecta la propia salud y bienestar. Entre los signos del estrés del cuidador se incluyen:
- Sentirse agobiado o preocupado todo el tiempo.
- Sentirse cansado a menudo.
- Dormir mucho o poco.
- Ganar o perder peso.
- Enojarse o irritarse con facilidad.
- Falta de interés por actividades que antes gustaban.
- Tristeza.
- Tener dolores de cabeza frecuentes u otros dolores o problemas de salud.
- Abuso de alcohol o drogas, incluidos los medicamentos con receta médica.
- Faltar a sus citas médicas.
Demasiado estrés puede perjudicar la salud a largo plazo, aumentando el riesgo de enfermedades como cardiopatías y diabetes. Durante la pandemia de COVID-19, los cuidadores informaron aumentos significativos en el estrés, la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño, la fatiga, la inseguridad alimentaria y las preocupaciones financieras, además de una disminución en la participación social y el bienestar financiero.
Soporte y Estrategias para Cuidadores
Las exigencias emocionales y físicas de los cuidados pueden poner a prueba incluso a la persona más fuerte. Muchos recursos y medios pueden ayudar a cuidar al ser querido y a sí mismo. Es crucial recordar que, si no se cuida de uno mismo, no se podrá cuidar de nadie más.
Consejos para Controlar el Estrés
Para ayudar a controlar el estrés, los cuidadores pueden implementar las siguientes medidas:
- Pida y acepte ayuda: Haga una lista de las formas en que los demás pueden ayudar, permitiendo que elijan cómo hacerlo (paseos, comidas, ayuda con citas médicas).
- Concéntrese en lo que puede hacer: Reconozca que nadie es un cuidador perfecto y que está haciendo lo mejor posible.
- Fíjese metas alcanzables: Divida las tareas grandes en pasos pequeños y haga listas de prioridades.
- Siga una rutina diaria: Y aprenda a decir no a peticiones agotadoras.
- Conéctese: Infórmese sobre recursos asistenciales en su zona, únete a un grupo de apoyo para compartir experiencias y hacer nuevos amigos.
- Busque apoyo social: Manténgase en contacto con familiares y amigos.
- Cuide su salud: Encuentre formas de dormir mejor, muévase más, aliméntese de manera saludable y beba mucha agua. Consulte a un profesional de atención médica si tiene problemas de sueño o cualquier otra preocupación.
- Consulte al profesional de atención médica: Realice chequeos regulares, aplíquese vacunas y comunique que es cuidador, compartiendo cualquier síntoma o preocupación.
- Ocuparse de sus propias necesidades: priorice sus necesidades físicas, emocionales, recreativas, espirituales y financieras.
- Aprender estrategias para no tomar la hostilidad personal: Si el familiar es hostil o difícil, es importante aprender a manejar la tensión emocional.
- Manejar consejos no solicitados: Responda con frases genéricas como "gracias por tus comentarios" o "qué interesante" para evitar involucrarse en discusiones.
- Identifique quién puede o quiere ayudar: A menudo hay personal en consultorios médicos o compañías de seguros que pueden ofrecer orientación sobre el sistema de salud. Sea organizado y amable.
Cuidados Temporales del Paciente para Proporcionar Descanso Familiar
Tomarse un descanso puede ser una de las mejores cosas que se puede hacer por uno mismo y por la persona a la que se cuida. Los tipos de cuidados temporales incluyen:
- Cuidado temporal en casa: Auxiliares de atención médica acuden al domicilio para pasar tiempo con el ser querido o prestar servicios de enfermería.
- Centros y programas de cuidados médicos para adultos: Ofrecen atención diurna.
- Residencias de ancianos y convalecientes de estancias cortas: Algunas viviendas tuteladas o residencias aceptan a personas que necesitan cuidados para estancias cortas mientras los cuidadores están ausentes.
Apoyo Laboral para Cuidadores
Los cuidadores que trabajan fuera de casa pueden sentirse agobiados. Es posible considerar pedir un permiso para ausentarse del trabajo. La Ley federal de licencias familiares y médicas (FMLA, por sus siglas en inglés) en algunos países, por ejemplo, permite hasta 12 semanas de licencia sin goce de sueldo para cuidar familiares.
Recursos y Coordinación
Es importante pedir la ayuda necesaria. Además de familiares y amigos, se pueden utilizar recursos locales para cuidadores, como el Localizador de Cuidados de Personas Mayores o la Agencia de Asuntos sobre la Vejez local. También existen aplicaciones móviles y servicios en Internet que ofrecen apoyo y enseñan sobre el cuidado.
Todos los cuidadores de adultos mayores deben estar conectados con asistentes sociales para evaluar sus necesidades de apoyo, derivación a servicios, asesoramiento y evaluación de elegibilidad para capacitación, relevo, apoyo financiero y otros servicios disponibles.
Las intervenciones eficaces para los cuidadores incluyen:
- Coordinación de la atención interdisciplinaria.
- Optimización de beneficios.
- Educación sobre enfermedades y tratamientos.
- Apoyo emocional inmediato y continuo.
- Asesoramiento individual, familiar y grupal.
- Servicios de cuidado de relevo (como en geriátricos).
- Asistencia práctica en las tareas de cuidado.
Lo más importante es que los cuidadores pueden recibir apoyo y aprender información o estrategias útiles sobre el cuidado de médicos, enfermeros, asistentes sociales y administradores de casos.

Factores Demográficos y Sociales que Afectan el Cuidado Familiar
Los cambios en los valores demográficos y sociales han reducido el número de miembros de la familia disponibles para cuidar a un paciente mayor con compromiso de su salud debido a diversas causas:
- Aumento de la expectativa de vida: La población de personas muy ancianas ha ido en aumento, y sus hijos, que son sus cuidadores potenciales, también pueden ser ancianos.
- Retraso en la procreación: Combinado con la mayor longevidad, esta demora generó un grupo de cuidadores "sándwich", que deben hacerse cargo simultáneamente de sus hijos y de sus padres.
- Tamaño de familia más pequeño: La disminución del número de hijos ha resultado en un menor número de personas para dedicar cuidados a los miembros mayores de la familia.
- Aumento de la movilidad de la sociedad y tasas de divorcio: Las familias están más separadas geográficamente y los lazos familiares son más complejos. No obstante, en Estados Unidos el 76% de las personas mayores de 65 años vive a menos de 20 minutos de un cuidador familiar.
- Un mayor número de mujeres que trabajan: En el pasado, las mujeres proporcionaban la mayor parte de la atención a sus padres mayores, pero las demandas laborales han disminuido su disponibilidad.
- Mejor manejo de las enfermedades crónicas: El número de personas mayores dependientes y muy enfermas es cada vez mayor.
Estos factores predicen un aumento de la demanda de servicios de cuidados de salud domiciliares a cargo de un individuo que no es un miembro de la familia, un amigo ni un vecino.