La figura del Anciano de Días es un título venerable que se encuentra en las escrituras, principalmente en el libro de Daniel, y que ha sido objeto de profunda reflexión. Para comprender plenamente este concepto, es útil distinguir primero el término general "anciano" en contextos bíblicos y religiosos, incluyendo su uso en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
El Término "Anciano" en un Contexto General y de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
La palabra "anciano" se emplea de distintas maneras en la Biblia. En muchos casos del Antiguo Testamento, se refiere a los hombres de mayor edad de una tribu, a quienes por lo general se confiaban los asuntos gubernamentales (Gén. 50:7; Josué 20:4; Rut 4:2; Mateo 15:2). Su edad y experiencia eran motivo de que a menudo se buscara su consejo. En la época del Antiguo Testamento también había ancianos ordenados como tales en el Sacerdocio de Melquisedec (Éx. 24:9-11).
En el Nuevo Testamento, se hace referencia a los ancianos como oficio del sacerdocio en la Iglesia (Stg. 5:14-15). Entre los nefitas también había ancianos (élderes) ordenados en el sacerdocio (Alma 4:7, 16; Moro. 3:1).
Para evitar la interpretación incorrecta que pudiera darse al título “anciano”, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha optado por usar el término “élder” (que es el equivalente de “anciano” en inglés) como título apropiado para todos los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec. A los misioneros también se les llama élderes. Un Apóstol también es un élder en este sentido, y es propio aplicar este título a los miembros del Cuórum de los Doce y de los Cuórums de los Setenta (DyC 20:38; 1 Pe. 5:1).

El Anciano de Días Revelado a Juan
Sesenta años después de la crucifixión, resurrección y ascensión de Jesús, el apóstol Juan, quien siguió siendo fiel y no negó a Jesús cuando lo quisieron quemar vivo, se encontraba en la isla llamada Patmos. Allí, en el Espíritu, en el día del Señor, Juan tuvo una visión majestuosa del Salvador.
Él oyó detrás de sí una gran voz como de trompeta que decía: “Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”. Y en medio de los siete candeleros, vio “a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.”
Juan vio a Jesús en su gloria, él vio al Anciano de Días. Había algo familiar de Jesús, pero a la misma vez había algo mucho más grande. Esta visión nos hace darnos cuenta de que Jesús se despojó de su cuerpo glorificado para sufrir la humillación de la cruz.

El Anciano de Días en la Profecía de Daniel
El título "Anciano de Días" aparece por primera vez en el libro de Daniel, en el capítulo 7, donde el profeta describe una visión celestial de profundo significado. Daniel observó una escena de juicio divino:
“Seguí mirando hasta que se levantaron unos tronos y un anciano en días se sentó.” Su aspecto es tan glorioso que ningún ser de carne y hueso podría verlo y seguir viviendo (Éxodo 33:20). Daniel vio a un Juez de cabello blanco y con una vestimenta de blancura impecable. La ropa de él era blanca justamente como la nieve, y el cabello de su cabeza era como lana limpia. El color blanco es un símbolo de justicia y pureza.
Este título hace referencia a una persona “entrada (o avanzada) en días” (Daniel 7:9, 13, 22). Su existencia, dado que es el “Rey de la eternidad”, se extiende indefinidamente tanto hacia el pasado como hacia el futuro (1 Timoteo 1:17; Judas 25). El que Dios sea eterno nos garantiza que su sabiduría es ilimitada, pues la Biblia vincula la edad con la sabiduría (Job 12:12).
En esta visión, Jehová estaba sentado en calidad de Juez. Además, “había mil millares que seguían ministrándole, y diez mil veces diez mil que seguían de pie directamente delante de él.” Estos ministros celestiales son los ángeles de Dios, que “llevan a cabo su palabra” y “hacen su voluntad” (Salmo 103:20, 21; Salmo 104:4).

Simbolismo y Atributos Divinos
- El trono en llamas con ruedas de fuego simboliza el juicio.
- El cabello y la ropa blancos indican justicia, pureza y que Dios existió antes de que comenzara el tiempo.
- Le llaman también el Anciano de Días porque Él es tiempo y eternidad para todos los seres, antes de los días, antes del tiempo, antes de la eternidad. Él existe antes de todos los siglos, en cuanto es antes de la eternidad, y sobre la eternidad, y “su reino es reino de todos los siglos”.
- La primera de sus dos denominaciones, «Anciano» y «Nuevo», significa al que es «desde el principio», y la segunda indica que no puede hacerse viejo. Ambos nombres dan a entender que Él está en todas las cosas desde el principio hasta el fin.
- Conviene celebrar a Dios como eternidad y como tiempo, como autor de todo tiempo y eternidad, pues siendo el Anciano de Días, es causa del tiempo y de la eternidad, superior al tiempo.
Interpretaciones del Título "Anciano de Días"
El título "Anciano de Días" se encuentra solo tres veces en las Escrituras, las tres en pasajes proféticos en Daniel 7:9, 13 y 22. En su significado, este título encierra la eternidad y la preexistencia de Dios, que existió incluso antes de la creación de los días (Isaías 43:13, Génesis 1).
Es importante notar que, si bien la descripción del Anciano de Días a menudo se atribuye a Dios el Padre, también hay similitudes con Jesucristo:
- En Daniel 7:13, el término "Anciano de Días" se refiere a Dios el Padre, y lo vemos en Su trono mientras Jesús, el "Hijo del Hombre", se acerca al trono sobre las nubes.
- En Apocalipsis 1:14-15, Cristo se describe con cabello blanco como la nieve y ojos resplandecientes. En Apocalipsis, Dios el Hijo es representado con el mismo poder de juicio sobre Su Iglesia que el Anciano de Días al juzgar a Israel. El versículo 22 de Daniel 7 se refiere específicamente a Jesús, cuyo juicio formará parte de los eventos del fin de los tiempos.
La Biblia describe a Dios como uno que es "Desde el siglo y hasta el siglo" (Salmo 90:2) y como "el primero". Se reconoce que Dios es un Dios trino, es decir, tres Personas en Una, y en diferentes momentos "Anciano de Días" se refiere a Jesucristo y en otros momentos, a Dios el Padre.
🛑 Anciano de Días y el Mesías / Daniel 7 / Gog de Magog / Raíces Hebreas ¿Qué dice la Biblia?
El Juicio Celestial
En la visión de Daniel, el Anciano de Días (Dios Padre) y Cristo, el Hijo del Hombre, son presentados como los que realizan el juicio. En este juicio se abren libros, incluyendo el libro de la vida y los libros de memorias. Todos los que deseen ir al cielo deben registrar sus nombres de allí, reflejando la necesidad de una vida de rectitud y convenio con Dios para la salvación.