La gratuidad universitaria en Chile es una política pública que ha financiado la educación superior de estudiantes vulnerables desde su implementación en 2016. Esta iniciativa, que comenzó a regir transitoriamente a través de la Ley de Presupuesto en 2016, se enmarcó en una reforma educacional impulsada por la Presidenta Michelle Bachelet en respuesta a las movilizaciones estudiantiles de 2011. La tramitación de la ley fue una de las más complejas en materia educativa de las que se tenga memoria.
Acceso a la Gratuidad y Criterios de Elegibilidad
La ley establece que tienen derecho a la gratuidad universitaria las personas que pertenezcan al 60% más vulnerable de la población, es decir, de los primeros seis deciles. Para determinar el decil en que se encuentra un estudiante, el sistema utiliza el Registro Social de Hogares (RSH), el cual posee un amplio componente declarativo.
Estadísticas de Acceso y Titulación
A diez años de su implementación, las cifras del Departamento de Financiamiento Estudiantil de la Subsecretaría de Educación Superior muestran que un total de 1.491.211 personas han accedido a la gratuidad. De este grupo, 485.646 se han titulado, lo que representa una tasa de titulación del 57,05% sobre los 851.132 alumnos en condiciones de haberlo hecho. El 42,95% restante corresponde a personas que egresaron y no se titularon o desertaron.
- Titulados técnicos: 184.465
- Titulados profesionales: 298.262
- Licenciaturas: 2.919
En 2024, el Estado asignó 703.827 beneficios estudiantiles a 698.507 personas (algunos estudiantes obtuvieron más de un apoyo), siendo la gratuidad el beneficio más significativo, representando 8 de cada 10 ayudas entregadas.

Distribución de Beneficiarios por Tipo de Institución (2025)
De las 614.905 asignaciones de gratuidad en 2025, la distribución por tipo de institución fue la siguiente:
- Estudiantes de IP: 168.605
- CFT privados: 90.730
- CFT estatales: 14.601
- Universidades estatales: 123.494
- Universidades privadas pertenecientes al Consejo de Rectores: 114.252
- Universidades fuera de dicho consejo: 103.223
Esto se traduce en que, de manera general, las universidades tienen matriculados a la mayoría de los beneficiarios.
Mirada Institucional y Experiencia de DUOC UC
El IP Duoc UC encabeza el recuento histórico de las casas de estudio con más beneficiarios, con 177.012. Le siguen el extinto CFT Inacap (128.185), el IP Inacap (66.828), el CFT Santo Tomás (55.169) y la U. Autónoma (45.899).
María Loreto Massanes, vicerrectora Económica y de Gestión de Duoc UC, señala que la gratuidad ha sido positiva para su institución, permitiendo avanzar en el propósito de ampliar el acceso a la educación superior técnico-profesional. Antes de la gratuidad en 2016, el 56,4% de sus estudiantes optaba por carreras técnicas y el 43,6% por profesionales. Hoy, la relación se ha invertido, con casi el 69% cursando carreras profesionales. Esto ha permitido "extender los horizontes formativos" e "incorporar a más personas que antes quedaban fuera del sistema", aunque también ha representado un desafío por los menores ingresos percibidos.
Experiencia de INACAP y U. Autónoma
El rector de Inacap, Lucas Palacios, afirma que la gratuidad ha sido positiva en términos de acceso, provocando una "explosión en la matrícula". En 2017, el 42,5% de sus casi 85 mil estudiantes tenía el beneficio, y para 2026, se proyecta que más del 70% de sus 116.000 alumnos tendrán cobertura. Sin embargo, Palacios advierte que la política "tal cual está diseñada no es sostenible" para cumplir objetivos adicionales al acceso, ya que "no ha provocado resultados relevantes en materia de aumentar la productividad del país, ni de movilidad social, ni de descentralización productiva".
Mauricio Vial, director general de Vida Universitaria y Comunicaciones de la U. Autónoma, destaca que casi el 80% de sus alumnos han estudiado con gratuidad. Reconoce que la política, aunque cuestionada en su momento, hoy es sólida y ha permitido que la Autónoma cumpla su propósito de movilidad social y que varias generaciones persigan su meta vocacional.
Desafíos y Críticas a la Gratuidad
A pesar de sus beneficios, la gratuidad enfrenta varios desafíos y críticas importantes.
Reglas de Permanencia y Financiamiento Institucional
Las reglas de acceso a la gratuidad establecen que un estudiante pierde el beneficio si excede la duración nominal de su carrera. El tiempo extra debe ser autofinanciado, aunque la ley permite un cobro máximo del 50% del arancel, siendo el restante cubierto por la institución. Esta situación ha sido una de las principales críticas de los rectores. En 10 años, un total de 201.716 personas han perdido el beneficio por exceder la duración de sus estudios.
Osvaldo Corrales, rector de la U. de Valparaíso y presidente de las universidades estatales, considera oportuno perfeccionar esta política, solicitando extender el financiamiento al menos por un año más (N+1) para evitar perjuicios económicos a las instituciones. Sin embargo, enfatiza que la gratuidad es fundamental, ya que permite a jóvenes de menores ingresos acceder a la educación superior sin endeudarse.
Otro punto de conflicto son los aranceles regulados que se fijaron con la gratuidad. Las instituciones señalan que este dinero se queda corto, desfinanciándolas al tener que cubrir la diferencia con el arancel "real". La subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés, asevera que "dado que el arancel regulado cubre solo entre 60% y 90% del arancel real, las instituciones enfrentan incentivos a ajustar su oferta en función de la brecha de financiamiento por carrera". Esto, según Valdés, desplaza el foco desde la pertinencia de la oferta hacia la optimización financiera de vacantes y programas.
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Problemas en el Registro Social de Hogares y la "Manipulación" de Datos
Estudios han mostrado posibles "manipulaciones" en el Registro Social de Hogares (RSH), un sistema con un amplio componente declarativo. Expertos critican la aparición del "séptimo decil", familias que, en teoría, no deberían calificar a gratuidad (por ser del 40% de mayores recursos), pero que sí terminan siendo beneficiadas. Un análisis del centro de estudios Horizontal comparó datos del Censo 2024 y la Casen de 2024 con el RSH, revelando que el RSH arroja sostenidamente cifras inferiores de personas por hogar.
Por ejemplo, si el Censo indica 6,6 millones de hogares en Chile, el RSH muestra 8,9 millones. Además, mientras el Censo señala que solo el 21,8% de los hogares son unipersonales, el RSH indica que en uno de cada dos hogares vive solo una persona. Soledad Hormazábal, investigadora de Horizontal, infiere que cuando un joven alcanza la edad universitaria, algunos hogares comienzan a declarar menos integrantes y menos personas ocupadas. Estas diferencias se concentran en los segmentos más vulnerables, cercanos al umbral de acceso a la gratuidad, haciendo que el hogar "empeore" sus condiciones justo cuando el beneficio es relevante.
Un comportamiento distintivo es que un futuro estudiante de educación superior de un hogar del decil 7 puede autodeclararse como independiente de sus ingresos, descendiendo incluso al cuarto decil por el descuento de ingresos. Hormazábal señala que el RSH contiene variables "manipulables por la población", especialmente el tamaño del hogar y la presencia de ocupados, lo que afecta directamente el cálculo de ingresos per cápita y la clasificación socioeconómica. Estas diferencias son más claras en los tramos socioeconómicos bajos, lo que "sugiere que el diseño del sistema de focalización genera incentivos al ajuste estratégico del RSH, lo que debiera motivar una revisión técnica".
Carlos Williamson, investigador de CLAPES UC, afirma que existe un "precario sistema de acreditación socioeconómica", y que "hoy es fácil ‘engañar’". La técnica más utilizada, según Williamson, es declarar que se vive solo y no se depende de los padres.

Desconocimiento y Abandono Escolar
Una encuesta de la corporación Formando Chile reveló que un 57% de los estudiantes de 3º y 4º medio, ubicados en el 70% más vulnerable, desconoce los requisitos para acceder a la gratuidad universitaria. El sondeo también mostró desconocimiento en otras áreas de los beneficios.
Respecto a qué planean hacer si no entran a la carrera, solo un 37,36% responde estudiar otra carrera. Un preocupante 51,5% de los escolares del 70% más vulnerable saldría del sistema educacional para trabajar o tomarse un año si no ingresan a una carrera.
El Futuro de la Gratuidad
Debate sobre la Expansión y Financiamiento
Cuando se puso en marcha, la ayuda estaba focalizada en el 50% más vulnerable. Al año siguiente se amplió a los centros de formación técnica e institutos profesionales, abarcando hasta el 60% más desposeído. El plan original apuntaba a la gratuidad universal de manera gradual, condicionada a ciertos indicadores económicos, pero esto no se ha logrado. Actualmente, los deciles 7, 8, 9 y 10 no tienen gratuidad, y los recientes anuncios del gobierno indican que esto no cambiará en el corto ni mediano plazo.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, declaró que "el país no está en condiciones de seguir incrementando la cobertura de la gratuidad", detallando que el gasto fiscal en esta materia está excedido en un 177%. Para este año, el Presupuesto consideraba aproximadamente 2,58 billones de pesos, casi cinco veces más que al inicio de la política.
El Ejecutivo ha considerado desactivar la ampliación de la cobertura a nuevos deciles y suspender por cuatro años el ingreso de nuevas instituciones a la gratuidad, aunque esto último se sigue revisando por advertencias constitucionales. Actualmente, 68 instituciones están adscritas, incluyendo 38 universidades, siete institutos profesionales y 23 centros de formación técnica. La subsecretaria Valdés afirmó que "frenar la expansión no es un análisis que comenzó al instalarse este gobierno".

Además, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, es partidario de no entregar el beneficio a mayores de 30 años que ingresen a estudiar a universidades, aunque esta idea ha generado resistencia y ha sido desestimada en su inclusión en la iniciativa actual, según el ministro Segpres, José García, y refrendada por la subsecretaria Valdés. Esta decisión, según fuentes de gobierno, respondería a la amplia resistencia generada, incluso dentro de las huestes oficialistas.
Grado de Equidad y Movilidad Social
La ministra de Educación, María Paz Arzola, a inicios de mes, aseveró que "la gratuidad no ha permitido mejorar la equidad en el acceso a educación superior", basándose posiblemente en un estudio que realizó como investigadora de Libertad y Desarrollo, el cual concluía que, tras el inicio de la política, se produjo un estancamiento en la reducción de la brecha de acceso entre alumnos de mayores y menores ingresos.
No obstante, el informe Education at a Glance 2025 de la OCDE destacó a Chile por la gratuidad, señalando que fortaleció la movilidad intergeneracional. Entre 2012 y 2023, la probabilidad de que jóvenes de familias sin educación secundaria accedieran a la universidad aumentó 7 puntos porcentuales, más del doble del promedio de la organización (3 puntos porcentuales). Para la subsecretaria Valdés, esta evidencia debe interpretarse "con cautela", ya que, si bien la gratuidad podría haber tenido efectos positivos en el acceso, existen matices relevantes. La masificación del acceso, de hecho, ocurrió principalmente desde 2006 con la introducción del CAE, llegando a 1.200.000 estudiantes matriculados en 2016, y otros instrumentos ya habían logrado aumentar significativamente el acceso.
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