Protección y Bienestar de los Adultos Mayores: Avances y Desafíos en Chile

La Sala otorgó su respaldo unánime al informe de la Comisión Mixta que zanjó las discrepancias surgidas entre ambas Cámaras, en torno a esta inédita iniciativa que pone a Chile a la vanguardia en la protección de los derechos de los adultos mayores. Este proyecto, despachado por el Senado en su trámite de Comisión Mixta, quedó ad portas de ser ley de la República.

Los objetivos de esta propuesta son visibilizar a los adultos mayores, promover un nuevo concepto de cuidado integral y fomentar un envejecimiento positivo. Solo resta que la Cámara Baja se pronuncie sobre el informe de la instancia mixta para que el proyecto, que además fortalece la institucionalidad del adulto mayor, se convierta en ley.

La Diversidad y Evolución de la Población Mayor en Chile

Este grupo de la población es muy diverso y cambiante. Por ejemplo, de acuerdo con los resultados históricos de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), en 2006, las personas de 60 años y más tenían una escolaridad promedio de 6,5 años, mientras que en 2020 este promedio era de 9 años. El porcentaje de personas de 60 años y más con educación superior completa, en tanto, pasó del 6,2% al 13,8%, y el uso de Internet aumentó del 7,3% en 2006 al 31,5% en 2017. Por último, cabe mencionar que aproximadamente un 82% de las personas mayores no presenta dependencia funcional, un 27,7% sigue trabajando y un 35,5% participa en organizaciones de la sociedad civil (Ministerio de Desarrollo Social y Familia, 2018).

Infografía sobre la evolución demográfica y socioeconómica de los adultos mayores en Chile (escolaridad, uso de internet, participación laboral y social)

El Impacto Desproporcionado de la Pandemia por COVID-19 en Adultos Mayores

En este contexto de acelerado proceso de envejecimiento poblacional, el COVID-19 ha tenido especial impacto en las personas mayores. La pandemia, a pesar de tener efectos directos o indirectos en toda la población, ha demostrado tener mayores consecuencias sobre ciertos grupos de población, denominados “grupos de riesgos por COVID-19”. De esta manera, para las instituciones que velan por el bienestar de las personas mayores, su protección se transformó en un desafío en materia de salud pública y de gestión social de grupos vulnerables.

Las personas mayores se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia y al 7 de noviembre de 2021 representaban un 14,4% del total de contagiados (Ministerio de Salud, 2021). Sin embargo, constituyen cerca del 50% de las hospitalizaciones y alrededor del 90% del total de defunciones. La pandemia hizo evidente la compleja realidad de las personas mayores en general, pero particularmente de las que se encuentran institucionalizadas, las que viven una situación de soledad no deseada o sin redes, y las que no cuentan con los recursos necesarios para la subsistencia, entre otras.

Estrategias de Respuesta y Adaptación Institucional ante la Pandemia

La respuesta temprana a la pandemia comenzó en el país a principios de marzo de 2020 con la cooperación de varios actores, como el Ministerio de Salud, la Sociedad Chilena de Geriatría y Gerontología y las principales organizaciones sin fines de lucro. Con la coordinación del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), se conformó un grupo de trabajo para articular la implementación de medidas de prevención y control para las personas mayores. Ante este escenario, el SENAMA impulsó una serie de articulaciones intersectoriales e interinstitucionales, a fin de implementar múltiples medidas para prevenir y mitigar los efectos del COVID-19.

Diagrama de la estrategia intersectorial de SENAMA frente al COVID-19 para adultos mayores

Abordaje en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM)

Se estableció una estrategia dirigida a las personas que residen en Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) y a aquellas que, por razones de confinamiento, debían permanecer en sus hogares. Para la consolidación de la estrategia, en primer término se identificaron las principales características del problema de la pandemia en el contexto de los ELEAM, a partir de la experiencia internacional y de la realidad de estos establecimientos en el contexto nacional, que está marcada por una profunda heterogeneidad y altos niveles de vulnerabilidad.

Asimismo, se identificó la necesidad de profundizar en el componente sanitario de las residencias, de articular una estrategia colaborativa con diversas instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil, y de conformar nuevos equipos profesionales, tanto en términos de asignación de nuevas responsabilidades a los funcionarios que ya trabajaban en estas instituciones como de la incorporación de personal adicional. Por último, cabe mencionar que la estrategia de prevención y mitigación de los efectos del COVID-19 en los ELEAM implicó articular y coordinar alianzas público-privadas para resguardar la salud de los residentes.

Atención Domiciliaria y Descongestión de Centros de Salud

Por otra parte, se dispuso una estrategia con el objetivo de brindar acompañamiento a las personas mayores que necesitaran acceder a servicios de evaluación, tratamiento, curación o seguimiento en su domicilio, evitando que asistieran a los establecimientos de salud a fin de descongestionar estos centros y evitar posibles contagios de COVID-19.

Promoción y Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores

En este contexto, se volvió fundamental proteger y promover los derechos humanos, de modo de generar las condiciones para el ejercicio efectivo de estos derechos por parte de todas las personas y especialmente de aquellas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, como las personas mayores. A continuación, se destacan las principales acciones y definiciones institucionales que se han venido impulsando.

Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato

En 2018 se crea, en el marco de la estructura organizacional del SENAMA, la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato, que tiene como objetivo promover los derechos humanos de las personas mayores, mediante la articulación intersectorial e interinstitucional, así como también avanzar en la prevención del maltrato y la vulneración de derechos, favoreciendo y promoviendo la coordinación psicosocial y el acceso a la justicia de las personas mayores. En la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato se ejecuta el Programa Buen Trato al Adulto Mayor, que busca “contribuir al reconocimiento, promoción y ejercicio de los derechos de las personas mayores, a través de la prevención del maltrato que los afecta, la promoción del buen trato y la asesoría y coordinación, con las redes regionales y locales” (SENAMA, s/f). En cuanto a las mejoras estructurales del Estado de Chile, la creación del Programa Buen Trato al Adulto Mayor en 2012 ha posibilitado visibilizar la problemática y generar las coordinaciones y articulaciones necesarias para fortalecer el sistema judicial y que las personas mayores puedan acceder a él de manera expedita.

Acceso a la Justicia y Asesoría Legal Especializada

A partir de 2019, en el marco del Programa Buen Trato al Adulto Mayor, se instala la figura del Defensor Mayor: abogados que atienden y brindan asesoría legal especializada a las personas mayores o comunidades que lo necesiten, frente a situaciones de abuso, maltrato, violencia o vulneración de derechos. Un importante avance que el SENAMA impulsó junto con la Corte Suprema por su aporte a la protección de este grupo vulnerable fue la creación del Protocolo de Acceso a la Justicia de Personas Mayores del Poder Judicial. Este hito es de suma relevancia, ya que por primera vez el poder judicial contempla específicamente a este grupo etario en su quehacer, con un enfoque diferenciado.

A su vez, desde finales de 2020, en el marco del Programa de Defensa Jurídica Integral para Adultos Mayores del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se ofrece una atención preferente, así como representación judicial gratuita y especializada, a todas las personas mayores a través de las Corporaciones de Asistencia Judicial (CAJ). Para brindar esta atención preferente e integral, en cada capital regional se conformó una dupla sociojurídica, compuesta por un abogado y un trabajador social, para mejorar el acceso de las personas mayores a la justicia. Hasta mayo de 2021 se han realizado casi 7.000 asesorías sociojurídicas a personas mayores, que dieron lugar al ingreso de 1.636 acciones judiciales a los Tribunales de Familia (el 97% de estas causas fueron por violencia intrafamiliar). La creación de la figura del Defensor Mayor como parte del equipo del programa, la articulación con el poder judicial para la elaboración del Protocolo de Acceso a la Justicia de Personas Mayores y la creación del Programa de Defensa Jurídica Integral para Adultos Mayores del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos son algunas de las acciones que se han facilitado por la existencia del Programa Buen Trato al Adulto Mayor.

Imagen representativa de adultos mayores recibiendo asesoría legal o en un entorno de justicia accesible

Canales de Información y Apoyo Psicosocial

El SENAMA ha elaborado la “Guía con los principales beneficios del Estado para las personas mayores”, con el fin de resolver las brechas de información y la consecuente dificultad de acceso a los beneficios del Estado. Además, el Fono Mayor, uno de los canales de atención del Sistema Integral de Información y Atención Ciudadana (SIAC) del SENAMA, tiene por objeto ser un espacio de atención y comunicación que permite a las personas entrar en contacto con el SENAMA y vincularse con otras reparticiones públicas, garantizando el acceso oportuno a la información.

A consecuencia de la pandemia, y respondiendo a la necesidad de generar un canal seguro y gratuito para la comunicación con las personas mayores, el Fono Mayor Covid-19 se robusteció y permitió que entre enero y octubre de 2021 se atendieran 15.609 llamados, con una tasa de resolución del 90%. Esta herramienta ha permitido no solo garantizar información clara y oportuna para que las personas mayores puedan disponer de ella, sino también abordar la salud mental de estas personas a través del acompañamiento psicológico y la prevención del suicidio. Para 2022 se prevé la incorporación de este canal de comunicación como parte de la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato, con presupuesto permanente consignado en la ley. La primera acción destacada fue la adaptación del Fono Mayor, que incrementó sustancialmente el equipo a cargo de la atención e incorporó un componente de atención psicológica ante los efectos del encierro y la incertidumbre.

Participación Ciudadana y Visión a Largo Plazo

El modelo democrático de Chile permite a los ciudadanos participar, mediante diferentes mecanismos, en las decisiones que definan el rumbo del país.

Participación Política y Social

En 2021 se han llevado a cabo varios procesos eleccionarios: municipales, constituyentes (representantes a la Convención Constitucional) y elección presidencial. En relación con esto, junto con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se elaboraron protocolos para la votación de personas mayores de forma preferente, abogando por días y horarios protegidos para este grupo etario y garantizando así las condiciones para su plena participación política y social. Otra acción a destacar se relaciona con la facilitación de espacios de participación virtual para las personas mayores. En este marco, se realizaron reuniones con encargados de tomar decisiones a fin de modificar las medidas de confinamiento y reuniones para generar propuestas para garantizar la participación electoral y para implementar acciones relacionadas con el abordaje de la salud mental de las personas mayores.

Planificación Estratégica y Sensibilización

Se han elaborado las Orientaciones estratégicas para el Plan de Envejecimiento Chile 2021-2030. En este marco, el SENAMA ha realizado diversos conversatorios con representantes de organizaciones de personas mayores, académicos y representantes de distintos ministerios para considerar su opinión y sus aportes en la construcción de la hoja de ruta de la política pública para los próximos diez años. Asimismo, se ha diseñado e implementado un mecanismo de seguimiento y monitoreo de los compromisos asumidos en el marco de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, proceso que considera un componente participativo para la activa participación de las personas mayores en este proceso.

Se han elaborado campañas para generar un impacto positivo en la imagen que la sociedad tiene de las personas mayores, incluida la mirada de las propias personas mayores sobre sí mismas. En este sentido, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora el 15 de junio, el SENAMA implementó la campaña denominada “La soledad no es un juego, haz tú el primer movimiento”. Otra de las acciones llevadas adelante por el SENAMA se relaciona con campañas que buscan cambiar la forma de pensar, sentir y actuar en relación con las personas mayores, en el entendido de los efectos negativos que trae aparejado el edadismo. En este sentido, las orientaciones estratégicas para el Plan de Envejecimiento Chile 2021-2030 vienen a acentuar la necesidad de generar cambios en la sociedad para permitir la participación de las personas mayores y posibilitar su pleno disfrute de los derechos humanos.

Desafíos Actuales y Oportunidades Futuras

En este escenario, el SENAMA, en su calidad de entidad a cargo de velar por el bienestar de las personas mayores y el respeto a los derechos humanos, ha venido trabajando con el objetivo de mejorar las condiciones estructurales del Estado para resguardar los derechos de este grupo de la población, así como también para articular acciones ad hoc para el abordaje de los efectos del COVID-19. En este contexto de pandemia, el abordaje intersectorial, así como las adaptaciones que se han debido realizar en los programas dirigidos a personas mayores, han abierto la oportunidad de repensar el papel del Estado en cuanto al abordaje de las problemáticas de las personas mayores, no solo mediante la mejora o adaptación de la oferta existente, sino también para comprender las nuevas necesidades y sumar actores en este desafío transversal.

En materia de retos, la pandemia ha dejado en evidencia varias situaciones a resolver, como la brecha digital de las personas mayores, la importancia de la inclusión tecnológica para la sobrevivencia en situaciones como esta y el abordaje de la salud mental de las personas mayores, un ámbito en el cual, a consecuencia de las medidas de restricción de la movilidad, se revelaron importantes afectaciones.

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