Contexto de Riesgos en Chile y Marco Normativo
Nuestro País, por sus características geográficas y geológicas, está expuesto a diversas amenazas de origen natural. Estas incluyen terremotos, tsunamis, marejadas, erupciones volcánicas y eventos hidrometeorológicos extremos que provocan, a su vez, inundaciones y remociones en masa. Adicionalmente, nuestro territorio está expuesto a eventos de origen antrópico, como incendios forestales, y otros de origen biológico que alteran ecosistemas y comprometen la forma de vida de las comunidades y empresas.

Para abordar estas vulnerabilidades, la resolución ONEMI Exenta 1280, vigente a partir del 12 de diciembre del año 2019, indica cómo se deben implementar los Planes de Reducción de Riesgos de Desastres en las empresas por centro de trabajo. Esta normativa busca ser implementada y actualizada en todas las organizaciones para sus centros de trabajo. Para su aplicación, la mesa laboral de la plataforma nacional para la reducción del riesgo de desastre elaboró una guía específica para las empresas. Dicha guía fue desarrollada en base al Plan Nacional de Protección Civil (D.S 156/2002 del Ministerio del Interior y Seguridad Pública) y al Plan Integral de Seguridad Escolar (PISE).
Implementación de Planes de Reducción de Riesgos en Empresas
La implementación efectiva de planes de reducción de riesgos en las empresas es crucial para la seguridad y continuidad operacional. Un paso fundamental en este proceso es la conformación de un comité de gestión.
Conformación del Comité de Gestión
Las organizaciones deben conformar un comité de gestión por cada centro de trabajo. Este comité debe estar constituido por un representante o gerente del centro, así como por representantes de los trabajadores y otras partes interesadas. El comité tendrá un plan de actividades detallado. La implementación de estos planes permite conocer el nivel de cumplimiento legal, identificar las brechas existentes y desarrollar un plan de acción específico por centro de trabajo de cada empresa en relación con la gestión de riesgos de desastres.

La Matriz de Riesgos como Herramienta Fundamental
Una de las herramientas más útiles con las que cuentan las compañías para identificar, evaluar y gestionar los riesgos a los que se enfrentan es la matriz de riesgos. Se trata de una herramienta que ayuda al gestor de riesgos de una organización a interpretar, en términos de niveles de riesgos tolerables, las actividades de la empresa.
Por ello, resulta fundamental que los profesionales dedicados a la Gestión de Riesgos conozcan de forma fehaciente qué es una matriz de riesgos, para qué sirve y cuáles son los elementos a tener en cuenta para crear una.

¿Qué es una Matriz de Riesgos?
La matriz de riesgos es un documento que permite identificar las actividades de una empresa, los riesgos inherentes a las mismas y la probabilidad de que estos riesgos se acaben materializando. Por lo general, es una herramienta flexible que ha de documentar los procesos y evaluar el riesgo integral de una organización. Los riesgos a tratar en esta herramienta pueden ser de todo tipo: técnico, logísticos, económicos, sociales o ambientales.
La matriz de riesgos permite ubicar un riesgo que tenga, por ejemplo, probabilidad 3 y consecuencias 3, en la coordenada (3,3). Posicionar los riesgos en una matriz de riesgos sirve para tomar decisiones, ya que los riesgos que estén más arriba y a la derecha, por ejemplo, pueden ser aquellos en los que hay que tomar acciones directas y radicales. Por el contrario, los que estén abajo y a la izquierda, pueden ser los que tengan menor probabilidad y consecuencia, y por tanto, requieran una gestión diferente.
Elementos Esenciales de una Matriz de Riesgos
Para crear una matriz de riesgos efectiva, es imprescindible considerar ciertos elementos clave que garantizarán su utilidad y precisión en la gestión de la vulnerabilidad.

- Identificación de riesgos: El documento debe contener la identificación de los riesgos asociados a las actividades de la empresa. Estos riesgos pueden ser inherentes a la propia actividad de la empresa (por ejemplo, que un banco se vea afectado por una crisis financiera mundial).
- Determinar la probabilidad y el impacto de los riesgos: Otro elemento que debe contener toda matriz de riesgos es el apartado de probabilidad. Es decir, se ha de establecer una clasificación donde se determine la probabilidad de que un riesgo ocurra. Esta clasificación puede ser cualitativa o cuantitativa, y se complementa con la valoración del impacto.
- Calcular el riesgo neto o residual: Este elemento se calcula teniendo en cuenta el grado de materialización de los riesgos inherentes y la gestión establecida por la administración para mitigar esos riesgos.
Diferenciación: Matriz de Riesgos, Mapas de Riesgos y Mapas de Calor
Antes de profundizar en la elaboración de la matriz, es preciso mencionar qué son los mapas de riesgos y el mapa de calor, ya que suelen confundirse con la propia matriz de riesgos.

¿Qué es un Mapa de Riesgos?
Un mapa de riesgos es una tabla de 2x2, normalmente una tabla cruzada, que se organiza en columnas. En la primera se colocan los posibles eventos que pueden aportar incertidumbre al objetivo de la empresa u organización.
El Mapa de Calor
Por su parte, el mapa de calor es una matriz de riesgos en la que, en lugar de indicar la probabilidad y consecuencia de un riesgo de forma numérica o con conceptos como “crítico”, “alto” o “bajo”, se hace con colores, como pueden ser rojo, verde o naranja. Además, hay que tener en cuenta que el mapa de calor se presenta de forma asimétrica. Es decir, que si en el mapa hay tanta área verde, como roja o naranja, no quiere decir que sea correcto, puesto que supondría que el apetito al riesgo de una organización es simétrico, teniendo tanto aversión como propensión al riesgo. Sin embargo, en cada organización la tolerancia a cada riesgo varía. Puede haber organizaciones en las que todo el mapa sea verde, porque todos los riesgos sean tolerables.
Pasos para la Elaboración de una Matriz de Riesgos
El conocimiento de estos pasos resulta imprescindible para los profesionales dedicados a la Gestión de Riesgos.

- Identificar las actividades principales de la empresa y los riesgos inherentes: El primer paso para crear una matriz de evaluación de riesgos es identificar las actividades y productos principales de la empresa. Además de ello, resulta importante señalar los riesgos a los que está expuesto cada uno. Un riesgo puede ser, por ejemplo, que un producto no se venda como estaba previsto. En esta fase también han de tenerse en cuenta los factores de riesgo inherentes.
- Determinar la probabilidad de que el riesgo ocurra: El siguiente factor para hacer una matriz de riesgos en una organización es determinar la probabilidad de que los riesgos acaben ocurriendo. El análisis de la probabilidad de que el riesgo o la amenaza se acabe produciendo puede ser cuantitativo o cualitativo. Para determinar la probabilidad, las organizaciones pueden utilizar herramientas matemáticas o softwares especializados.
- Calcular el impacto y las consecuencias del riesgo: El último parámetro clave para elaborar una matriz de administración de riesgos es la valoración del impacto o las consecuencias que el riesgo puede causar en la compañía. Este impacto se puede calificar, por ejemplo, en un rango de 1 a 5, en el que el número 1 es un impacto muy bajo y el número 5 un impacto muy alto.
- Representación gráfica: Tras establecer estos parámetros, el último paso sería la representación gráfica de la matriz de riesgo. Para ello, se pueden utilizar colores, con el fin de mejorar la lectura de la matriz y facilitar su análisis.
En función de los resultados de la matriz, los especialistas en risk management tendrán que evaluar si los controles sobre los riesgos a los que se enfrenta la empresa están siendo eficaces. Si el proceso se lleva a cabo de forma correcta, la matriz de riesgos facilita el control sobre aquellos riesgos más críticos y la gestión de los recursos de los que disponen las empresas.
Herramientas Complementarias para la Identificación de Riesgos
Además de la matriz de riesgos, existen otras herramientas que complementan el proceso de identificación y gestión de riesgos. Como experto en esta materia, lo ideal es conocerlas para poder aplicarlas cuando sea necesario.

- El diagrama de Ishikawa, también conocido como diagrama de espina de pescado, representa con la forma de la espina de un pescado en la que se plasman las causas que pueden provocar diferentes riesgos.
- La técnica del brainstorming (lluvia de ideas) también permite la identificación de riesgos de manera colaborativa.
La elaboración de la matriz de riesgos implica el establecimiento de unos criterios de probabilidad e impacto bien definidos, y estas herramientas complementarias enriquecen el análisis previo.