Qué es un Bono Garantizado (Covered Bond)

Un covered bond, o bono garantizado, es un instrumento de deuda emitido por una entidad financiera que cuenta con el respaldo de una cesta de activos. Este tipo de inversión es más popular en Europa que en Estados Unidos.

Aunque los bonos garantizados son similares a los activos respaldados por hipotecas (MBS por sus siglas en inglés), se los considera más seguros. El concepto es simple: son emisiones de entidades de crédito que se respaldan con otros activos.

Esquema de la estructura de un bono garantizado con doble recurso

La Doble Garantía: Clave de su Seguridad

La razón por la que se los considera más seguros es porque ofrecen una doble garantía para el inversor, lo que los hace muy atractivos en etapas económicas y de mercado difíciles. El inversor de un bono garantizado cuenta con un doble recurso para su cobro:

  • Un derecho de crédito sobre la entidad emisora de los bonos.
  • Otro sobre la cesta de activos que conforman la cobertura.

El primer recurso de protección de los bonos garantizados es la reclamación completa de los activos del emisor, por lo que, en caso de insolvencia, los inversores están amparados por un derecho de acreedor sobre los activos del emisor. El segundo recurso es su acceso preferente al conjunto de activos de la garantía.

Además de su colateral superior, los bonos garantizados están también respaldados por los flujos de caja de los activos subyacentes. Estos flujos de caja eventualmente podrían utilizarse para hacer frente al servicio de la deuda, en caso de insolvencia del emisor, y así atender puntualmente al pago de cupones y principal, si el emisor no pudiera hacer frente a sus obligaciones.

Respaldo de Activos Subyacentes

En España, generalmente, los activos que se utilizan para respaldar estas emisiones suelen ser mayoritariamente préstamos hipotecarios, aunque también pueden ser préstamos a entidades públicas. Los activos suelen ser cédulas hipotecarias, con la vivienda como garantía, o territoriales, en que la garantía es la administración a la que se concedió el crédito.

Un aspecto crucial es que los activos que sirven de garantía no forman parte del patrimonio de la entidad emisora. De esta forma, no podrán ser reclamados por terceros en caso de quiebra de la entidad.

El regulador decide qué tipo de activos pueden incluirse en la garantía. Respecto a los préstamos hipotecarios, hay dos categorías. Hay que decir que en España las garantías son, sobre todo, cédulas hipotecarias o territoriales.

Marco Normativo y Estatus Preferencial en la Unión Europea

Los bonos garantizados han adquirido un estatus preferencial gracias a las nuevas medidas introducidas por el órgano regulador de la Unión Europea (UE), ya que se han beneficiado de las nuevas aplicaciones de los marcos normativos de bancos y compañías aseguradoras.

Además de ser uno de los instrumentos de deuda más senior en los balances de las instituciones financieras, la excepción del mecanismo de recapitalización interna de la UE que se aplica a estos bonos incorpora un nivel adicional de protección para el inversor.

Según la Directiva de Recuperación y Resolución Bancaria (BRRD por sus siglas en inglés), la autoridad resolutiva puede intervenir y reestructurar una entidad bancaria si considera que se encuentra en una situación próxima a la insolvencia. Puesto que los bonos garantizados no tienen que absorber las pérdidas a través de este mecanismo de recapitalización interna, no se amortizan en el proceso, a diferencia de la deuda senior y otros tipos de deuda con menor garantía. La Directiva (UE) 2019/2162 de la UE reguló estos productos financieros, ampliando las posibilidades de activos que servían de garantía y aumentando la supervisión a través de reguladores propios.

LOS BONOS Y SU FUNCIONAMIENTO EN EL MUNDO DE LA INVERSIÓN

Un Historial de Impagos Nulo

Los bonos garantizados no han registrado ningún impago en sus más de 200 años de historia. Esto contrasta con otras inversiones consideradas "típicamente seguras" que han sorprendido a los inversores.

  • Por ejemplo, en el punto álgido de la crisis de la deuda griega en 2011, la deuda soberana de Grecia registró pérdidas, a diferencia de los bonos garantizados que siguieron haciendo frente al pago de los cupones.
  • Asimismo, los acreedores de deuda senior del Banco Espírito Santo sufrieron pérdidas cuantiosas en 2016 por la aplicación del mecanismo de recapitalización interna del banco, algo que no afectaría a los bonos garantizados.

Si esta condición no fuera suficiente, además, este tipo de activos, aunque suelen tener una elevada correlación con los bonos soberanos, en general presentan menor volatilidad que estos y también que los bonos corporativos convencionales, lo que les dota de mayor atractivo para los inversores conservadores.

Estos bonos sobrevivieron de forma más consistente que otros a la crisis financiera de 2008, que tuvo especial virulencia en España.

Características Adicionales y Acceso para el Inversor

Los bonos garantizados suponen para los inversores una solución atractiva y de bajo riesgo para entornos de mercado como el actual. Por otro lado, la entidad está obligada a aportar toda la información relevante y detallada al inversor, de manera que debe estar perfectamente informado.

Pueden emitirse con plazos de amortización fijos (hard bullet) o variables, con posibilidad de extensión en determinados supuestos (soft bullet). El controlador de la cartera puede ser independiente o un regulador oficial.

No obstante, cabe señalar que los inversores particulares no pueden acceder directamente a este tipo de bonos, que están reservados para los inversores institucionales. Para acceder a ellos, se hace a través de carteras institucionales, como fondos de inversión o planes de pensiones, gestionados por un experto que disponga de la experiencia y el conocimiento del mercado, así como de la información relativa a la regulación de los bonos garantizados.

Minimizar las pérdidas de una cartera es el objetivo de cualquier inversor, y para ello, en ocasiones, se intenta invertir en activos que entrañen bajo riesgo. Algunos inversores han optado por incluir los denominados covered bonds o bonos garantizados en su cartera.

Bonos Garantizados vs. Bonos No Garantizados

¿Qué son los bonos garantizados?

Los bonos garantizados están respaldados por activos concretos que el emisor de bonos ha pignorado. Los activos sirven como garantía y mecanismo de seguridad para los inversores. Si el emisor de bonos incumple sus obligaciones, los tenedores de bonos tienen derecho a confiscar y vender los activos para recuperar la inversión. Debido a esta garantía extra, se suele considerar que los bonos garantizados tienen un nivel de riesgo más bajo que los bonos no garantizados. La reducción del riesgo puede convertirlos en una opción interesante para aquellos inversores que dan prioridad a conservar su capital y a contar con una red de seguridad.

¿Qué son los bonos no garantizados?

En contraposición a los garantizados, los bonos no garantizados no tienen el respaldo de una garantía específica. El reembolso depende por entero de la capacidad crediticia del emisor y sus posibilidades de cumplir con las obligaciones financieras adquiridas. Por esta razón, como norma general, los bonos no garantizados tienen un nivel de riesgo más alto que los garantizados. Quienes invierten en bonos no garantizados confían más en la estabilidad financiera y la calificación crediticia del emisor, por lo que asumen un nivel de riesgo más alto a cambio de una rentabilidad mayor.

Consideraciones para el Inversor

A la hora de inclinarte por bonos garantizados o no garantizados, no pierdas de vista tu nivel de tolerancia al riesgo y tus objetivos de inversión.

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