La sexualidad es una parte integral de la vida humana y continúa siendo importante en la adultez mayor. A pesar de esto, a menudo se ignora o se minimiza su relevancia en las personas mayores, ya que la sociedad en general tiende a tratar a los adultos mayores como asexuales o simplemente no considera su sexualidad. Sin embargo, la realidad es que la sexualidad sigue siendo fundamental para las personas mayores y puede tener un impacto positivo en su calidad de vida. Este artículo explorará la sexualidad en la adultez mayor, con un enfoque particular en los desafíos y realidades que enfrentan las personas de la diversidad sexual.

La Sexualidad en la Adultez Mayor: Mitos y Estereotipos
La sexualidad en la tercera edad sigue siendo un tema rodeado de mitos y tabúes, a pesar de que el deseo y la actividad sexual pueden mantenerse activos durante toda la vida. Una falacia común es que los adultos mayores son físicamente incapaces de mantener relaciones sexuales, pero la Dra. Erica Astorga, médico jefe de la Unidad de Geriatría del Hospital Puerto Montt, detalla que "la sexualidad va mucho más allá que el acto del coito y penetración. Implica una relación afectiva, sensaciones de placer".
Mitos y Prejuicios Sociales
- Creencia de asexualidad: Culturalmente, existe la creencia de que la persona mayor es un ser asexuado, lo que no tiene ningún fundamento biológico. Este prejuicio es una de las principales limitantes que encuentran hombres y mujeres sobre los 60 años al momento de decidir tener una vida sexualmente activa.
- Edadismo y discriminación: Estos estereotipos perpetúan el concepto de que una persona mayor no puede tener vida sexual, lo que es totalmente discriminatorio y ‘edadista’. El edadismo atribuye características negativas al envejecimiento, profundizando una discriminación explícita e implícita.
- Juicio social: Muchas personas, sobre todo mujeres, piensan que no tienen el derecho de rehacer una vida amorosa después de la viudez, por diferentes motivos como el juicio de los hijos o la sociedad.
- Autoimagen: La autoimagen y la percepción del propio cuerpo pueden afectar la confianza y la satisfacción sexual en la tercera edad.
Cambios Fisiológicos y su Manejo
El envejecimiento trae consigo modificaciones hormonales y físicas que pueden afectar la función sexual, pero con una adecuada guía y acompañamiento médico, no deberían ser impedimento para disfrutar de una vida sexoafectiva sana.
- Disminución de la libido: El deseo sexual puede disminuir debido a factores como la reducción de hormonas, la disfunción eréctil en hombres, la menopausia en mujeres y otros problemas de salud.
- Cambios en mujeres: Se puede presentar sequedad vaginal debido a la caída de estrógeno. Esto produce dolor e incomodidad durante la penetración, pero existe la terapia de reemplazo hormonal y el uso de lubricantes para sobrellevarlo.
- Cambios en hombres: Puede haber menos turgencia en el pene y dificultades para mantener la erección.
- Tiempo de respuesta: En ambos sexos, el deseo sexual es menor que en la juventud, y llegar al orgasmo puede costar un poco más. La recuperación entre un orgasmo y otro es más larga, haciendo que el sexo sea más lento y pausado.
- Patologías crónicas: Enfermedades como la diabetes, neurológicas en general, y el uso de medicamentos por enfermedades mentales, también pueden afectar el desempeño sexual. Sin embargo, existen tratamientos para muchas de ellas, a los que se puede acceder por derivación desde la atención primaria de salud.
Beneficios de una Vida Sexual Activa
A pesar de los desafíos, la sexualidad puede tener muchos beneficios para el bienestar emocional y físico en la adultez mayor. Sheryl Kingsberg, profesora de obstetricia y ginecología en la Universidad de Cleveland, destaca que la sexualidad puede ser una fuente de satisfacción y placer.
- Bienestar emocional: Ayuda a mejorar la autoestima, reducir el estrés y la ansiedad, y mejorar la calidad de vida en general.
- Salud física: La actividad sexual puede mejorar la circulación sanguínea, reducir el dolor y mejorar la salud cardiovascular.
- Salud mental: Puede reducir la depresión y la ansiedad, así como mejorar la autoestima.

Desafíos Específicos de la Diversidad Sexual en la Tercera Edad
El escenario de la sexualidad en la vejez se complejiza aún más cuando nos referimos a personas de la comunidad LGBTIQ+. Mientras que la sociedad en general tiene una tendencia a tratar a los adultos mayores como asexuales, esta invisibilización es aún más profunda para quienes pertenecen a la diversidad sexual, quienes crecieron en un entorno con más prejuicios y menos información respecto de la identidad sexual y de género.
Invisibilización y Prejuicios Históricos
- Contexto social restrictivo: Las personas mayores que integran el colectivo diverso no gozan de los mismos derechos que el resto de los adultos mayores. Este colectivo ha vivido décadas tratando de encajar en una sociedad que no aceptaba su condición sexual.
- Datos demográficos limitados: Importantes encuestas nacionales de caracterización sociodemográfica de la vejez solo consideran las categorías binarias hombre-mujer en sus respuestas, lo que dificulta la representación digna de esta comunidad.
- Expectativa de vida de las personas trans: Las expectativas de vida de las personas trans en Latinoamérica bordean los 35 años, lo que se explica por la exposición a crímenes de odio, falta de acceso a servicios de salud, condiciones de vida precarias y marginalización social. Esto deviene en una gran dificultad para poder tematizar la vejez en este grupo.
Discriminación y sus Múltiples Dimensiones
La realidad que enfrentan las personas mayores LGBTIQ+ en términos de discriminación es particularmente compleja. Rodrigo Cabrera, psicólogo especializado en comunidad, personas mayores e identidad, comenta que "las personas identificadas con estos colectivos viven al menos dos discriminaciones de manera simultánea: por ser mayores y por ser identificados e identificadas como parte de estos grupos".
- Alta incidencia de discriminación: Un estudio realizado en Estados Unidos en el que participaron 6.000 personas mayores de 60 años, mostró que casi la mitad de los participantes que dijeron haber sufrido discriminación en la vejez la experimentaron por ser parte de la comunidad LGBTIQ+. Para las personas trans, esta incidencia fue particularmente alta, con casi el 70% reportando haber vivido algún tipo de discriminación producto de su identidad de género.
- Impacto en la revelación de la identidad: Brian Devries, profesor de la Universidad de Chicago, explicó en un seminario que estas altas tasas de discriminación inciden en las decisiones de las personas mayores de revelar o no su realidad y el temor de hacerlo.
- Discriminación institucional: Rodrigo Cabrera agrega que el Estado también ha sido discriminador en cuestiones ligadas a pertenencia y vinculación social, creando leyes que no necesariamente otorgan todos los derechos sociales que tiene una persona heterosexual.
Efectos en la Salud Mental
La discriminación no solo incide en la posibilidad de identificarse abiertamente como LGBTIQ+, sino que también afecta profundamente la salud mental de una población que ya carga con una alta incidencia de patologías psicológicas y psiquiátricas. Según información del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), uno de cada cinco adultos mayores sufre alguna enfermedad vinculada a salud mental, siendo además el grupo etario con la tasa más alta de suicidios en Chile.
- Ansiedad y depresión: Una investigación realizada por psicólogos y terapeutas de la Universidad de Nueva York y Northwestern en Chicago, encontró que para los adultos mayores, la discriminación en razón del género y de la edad genera mayor preocupación por el proceso de envejecimiento y niveles de ansiedad y depresión más altos que los que experimentan sus pares heterosexuales. Este efecto es "multiplicador" en términos de ansiedad y depresión.
- Impacto acumulativo: La salud mental se ve muy perjudicada porque han existido altos niveles de discriminación en su trayectoria de vida, manifestándose a través de problemas vinculados al ánimo, depresiones y abuso de sustancias.
- Discriminación por época: La psicóloga Camila Katz señala que la menor apertura hacia las minorías sexuales en la vejez no tiene tanto que ver con la edad, sino con la época en que estas personas se desarrollaron, viviendo probablemente muy invisibilizadas.

Abordaje y Recomendaciones para una Vejez Sexualmente Plena e Inclusiva
Es importante abordar la sexualidad en el adulto mayor de manera efectiva para asegurarse de que sus necesidades y deseos sean satisfechos. Es fundamental para el bienestar de los adultos mayores que se respeten sus necesidades y deseos sexuales y que se aborde la discriminación y el estigma en torno a la sexualidad en la adultez mayor, como afirma Rosemary Blieszner, profesora de gerontología en Virginia Tech.
Educación y Comunicación Abierta
- Acceso a información: Los adultos mayores necesitan acceso a información y educación sexual adecuada para comprender los cambios físicos y emocionales que experimentan al envejecer, lo que puede reducir la vergüenza y la incomodidad al hablar de su sexualidad.
- Confianza para expresar deseos: La Dra. Astorga enfatiza que la clave es la comunicación, que los adultos mayores puedan tener la confianza y la seguridad al momento de expresar sus deseos. Es importante "perderle el miedo, entender que la sexualidad va mucho más allá del acto sexual clásico, ya que la relación afectiva, las caricias, la intimidad, también son parte de ella".
- Exploración del propio cuerpo: Sería muy deseable que las personas pudieran conocer su propio cuerpo, ya que muchas ni siquiera saben cómo se llaman las distintas partes, sobre todo el área genital.
Tratamiento de la Disfunción Sexual
Es crucial que los adultos mayores reciban tratamiento para la disfunción sexual si la padecen. Esto puede incluir medicamentos, terapia o tratamientos alternativos como acupuntura o cambios en el estilo de vida, garantizando que puedan seguir disfrutando de una vida sexual plena y satisfactoria.
Promoción de la Autonomía y el Respeto
- Respeto a las preferencias: Es importante respetar la autonomía y las preferencias sexuales de los adultos mayores. No se debe asumir que no tienen interés en la actividad sexual o que solo están interesados en ciertas formas.
- Erradicar discriminación y estigma: Abordar la discriminación y el estigma en torno a la sexualidad en el adulto mayor, incluyendo la educación de proveedores de atención médica y cuidadores sobre la importancia de la sexualidad en la vida de los adultos mayores y cómo abordar este tema de manera respetuosa y efectiva.
Avances y Compromisos Institucionales
Si bien en las últimas décadas se ha ganado mucho terreno en temas de diversidad sexual, esta apertura es más bien aparente, según Rodrigo Cabrera, pues aún no ha alcanzado a todos los segmentos de la población. Por esta razón, documentos como el acuerdo firmado entre el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) y el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) en Chile para promover los derechos de las personas mayores de la comunidad LGBTIQ+ son hitos muy importantes. Se estima que existen 1.5 millones de personas mayores de 65 años que se identifican como lesbianas, gays o bisexuales en Estados Unidos. Es importante que se promuevan políticas y programas que aseguren que las personas mayores LGBT+ tengan acceso a servicios y proveedores de geriatría que sean sensibles a sus necesidades y que promuevan un ambiente inclusivo y sin discriminación.