Psicología en el Adulto Mayor: Bienestar y Envejecimiento Saludable

La etapa de la vejez es un proceso multidimensional que abarca no solo la faceta biológica, sino también las dimensiones psicológica y social de la persona. Contrario a la percepción común, la vejez no debería ser sinónimo de soledad, tristeza o inutilidad. Actualmente, existe una nueva concepción del envejecimiento, definida como más saludable y activa. Es crucial reconocer y tratar los trastornos mentales en los adultos mayores, ya que no son una parte “natural” del envejecimiento y pueden causar un gran sufrimiento.

Entendiendo la Psicología Geriátrica o Psicogerontología

La psicología geriátrica, también conocida como psicogerontología, es una rama especializada de la psicología que se enfoca en el estudio y tratamiento de los aspectos psicológicos relacionados con el envejecimiento y la vejez. Esta disciplina busca promover el bienestar emocional y mental en los adultos mayores, fomentando un envejecimiento activo y saludable.

La psicología y la psiquiatría geriátrica se encargan de los aspectos psicofísicos relacionados con la tercera edad y el envejecimiento, explorando la importancia de la resiliencia y las estrategias de adaptación que los ancianos utilizan para enfrentarse a los retos de la vida cotidiana. Los ejes de estudio de esta psicología van desde los cambios cognitivos (pensamientos y memorias) hasta las transformaciones en el comportamiento social y emocional, que son nuevos tanto para el adulto mayor como para su entorno.

Infografía sobre la prevalencia de trastornos mentales en adultos mayores

Desafíos Psicológicos Comunes en la Vejez

Para muchas personas mayores, la vejez se convierte en un territorio emocional complejo. Los cambios vitales que llegan con esta etapa desencadenan con frecuencia crisis emocionales profundas. Es una temática poco explorada, pero durante la vejez es frecuente que se produzcan cambios emocionales de raíz psicosocial que pueden afectar significativamente la salud mental y el bienestar global.

Crisis Emocionales y Vacío Existencial

  • Jubilación: Muchos adultos mayores enfrentan un vacío difícil de llenar cuando dejan de trabajar. Este momento puede marcar un antes y un después, llevando a algunos a sentir que “ya no sirven” o que su rol en la sociedad o en la familia se ha desvanecido. La jubilación supone un cambio de rol, de estatus y de vida social, que en algunos casos puede generar problemas de autoestima, apatía y aislamiento.
  • Pérdidas: La pérdida del cónyuge, hermanos o amistades genera una sensación de orfandad emocional muy potente.
  • Sentimiento de abandono: En algunos casos, se suma la sensación de abandono por parte de la familia, que muchas veces está absorbida por el trabajo o los estudios. Ambas condiciones son frecuentes y a menudo subdiagnosticadas en adultos mayores.
  • Falta de propósito: Cuando los adultos mayores sienten que ya no tienen un propósito claro o que son una carga para los demás, su motivación se desvanece.
  • Soledad y aislamiento social: La desconexión emocional con el entorno puede llevar al aislamiento, incluso cuando viven con otras personas. La soledad y el aislamiento social son problemas importantes y factores de riesgo cruciales para las afecciones de salud mental en etapas posteriores de la vida, afectando a cerca de una cuarta parte de las personas mayores.

Trastornos de Salud Mental Específicos

Aproximadamente el 14 % de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental. Las afecciones de salud mental más frecuentes en los adultos mayores son la depresión y la ansiedad, representando el 6,8 % del total de años vividos con discapacidad para este grupo etario.

  • Depresión: Es una condición de salud mental común en los adultos mayores, desencadenada por factores como la pérdida de seres queridos, problemas de salud crónicos, aislamiento social o dificultades para adaptarse a los cambios del envejecimiento. No está ligada obligatoriamente al envejecimiento biológico.
  • Ansiedad: Puede manifestarse en forma de preocupaciones excesivas, miedo constante o ataques de pánico.
  • Trastornos del sueño: El insomnio o la apnea del sueño son comunes y pueden impactar significativamente el bienestar físico y mental. Los cuadros más comunes son interrupción del sueño, problemas para conciliar y somnolencia diurna.
  • Demencia: Con el Alzheimer como la forma más común, es una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente a las personas mayores, caracterizada por la pérdida progresiva de memoria, capacidad cognitiva y habilidades de pensamiento.
  • Abuso de sustancias: Incluyendo alcohol y medicamentos recetados, puede ser un problema de salud mental en los adultos mayores.
  • Dolor crónico: El dolor físico constante genera un gran sufrimiento psicológico, llevando al abandono de la vida activa y social. Las terapias psicológicas contra el dolor crónico son muy efectivas, trabajando la identificación y aceptación del dolor, la relajación o la reestructuración cognitiva.

Necesidades Psicológicas Específicas del Adulto Mayor

Los adultos mayores tienen necesidades psicológicas específicas que difieren de otras etapas de la vida:

  • Sentido de pertenencia y conexión social: Necesidad de sentirse conectados con los demás y mantener relaciones significativas.
  • Autonomía y control: A pesar de los cambios físicos y las limitaciones, necesitan mantener un sentido de autonomía y control sobre sus vidas.
  • Sentido de propósito y significado: Necesidad de tener una sensación de propósito y significado en sus vidas.
  • Estabilidad emocional: A medida que envejecen, pueden enfrentar desafíos emocionales, como cambios de ánimo o la pérdida de seres queridos.
  • Sentimiento de seguridad: Sentirse protegidos y seguros en su entorno es fundamental para su bienestar psicológico.
  • Estimulación cognitiva: Mantener la mente activa y estimulada es vital en esta etapa.

Es fundamental abordar estas necesidades de manera individualizada, ya que pueden variar de una persona a otra.

CAMBIOS EMOCIONALES EN EL ADULTO MAYOR; MEDICO PSIQUIATRA LAURO SUAREZ

Cambios Psicológicos y Cognitivos en la Vejez

Esta etapa del desarrollo presenta una serie de cambios no solo físicos, sino también cognitivos y emocionales, los cuales hay que conocer para facilitar que quienes están pasando por esta etapa puedan aprovechar todo el potencial que les ofrece la vida y estén bien integrados en la sociedad.

Transformación de Roles y Dificultades de Adaptación

  • Cambio de roles: Uno de los principales cambios radica en la transformación de los roles del adulto mayor. Después de muchos años siendo padres, hermanos o amigos que cuidaban de alguien más, la posición de ser cuidado puede ser compleja y dificultar las relaciones.
  • Nuevas tecnologías: Las nuevas tecnologías, a menudo poco familiares para el adulto mayor, también generan cambios en su proceso cognitivo, dificultando la adaptación.
  • Apegos al pasado: La añoranza de regresar a épocas de la vida con buenos recuerdos o donde se sentían más plenos puede convertirse, con trabajo psicológico, en agradecimiento y proyección de futuro. Este comportamiento, en el fondo, es una regresión a etapas infantiles, tratando de mantener la propia identidad.
  • Limitación del mundo: La vida enseña a ser realista, y esto, unido a la dificultad de asumir la complejidad de nuevas opciones posibles, hace que el adulto mayor limite su mundo al ámbito de lo que puede controlar.

Emociones Predominantes

Tres emociones principales presiden la vida del ser humano: el miedo, la cólera y la ternura. En la vejez, el miedo se impone sin necesidad de planteamientos racionales, afectando la integridad física y la estabilidad económica. El daño emotivo les agobia, y su reacción resulta dramática. La ternura está implicada con el miedo; el adulto mayor ama y es tierno, aunque teme dominar y desea conquistar con la misma ternura, lo que puede generar tensiones conflictivas en su interior al adentrarse en las zonas de identidad del “yo”. La tensión por frustración se refiere a que cualquier interrupción en el crecimiento continuo de un ser humano lleva a un desajuste.

Agresividad y Negación

La agresividad y negación no aplican en todos los adultos mayores y dependen de factores como el Alzheimer o la demencia, que pueden desencadenar desorientación y falta de confianza, generando un estado de alerta o agresión. La soledad prolongada, la falta de contacto con otras personas u otros desórdenes psicóticos pueden agravar este aspecto.

Foto de una familia intergeneracional interactuando felizmente

Rol de la Familia y la Comunidad

La familia tiene un impacto directo en el bienestar psicológico del adulto mayor. Acompañar no es solo “estar cerca”, sino también escuchar, validar emociones y ofrecer tiempo de calidad. Muchos adultos mayores se sienten desplazados del núcleo familiar. Si te identificas con alguno de estos aspectos, o conoces a un familiar mayor que los esté viviendo, considera acudir a terapia psicológica.

Promoción de un Envejecimiento Activo

En las residencias, se fomenta y se apuesta porque los residentes puedan disfrutar de un envejecimiento activo, con bienestar sobre la esfera cognitiva y emocional. El incremento del nivel de felicidad en las personas mayores se favorece con la construcción de recursos personales y la implicación en objetivos y proyectos que los acercan al envejecimiento activo y saludable.

La participación e implicación de los residentes en actividades busca ofrecer diferentes espacios de capacitación, contribuyendo al desarrollo de estrategias de afrontamiento para los cambios que comporta esta etapa de la vida y así generar factores de protección. Se realizan actividades como el debate grupal para ofrecer apoyo social y emocional, y se trabaja la reminiscencia, un proceso por el cual las personas mayores reflexionan sobre su vida, integrando el pasado con el presente y dando continuidad a su identidad.

Estrategias de Apoyo y Cuidado

El acompañamiento, no solo de profesionales en la psicología del adulto mayor, sino también de las personas cercanas, será clave para que la vejez se pueda vivir con dignidad, salud y bienestar. Es vital reconocer y tratar con prontitud las afecciones de salud mental y neurológicas.

Cuidados en Casa

  • Adecuación de espacios: Garantizar seguridad y comodidad para evitar lesiones o caídas.
  • Alimentación y medicación: Asegurar una alimentación adecuada y el seguimiento de la medicación en las horas pactadas.
  • Conexión social: Promover encuentros con familiares y amigos para mantener el cerebro activo y el sistema emocional regulado.

Fomento de la Independencia

En la medida de lo posible, animar al adulto mayor a realizar pequeñas actividades por su cuenta que potencien su desarrollo cognitivo o motriz, les dará una sensación de independencia que beneficiará su autonomía y puede disminuir el sentimiento de no sentirse útil.

Estimulación Cognitiva y Social

  • Ejercicios de salud mental: Juegos de memoria, sopas de letras, ejercicios de lógica y actividades artísticas son excelentes herramientas para mantener el cerebro activo. También conocidos como gimnasia cerebral, ayudan a estimular la memoria con actividades como rompecabezas, juegos de mesa o dominó.
  • Actividades sociales: Talleres de lectura, cine-debates, grupos de conversación o caminatas son ideales para combatir la soledad.
  • Conexión social: La conexión social es particularmente importante para reducir factores de riesgo como el aislamiento social y la soledad. Las actividades sociales satisfactorias pueden mejorar considerablemente la salud mental positiva, la satisfacción y la calidad de vida, además de reducir los síntomas depresivos. Ejemplos incluyen iniciativas de amistad, grupos comunitarios, formación en habilidades sociales, grupos de artes creativas, servicios de ocio y educación, y programas de voluntariado.

Comunicación Abierta y Clara

La claridad en la comunicación es vital para sostener relaciones sanas. Es importante no confundir claridad con falta de empatía. La sinceridad debe tener siempre como principio básico el respeto. Se recomienda la escucha activa, mantener contacto visual tranquilo, permitir que el adulto mayor lleve el hilo de la conversación y brindar tiempo para preguntas y respuestas.

El Perfil del Psicólogo Gerontólogo

Las labores de un psicólogo gerontólogo se centran en la atención directa de la persona mayor, pero también desarrollan importantes funciones en el campo de la intervención social, familiar y comunitaria. Dada la urgencia de profesionales especializados en este sector, la Psicología Geriátrica es fundamental para cubrir las necesidades de los mayores.

Funciones Clave

  • Evaluación y diagnóstico: Realizar evaluación psicológica y neuropsicológica, diagnóstico y seguimiento del paciente.
  • Programas de intervención: Diseñar e implementar programas de intervención psicológica, directa con el paciente o de grupo. Estos pueden incluir rehabilitación cognitiva para prevenir o frenar la demencia, tratamiento psicológico para problemas emocionales específicos, y estrategias para la reinserción social.
  • Asistencia domiciliaria: Una modalidad de intervención en auge es la asistencia psicológica a mayores en su domicilio.
  • Intervención con familias: Ofrecer terapias de apoyo a familiares y pacientes para afrontar la muerte, una enfermedad crónica o discapacidad del mayor. También asesorar sobre recursos sociales como subvenciones para residencias o atención domiciliaria.
  • Gestión de recursos: Evaluar y gestionar los recursos e instalaciones de residencias y hospitales geriátricos, e incluso coordinar ayudas de voluntariado.
  • Diseño de programas: Cumplir un papel fundamental en el diseño e implementación de programas que promocionen el desarrollo integral de los mayores en el centro, incluyendo ejercicio físico, entrenamiento cognitivo, talleres recreativos y ocupacionales, y participación familiar.

Formación en Psicología Geriátrica

Para alcanzar el grado de especialización que exige el trabajo con mayores, el profesional debe contar con las competencias básicas del Grado en Psicología y completar este currículo con un posgrado especializado en Gerontología. El Máster en Psicología General Sanitaria ofrece una formación muy completa en los ámbitos clínico y de intervención social, incluyendo la Psicología Geriátrica como materia obligatoria para preparar al alumno en el abordaje de los problemas de salud de la población mayor, estrategias para cuidadores y diseño de planes comunitarios para promocionar el envejecimiento positivo.

Panorama Global y Rol de la OMS

La población mundial envejece rápidamente. En 2023, 1100 millones de personas tenían 60 años o más, cifra que se prevé que casi se duplique a 2100 millones en 2050, representando en torno a una quinta parte de la población mundial. A finales de la década de 2060, el número de personas de 60 años o más alcanzará los 2500 millones y superará al de menores de 18 años a escala mundial. Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique con creces entre 2023 y 2060, hasta llegar a los 545 millones.

Los adultos mayores contribuyen a la sociedad como miembros de la familia y la comunidad, muchos son voluntarios o trabajan. Aunque la mayoría goza de buena salud, muchos corren el riesgo de presentar afecciones de salud mental como depresión y trastornos de ansiedad. También pueden tener movilidad reducida, dolor crónico, fragilidad, demencia u otros problemas de salud que requieren cuidados a largo plazo. A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de padecer varias afecciones al mismo tiempo.

Factores de Riesgo Adicionales

La salud mental en edades avanzadas está determinada por el entorno físico y social, así como por los efectos acumulativos de experiencias vividas y los factores estresantes específicos relacionados con el envejecimiento. La exposición a la adversidad, la pérdida considerable de capacidad intrínseca y una disminución de la capacidad funcional pueden provocar malestar psíquico.

  • Eventos adversos: Los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar eventos como el duelo, la reducción de ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación.
  • Discriminación por edad (edadismo): A pesar de sus muchas contribuciones a la sociedad, muchos adultos mayores sufren discriminación, lo que afecta gravemente su salud mental.
  • Maltrato: Uno de cada seis adultos mayores sufre malos tratos, a menudo por parte de sus propios cuidadores. El maltrato tiene graves consecuencias y puede provocar depresión y ansiedad.
  • Cuidadores de cónyuges: Muchas personas mayores cuidan a cónyuges con afecciones crónicas, como la demencia, y estas responsabilidades pueden ser abrumadoras, afectando la salud mental del cuidador.
  • Condiciones de vida: Algunos adultos mayores corren un mayor riesgo debido a pésimas condiciones de vida, mala salud física o falta de acceso a apoyo y servicios de calidad, incluyendo aquellos en entornos humanitarios o con enfermedades crónicas, afecciones neurológicas o problemas de uso indebido de sustancias.

Promoción y Prevención de la Salud Mental

Las estrategias de promoción y prevención en salud mental para adultos mayores se centran en apoyar un envejecimiento saludable, promoviendo entornos físicos y sociales que faciliten el bienestar y permitan a las personas realizar actividades importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades. La protección contra el edadismo y el maltrato también es fundamental.

Las intervenciones prometedoras incluyen políticas y leyes contra la discriminación, intervenciones educativas y actividades intergeneracionales, así como apoyo a cuidadores mediante cuidado de relevo, asesoramiento, educación, ayuda económica y psicoterapia para evitar el maltrato.

Respuesta de la OMS

La OMS colabora con diversos asociados en estrategias, programas y herramientas para ayudar a los gobiernos a responder a las necesidades de salud mental de los adultos mayores. Ejemplos incluyen:

  • La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030), una iniciativa global para mejorar la vida de las personas mayores.
  • El Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030, que promueve la mejora de la salud mental y la atención para todos los grupos de población.
  • El Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP), que proporciona protocolos clínicos para la evaluación y gestión de afecciones mentales, neurológicas y por consumo de sustancias en entornos no especializados, con guía para trabajar con adultos mayores.
  • La herramienta Adaptarse a los tiempos, creada durante la pandemia de COVID-19, para ayudar a los adultos mayores a mantener una buena salud mental.
  • La elaboración de intervenciones psicológicas ampliables para tratar la depresión y la ansiedad, investigación sobre intervenciones para reducir el aislamiento social y la soledad, y soluciones costoeficaces para prevenir el maltrato de los adultos mayores.

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