Cada año, las enfermedades respiratorias como el virus sincicial, la influenza, el adenovirus y el parainfluenza, entre otros, representan una preocupación significativa para la salud infantil. Los niños, especialmente los más pequeños, son particularmente vulnerables a estas infecciones, que a menudo alcanzan su punto máximo durante los meses de otoño e invierno. Un reciente aumento en las hospitalizaciones de niños debido al contagio simultáneo de diferentes virus respiratorios subraya la seriedad de esta problemática.
La Dra. Cecilia Vizcaya, infectóloga pediatra de UC CHRISTUS, ha señalado: "Vivimos uno de los brotes más grandes de los últimos años. Las UCIs pediátricas se encuentran llenas y eso es bien complicado, porque nos dificulta el poder atender de forma adecuada a todos los niños. Ellos están enfermando y contagiándose con diferentes virus en forma simultánea (sincicial, parainfluenza, influenza, adenovirus, etc.) y son, principalmente, niños de salas cuna, jardín infantil y preescolar los más afectados." Esta situación resalta la importancia de comprender los factores que hacen a los niños más susceptibles.

Factores Clave de Vulnerabilidad en Niños
Sistema Inmunológico Inmaduro y Vías Respiratorias Pequeñas
La salud en la niñez es fundamental para el adecuado crecimiento y desarrollo. Los niños son más vulnerables a enfermar y aumenta el riesgo de padecer infecciones respiratorias agudas (IRAS), las cuales conforman un serio problema de salud infantil y una de las principales causas de mortalidad en niños preescolares. Los niños pequeños, especialmente los bebés, tienen el sistema inmunitario aún en desarrollo. Además, sus pulmones y vías respiratorias son más pequeños, lo que hace que los virus que afectan estas vías representen una amenaza mayor.
Un aspecto importante es que los niños pequeños tienen una inmunidad natural pero pasiva a los gérmenes y alérgenos ambientales que desaparece alrededor de los 6 meses, coincidiendo con la aparición de sus primeros dientes. Como resultado, el niño se vuelve más susceptible a gérmenes y alérgenos comunes, y una pequeña enfermedad puede provocarles congestión nasal, tos y fiebre.
Entornos y Estilo de Vida
La probabilidad de enfermar en invierno es mayor porque las personas tienden a estar más encerradas en casa y en espacios con mucha gente, lo que favorece la escasa ventilación. Las cuarentenas por el COVID-19 provocaron que los niños permanecieran encerrados durante dos años, lo que pudo haber influido en una menor exposición previa a patógenos y, por ende, en una mayor susceptibilidad actual. El frío también debilita las barreras naturales de las vías respiratorias, facilitando el ingreso de microorganismos. Con la llegada de los meses más fríos y el regreso a clases, las salas se convierten en el escenario ideal para la propagación de virus.
Factores de Riesgo Individuales y Familiares
Existen diversos factores que aumentan la vulnerabilidad de los niños a las enfermedades respiratorias:
- Alimentación Inadecuada: Si los niños no se alimentan correctamente en cantidad y contenido (leche, legumbres, frutas y verduras), y lo sustituyen por comida chatarra, su estado nutricional se perjudica, debilitando sus defensas y aumentando la rapidez de contagio.
- Esquema de Vacunación Incompleto: No contar con el esquema de vacunación completo es un gran factor que predispone a los preescolares a presentar IRAS, ya que las vacunas son un medio de protección esencial.
- Falta de Higiene en el Hogar: La inadecuada limpieza y acumulación de polvo en casa afecta la respiración de los niños, pudiendo causar tos, estornudos y problemas pulmonares.
- Uso Inadecuado de Ventiladores: El uso directo y prolongado de ventiladores es dañino para los menores de 5 años, especialmente cuando están transpirando, ya que enfría el cuerpo y puede resecar la nariz, facilitando resfriados.
- Tabaquismo Pasivo: La presencia de humo de cigarro en el hogar afecta directamente las vías respiratorias de los niños, inflamando sus pulmones y provocando tos y sensación de ahogo.
- Transmisión por Adultos: Es más fácil que un niño contraiga una enfermedad respiratoria a través de un adulto enfermo, dado que los adultos tienen más defensas. Un integrante del hogar que contraiga una enfermedad fuera de casa expone al niño, quien tiene menos defensas y se enfermará más rápido.

Enfermedades Respiratorias Comunes en la Infancia
Las enfermedades respiratorias son todas aquellas que afectan las vías respiratorias de una persona, desde la nariz y la garganta hasta los pulmones. La mayoría de estas se transmiten por gotitas de la tos o estornudos, así como por contacto directo con superficies u objetos contaminados.
Infecciones del Sistema Respiratorio Superior
El sistema respiratorio superior incluye la nariz, la boca, los senos paranasales y la garganta. Las infecciones en esta área suelen ser leves, pero pueden generar complicaciones:
- Resfriado Común: Causado por cerca de 200 virus diferentes, se esparce rápidamente de persona a persona.
- Influenza (Gripe): También afecta la parte superior del sistema respiratorio, pero puede ser más grave.
- Crup (Traqueolaringobronquitis): Incluye inflamación de la tráquea, laringe y bronquiolos. Se reconoce por una tos seca y constante, que usualmente aparece en la noche.
- Sinusitis: Infección viral que afecta los senos nasales, causando inflamación y exceso de moco, lo que dificulta el drenaje.
Infecciones del Sistema Respiratorio Inferior
El sistema respiratorio inferior incluye los tubos bronquiales y los pulmones. En menores de 5 años, los síntomas de estas infecciones son generalmente más severos e incluyen problemas para respirar, falta de aliento, sibilancia y respiración rápida.
- Virus Sincicial Respiratorio (VSR): Es una de las infecciones del sistema respiratorio bajo más comunes en niños, afectando a más del 90% de los menores de 2 años. Puede causar bronquiolitis por VSR cuando la infección se extiende a los bronquiolos, provocando inflamación y dificultad respiratoria.
- Bronquiolitis: Es la inflamación de las vías respiratorias bajas (bronquios y bronquiolos), dificultando la respiración y causando tos con flema. Las vías se hinchan y se llenan de moco, reduciendo el espacio para el aire.
- Neumonía: Una infección pulmonar que provoca la inflamación del tejido pulmonar. Se caracteriza por un cuadro previo de resfriado que luego compromete las vías respiratorias inferiores. Es una de las causas más comunes de hospitalización en niños.
- Asma: Es una enfermedad común en menores, donde las vías respiratorias son sensibles y se irritan fácilmente. La exposición a virus, alérgenos, humo de segunda mano, frío o polución ambiental inflama las vías, produciendo exceso de moco y dificultad para respirar. Aunque no tiene cura, sus síntomas pueden ser manejados con un plan de acción médico.

Identificación de Síntomas y Signos de Alarma
Es fundamental que los padres estén atentos a los síntomas de sus hijos para diferenciar un cuadro leve de uno que requiere atención médica inmediata.
Síntomas Comunes de Infección Respiratoria
Una infección respiratoria alta en un niño puede manifestarse con los siguientes síntomas:
- Presencia de mucosidad clara o transparente.
- Tos.
- Fiebre.
- Compromiso del estado general.
- Disminución del apetito.
La fiebre (aumento transitorio de la temperatura corporal sobre 38° axilar o 38,5° rectal) no es un signo de gravedad en sí misma, sino una respuesta fisiológica del sistema inmunológico frente a un proceso inflamatorio o infeccioso. La tos es un reflejo que expulsa lo que produce inflamación, principalmente en la garganta o bronquios. Un aumento en la frecuencia respiratoria puede indicar un esfuerzo adicional para oxigenar la sangre.
Cuándo Acudir al Médico: Señales de Alarma (Banderas Rojas)
La consulta en servicios de urgencia es mandatoria ante la aparición de signos y síntomas de alarma que sugieren compromiso de sistemas básicos del organismo:
- Compromiso Respiratorio:
- Dificultad para respirar (hundimiento de costillas, aleteo nasal, uso de musculatura accesoria).
- Quejidos o ruidos al respirar.
- Cianosis (coloración azulada de la piel, especialmente alrededor de los labios).
- Compromiso del Sistema Nervioso Central:
- Alteración del estado de conciencia (irritabilidad, llanto persistente, somnolencia, inconciencia).
- Cefalea intensa, asociada o no a vómitos frecuentes.
- Convulsiones.
- Compromiso Cardiocirculatorio:
- Cambios en la coloración de la piel (piel marmórea o reticulada, palidez).
- Extremidades frías y mal perfundidas.
- Otros Signos de Alarma:
- La fiebre se mantiene por más de 72 horas.
- Gran compromiso del estado general del niño.
- Rechazo alimentario importante.
- Dolor de oídos.

Medidas de Prevención y Tratamiento
Estrategias de Prevención
La prevención es la herramienta más importante para proteger a los niños de las infecciones respiratorias. Te recomendamos:
- Ventilación Diaria: Abre las ventanas de tu casa todos los días por al menos 15 a 20 minutos para renovar el aire, incluso si hace frío.
- Higiene de Manos: Enseña a tus hijos a lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente al llegar del colegio, antes de comer y después de ir al baño.
- Evitar Cambios Bruscos de Temperatura: Abriga a los niños en capas para que puedan adaptarse a la temperatura del ambiente interior y exterior.
- Evitar Contacto con Personas Enfermas: Reduce el contacto de los niños con personas que presenten síntomas de enfermedades respiratorias.
- Controlar la Contaminación Ambiental Intradomiciliaria: Evita el humo del tabaco y las estufas a parafina y a leña. Es preferible usar calefacción a gas o eléctrica, manteniendo la temperatura entre 17° y 18°C, y nunca dejar a los niños con una estufa en habitaciones cerradas.
- Alimentación Saludable e Hidratación: Una dieta rica en frutas y verduras aporta las vitaminas necesarias (como la vitamina C) para mantener fuertes las defensas.
- Vacunación al Día: Asegúrate de que tus hijos cumplan con el calendario de vacunación, incluyendo la vacuna anual contra la influenza.
- Evitar Lugares Concurridos y Cerrados: Procura no asistir con niños a espacios con grandes aglomeraciones de personas, especialmente si el lugar carece de una ventilación adecuada.
Enfoque del Tratamiento
En la mayoría de los casos, el tratamiento para las enfermedades respiratorias infantiles consiste en aliviar los síntomas para hacer la enfermedad más llevadera, ya que la duración del cuadro no suele modificarse significativamente con medicamentos sintomáticos.
- Tratamiento Sintomático: La mayoría de los medicamentos buscan reducir el malestar general.
- Tratamientos Antivirales Específicos: Si el niño tiene influenza o COVID-19 y presenta factores de riesgo para enfermarse gravemente, el tratamiento antiviral podría ser una opción para hacer que los síntomas sean menos severos y acortar la duración de la enfermedad. El tratamiento antiviral con Paxlovid contra el COVID-19 no está autorizado para menores de 12 años, pero el remdesivir es una opción para niños (desde el nacimiento hasta los 18 años y con al menos 1.5kg de peso) con alto riesgo de enfermedad grave. Hay varios medicamentos antivirales contra la influenza recomendados por los CDC para uso en niños.
Si no existen signos de alarma, es posible agendar una teleconsulta para atender al hijo desde casa. No obstante, si no se tienen los cuidados necesarios, un simple resfriado puede derivar en cuadros más complejos como sinusitis, otitis, adenoiditis, bronquitis obstructiva o neumonía.