La pérdida de la audición relacionada con la edad, también llamada presbiacusia, es una disminución auditiva que ocurre gradualmente a medida que envejecemos. Es uno de los padecimientos más frecuentes que afectan a los adultos al entrar en edad avanzada. La presbiacusia es la forma genérica para denominar a la pérdida progresiva de audición en los adultos mayores, y se debe al deterioro del oído interno provocado por la edad. No se trata de que el oído deje de funcionar de golpe; lo que ocurre es que, con los años, las pequeñas células del oído interno encargadas de captar el sonido se van deteriorando. Esta enfermedad es consecuencia de un daño gradual e irreversible de las células ciliadas del oído interno, las cuales están encargadas de transformar la energía mecánica del sonido del medioambiente en impulsos eléctricos, que son llevados por el nervio auditivo hasta el cerebro. Los síntomas van apareciendo poco a poco, por lo que a veces son difíciles de detectar.
Prevalencia y Estadísticas de la Presbiacusia
La presbiacusia es uno de los problemas de salud que más afectan a los adultos mayores. Aproximadamente el 15% de las personas mayores de 18 años en los Estados Unidos (37.5 millones) informan tener algún problema auditivo. Cerca de una de cada tres personas en los Estados Unidos entre las edades de 65 y 74 años tiene alguna pérdida de audición. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada tres adultos entre 65 y 74 años padece algún grado de pérdida auditiva. La progresión es lenta pero constante. Los cambios en el oído empiezan antes de lo que mucha gente imagina, pero a partir de los 60, la situación puede volverse más notoria. Generalmente, la presbiacusia comienza a manifestarse a partir de los 60 o 65 años.
Estudios europeos indican que aproximadamente el 30% de los hombres y el 20% de las mujeres en Europa tienen una pérdida auditiva de 30 dB HL o más a la edad de 70 años, y estas cifras aumentan al 55% de los hombres y el 45% de las mujeres a la edad de 80 años. El riesgo de desarrollar una presbiacusia central se incrementa en un 4-9% por año de edad, comenzando alrededor de los 55 años, con mayor prevalencia en hombres. Se estima que aproximadamente 900 millones de personas en el mundo padecerán una hipoacusia, de las cuales 90 millones pertenecerán a Europa.

Causas y Factores Contribuyentes
La pérdida de audición relacionada con la edad ocurre, por lo general, en ambos oídos. Son muchos los factores que pueden afectar nuestra audición a medida que envejecemos.
Cambios Fisiológicos
- Son frecuentes los cambios en el oído interno que pueden afectar la audición.
- Los cambios relacionados con la edad en el oído medio y los cambios complejos a lo largo de las vías nerviosas desde el oído hasta el cerebro también pueden afectar la audición.
- La función normal de la estría vascular es necesaria para mantener la homeostasis del oído interno. La lámina espiral y la estría vascular son las partes más vascularizadas del oído interno y consumen oxígeno en cantidades iguales a la retina. Las paredes vasculares cocleares regulan el flujo sanguíneo coclear produciendo óxido nítrico, que tiene efecto vasodilatador.

Factores Ambientales y de Estilo de Vida
- La exposición a largo plazo al ruido puede desempeñar un papel significativo. Se ha visto que en algunas tribus aborígenes que viven en lugares sin ruido ambiental y con un estilo de vida saludable, la presbiacusia es menos común, lo que sugiere que esta patología puede ser un problema de las ciudades, producto de la contaminación acústica.
- Otros factores como la mala alimentación, la vida sedentaria y el consumo de sustancias tóxicas para el oído, como el cigarrillo, también pueden contribuir.
Afecciones Médicas y Medicamentos
- Las afecciones que son más frecuentes en las personas mayores, como la presión arterial alta y la diabetes, están asociadas con la pérdida de la audición. La diabetes mellitus, por ejemplo, altera la microcirculación de la sangre, lo que finalmente puede dañar el oído interno.
- Algunos medicamentos que son tóxicos para las células sensoriales de los oídos, como ciertos antibióticos y tratamientos de quimioterapia, pueden causar pérdida de la audición.
Componente Central de la Presbiacusia
La presbiacusia es un importante trastorno de comunicación que se caracteriza no solo por un componente periférico (coclear), sino también por un componente central. Esto significa que los pacientes pueden tener dificultades para entender el lenguaje hablado, incluso con una suficiente audibilidad o sensibilidad auditiva. No pueden entender patrones complejos de estímulo acústico (lenguaje, música), particularmente si se perciben en un ambiente ruidoso. La velocidad de procesamiento neuronal central y el tiempo de integración aferente se encuentran alterados. Asimismo, se ha observado una pérdida del control inhibitorio y memoria espacial como resultado de la pérdida de células sensoriales (células ciliadas) y de la progresiva desaferenciación.
Síntomas de la Presbiacusia
Los problemas auditivos pueden dificultar el entender y seguir consejos, responder a alertas y escuchar sonidos cotidianos como teléfonos, timbres y alarmas de humo. El resultado es que los sonidos agudos, sobre todo las consonantes en una conversación, se vuelven difíciles de distinguir. Los usuarios suelen notar que los ruidos ambientales dificultan cada vez más la comprensión de las palabras. Pueden aparecer pitidos y zumbidos en los oídos, conocidos como acúfenos, y el ruido ambiente se hace molesto. Las conversaciones se viven como murmullos y se tiene la sensación de que los interlocutores susurran, haciendo que cada vez cueste más entender a los demás.
El primer síntoma es a menudo un zumbido de alta frecuencia, una especie de ruido monótono que, con el tiempo, es acompañado de una progresiva incapacidad para escuchar, sobre todo los sonidos de tono alto, como el canto de un ave o un timbre. Este padecimiento auditivo puede hacer que los adultos mayores experimenten cansancio físico, tensión muscular, estrés, y problemas de alimentación y sueño. Es importante destacar que la persona afectada muchas veces no nota estos síntomas en sí misma; es la familia quien los detecta primero, lo que subraya la importancia de reconocer la presbiacusia a tiempo para actuar antes de que avance.

Diagnóstico de la Presbiacusia
Si la audición es una preocupación, el primer paso es aprender más sobre la pérdida auditiva. Reconocer la presbiacusia a tiempo es clave para una intervención temprana. El diagnóstico de la presbiacusia es sencillo y no invasivo.
Profesionales de la Salud Auditiva
Los médicos de atención primaria, los otorrinolaringólogos (ORL) y los audiólogos son pilares fundamentales en la atención de la salud auditiva. Un médico de atención primaria es a menudo la primera parada para recibir atención médica. Un otorrinolaringólogo se especializa en diagnosticar y tratar enfermedades del oído, la nariz, la garganta y el cuello, y puede determinar la causa de los problemas auditivos y ofrecer opciones de tratamiento.
Pruebas Diagnósticas
El diagnóstico se realiza mediante una audiometría, una prueba en la que el paciente escucha una serie de tonos a distintas frecuencias y volúmenes y señala cuáles puede oír. Esta prueba la puede realizar un médico especialista en otorrinolaringología o un audioprotesista en una clínica auditiva. El resultado es un gráfico llamado audiograma, que muestra con precisión el nivel de pérdida y la frecuencia en la que sucede. Otras pruebas incluyen una otoscopia, que consiste en la exploración visual del oído.
Se recomienda que los médicos evalúen la audición al menos cada 3 años en pacientes con pérdida auditiva conocida o con preocupación por cambios en la audición.
Impacto en la Calidad de Vida y Comorbilidades
Dejar de escuchar después de haber disfrutado de este sentido durante toda una vida, puede afectar significativamente la interrelación de la persona con su entorno y desencadenar problemas de salud mental. La presbiacusia no tratada es una de las condiciones más frecuentes y, sin embargo, una de las más ignoradas en la tercera edad. Sus consecuencias van más allá de la dificultad para oír.
Aislamiento Social y Depresión
La presbiacusia central, en particular, a menudo conduce al aislamiento social y la subdepresión, ya que los problemas auditivos pueden generar un rechazo a las reuniones sociales. El aislamiento social es un predictor de mortalidad, de cualquier causa, asociando deterioro cognitivo y depresión en la población de mayor edad. La investigación científica ha mostrado que la hipoacusia y la depresión en los adultos mayores están relacionadas con cambios en la experiencia psicosocial y la degeneración de la actividad cortical. Una revisión sistemática de 2020 indica que la hipoacusia se asocia con una probabilidad 1,47 veces mayor de depresión en adultos mayores.
Deterioro Cognitivo y Memoria
La falta de información auditiva se asocia con disfunciones cognitivas y, en casos extremos, a la demencia relacionada con la edad. Una investigación de la Universidad de Brandeis (Massachusetts) sostiene que la pérdida de audición de suave a moderada puede comprometer los recursos cognitivos para la memoria. Los estudios revelan que un cerebro sin suficientes estímulos auditivos puede deteriorarse más rápido, aunque la pérdida auditiva no cause demencia directamente. Las consecuencias de la presbiacusia promueven una desorganización neuronal irreversible, desencadenando un deterioro en la capacidad de comprender el lenguaje hablado.

Caídas y Problemas de Equilibrio
Por encima de los 65 años, los trastornos del equilibrio comienzan a ser muy comunes y se suma un factor nuevo: las caídas. Tres de cada diez personas mayores de 65 años se han caído al menos una vez, y dos de cada diez se han caído más de una vez en un año. Un trastorno vestibular puede detectarse en algún grado en casi el 35% de las personas mayores de 40 años, siendo un factor de riesgo relevante para las caídas. Lo más habitual ha sido relacionar las caídas en las hipoacusias con una disfunción concomitante de la parte coclear y de la parte vestibular del oído interno. Un fallo en el subsistema vestibular afecta al mantenimiento del equilibrio, y es posible que este fallo pueda ser compensado por la actuación sobre otro subsistema, como es el de la audición. Los recursos de atención son críticos para mantener el control postural y acaban detrayendo recursos cognitivos.
Opciones de Tratamiento y Manejo
La presbiacusia no tiene cura, ya que las células deterioradas no se recuperan, y no existe un tratamiento farmacológico que permita regenerar las estructuras envejecidas del oído o de las zonas cerebrales afectadas. Sin embargo, el objetivo es que la pérdida deje de interferir en el día a día, y para ello existen varias opciones.
Audífonos
Los audífonos son instrumentos electrónicos que se colocan dentro o detrás de la oreja y hacen que los sonidos sean más fuertes. Son la primera opción para la mayoría de los casos y pueden mejorar significativamente la pérdida de audición. Los modelos actuales son discretos, recargables, con Bluetooth y capaces de ajustarse automáticamente al entorno.
- Audífonos de venta libre: Para la pérdida de audición de leve a moderada, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) estableció una nueva categoría de audífonos para adultos en 2022. Estos aparatos se pueden comprar en puntos de venta minoristas o en línea sin la necesidad de ver a un profesional de la salud ni hacerse una prueba de audición.
- Audífonos digitales: Han reemplazado a los análogos clásicos, ofreciendo una mejor calidad de sonido. Se pueden calibrar con mayor precisión de acuerdo a la capacidad auditiva del paciente, amplificando principalmente el lenguaje oral y distinguiéndolo del ruido ambiente para una percepción auditiva más clara.
- Uso bilateral: Se recomienda el uso de audífonos en ambos oídos, ya que hay investigaciones que sostienen que el oído sin audífono corre el riesgo de deteriorarse más rápido.
Es fundamental asistir al menos una vez al año a un control médico para que el especialista examine y repita la audiometría, permitiendo calibrar el dispositivo digital según las condiciones actuales del paciente. Sin embargo, hay que tener presente que los audífonos no siempre son una solución para la presbiacusia, ya que muchas personas no solo sufren una deficiencia de la audición en cuanto a volumen, sino que también tienen otras pérdidas relacionadas con la calidad del sonido, es decir, no son capaces de discriminar unos de otros.

Implantes Cocleares
En pérdidas muy severas o profundas, cuando el audífono ya no es suficiente, el implante coclear es una opción a valorar. En la hipoacusia profunda bilateral, los implantes cocleares bilaterales, si se realizan en el tiempo adecuado, ofrecen la posibilidad de la localización de la fuente sonora y mejoran la discriminación del habla en ruido, en comparación con la implantación unilateral en adultos y en niños.

Rehabilitación Auditiva
Muchos centros ofrecen programas para ayudar al cerebro a reaprender a procesar el sonido.
Orientación Médica y Apoyo a la Investigación
Los médicos deben educar y asesorar a los pacientes con pérdida auditiva y a sus familiares o cuidadores sobre el impacto de la pérdida auditiva en la comunicación, seguridad, función, cognición y calidad de vida. También deben asesorar sobre estrategias de comunicación y dispositivos de asistencia auditiva. El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD) apoya investigaciones sobre las causas de la pérdida de audición relacionada con la edad, incluyendo los genes que pueden hacer este tipo de pérdida auditiva más probable, y examina cómo el cerebro procesa el sonido cuando se pierde la audición. Las investigaciones apoyadas por el NIDCD ofrecieron datos críticos que contribuyeron a la decisión de la FDA de hacer que los audífonos de venta libre estén disponibles para adultos con pérdida de audición de leve a moderada.
Estrategias para Vivir con Presbiacusia y Prevención
Aunque no se conoce una forma de prevenir la presbiacusia completamente, sí se pueden adoptar medidas para proteger la audición y mejorar la calidad de vida con la condición.
Consejos para Personas con Presbiacusia y sus Familias
- Comparta con amigos y familiares sobre su pérdida de audición.
- Pida a sus amigos y familiares que le miren de frente cuando hablen para que pueda ver sus expresiones y movimientos de labios.
- Pida a las personas que hablen más alto, pero que no griten.
- Esté atento al ruido a su alrededor que puede dificultar la audición. En restaurantes, por ejemplo, no se siente cerca de la cocina o de una banda tocando música; pida sentarse en una zona tranquila.
- Usted y su familia pueden trabajar juntos para facilitar la vida con pérdida auditiva.
Prevención de la Pérdida Auditiva Inducida por Ruido
Usted puede protegerse de la pérdida de audición inducida por el ruido. Las posibles fuentes de ruidos dañinos incluyen música a alto volumen, auriculares a un volumen alto, equipos de construcción, fuegos artificiales, disparos de pistolas, cortadoras de césped, sopladores de hojas y motocicletas.
- Use tapones o auriculares con cancelación de ruido en entornos muy ruidosos.
- Evite la exposición prolongada a ruidos muy intensos (conciertos, maquinaria industrial, disparos).
- Limite el tiempo en ambientes y espacios ruidosos, intentando alternar actividades ruidosas con períodos de calma.
Recomendaciones Generales de Cuidado Auditivo
- Hágase revisiones auditivas periódicas a partir de los 55 años, aunque no note síntomas.
- Seque bien los oídos después de bañarse en casa o en la piscina.
- Evite introducir objetos extraños en el canal auditivo, incluyendo los hisopos, ya que no son recomendables para la limpieza de los oídos.
- Cuide especialmente sus oídos en casos de catarros, infecciones o alergias.
- Consulte con su médico de cabecera si usted o alguien de su familia nota alguno de los síntomas de pérdida auditiva. El médico de cabecera puede hacer una valoración inicial y, si es necesario, derivar al otorrinolaringólogo o a un centro auditivo.
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Impacto Económico y Social de la Presbiacusia No Tratada
Todavía no existe un conocimiento ni una concienciación adecuados sobre las consecuencias que alcanza en la calidad de vida la pérdida de audición en personas mayores. Este desconocimiento puede contribuir a mejorar la prevención y el tratamiento de estas patologías, a reducir su impacto en otras áreas como la cognición o la autonomía, y a poseer una información más certera sobre el impacto económico que generan en la sociedad y en el sistema sanitario.
El coste económico de no proporcionar soluciones tecnológicas para el tratamiento de la hipoacusia es superior al de haberlo proporcionado. No proporcionar audífonos, implantes de conducción de vía ósea, implantes cocleares u otras soluciones auditivas, debe ser considerado como un riesgo importante. Esto genera costosas demandas sobre los Sistemas Sanitarios hoy y relevantes gastos en cuidados sociales en el futuro. Proporcionar hoy ayudas para el tratamiento de la hipoacusia cambia las vidas de las personas y ahorra dinero a la sociedad.
Un estudio en EE. UU. comparó personas portadoras o no de audífonos; aquellas con una hipoacusia severa no usuarias de audífonos tenían tasas de desempleo casi el doble de las observadas en los que sí utilizaban audífonos (15,6% frente a 8,3%). Pacientes tratados con implantes cocleares incrementaron significativamente sus ingresos, demostrando que el implante coclear proporciona una ayuda positiva en la esfera profesional y en las destrezas sociales al beneficiar la capacidad de comunicación. Un inadecuado manejo de la hipoacusia puede dar lugar a costes adicionales.
Las caídas constituyen la causa más frecuente de traumatismos fatales y no fatales, con un coste económico estimado en EE. UU. de 67,7 mil millones de dólares. En 2010, la prevalencia estimada de demencia en mayores de 70 años en EE. UU. era del 14,7%. Cada año, entre 6 y 9 millones de personas sufren de demencia en Europa. El coste económico anual por persona en EE. UU. atribuible a demencia fue de 56.290 dólares americanos en 2013. En Europa, el coste económico directo e indirecto de todas las enfermedades cerebrales excede los 790 billones de euros, en comparación con los 200 billones relacionados con enfermedades cardiovasculares o 150 billones gastados en cáncer.
Estudios más recientes sobre calidad de vida han señalado el efecto beneficioso de los audífonos, que mitigan el riesgo de dependencia social y de muerte precoz, y su efecto es positivo sobre la depresión. Cada vez son más los estudios que demuestran la posibilidad de reducir el deterioro cognitivo con el empleo de audífonos.
Preguntas Frecuentes sobre la Presbiacusia
A continuación, se abordan algunas de las dudas más comunes acerca de la presbiacusia en adultos mayores:
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¿La presbiacusia tiene cura?
No existe una cura que restaure las células dañadas del oído interno. Sin embargo, los audífonos actuales y los implantes cocleares permiten compensar la pérdida de forma muy eficaz. El objetivo no es curar, sino que la pérdida deje de interferir en el día a día del paciente.
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¿Afecta a los dos oídos por igual?
Generalmente sí. La presbiacusia suele ser bilateral y simétrica, lo que la diferencia de otras causas de sordera, como una infección, que pueden afectar solo a un oído.
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¿A qué edad conviene hacer una revisión auditiva?
Los especialistas recomiendan una primera audiometría a partir de los 55 años, aunque no haya síntomas. Una revisión cada dos o tres años es suficiente, salvo que aparezcan señales de pérdida antes.
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¿El audífono se nota mucho?
Los modelos actuales son muy discretos. Los más pequeños van detrás de la oreja y son prácticamente invisibles, además de ofrecer tecnologías avanzadas como Bluetooth y ajuste automático al entorno.
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¿Puede la pérdida auditiva afectar a la memoria?
Sí. Algunos estudios asocian la pérdida auditiva no tratada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo. No causa demencia directamente, pero un cerebro sin suficientes estímulos auditivos puede deteriorarse más rápido.
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¿Cubre la Seguridad Social el audífono?
En España, por ejemplo, el Sistema Nacional de Salud cubre parcialmente los audífonos, entre 500 y 1.000 euros por audífono en pérdidas moderadas-severas. El proceso requiere derivación del médico de cabecera al ORL y la prescripción del especialista.
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