La reforma de pensiones en Chile ha sido un tema central en la agenda política y social por varios años, reflejando el descontento ciudadano con el sistema actual. A pesar de la urgencia de mejorar las pensiones, la propuesta del Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha enfrentado un significativo rechazo, tanto por parte de la oposición política como de diversos sectores sociales y expertos. Este artículo explora las razones detrás de dicho rechazo, los argumentos de los diferentes actores y el complejo camino legislativo que ha transitado la iniciativa.

Contexto Previsional y Político en Chile
El camino que ha tomado el país en los últimos cuatro años ha estado marcado por elecciones que han ido delineando las preferencias de la ciudadanía en materia económica y social. Tras el estallido social, muchos creyeron que los chilenos querían sepultar el modelo neoliberal. Sin embargo, la aplastante victoria del rechazo en septiembre de 2022 echó por tierra los ímpetus refundacionales. Los chilenos, con voto obligatorio y a través de una mayoría abrumadora, rechazaron la propuesta de nueva Constitución que incluía una hoja de ruta para nacionalizar el sistema de pensiones.
Aunque los chilenos estén descontentos con las pensiones que pagan las AFP y quieran mejores pensiones, es evidente que la gente quiere mantener el sistema de capitalización individual. La demanda por crear un sistema de reparto ha perdido fuerza. El efecto de los retiros de fondos de pensiones durante la pandemia no solo ayudó a producir más inflación, sino que el hecho de que las AFP entregaran el dinero de las personas de forma tan expedita y directa despejó las dudas sobre la propiedad de los fondos. La gente confirmó que la plata estaba allí y era de ellos.

Aunque los retiros probablemente pasen a la historia como una de las peores políticas públicas de estos 35 años de democracia, la consecuencia directa que tuvieron en el debate sobre la reforma previsional es innegable. Hoy, el recuerdo de los retiros de fondos durante la crisis inevitablemente impacta en las preferencias de la gente. Las encuestas repetidamente muestran que la gente quiere que sus fondos sigan siendo propios y que el Estado encuentre recursos adicionales para fortalecer el pilar solidario que ya existe en el sistema desde la reforma en el primer gobierno de Bachelet. La gente no quiere que el gobierno haga solidaridad con sus imposiciones para pensiones, sino que el Estado busque dinero en otra parte para mejorar las pensiones de los jubilados actuales y futuros.
Los motivos son evidentes: la gente sabe, o al menos sospecha, que el sistema de reparto (usar las imposiciones de los que cotizan hoy para pagarle a los pensionados actuales) no es sostenible en el tiempo. Esto se debe a que la gente vive más tiempo y la cantidad de la población pensionada crece a una velocidad mayor que la fuerza laboral, lo que compromete la viabilidad del sistema de reparto. Los chilenos votaron abrumadoramente en septiembre de 2022 contra una Constitución que buscaba establecer un sistema de pensiones basado en el reparto.
Intentos de Reforma Anteriores: La Propuesta de Sebastián Piñera (2018)
La necesidad de una reforma previsional no es nueva. El domingo 28 de octubre de 2018, el presidente Sebastián Piñera introdujo ante la ciudadanía los cambios contemplados por su reforma al sistema de pensiones. Su objetivo central era mejorar las pensiones actuales y futuras, con especial énfasis en grupos vulnerables como la clase media y las mujeres. El desafío era grande para el gobierno, ya que debía aumentar los montos de las pensiones sin salirse de su propio libreto ideológico: la capitalización individual.
En concreto, la reforma de Piñera no tocaba el modelo ni introducía medidas de reparto solidario. Al contrario, la fórmula presentada se sostenía bajo el ahorro individual y el subsidio estatal de las pensiones. Los pilares de esa reforma incluían:
- Un aumento gradual hasta un 4% de la cotización, con cargo al empleador para trabajadores dependientes.
- Un reajuste en el pilar solidario, que produciría un incremento de un 10%, reajustándose gradualmente de acuerdo a tramos etarios.
- La creación de tres bonos enfocados en apoyar a la clase media, las mujeres y las personas que retrasaran su edad de jubilación.
Con estas medidas, Piñera aseguró que las pensiones de todos subirían en un 40% una vez que el aumento del ahorro previsional entrara en régimen, y que los cambios en el pilar solidario mejorarían inmediatamente las Pensiones Básicas Solidarias (PBS) y el Aporte Previsional Solidario (APS) en un 10%, con crecimientos adicionales según la edad del pensionado. Sin embargo, la oposición calificó esta reforma como engañosa, argumentando que no sería capaz de dar suficiencia económica a los pensionados y que los nuevos beneficios no lograrían una cobertura amplia, generando discriminaciones de género y edad.
La Propuesta de Reforma del Gobierno de Gabriel Boric y su Tramitación
El propio gobierno de Gabriel Boric se ha visto obligado a retroceder en su propuesta inicial de reforma, que implementaba un sistema de reparto y debilitaba el de capitalización individual. El Senado aprobó el proyecto de ley de reforma previsional presentada por el Gobierno tras casi un año de trámite en la Cámara Alta. La Sala votó en particular 14 temas, como la nueva cotización del empleador, la creación del Seguro Social y sus beneficios, el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), y la licitación del stock de afiliados, entre otros.
Jeannette Jara, Ministra del Trabajo, sobre el avance de la Reforma Previsional y las 40 Horas
La ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, agradeció la aprobación, señalando que era "un paso significativo" y "un avance importante para el país". El ministro de Hacienda, Mario Marcel, sostuvo que el proyecto "habiendo llegado más lejos que ningún otro proyecto que se haya discutido sobre esta materia en los últimos años, creo que este es el momento de darle una señal poderosa al país de que fuimos capaces de ponernos de acuerdo en una reforma sustantiva".
La Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado comenzó en marzo de 2024 el estudio de la iniciativa, posterior a que la Cámara de Diputados la despachara dos meses antes en primer trámite. Posteriormente, la iniciativa pasó a la Comisión de Hacienda del Senado, que aprobó los 50 artículos de implicancia fiscal que le correspondía analizar.
Elementos Clave de la Propuesta Aprobada en General
Las enmiendas crean un Seguro Social que busca mejorar las pensiones actuales y las de mujeres. Considera una nueva cotización de cargo del empleador del 7% de la renta imponible. Ese total se distribuirá de la siguiente manera:
- 4,5% para capitalización individual, con el objetivo de fortalecer las pensiones futuras.
- El 2,5% restante será administrado por el Seguro Social y cubrirá las contingencias del SIS (invalidez y sobrevivencia) y la Compensación a Mujeres por mayores expectativas de vida.
Al Beneficio por Año Cotizado accederán las mujeres con al menos 10 años cotizados, requisito que aumentará a 15 años después de la primera década de vigencia. El alza de la nueva cotización del 7%, para alcanzar un 8,5%, se implementará con una gradualidad de 9 años. La reforma, además, considera un aumento de la PGU a $250.000, cuya implementación también será gradual, llegando a los beneficiarios de 65 años o más en 30 meses.
Por otro lado, la iniciativa incluye cambios regulatorios a la industria previsional para derivar en más transparencia y competencia, con menores costos para las personas. Por ejemplo, se establece la licitación del stock de afiliados cada dos años (licitando aleatoriamente al 10% de los afiliados actuales) y se introduce el reemplazo de los multifondos por los fondos generacionales, que buscan maximizar la rentabilidad y acotar riesgos. También se contempla un sistema de cobranza previsional centralizado para una recuperación más eficiente de las cotizaciones impagas.
Los Puntos Críticos y Argumentos para el Rechazo
A pesar del avance en el trámite legislativo, la reforma ha enfrentado un persistente rechazo debido a varios puntos fundamentales.
Disputa por el Destino del Aumento de Cotización Adicional
Uno de los principales motivos de rechazo se centró en la distribución de la cotización adicional del 6% (que evolucionó a 7% en la propuesta final). En la propuesta inicial del Ejecutivo, se dividía 3% en cuentas individuales y el otro 3% a solidaridad, algo que ha sido resistido por la oposición. El diputado Romero, del Partido Republicano, enfatizó que todo aumento de cotización debía ir a las cuentas individuales, argumentando que es el mejor camino para mejorar las pensiones de todos los chilenos.

Inviabilidad y Efectividad del Sistema de Reparto Propuesto
La gente no cree que la mejor forma de hacer solidaridad sea tomando el dinero que imponen hoy los trabajadores para pagarle a los actuales pensionados. Los chilenos votaron abrumadoramente en septiembre de 2022 contra una Constitución que buscaba establecer un sistema de pensiones basado en el reparto, precisamente porque la gente vive más tiempo y la población pensionada crece más rápido que la fuerza laboral, haciendo el sistema insostenible en el tiempo.
Críticas a la Suficiencia y Cobertura de la Reforma
Quienes rechazaron la idea de legislar consideraron que la propuesta gubernamental estaba lejos de solucionar la crisis previsional. Expertos como Marco Kremerman de Fundación SOL afirmaron que "la propuesta del Gobierno es más AFP, agrandar el negocio de las AFP y de las cuentas individuales, y la crisis previsional va a seguir de la misma manera". Datos de la Fundación SOL indican que una persona de 70 años tendría que esperar hasta los 85 para ver un aumento prometido del 40% o 50%.
Reajuste al Pilar Solidario: Insuficiente y Discriminatorio
Según análisis de la Fundación SOL, a 2024, la pensión para quienes tengan entre 65 y 69 años aumentaría en casi 13 mil pesos, mientras que para los de 85 años y más, la PBS aumentaría en 62 mil pesos. Los porcentajes de la PBS respecto del salario mínimo estarían entre 35,6% y 46,9%. Varios miembros de la comisión técnica de la oposición consideran que los montos no son suficientes para alcanzar el salario mínimo ni superar la línea de la pobreza. Además, la medida discrimina a los beneficiarios de invalidez y a las mujeres que se pensionan entre los 60 y los 65 años, ya que solo considera incrementos para mayores de 65 años. El sector más beneficiado (mayores de 85 años) representa solo el 10% de quienes acceden al pilar solidario, y en Chile el 56% de los hombres y el 43% de las mujeres fallece antes de los 85 años.
El Seguro de Longevidad: Perjuicio para los Menos Longevos
La creación de un seguro de longevidad para futuros pensionados con retiro programado genera preocupación. La oposición argumenta que las pensiones se pagarían primero con los fondos individuales, luego con el aporte solidario de las APS, y solo al agotarse estos, entraría el seguro. Jeannette Jara (ex subsecretaria, PC) advirtió que esta situación aceleraría el agotamiento de los fondos individuales, disminuyendo o eliminando la pensión de herencia si la persona fallece tempranamente. Paula Benavidez (experta de la oposición) señaló que un hombre con una pensión propia de $80.000 que hoy recibe un APS de $80.000, con la reforma deberá financiar $160.000 con su cuenta individual hasta que se agote, y si fallece antes de los 75 años, no habrá recibido aporte solidario del Estado.
Subsidio a la Clase Media: Poco y de Baja Cobertura
Los nuevos subsidios para la clase media, financiados por el Estado, benefician a pensionados de vejez con un umbral mínimo de 16 años de cotizaciones para mujeres y 22 para hombres. Los aportes fiscales mensuales son bajos (entre 4 mil y 22 mil pesos), y la cobertura es reducida, ya que el promedio de cotizaciones en hombres es de 17,9 años y en mujeres de 12,9 años, excluyendo a un gran porcentaje de la población.
Preocupaciones Económicas y de Financiamiento
Otro tema que los parlamentarios opositores plantearon como una preocupación era el aumento de la tasa de cotización. Kremerman afirmó que la promesa gubernamental de una mejora del 40% para el futuro de los pensionados con un aumento del 4% en la cotización, es una promesa incumplida, dado que la tasa de rentabilidad de las AFP ha caído ostensiblemente (de un promedio anual histórico real del 7,8% a 3,7% en la última década). "Por cada punto menos de rentabilidad la pensión baja en un 20 por ciento". El diputado Moreno (Republicano) expresó que esta reforma "precarizará las fuentes de trabajo y aumentará el desempleo", y acusó al ministro de Hacienda de usar fondos estatales para financiar la reforma.
Posturas de los Distintos Actores Políticos y Sociales
La Oposición de Derecha (Partido Republicano, Chile Vamos)
El Partido Republicano defiende una postura irrestricta hacia el modelo de las AFP, estando dispuestos a la reforma solo si todo porcentaje adicional se destina a la capitalización individual. Cuestionan la falta de claridad sobre el financiamiento y la propiedad de los fondos. Los diputados de Chile Vamos y Republicanos calificaron el resultado de la votación en la Cámara como una "derrota ideológica" y un triunfo "pírrico" para el gobierno, reafirmando que el mejor camino para mejorar las pensiones es aumentando la cotización hacia las cuentas individuales.
Críticas desde Sectores Progresistas y Organizaciones Civiles (Fundación SOL, No+AFP)
Sectores como el ala crítica del Partido Comunista y la Coordinadora No+AFP mantienen su oposición a la reforma. Argumentan que esta busca legitimar el sistema de AFP sin resolver el problema de las pensiones de miseria. Un estudio de abril de 2024 indicó que el 96,5% de las personas consultadas expresó "severas críticas al sistema" y el 99,1% planteó que "las pensiones son insuficientes". La crítica a las AFP, pilar del neoliberalismo en Chile, es un potencial problema de estabilidad política, por lo que ven un consenso en la necesidad de una reforma que mantenga en lo estructural el sistema, pero le dé mayor legitimidad.

Estos sectores señalan que los aumentos, tanto de la PGU como de las pensiones, son tan graduales que ni siquiera llegan a tiempo y exigen una ley corta que resuelva transitoriamente las pensiones, postergando el debate de fondo para abordarlo estructuralmente. Critican que los montos de las pensiones que aumentan "son escuálidos y en el mejor de los casos, el promedio de las personas quedará un tercio por abajo del ingreso mínimo". También denuncian el rol de las AFP como fuente de financiamiento para un sector de la burguesía y sus negocios, donde la mayoría de la inversión se concentra en grandes empresas.
La Posición del Gobierno y sus Aliados
El gobierno del Frente Amplio y la ex Concertación defienden la aprobación de esta reforma como un logro, a pesar de las constantes cesiones a la derecha. Argumentan que la reforma es un paso significativo y que todos los sectores políticos han tenido que construir un puente para el bien del país. El Presidente Gabriel Boric afirmó que la votación a favor de la reforma "es un paso importante, pero aún estamos a mitad de camino", buscando lograr mejores pensiones para jubilados actuales y futuros.
Desafíos y Perspectivas Futuras
El debate sobre la reforma previsional continúa y una de las interrogantes es si podría ser modificada o incluso derogada en un futuro gobierno. Todavía falta que corra mucha agua bajo el puente antes de que haya humo blanco. La discusión previsional seguirá siendo un tema central en la agenda política y económica del país en los próximos meses, con la sociedad y los actores políticos buscando una solución a la crisis de las pensiones que satisfaga las demandas de la ciudadanía.