En Chile, una parte significativa de la población vive con algún grado de dependencia, lo que subraya la necesidad crítica de programas de apoyo integral. De las personas con discapacidad, 108.061 presentan situación de dependencia severa, y 69.553, gran dependencia. Estas cifras revelan un desafío social y sanitario considerable, ya que muchas de estas personas carecen de una red familiar capaz de proveer los cuidados requeridos o las familias existentes no tienen las condiciones óptimas para hacerlo.
Además, el acceso a las redes de apoyo se ve limitado por diversos factores como la situación socioeconómica de las familias, la falta de conocimiento e instrucción, las limitaciones geográficas y la insuficiencia de recursos y orientaciones técnicas por parte de las redes de salud o sociales. Actualmente, la atención a estas personas se realiza, sobre todo, en el ámbito familiar (68,71% de las personas con discapacidad), recayendo generalmente en mujeres, quienes ven disminuidas o imposibilitadas sus posibilidades de realizar alguna actividad laboral.

Iniciativas Pioneras: El Piloto de Atención Domiciliaria
La necesidad de una atención más cercana y especializada a las familias fue evidente desde las primeras iniciativas. Un hito importante se marcó en Santiago, el 1 de septiembre de 2012, con la realización de una intervención directa en un hogar. En esa oportunidad, el pequeño Carlos Andrés Pusfol, de 1 año y 10 meses, con un diagnóstico de Hidrocefalia y Cardiopatía Congénita y un grado de discapacidad severo, fue beneficiario. Carlos dependía en un 100% de su madre, Joyce Pusfol, quien entregaba todos los cuidados necesarios y requeridos por su hijo. Gladys Ramírez, impulsora de la iniciativa, expresó: “Soñaba hacer esta intervención directamente en las familias, porque las familias también necesitan ser integradas a la sociedad”.
En este contexto, la Directora Nacional del Senadis de la época, María Ximena Rivas, señaló que "el Gobierno se encuentra trabajando en la formulación de una Política Nacional para la atención de las personas con discapacidad en situación de dependencia que permita al país generar las condiciones adecuadas para responder en forma integral a las necesidades de miles de chilenos que se encuentran en esta situación".
Como respuesta a esta necesidad, se implementó el Piloto de atención domiciliaria y comunitaria para personas con discapacidad en situación de dependencia. Este piloto consistió en la creación de 3 unidades de apoyo domiciliario y comunitario en las comunas de Cerro Navia, Pedro Aguirre Cerda e Independencia. Estas unidades tenían como objetivo coordinar y ejecutar prestaciones, acciones sociales y sanitarias, permitiendo a las personas con discapacidad permanecer en su entorno familiar habitual y asegurando mejores condiciones y calidad de vida para ellos y sus familias.

La inversión para la puesta en marcha de este piloto fue de $112.000.000. Los equipos de atención domiciliaria que formaban parte de este programa estaban conformados básicamente por terapeuta ocupacional, kinesiólogo, asistente social o psicólogo, profesionales esenciales para abordar las múltiples dimensiones de la dependencia.
Creación del Subsistema Nacional de Apoyos y Cuidados (SNAC)
Un avance fundamental en la política de atención a la dependencia fue la creación del Subsistema Nacional de Apoyos y Cuidados (SNAC). Tras la firma del decreto, la ministra de Desarrollo Social y Familia, Karla Rubilar, manifestó su satisfacción, destacando que “con esto, vamos a pasar a tener un sistema permanente que va a tener que desarrollar todas y cada una de las estrategias que permitan cuidar no solamente a las personas con dependencia, sino también a sus cuidadores. Cuidar al que cuida”. Este esfuerzo se desarrolló en conjunto con el Consejo Consultivo, alcaldes, expertos y académicos, buscando otorgar al cuidado la importancia que merece en el país.
El SNAC tiene como objetivo principal acompañar, promover, conectar y apoyar al cuidador y a la persona cuidada, beneficiando a quienes estén dentro del 60% más vulnerable de la población de acuerdo con los datos del Registro Social de Hogares, sin importar su edad.
¿Qué es un sindicato? Explicación Facil
Uno de los servicios clave del SNAC es su servicio de atención domiciliaria, cuyo propósito es reemplazar periódicamente a la persona cuidadora. Asistentes de cuidados capacitados por el programa realizan una variedad de tareas esenciales, que incluyen:
- Aseo corporal de la persona
- Prevención de úlceras por presión
- Apoyo en movilidad y manejo postural
- Estimulación física y cognitiva
- Manipulación de alimentos
- Apoyo o acompañamiento para la vinculación familiar, social y barrial
De esta forma, el cuidador principal puede disponer de tiempo para realizar otras actividades, mejorando su calidad de vida y reduciendo su carga. Tanto las personas en situación de dependencia como los cuidadores y cuidadoras tendrán acceso y atención preferencial en las oficinas de Fonasa y del Instituto de Previsión Social.
Al respecto, la subsecretaria de Servicios Sociales, Andrea Balladares, destacó que “la creación de este Subsistema es una muy buena noticia para las personas en situación de dependencia”. La implementación del SNAC también busca abordar la inequidad de género en el cuidado: “Todavía el cuidado está asociado a las mujeres, pero debemos avanzar en corresponsabilidad, y es muy importante que también logremos aumentar la cobertura de comunas. Partimos con 22 de ellas, vamos a entregar 89, y un desarrollo para llegar, ojalá, a la totalidad de las comunas de nuestro país”. Este ambicioso plan refleja el compromiso de Chile con la integración y el bienestar de las personas con discapacidad y sus cuidadores.