Factores que Influyen en la Fertilidad Humana

La fertilidad es la capacidad para concebir y tener hijos de manera natural. En los humanos, esta capacidad se ve influenciada por una multitud de factores, tanto en el hombre como en la mujer. Se estima que más de 70 millones de parejas en todo el mundo tienen dificultades para concebir un hijo, afectando aproximadamente al 15 % de las parejas en edad reproductiva. La infertilidad se define como la imposibilidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Sin embargo, gracias a los avances en la medicina reproductiva, un porcentaje significativo de estas parejas puede alcanzar su sueño de concebir.

La infertilidad puede ser primaria (cuando nunca se ha logrado un embarazo) o secundaria (cuando se ha logrado al menos un embarazo previamente pero ahora no es posible). Las causas de la infertilidad son variadas y pueden deberse a un problema de salud en uno o ambos miembros de la pareja, o a una combinación de factores que impiden el embarazo. Es un fenómeno que no solo representa un desafío médico, sino también una fuente de estrés psicológico y conflictos interpersonales para quienes desean concebir.

Factores Generales que Afectan la Fertilidad

El sistema reproductivo humano responde constantemente a los estímulos del organismo y del medio ambiente. Diversos factores cotidianos tienen la capacidad de alterar el delicado equilibrio hormonal necesario para que la ovulación y la espermatogénesis ocurran de forma óptima.

La Edad Reproductiva

La edad es un factor crucial y uno de los principales desencadenantes de la infertilidad, especialmente por la tendencia a posponer la maternidad. En las mujeres, la fertilidad disminuye con la edad; esta caída se acelera notablemente a partir de los 35 años y es más pronunciada desde los 40 años. Esto se debe principalmente a una menor cantidad y una calidad inferior de los óvulos, con una mayor proporción de trastornos cromosómicos. Cuando se pospone la decisión de quedarse embarazada, por ejemplo, de los 30 a los 35 años, las posibilidades de concebir disminuyen un 9 %.

Aunque el efecto de la edad en la fertilidad masculina es menos claro, existen estudios que sugieren un descenso en la fertilidad masculina con la edad, ya que algunos parámetros como la concentración o la movilidad de los espermatozoides pueden empeorar después de los 40 años. El riesgo de defectos congénitos y problemas genéticos también aumenta en los hijos de hombres mayores de 40 años.

Gráfico de la disminución de la fertilidad femenina con la edad

Estilo de Vida y Hábitos

Los hábitos diarios y el metabolismo interactúan con las células reproductivas, influyendo significativamente en la capacidad de concebir.

  • Peso Corporal (Índice de Masa Corporal - IMC): El peso corporal tiene una incidencia mucho mayor en la fertilidad de lo que, a priori, muchos pueden imaginar. Mantener un peso alejado de los rangos saludables, ya sea por infrapeso u obesidad, interfiere de forma directa en el sistema reproductor de ambos sexos.
    • En mujeres obesas, la tasa de abortos es mayor y la obesidad mórbida incluso desaconseja la gestación. Puede alterar la ovulación, la calidad ovocitaria y el endometrio. El exceso de grasa corporal aumenta la conversión de la hormona andrógeno en estrógeno, lo que confunde al eje hipotálamo-hipófisis, provocando desórdenes ovulatorios (anovulación crónica, frecuente en el Síndrome de Ovario Poliquístico - SOP) y resistencia a la insulina.
    • La delgadez extrema también incide negativamente en la fertilidad, especialmente en mujeres con trastornos alimenticios (anorexia, bulimia), deficiencias alimentarias severas o deportistas de alto rendimiento. Puede alterar los niveles plasmáticos de estrógenos, interfiriendo con el ciclo menstrual y la ovulación.
    Los índices de masa corporal (IMC) más favorables para conseguir la gestación son los comprendidos entre 20 y 25.
  • Tabaquismo: Si alguno de los miembros de la pareja fuma tabaco, se puede reducir la probabilidad de embarazo y hacer que los tratamientos para la fertilidad sean menos eficaces. La evidencia científica revela que el tabaco altera la ovulación y la fecundación, la función tubaria, los niveles hormonales y la implantación. Asimismo, se asocia a mayor riesgo de embarazo ectópico y de abortos espontáneos en mujeres que fuman o cuya pareja fuma.
  • Consumo de Alcohol y Drogas: No hay un nivel seguro de consumo de alcohol para las mujeres que intentan quedar embarazadas o durante el embarazo, ya que puede contribuir a la infertilidad. El consumo de marihuana, cocaína o cannabis puede afectar a la fertilidad y se desaconseja totalmente si se está intentando concebir un hijo.
  • Cafeína: El consumo moderado no debería alterar la capacidad reproductiva, pero algunas mujeres pueden necesitar reducir su consumo. Durante el embarazo, se recomienda no tomar más de 200 miligramos de cafeína al día.
  • Ejercicio Físico: La práctica habitual de ejercicio conlleva innumerables beneficios. Ejercitar el cuerpo de forma moderada durante 3 horas a la semana podría potenciar la fertilidad. No obstante, no conviene exceder la cantidad de actividad física recomendada, ya que el ejercicio excesivo (como en deportistas de alto rendimiento) puede incidir negativamente. En el caso de los hombres, se desaconseja la práctica de ciclismo durante más de 5 horas semanales. La falta de ejercicio, por su parte, contribuye a la obesidad, aumentando el riesgo de infertilidad.
  • Estrés: La estabilidad anímica es crucial a la hora de lograr el embarazo. El estrés repercute negativamente en el éxito de las técnicas de reproducción asistida.
  • Dieta y Nutrición: Seguir una dieta saludable y equilibrada, sustentada en el consumo de frutas y verduras, podría repercutir muy favorablemente en la fertilidad de mujeres y hombres. Una dieta variada de tipo mediterráneo, rica en frutas, verduras y grasas saludables, puede mejorar la salud reproductiva. Un bajo consumo de nutrientes antioxidantes se ha asociado con una mala calidad seminal.
Infografía sobre cómo el estilo de vida afecta la fertilidad

Disruptores Endocrinos y Toxicidad Ambiental

La exposición a pesticidas, otras sustancias químicas, radiación, plomo, cadmio y mercurio pueden afectar la fertilidad. Los disruptores endocrinos son sustancias químicas externas que, al entrar en el cuerpo, imitan, bloquean o alteran el funcionamiento natural de las hormonas. Estos compuestos están presentes en multitud de objetos de uso diario y penetran en el organismo a través de la dieta, la respiración o la piel, afectando directamente a la calidad de los gametos.

  • Bisfenol A (BPA): Se encuentra en plásticos duros y revestimientos interiores de latas, botellas, tickets de compra. Actúa alterando los receptores de estrógenos, lo que puede disminuir la reserva ovárica y reducir la concentración total de espermatozoides.
  • Ftalatos: Utilizados para dar flexibilidad a los plásticos y presentes en muchos productos cosméticos. Su acumulación en el organismo se asocia con una menor motilidad espermática y un mayor riesgo de fallos en el desarrollo temprano del embrión, además de causar desequilibrios hormonales en mujeres.

Un entorno metabólico inflamado, a menudo por toxinas o desequilibrios, genera radicales libres que atacan a las células reproductivas. En el varón, el aumento del estrés oxidativo conlleva a una mayor fragmentación del ADN espermático, dificultando la fecundación y elevando la probabilidad de abortos bioquímicos.

Factores de Infertilidad Femenina Específicos

La fertilidad de una mujer depende principalmente de la calidad de sus óvulos, así como de su capacidad de ovular y llevar a término una gestación correctamente. La mujer nace con todos los ovocitos que tendrá a lo largo de su vida, lo que significa que la cantidad de óvulos es limitada y disminuye con el tiempo.

Trastornos Ovulatorios

La incapacidad para ovular es la causa más común de infertilidad femenina, ocurriendo en el 40% de los casos. Estos trastornos afectan la liberación regular de óvulos desde los ovarios e incluyen problemas hormonales como:

  • Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Una de las causas más comunes de infertilidad femenina. Es una alteración endocrina que se produce en las mujeres en edad reproductiva, caracterizada por ciclos anovulatorios (falta de ovulación), hiperandrogenismo (aumento de vellosidad, acné), resistencia a la insulina y sobrepeso. Los altos niveles de andrógenos interfieren con el desarrollo folicular, provocando que los folículos se enquisten y engrosen la pared ovárica.
  • Niveles Elevados de Prolactina (Hiperprolactinemia): Cuando la prolactina (hormona necesaria para producir leche materna) se encuentra elevada en mujeres no embarazadas o amamantando, puede producir alteraciones en la ovulación.
  • Disfunción Tiroidea: Tanto el hipertiroidismo (cantidad elevada de hormona tiroidea) como el hipotiroidismo (niveles muy bajos) pueden afectar el ciclo menstrual o causar infertilidad.
  • Falla Ovárica Prematura (POI o Menopausia Precoz): Ocurre cuando los ovarios dejan de funcionar como deberían y los períodos menstruales terminan antes de los 40 años. Las causas incluyen disminución de factores de crecimiento ováricos, tratamientos de radioterapia o quimioterapia, cirugía ovárica, enfermedades autoinmunes (lupus, diabetes insulinodependiente, hipotiroidismo), tabaquismo y motivos desconocidos.
  • Amenorrea Hipotalámica: Una estructura cerebral llamada hipotálamo produce niveles anormales de hormonas, lo que interfiere con la ovulación. Esto puede deberse a un daño directo al hipotálamo, exceso de ejercicio o cuadros de anorexia nerviosa.
  • Baja Reserva Ovárica: Pocos óvulos disponibles debido al proceso normal de envejecimiento o a condiciones médicas.

Problemas Estructurales del Sistema Reproductivo Femenino

Los problemas estructurales suelen implicar la presencia de tejido anormal en las trompas de Falopio o el útero, o malformaciones congénitas.

  • Daño u Obstrucción de las Trompas de Falopio (Factor Tubárico y Peritoneal): Es una de las causas más frecuentes de infertilidad en la mujer. Las anomalías en el tracto reproductivo superior, de manera especial en las trompas uterinas, se refieren generalmente a alteraciones estructurales que impiden que los óvulos y los espermatozoides se encuentren.
    • La causa más común es la salpingitis, que es la hinchazón de las trompas de Falopio, a menudo resultado de una Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP). Esta última es consecuencia del incremento de infecciones de transmisión sexual (ITS) como la clamidia y la gonorrea, las cuales generan daños permanentes a las trompas de Falopio, al útero y a los tejidos circundantes.
    • La obstrucción puede impedir la fecundación o que el óvulo fecundado se implante anormalmente en la trompa, conocido como embarazo ectópico.
    • También pueden deberse a endometriosis, fibromas uterinos, adherencias pélvicas (bandas de tejido cicatricial que unen órganos, por infecciones o cirugías pélvicas) o ligadura de trompas.
  • Afecciones del Útero:
    • Fibromas Uterinos (Miomas): Tumores benignos que se ubican en las paredes del útero. Pueden bloquear las trompas de Falopio, alterar la forma de la cavidad uterina, interferir en la llegada de los espermatozoides al útero o afectar la implantación embrionaria. Tienen más probabilidad de afectar la fertilidad si cambian la posición del cuello uterino, la forma del útero o si son de gran tamaño.
    • Pólipos Uterinos: Crecimientos no cancerosos en la superficie interior del útero que pueden interferir con la función uterina y la capacidad de mantener el embarazo.
    • Anomalías Congénitas del Útero: Problemas con la forma del útero pueden afectar la implantación o el desarrollo del embarazo.
    • Cicatrices en el Útero: Por lesiones o cirugías anteriores, pueden aumentar el riesgo de aborto e infertilidad.
  • Problemas en el Cuello del Útero: Alteraciones en el extremo inferior del útero pueden afectar el paso de los espermatozoides.
Diagrama del sistema reproductor femenino con endometriosis y fibromas

Condiciones Específicas de la Fertilidad Femenina

  • Endometriosis: Reconocida como la presencia de tejido de tipo endometrial (que reviste internamente el útero) fuera de la cavidad uterina. Esta implantación anómala afecta por lo general a los ovarios y las trompas de Falopio, aunque a veces puede aparecer en otros lugares. Puede actuar alterando la función ovárica y tubárica, distorsionando la anatomía normal (principalmente las trompas) y cuando los quistes ováricos (endometriomas) presentan efectos dañinos sobre el ovario. Los cambios químicos en el revestimiento del útero también pueden afectar la implantación. Es responsable de entre el 5 y 15% de los casos de infertilidad femenina.
  • Infecciones Genitales: La infección genital es la principal causa de infertilidad en el mundo, no solo en las afecciones tubáricas, sino en cada una de las diversas partes de la anatomía genital femenina. Micoplasmas urogenitales, Chlamydia Trachomatis y gonococos son gérmenes que pueden afectar el tracto genital y, consecuentemente, la fertilidad. Las infecciones crónicas en el útero también pueden reducir la cantidad o la calidad del moco cervical, dificultando el embarazo. El diagnóstico y tratamiento precoz son fundamentales.
  • Incapacidad del Óvulo para Madurar Correctamente: En algunas mujeres, el óvulo no madura correctamente, impidiendo la fertilización. Esto puede deberse a problemas hormonales (SOP, hipotálamo, hipófisis), falta de proteínas específicas (quinasas dependientes de ciclinas) o lesiones en los ovarios por cirugías o quistes repetidos.
  • Falla en la Implantación: Una causa común de infertilidad, especialmente en técnicas de reproducción asistida. Puede ser causada por defectos genéticos o embrionarios, un endometrio fino, endometriosis o trastornos autoinmunes.
  • Trastornos Autoinmunes: Hacen que el sistema inmunitario del cuerpo ataque los tejidos normales, como el óvulo, impidiendo su implantación o cortando el flujo de sangre al embrión. Ejemplos incluyen el lupus o la artritis reumatoide. También pueden atacar al esperma y a los órganos reproductivos.
  • Cáncer y su Tratamiento: Ciertos tipos de cáncer, especialmente los que afectan a los órganos reproductores, y sus tratamientos (quimioterapia, radiación), a menudo reducen la fertilidad femenina.

Infertilidad de Origen Desconocido o sin Causa Aparente

Afecta a las parejas en las que no se encuentran indicios de alteración seminal, de la ovulación o de la función de las trompas tras una evaluación exhaustiva. Se estima que alrededor del 25% de los casos de infertilidad entran en esta categoría.

Factores de Infertilidad Masculina Específicos

La fertilidad masculina depende directamente de una producción correcta de espermatozoides (espermatogénesis), de la calidad espermática y de la capacidad de que los espermatozoides salgan al exterior. Cualquier alteración en estos pasos afectará la fertilidad.

Afecciones que Modifican la Cantidad o Calidad del Esperma

  • Problemas Hormonales: Defectos genéticos, testículos no descendidos, problemas hormonales (hipogonadismo que causa bajos niveles de testosterona), o un tumor hipofisario benigno (que causa un alto nivel de prolactina en la sangre).
  • Enfermedades y Trastornos de Salud: La diabetes (sin control), infecciones como la clamidia, la gonorrea, las paperas o el VIH pueden afectar la calidad del esperma o dañar los testículos. Un historial de infección testicular por paperas es un factor de riesgo.
  • Fragmentación del ADN de Espermatozoides: Es considerada como posible causa potencial de infertilidad masculina y su detección se utiliza como una variable adicional que ayuda a evaluar la calidad de una muestra seminal. Un aumento del estrés oxidativo conlleva a una mayor fragmentación del ADN espermático.
  • Leucocitos Seminales: La presencia de leucocitos en el semen puede afectar negativamente la calidad espermática.
Micrografía de espermatozoides con diferentes morfologías

Problemas en el Transporte del Esperma

Dificultades para que el esperma alcance el aparato reproductor femenino. Esto puede incluir:

  • Bloqueos que impiden que los espermatozoides sean liberados.
  • Eyaculación retrógrada.
  • Cicatrización a raíz de infecciones de transmisión sexual (ITS), lesión o cirugía.
  • Vasectomía o falla de la reversión de la vasectomía.

Varicocele

El varicocele es la dilatación anormal del plexo venoso pampiniforme en el cordón espermático. Constituye la causa identificable más común y el proceso quirúrgicamente corregible más frecuente de la infertilidad masculina. Puede provocar alteraciones proteicas importantes en los espermatozoides.

Esquema de un varicocele

Otros Factores

  • Cáncer y su Tratamiento: La quimioterapia y la radiación pueden afectar gravemente la producción de espermatozoides.
  • Exposición a Calor: La exposición de los testículos a mucho calor durante períodos prolongados (p. ej., baños calientes frecuentes) puede tener consecuencias sobre la fertilidad.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos, como cimetidina, espironolactona y nitrofurantoina, pueden afectar la fertilidad masculina.

Diagnóstico de la Infertilidad

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera que una pareja tiene problemas de fertilidad cuando es incapaz de lograr un embarazo evolutivo después de 12 meses de relaciones sexuales no protegidas. En ese momento, ya estaría indicado realizar estudios clínicos para determinar cuál puede ser el motivo de la infertilidad. En el caso de las parejas en las que la mujer es mayor de 35 años, se recomienda que los estudios de fertilidad se inicien si no hay gestación tras 6 meses de relaciones sexuales sin protección.

Estos estudios deben realizarse en una clínica de reproducción asistida para obtener un diagnóstico correcto mediante un estudio personalizado de fertilidad de cada miembro de la pareja. Primero, se debe realizar una amplia entrevista (anamnesis) con la finalidad de que el médico pueda determinar qué pruebas serán necesarias.

Pruebas para Determinar la Fertilidad Femenina

Incluyen una revisión detallada de la historia clínica y un examen físico, junto con:

  • Perfil Hormonal: Exámenes de sangre para verificar los niveles de hormonas como FSH (hormona folículo estimulante), LH (hormona luteinizante), estradiol, prolactina y TSH (hormona estimulante de la tiroides). También se mide la Hormona Antimulleriana (AMH) para valorar la reserva ovárica.
  • Evaluación de la Ovulación: Kits caseros para la detección de la ovulación en la orina o medición de la temperatura corporal basal.
  • Ecografía Transvaginal: Para el recuento de folículos antrales y evaluar el estado general del útero y los ovarios, descartando patologías como miomas, pólipos o quistes.
  • Histerosalpingografía (HSG): Un examen de imagen para buscar obstrucciones en las trompas de Falopio.
  • Histeroscopia: Para valorar la cavidad uterina mediante visión directa.
  • Laparoscopia: Un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo para observar directamente los órganos reproductivos en casos específicos.
  • Cariotipo: Para descartar anomalías cromosómicas como causa de la esterilidad.
  • Pruebas de sangre para detectar infecciones anteriores, como la clamidia.

Pruebas para Determinar la Fertilidad Masculina

Incluyen una historia clínica y examen físico, además de:

  • Análisis de Semen (Seminograma): La prueba más informativa. Consiste en evaluar una muestra de semen tanto microscópica como macroscópicamente, analizando la cantidad, movilidad y morfología de los espermatozoides.
  • Examen Físico de los Testículos y del Pene.
  • Ultrasonido de los Genitales Masculinos (en algunos casos).
  • Exámenes de Sangre: Para verificar los niveles hormonales.
  • Biopsia Testicular (raramente).
  • Cariotipo: Para descartar anomalías cromosómicas.

¿Cómo afecta a la pareja el diagnóstico de infertilidad?

Recomendaciones para Mejorar la Fertilidad

Aunque algunos factores no pueden modificarse, como la edad o ciertas condiciones genéticas, hay medidas que pueden mejorar la fertilidad o, al menos, cuidarla y mantenerla.

  • Mantener Relaciones Sexuales Estratégicas: Tener relaciones sexuales con frecuencia poco después de que termine el sangrado menstrual, idealmente todos los días a partir de 5 a 7 días antes de la liberación del óvulo, que ocurre aproximadamente en la mitad del ciclo (día 14 en un ciclo de 28 días). Los espermatozoides pueden vivir en el cuerpo de una mujer durante al menos 2 días, mientras que un óvulo solo puede ser fecundado durante 12 a 24 horas después de ser liberado.
  • Lograr y Mantener un Peso Saludable: Alcanzar un IMC entre 20 y 25. Las mujeres con bajo peso o sobrepeso pueden incrementar sus probabilidades de quedar embarazadas si logran un peso más saludable.
  • Adoptar una Dieta Saludable y Equilibrada: Basada en el consumo de frutas y verduras, granos enteros y grasas saludables. Una dieta mediterránea variada es recomendable.
  • Realizar Ejercicio Físico de Forma Moderada: El ejercicio regular es clave para la buena salud. Evitar la falta de ejercicio y, en hombres, el ciclismo excesivo.
  • Evitar Sustancias Nocivas: Dejar de fumar y de consumir alcohol o cualquier sustancia tóxica (cannabis, cocaína). Limitar la cafeína, especialmente durante el embarazo.
  • Gestionar el Estrés: La estabilidad anímica resulta crucial para el embarazo. Técnicas de relajación y grupos de apoyo pueden ser útiles.
  • Minimizar la Exposición a Contaminantes y Toxinas: Alejarte de pesticidas, plomo, cadmio, mercurio y otras sustancias químicas ambientales.
  • Consultar sobre Medicamentos: Hablar con el equipo de atención médica sobre los medicamentos que se toman periódicamente, ya que algunos pueden afectar la fertilidad.
  • Diagnóstico y Tratamiento Precoz: Abordar las infecciones genitales y otras condiciones médicas subyacentes lo antes posible.

La infertilidad no es solo un tema biológico, sino también emocional y social. Las expectativas culturales, la presión social y los sentimientos asociados al deseo de tener hijos pueden convertirse en todo un reto para muchas personas. Sin embargo, con un estudio personalizado y las técnicas de reproducción asistida adecuadas, como la estimulación ovárica, la inseminación artificial o la fecundación in vitro (FIV), muchas parejas pueden cumplir su sueño de ser padres.

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