La Importancia de la Planificación Financiera en la Tercera Edad
La planificación financiera para los adultos mayores juega un papel cada vez más importante en la sociedad actual. Muchos, por diversas razones, continúan trabajando o buscan distintas formas de conseguir mayores recursos. En la práctica, esto significa llevar un control de los gastos con el objetivo de tomar decisiones acertadas respecto de inversiones, pagos, seguros y ahorros. Contar con información clara y herramientas prácticas es clave para tomar decisiones con mayor tranquilidad, ya que a lo largo de la vida, las necesidades financieras van cambiando.

Principios Clave de la Educación Financiera Personal
Desarrollo de Hábitos Financieros Saludables
Una de las formas de desarrollar la educación financiera en la tercera edad tiene que ver con el cambio de hábitos. El déficit financiero personal muchas veces está asociado a los malos hábitos cotidianos respecto de gastos que no son primordiales. Para organizar las finanzas personales es necesario contar con un sistema en donde se pueda introducir la información referente a gastos fijos y variables. Uno de los principales hábitos para asimilar será el de completar este listado de finanzas manteniendo una periodicidad. El orden, la tecnología y solicitar ayuda son algunas maneras de cuidar las finanzas personales, aunque requerir ayuda tampoco significa entregarle toda la responsabilidad a otra persona.
Herramientas Prácticas para la Organización
- Presupuesto: El primer consejo de los expertos es anotar los ingresos y egresos que se tienen en el mes, preparar un presupuesto en base a esa información y tratar de cumplirlo en la medida de lo posible.
- Calendarización de pagos: Para conseguir una buena organización, el hecho de calendarizar los pagos será una herramienta muy efectiva.
- Uso correcto de tarjetas de crédito: En el caso de tener tarjetas de crédito, el consejo es usarlas principalmente para el pago de gastos corrientes, tales como alimentación o combustible, e idealmente en una cuota que sea pagada a fin de mes para evitar el pago de intereses.
- Organización de documentos: Disponga de una carpeta donde pueda almacenar las facturas, los recibos de pago y los recibos de retiro de dinero. Todo documento que tenga que ver con entradas o salidas de dinero deberá guardarse ahí.
- Libreta de cuentas: Tenga una libreta donde consigne ingresos, gastos y la fecha en los que estos ocurren.

Consideraciones sobre Inversiones y Endeudamiento
Para comenzar a llevar adelante una inversión, se deben establecer objetivos a cumplir en plazos considerables. Es importante considerar qué porcentaje de nuestros ingresos mensuales se pueden destinar al pago de las cuotas de un crédito o préstamo para no endeudarnos por encima de nuestras posibilidades. Un consejo crucial es nunca poner “todos los huevos en la misma canasta”. Además, es fundamental evitar prestarse como codeudor o fiador de otra persona, ya que si esta deja de pagar su obligación, usted se pone en grave estado de vulnerabilidad.
Beneficios Económicos y Descuentos
No hay que olvidar que cumplir 60 años tiene algunos beneficios económicos, como los descuentos a los que se pueden acceder, siendo este uno de los beneficios más convenientes de la tercera edad. Por ejemplo, en Chile, si los ingresos mensuales son superiores a $731.309 (13,5 UTA anuales) e inferiores o iguales a $1.625.130 (30 UTA anuales), se aplicará una rebaja del 50% de las contribuciones.
Recursos de Apoyo y Educación Financiera
Existen distintas opciones para hacer más rentable su capital, como las ofrecidas por cooperativas como Financoop, con tasas competentes y propuestas hechas a medida. Además, instituciones como Educación Financiera BancoEstado ofrecen cursos digitales gratuitos, desarrollados con el respaldo del Centro de Políticas Públicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, dirigidos específicamente a personas mayores. Estas herramientas ayudan a entender mejor cómo manejar el dinero en el día a día, con contenidos simples y aplicables a la realidad de cada persona. No se necesitan conocimientos previos y se puede avanzar al propio ritmo, revisando los contenidos cuantas veces se desee. Esto permite mantener la autonomía financiera.
¿Qué se puede aprender en estos cursos?
- Tomar decisiones financieras informadas y seguras.
- Usar aplicaciones bancarias, como la App BancoEstado.
- Comprender aspectos clave del sistema de pensiones en Chile.
Educación Financiera para Principiantes - Esto es lo PRIMERO que debes saber
Desafíos y Riesgos Específicos
Disminución de Ingresos y Aumento de Gastos
Muy por el contrario de lo que se quisiera, en la tercera edad los ingresos suelen verse disminuidos, ya sea por el cese de la actividad laboral o por una pensión reducida. Al mismo tiempo, los gastos pueden verse incrementados debido a mayores cuidados de salud, por ejemplo. Además, hay gastos abultados que son ineludibles, como el pago de las contribuciones cuatro veces al año. La tranquilidad mental es una de las ventajas de planificar gastos por adelantado, ya que llevar un orden de los ingresos y egresos otorga paz mental, lo cual en los tiempos agitados de hoy en día tiene mucho valor.

Abuso Financiero, Estafas y Vulnerabilidad
Las personas mayores son presa favorita de los estafadores o, algunas veces, de familiares que creen que ya no necesitan el dinero y actúan de forma irresponsable o ligera con sus bienes. Estafar a personas mayores, especialmente aquellas con demencia, que no sospechan y confían, ocurre con demasiada frecuencia. Tales hechos delictivos pueden reducir o incluso eliminar los ahorros de toda la vida de los adultos mayores desprevenidos. Las personas con demencia tienen un riesgo aún mayor de abuso financiero que la población en general. Es fundamental no pedir ayuda a extraños en los cajeros o en los bancos y estar alerta frente a "gangas" o promesas de "ganancias enormes", ya que suelen ser indicadores de estafas.
La digitalización extrema de las finanzas aumenta la vulnerabilidad. Las personas con deterioro cognitivo leve usan celulares y apps de pago, lo que las expone a errores y estafas. Es importante automatizar el pago de facturas cuando sea posible para reducir estos riesgos.
Señales de Alerta que Indican Necesidad de Ayuda
Saber cuándo es apropiado o necesario intervenir en las finanzas de un adulto mayor puede ser un desafío. Estas señales pueden darle un indicio:
- Compras inusuales: Preste atención si de pronto se realizan compras que no van de acuerdo con sus necesidades o estilo de vida, o si comienzan a participar en varios concursos o sorteos. Este comportamiento puede salirse rápidamente de control.
- Acumulación de correo sin abrir: El correo acumulado puede ser una señal de que hay compras inusuales, atrasos en los pagos de cuentas o participación en sorteos.
- Quejas constantes sobre el dinero: Desde decir que no tienen dinero suficiente hasta evitar actividades que ellos creen que los priva de algo, si únicamente hablan de dinero cuando están con usted, esto podría indicar un problema.
- Complicaciones físicas: La pérdida de la vista puede dificultar el manejo bancario, y la artritis puede hacer que llenar cheques o poner direcciones en los sobres sea una tarea dolorosa. Si algunas actividades se están convirtiendo en un desafío, puede ser una señal de que necesitan ayuda.
- Problemas de memoria: Fallas cognitivas, desde no saber qué fecha es hasta no recordar dónde se escribe la cantidad en un cheque, pueden ser un gran indicador de que es hora de intervenir.
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Gestión del Dinero y Dinámicas Familiares
Autonomía Financiera vs. Intervención Familiar
El manejo del dinero por parte de los mayores puede generar conflictos familiares que amenazan los vínculos debido a la forma en que afecta las finanzas, las decisiones y la autonomía, especialmente en contextos de dependencia económica o desorganización financiera. Casos en los que los hijos perciben señales de declive en la autonomía financiera de sus padres se vuelven cada vez más comunes y suelen traer tensiones. Los hijos deciden intervenir en las finanzas de sus padres, quienes lo perciben como un avance sobre su independencia y se resisten.
La "nueva vejez" obliga a revisar supuestos y prácticas arraigadas. El rol del padre o la madre abnegados que viven para dejar una herencia ya no encaja con la actualidad. No existe un derecho a la herencia; legalmente, una persona puede disponer de todos sus bienes en vida. Sin embargo, los hijos tienen un deber alimentario: si los padres no pueden sostenerse, los hijos deben garantizar su subsistencia.
La Conversación sobre el Dinero
En todas las familias hay reglas y expectativas implícitas sobre cómo manejar el dinero: cómo ahorrarlo, cómo gastarlo, quién ejerce el control y cómo se toman las decisiones. Cuando uno se compromete a cuidar a una persona, el dinero desempeña un rol importante entre las decisiones que se deben tomar. Sin lugar a dudas, el dinero puede ser motivo de desavenencias familiares. Mucha gente mayor creció durante la depresión o fue educada con esa mentalidad, donde ahorrar era importante, contar con dinero para los tiempos de “sequía” era esencial y no despilfarrar era fundamental.
Muchos adultos mayores no desean que sus hijos se inmiscuyan en sus finanzas. Les es difícil reconocer que han llegado los tiempos de “sequía” para los que han estado ahorrando toda su vida, y es comprensible que se nieguen a ceder el control. Sin un conocimiento cabal de la situación financiera de la persona a su cuidado, el cuidador puede ver perjudicada su posibilidad de tomar decisiones financieras acertadas para el futuro.
Poner el tema en discusión puede ser lo más difícil. Una forma de iniciar la conversación es plantear escenarios de “¿Qué pasa si...?” Sugiera situaciones probables y pregunte “¿qué querrías si…?” para tomar nota de las respuestas. Cuanto mejor se comprenda qué piensa el ser querido respecto del dinero y cuáles son sus deseos concretos, mejor se podrá cumplir con esos deseos y sentirse bien actuando en consecuencia dentro de las posibilidades. La conversación permitirá abordar otros aspectos de la vejez relacionados con el dinero:
- ¿Es la casa el lugar más adecuado para la persona que recibirá el cuidado?
- ¿Es más costoso optar por un servicio de vida asistida o pagar por un cuidador a domicilio?
- Si un hijo adulto se ocupa del cuidado, ¿puede contratar, con el dinero de sus padres, un asistente o alguien que lo supla de vez en cuando para un descanso?
- ¿Qué será mejor para los padres: pagar a un hijo para que los cuide o contratar a un tercero?
- En caso de contratar a alguien, ¿se debe recurrir a una agencia o hacerlo por cuenta propia?

El Rol del Cuidador y las Finanzas
Especialmente cuando alguien da muestras de cierto deterioro cognitivo, el cuidador debe supervisar las finanzas para prevenir inconvenientes: facturas de servicios vencidas o pagadas más de una vez, descuido de las inversiones, gastos irracionales o dinero perdido en el hogar o en la calle. Para un hijo adulto que se ocupa del cuidado de sus padres ancianos, es probable que se sienta tironeado desde varias direcciones: trabajo, responsabilidades familiares, necesidades personales, y ahora, el rol de cuidador y el manejo de finanzas ajenas. Lograr un equilibrio es una tarea más en su lista, y es fácil sentirse desbordado.
Muchos cuidadores contemplan la posibilidad de dejar sus trabajos para estar más presentes y disponibles, una decisión muy compleja que afecta no solo sus finanzas, sino también las de sus padres y otros familiares. Renunciar al trabajo compromete los ingresos presentes y futuros, afectando aportes a la seguridad social, pensiones y cuentas de ahorro, además de la carrera profesional y el bienestar social.
Una pregunta frecuente es si los cuidadores pueden recibir remuneración. Si usted es el cuidador principal de sus padres, existe la posibilidad de que ellos le paguen por la ayuda que les brinda, siempre y cuando todos estén de acuerdo. Si la persona a su cuidado es elegible para ciertos programas, como Medicaid (o Medi-Cal en San Francisco), podría recibir pago a través de servicios de apoyo en el hogar.
Es importante que los miembros de la familia acuerden cómo se manejarán los gastos y las responsabilidades:
- ¿Cómo se pagará el alquiler/hipoteca si el cuidador se muda con los padres?
- ¿Están de acuerdo los miembros de la familia en que los padres reembolsen los gastos adicionales del cuidador (subsistencia, médicos, transporte, comida)?
- Si un miembro asume el cuidado principal, ¿los demás ayudarán o se espera que haga todo? ¿Cómo se repartirán las responsabilidades?
- Si el cuidador recibe remuneración, ¿los demás también deberán recibir pago por sus contribuciones?
- ¿Cómo se tomarán las decisiones sobre el cuidado y el gasto del dinero de los padres? ¿Quién controlará las finanzas?
- ¿Dónde buscar apoyo para el cuidador (amigos, familiares para descanso, pasatiempos, gastos personales)?
- Si el cuidador principal recibe dinero de los padres, ¿cómo afectará esto a la herencia? ¿Debería recibir menos herencia si ha hecho todo el trabajo?
- Si los padres tuvieran que mudarse a una comunidad de vida asistida o residencia, ¿cómo se tomaría la decisión y qué peso tendrían las finanzas?
- Si los padres se quedan sin dinero, ¿alguno de los hijos podría hacerse cargo de sus gastos de subsistencia?
- ¿Qué se debe saber sobre la cobertura de Medicaid y Medicare para tomar decisiones acertadas sobre el pago del cuidado futuro?
Aspectos Legales y Profesionales
Si los problemas financieros son complejos, buscar el consejo de un experto en planificación patrimonial o financiera puede ayudar a manejar la situación. Profesionales como gerontólogos, psiquiatras o abogados especializados en derecho patrimonial o de la vejez pueden acordar un esquema que acompañe sin anular la autonomía del adulto mayor. La especialista en derecho de la vejez, Isolina Dabove, recuerda acerca de los caminos legales que existen para anticipar y gestionar dificultades.
Uno de esos documentos puede ser un poder notarial para las finanzas, que otorga a la persona designada la autoridad para tomar decisiones legales y financieras en representación de la persona. La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas Mayores insta a priorizar la autonomía y la dignidad.
En el plano legal, la Defensoría General de la Nación recibe consultas crecientes de adultos mayores que denuncian violencia económica por parte de sus propias familias, desde la retención de ingresos hasta internaciones sin consentimiento. La judicialización aumenta cuando hay patrimonios considerables, donde la declaración de insanía suele usarse para disputar el control del dinero. Lo que la Justicia debe determinar es si se protegen los derechos del adulto mayor o si se está resguardando una herencia.
Educación Financiera para Principiantes - Esto es lo PRIMERO que debes saber
El Dinero es una Cuestión Emocional
Cuando se habla de dinero, siempre hay detonadores emocionales. ¿El dinero es equivalente al amor? ¿Alguien recibe dinero porque lo necesita o porque es el favorito? ¿Los padres han mantenido a alguno de sus hijos durante todos estos años? ¿Qué pasará con ese hijo cuando los padres no puedan ayudarlo? Si los padres no permiten que la familia supervise las finanzas, tal vez sea por sentimientos de desconfianza o miedo de ser tratados como niños.
La herencia debería dividirse equitativamente, o debería ser cedida al que más lo necesita o al que se encargó de la mayoría del trabajo? Si no hay mucho dinero, podrían surgir sentimientos de enojo y resentimiento. Si hay mucho dinero, la codicia podría influir en la toma de decisiones. Las familias suelen asignar el manejo del dinero a una persona distinta de la que se ocupa del cuidado. En estos casos, el cuidador es puesto en la posición de tener que pedir dinero, mientras que la otra persona tiene el control sobre cómo se gasta. Esta situación puede crear tensión y distanciamiento entre los familiares.
Comentarios y preguntas que suelen surgir:
- “Si mis padres fueran un poquito más austeros.”
- “Siempre he sido el responsable y ahora todos reciben la misma cantidad de dinero que yo.”
- “Papá siempre fue irresponsable, nunca pensó en su vejez y ahora yo me las tengo que arreglar como sea.”
- “¿Cómo puedo respetar los deseos de mamá de no internarla en una residencia para ancianos si la plata no alcanza para contratar a alguien que nos ayude?”
- “Si papá se muda con nosotros, ¿podemos cobrarle una renta para compensar los nuevos gastos? ¿Qué pensarán mis hermanos si llegamos a este acuerdo?”
- “¿Cómo puedo convencer a mamá de que gaste su dinero para su cuidado, en lugar de que siga guardándolo para el futuro?”
- “¿Mi hermana rica debería aportar más dinero que yo para el cuidado de mamá, dado que yo no tengo tanto dinero?”
- “Mamá y papá podrían donarnos el dinero ahora, así podrían calificar para ingresar en una residencia de ancianos con Medicaid más adelante. ¿Puedo confiar en que no gastes el dinero para que sirva como respaldo cuando mamá y papá lo necesiten?”
- “¿Nos enviarías los saldos bancarios dado que estás controlando sus finanzas? Nosotros queremos saber en qué se gasta el dinero.”
- “Necesito tomar un descanso como cuidador. ¿Podrían usar parte del dinero para pagarle a alguien que cuide a mamá durante un fin de semana para que yo pueda tomarme un respiro?”
- “Pagamos a un cuidador para que se ocupe de papá durante tres días a la semana. ¿Podrías hacerte cargo uno de los otros días? Si no puedes, ¿podrías pagar más para cubrir los costos del cuidador?”
- “Mamá había hecho una inversión de $100 000. ¿Qué pasó con ese dinero?”
Cuando la Demencia es un Factor
Si la persona bajo su cuidado no sufre demencia, tiene derecho a tomar decisiones, aunque sean poco acertadas o aparentemente irracionales sobre cómo gastar o no gastar el dinero. Esto no es fácil de aceptar para el cuidador, que desea ayudar a su ser querido a hacer las cosas “bien” y tomar decisiones lógicas. También existe la preocupación de tener que resolver los problemas producidos por una administración descuidada. Cada familia sobrelleva estas cuestiones a su manera. Solicitar la participación de un tercero, como un predicador, abogado, asistente social o médico, podría ser de gran ayuda.
Sea que la persona padezca demencia o no, los ancianos suelen ser presa fácil de “influencias indebidas”. Las personas que se hacen amigos de ellos pueden encontrar la manera de llegar a su corazón y a su bolsillo, influyendo en el anciano para que actúe con un “exceso de generosidad” respecto de sus fondos. El control de las finanzas permitirá detectar extracciones de dinero exageradas.
Si alguno de sus padres sufre demencia producida por enfermedades como Alzheimer, accidentes cerebrovasculares o de otra índole, será necesario estrechar la vigilancia para asegurarse de que las finanzas están correctamente administradas. La capacidad de realizar las tareas más simples del manejo del dinero (como devolver el cambio o pagar una compra) puede estar intacta al principio, pero a medida que pasa el tiempo, incluso las tareas más simples se vuelven demasiado difíciles. Es necesario actuar ahora, ya que más adelante podría ser imposible tomar decisiones lógicas, racionales y razonables. Dado que la demencia se agrava con el tiempo, los procesos se deben llevar a la práctica lo más rápido posible, de modo que alguien pueda hacerse cargo de las finanzas en el futuro.
Resulta más fácil resolver estas cuestiones cuando la persona que recibe el cuidado todavía puede comprender y firmar los documentos necesarios para extender un poder al cuidador o a un fiduciario. Si no se realizan estas gestiones a tiempo, tal vez sea necesario solicitar la designación de un curador, lo cual es oneroso, emocionalmente agotador y lleva mucho tiempo. Si aún no se ha tomado ninguna medida legal, comience por consultar con un abogado especializado en herencias o en la tercera edad. Manejar la complejidad de las emociones en relación con nuestros padres, las enfermedades, la vejez y la muerte no es fácil, y a menudo estas emociones vienen de la mano de conflictos con el dinero. Realizar una reunión familiar con un facilitador podría ayudar a la familia a mantenerse unida en lugar de distanciarse por estos temas.
