Aunque el sarampión a menudo se asocia a la niñez, los adultos también pueden contagiarse. El sarampión no es solo una enfermedad infantil, y en muchos casos, los adultos pueden experimentar síntomas más intensos que en la infancia. Se trata de una enfermedad viral muy contagiosa que puede afectar a personas de todas las edades. En Chile, el sarampión fue eliminado en la década de los noventa gracias a la vacunación masiva, pero cada cierto tiempo se han registrado brotes importados desde otros países, lo que subraya la importancia de la vigilancia y la prevención en todas las franjas etarias.

¿Qué es el Sarampión y Cómo se Transmite?
El sarampión es una enfermedad causada por un virus sumamente contagioso. Se transmite con facilidad a través del aire, cuando una persona enferma tose, estornuda o incluso habla. El virus se propaga en las gotitas que se expelen y puede permanecer en el aire hasta por dos horas. Asimismo, el virus puede permanecer activo y conservar su capacidad infecciosa en una superficie o en un objeto sobre el que cae. Por esta razón, es muy infeccioso: una persona infectada puede originar hasta 18 infecciones secundarias. Las gotitas infectadas también pueden depositarse sobre una superficie, donde pueden permanecer activas y esparcirse durante varias horas. Si una persona se toca la boca o la nariz con los dedos o se refriega los ojos luego de tocar una superficie infectada, puede contraer el virus del sarampión.
Síntomas del Sarampión en Adultos
Los síntomas del sarampión suelen aparecer entre 10 y 14 días después de la exposición al virus. Este es el periodo de incubación, en el que el virus se multiplica sin dar señales visibles. Los primeros síntomas pueden confundirse con un resfriado fuerte.
Período de Incubación y Síntomas Iniciales
- Fiebre alta: El sarampión generalmente comienza con fiebre leve a moderada, que luego aumenta abruptamente.
- Tos seca: A menudo, con tos continua.
- Secreción nasal (rinorrea).
- Ojos llorosos y enrojecidos (conjuntivitis): Podrían ser una pista inicial de que no es una infección respiratoria común.
- Malestar general.
- Manchas de Koplik: Pequeñas manchas blancas dentro de la boca, que aparecen unos días después de los primeros síntomas.
Erupción Cutánea (Sarpullido)
La erupción cutánea es el síntoma más visible y aparece entre 7 y 18 días después de la exposición, o de 3 a 5 días después de los primeros síntomas. Normalmente, el sarpullido comienza en la cara y en la parte superior del cuello, específicamente en la parte donde comienza el cabello. Durante los días siguientes, se propaga por los brazos, el pecho y la espalda, y después por los muslos, las pantorrillas y los pies. El sarpullido consiste en pequeñas manchas rojas, algunas de las cuales están levemente elevadas. Los puntos y bultos en grupos estrechos hacen que la piel se vea manchada y de color rojo. El sarpullido suele durar entre cinco y ocho días antes de desaparecer de forma espontánea, y la piel puede descamarse después.
¿Qué es el sarampión? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cómo se contagia?
Complicaciones y Riesgos Específicos en Adultos Mayores
En los adultos, el sarampión suele durar alrededor de dos a tres semanas desde que aparecen los primeros síntomas. El sarampión en adultos suele manifestarse con síntomas más intensos y puede ser más riesgoso que en la infancia, ya que existen complicaciones que pueden afectar la salud por semanas o dejar secuelas. El riesgo de tener problemas es mayor si se tiene 20 años o más, se está embarazada o se tiene un sistema inmunitario débil. Aunque muchas personas se recuperan sin problemas, el sarampión no es simplemente un sarpullido leve.
Las complicaciones más frecuentes y graves incluyen:
- Neumonía: Una infección pulmonar que puede volverse grave y, en personas con el sistema inmunitario debilitado, puede ser especialmente peligrosa e incluso mortal.
- Encefalitis: Inflamación del cerebro que puede causar daños permanentes. Aproximadamente 1 de cada 1000 personas con sarampión puede presentar esta complicación.
- Infecciones de oído.
- Diarrea intensa y deshidratación.
- Ceguera.
- Bronquitis, laringitis o crup: Inflamación de las vías respiratorias.
- Problemas durante el embarazo: Puede provocar parto prematuro o bajo peso al nacer, siendo peligroso para la madre y el feto.
- Panencefalitis esclerosante subaguda (PEES): Una enfermedad muy rara, pero mortal, del sistema nervioso central, que puede manifestarse meses o años después de la infección inicial.
Las complicaciones son más frecuentes en los niños menores de cinco años y en los adultos mayores de 30 años. Son también más probables en personas con malnutrición, especialmente si presentan deficiencia de vitamina A o su sistema inmunitario está debilitado por el VIH u otras enfermedades. El sarampión también debilita el sistema inmunitario y puede hacer que el organismo pierda parte de su capacidad de defenderse frente a infecciones, dejando al individuo en una situación de extrema vulnerabilidad.
Prevención: La Vacunación Triple Viral (SRP)
La forma más efectiva de prevenir el sarampión es la vacuna triple viral (SRP), que protege también contra paperas y rubéola. Esta vacuna ayuda a proteger a la persona y a otras personas a su alrededor. La vacuna triple viral suele administrarse a los niños, pero igualmente se puede aplicar en la edad adulta.
Vacunación en Adultos
En Chile, la mayoría de los adultos se vacunó en la niñez gracias a campañas masivas. Sin embargo, puede haber personas sin esquemas completos, sobre todo quienes nacieron antes de la década de los noventa o no recibieron refuerzos. Por lo tanto, verificar la cobertura de vacunación es clave para estar protegido. Si una persona no recibió la vacuna cuando era niño, o si no recibió todas las dosis, debe informarlo a su médico. Las dos dosis de la vacuna sarampión paperas rubéola tienen un 97% de eficacia en la prevención del sarampión y protegen a quienes las reciben de por vida. La vacuna es segura y ayuda al organismo a combatir el virus. Es importante recordar que no existe un posible vínculo entre la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola y el autismo, un rumor que ha sido desmentido por numerosas organizaciones de salud a nivel mundial.

Manejo y Tratamiento del Sarampión en Adultos
No existe un medicamento que elimine el virus del sarampión. La atención debe centrarse en aliviar los síntomas, dar confort a la persona afectada y prevenir complicaciones. Su médico podría diagnosticarle sarampión basándose en sus síntomas y en un examen físico.
Medidas de Soporte
- Descanso: Es fundamental descansar lo suficiente.
- Hidratación: Tomar líquidos como se le haya indicado ayuda a evitar la deshidratación. Se recomienda agua, jugo o caldo, y en algunos casos, una solución de rehidratación oral (SRO) que tiene las cantidades exactas de agua, sal y azúcar necesarias.
- Alimentos blandos: Consumir cereales cocidos, arroz, puré de papa o de manzana, o sopa. Evitar alimentos muy ácidos o duros para masticar.
- Protección ocular: Si hay sensibilidad a la luz, se recomienda mantener las luces bajas o usar gafas de sol.
Alivio de Síntomas
- Acetaminofén (Paracetamol): Alivia el dolor y baja la fiebre. Es importante seguir las indicaciones y leer las etiquetas de otros medicamentos para evitar sobredosis, o preguntar al médico o farmacéutico.
- AINE (Antiinflamatorios no esteroideos): Pueden disminuir la inflamación y el dolor o la fiebre. Los AINE pueden causar sangrado estomacal o problemas renales en ciertas personas, por lo que es importante consultar al médico, especialmente si se toman anticoagulantes.
- Antibióticos: En algunas ocasiones, los médicos pueden recetar antibióticos para tratar complicaciones bacterianas como la neumonía y las infecciones de oídos y ojos, no para el virus del sarampión en sí.
- Suplementos de vitamina A: Todas las personas con sarampión, tanto niños como adultos, deben recibir dos dosis de suplementos de vitamina A, con un intervalo de 24 horas entre ambas, para restaurar los niveles bajos de esta vitamina. Esta suplementación puede ayudar a prevenir lesiones oculares y ceguera, y a reducir la mortalidad.
Medidas para Prevenir el Contagio
El sarampión es muy contagioso desde casi cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del sarpullido. Para prevenir la propagación del virus:
- Lávese las manos frecuentemente: Varias veces al día, especialmente después de usar el baño, después de cambiar pañales y antes de preparar la comida o comer. Use siempre agua y jabón, frotándose las manos enjabonadas, entrelazando los dedos, y lavando el frente y el dorso de las manos y entre los dedos. Lávese durante al menos 20 segundos y enjuague con agua corriente caliente. Si no hay agua y jabón disponibles, puede usar un desinfectante para manos que contenga alcohol.
- Permanezca lejos de otras personas: Especialmente de cualquier mujer embarazada o de quien no ha recibido la vacuna triple viral. Las personas con sarampión deben quedarse en casa y no retomar actividades en las que interactúen con otras personas durante el periodo contagioso.
- No comparta artículos: No comparta platos, toallas ni otros artículos con nadie.
- Limpie las superficies con frecuencia: Use una toallita desinfectante, una esponja de un solo uso o un paño que pueda lavar y reutilizar. Puede usar limpiadores desinfectantes o elaborar uno mezclando 1 parte de blanqueador con 10 partes de agua.
- Cúbrase al toser o estornudar: Use un pañuelo que cubra la boca y la nariz, y arrójelo a la basura de inmediato. Si no tiene un pañuelo, use el ángulo del brazo. Luego lávese las manos con agua y jabón o use un desinfectante de manos.

Estadísticas y Panorama General
El sarampión es una enfermedad vírica sumamente contagiosa y grave que se transmite por el aire y puede causar complicaciones graves e incluso provocar la muerte. Antes de que se introdujera la vacuna contra el sarampión en 1963 y comenzara la vacunación generalizada, se producían importantes epidemias cada dos o tres años, que causaban unos 2.6 millones de muertes anuales. La vacunación frente al sarampión evitó casi 59 millones de muertes entre 2000 y 2024.
A pesar de que existe una vacuna segura y costo-eficaz, se estima que en 2024 se produjeron 95,000 muertes por sarampión en todo el mundo, en su mayoría niños menores de cinco años no vacunados o sin la pauta completa. En 2024, el 84% de los niños recibió la primera dosis de la vacuna contra el sarampión. Los casos de la enfermedad están aumentando en algunas regiones, y la disminución en las tasas de vacunación está dejando a más personas, incluidos adultos, vulnerables a la infección.
Derecho del Paciente y Consideraciones Finales
Usted tiene el derecho de ayudar a planear su cuidado. Aprenda todo lo que pueda sobre su condición y cómo darle tratamiento. Discuta sus opciones de tratamiento con sus médicos para decidir el cuidado que usted desea recibir. Usted siempre tiene el derecho de rechazar el tratamiento. Esta información es solo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. En Bupa Seguros, se ofrecen seguros complementarios que facilitan el acceso a especialistas, chequeos preventivos y la tranquilidad de contar con respaldo médico.