El Contexto de los Profesionales y la Salud Mental en el Servicio Nacional de Menores (Sename)

El Servicio Nacional de Menores (Sename) ha estado en un proceso de transformación significativa, destacando en su cuenta pública la disminución de las tasas de reincidencia y la participación de jóvenes en talleres socioeducativos. Este contexto enmarca el rol crucial de los profesionales, especialmente psicólogos, en la atención y reinserción de los adolescentes y jóvenes bajo su tutela.

Esquema de la estructura organizacional del Sename y su transición al Servicio de Reinserción Social Juvenil

Transformación y Desafíos del Sename

La directora del Servicio Nacional de Menores (Sename), María Eugenia Fernández, entregó su informe anual en Valdivia, luego de asumir el 1 de marzo como la responsable de la institución y de continuar el proceso de traspaso al nuevo Servicio de Reinserción Social Juvenil.

Tasas de Reincidencia y Reinserción Socioeducativa

Fernández destacó en su cuenta pública que las tasas de reincidencia entre 2009 y 2020 disminuyeron en 14,2 puntos porcentuales para los 12 meses y en 16,5 puntos porcentuales a los 24 meses de seguimiento. Además, indicó que la modalidad de la sanción del Programa de Libertad Asistida Especial (intervención ambulatoria especializada e intensiva a través del control y acompañamiento de un delegado, orientado a su reintegración social) presenta la más baja tasa de reincidencia a los 12 y 24 meses en todos los grupos estudiados.

Según el informe de la directora, este resultado podría estar relacionado con que esta modalidad de sanción presenta la más alta proporción de egresos satisfactorios: en 2009, cinco de cada 10 jóvenes reincidieron 24 meses después de haber cometido algún delito, y en 2020, solo tres de 10 jóvenes reincidieron en algún delito.

Durante 2023, el 56% de los jóvenes de los centros privativos de libertad participó en al menos un taller socioeducativo, y el 51% de ellos participó en uno o más cursos durante su estadía en el centro, ampliando así las alternativas de intervención socioeducativa. Se realizaron 674 talleres socioeducativos en los centros privativos de libertad, como una forma de intervenir directamente en la reinserción de los jóvenes y aportar a su conocimiento. En ese ítem, 56% de los jóvenes de los centros participó de dichos talleres -arte, gastronomía, creación literaria, cultura científica, cultura cívica, entre otros- y el 51% de ellos participó de uno o más cursos durante su estadía en el centro, ampliando así las alternativas de intervención socioeducativa.

Proceso de Traspaso y Fin del Sename

Desde 2021, el Sename está a cargo solo del área de justicia juvenil, atendiendo durante 2023 a 9.119 adolescentes y jóvenes que han infringido la ley en los distintos programas y centros a lo largo del país, ejecutando 140 centros y proyectos. El nuevo Servicio de Reinserción Social Juvenil comenzó a funcionar en enero de 2024, haciéndose cargo de las regiones del norte del país. Desde esa fecha, Sename como tal se hace cargo de los jóvenes de Valparaíso a Magallanes y la Antártica Chilena.

El traspaso de las regiones desde el Maule al sur se realizará en enero de 2025, y luego, en 2026, las regiones Metropolitana, O’Higgins y Valparaíso, dando paso con ello al fin del Servicio Nacional de Menores tal y como se conoce.

El Rol de los Psicólogos y la Salud Mental Infantil

En el marco del Plan de Fortalecimiento de Competencias para Funcionarios/as de Residencias Familiares del Sename, impulsado en 6 regiones del país, psicólogos/as y trabajadores/as sociales de la institución iniciaron el proceso de certificación en metodologías Triple P orientadas al apoyo para la crianza y cuidado de adolescentes. Christian Lorca, director de la Residencia Familiar Puma, destaca que esta certificación "es importante para favorecer el proceso de resignificación de experiencias no positivas en los cuidados de niños, niñas y adolescentes". Bárbara Alarcón, trabajadora social en la Residencia de Vida Familiar Quilpué, subraya que las estrategias aprendidas "ayudan a abordar de mejor forma a los adolescentes con los que trabajamos en la cotidianeidad".

La formación en metodologías Triple P a 78 profesionales del Sename busca dejar la capacidad instalada en la institución, para que psicólogos y trabajadores sociales acreditados puedan desarrollarlas con los demás funcionarios y funcionarias que están a cargo del cuidado de adolescentes en las residencias.

TOC en niños y adolescentes: Importancia de la visibilidad e impacto en la salud mental | Sana Mente

La "Epidemia de Salud Mental" en la Infancia Chilena

El psicólogo especializado en salud mental en la infancia, Felipe Lecannelier, ha advertido sobre una "epidemia de salud mental" en los niños chilenos, sustentada en investigaciones que datan de hace 10 años. En 2011, Chile encabezó un ranking de 28 países que estudiaron el comportamiento de niños entre 1 y 5 años, presentando la tasa más alta de problemas mentales como agresión, tristeza, depresión, angustia, problemas para dormir y problemas para concentrarse.

Un segundo estudio similar, que evaluó a niños de 1 a 5 años en su comportamiento y desarrollo en jardines infantiles en 16 países, ubicó a Chile en el quinto lugar, solo superado por naciones en contextos de pre y postguerra. Un consorcio de investigadores internacionales encontró que los niños chilenos casi duplicaban a otros países en casi todas las variables, por ejemplo, teniendo casi cinco veces el concepto de "miedo" que Corea.

Un cuarto estudio que evaluó la crianza en 14 países, volvió a posicionar a Chile con los peores indicadores en salud mental y bienestar, mostrando una crianza basada en "vigilar y castigar", con escasos juegos, conversación y respeto por las necesidades del niño. Este "síndrome internalizante" en niños chilenos es muy pronunciado, con tasas del 16% al 20%, muy por encima del 4% promedio en la mayoría de los países. Esto se relaciona con una crianza y educación "adultocéntrica" donde el niño es visto como un "producto" o un "peón" para cumplir estándares.

Lecannelier señala que el Sename, en sus normas técnicas de tratamiento para residencias de niños, ha hecho "todo lo opuesto a lo que han arrojado 20 años de investigación". Argumenta que el Sename es "prácticamente un centro de tortura y de trauma de niños", y que Chile tiene uno de los presupuestos más bajos en el mundo en salud mental, lo que indica que no es un tema relevante para el país.

Estos niños, formados bajo un modelo productivo, eventualmente "estallan". El primer estallido ocurre en la adolescencia, reflejado en ser el segundo país con la tasa más alta de suicidio adolescente y el país más drogadicto de Latinoamérica.

Infografía: Datos comparativos de salud mental infantil en Chile y otros países

Condiciones Laborales y Desafíos de los Profesionales en Programas del Sename

Una investigación liderada por la profesora asociada de la Facultad de Psicología de la Universidad Alberto Hurtado, M. Ángeles Bilbao, examinó la política pública y las condiciones de los trabajadores en los programas de intervención psicosocial de infancia del Sename.

Precarización Laboral y Desgaste Profesional

El estudio reveló que los trabajadores están invisibilizados en los documentos oficiales, sin mención a su especialización, requisitos para trabajar con niños o resguardo a su bienestar. Las formas contractuales de estos programas son precarias, con licitaciones de solo dos a tres años, lo que genera inestabilidad. Muchos trabajadores, especialmente los que atienden sobrecupos por mandato de tribunales de familia (artículo 80 bis), tienen contratos a honorarios.

Otro problema detectado es que las licitaciones establecen el nivel de especialización que deben tener ciertos trabajadores, lo cual no siempre es posible de cumplir, sobre todo en regiones y zonas aisladas, dada la falta de capital humano capacitado. Las bandas de sueldos son muy bajas para las exigencias, y algunos programas requieren personal muy especializado (como los PRM), pero los concursos de especialización no están disponibles en todo el país.

La investigación cuantitativa de bienestar y desgaste laboral en una muestra representativa de trabajadores y usuarios de programas sociales del Sename (modalidad ambulatoria: Protección de la Infancia y Justicia Juvenil), que abarcó distintas zonas del país, pudo establecer que un tercio de los trabajadores (más del 30%) sufre de desgaste laboral o burnout. Este es una enfermedad laboral que implica haber tenido sostenidamente estresores, consecuencia de una mala gestión de las demandas laborales, lo cual está fuertemente relacionado con licencias médicas, ausentismo y rotación.

Entre los principales estresores reconocidos por los trabajadores, se encuentra la falta de coordinación con la red, ya que tienen mandatos diferentes del Sename, del tribunal de familia y del propio proyecto licitado. La rotación de trabajadores es muy alta, con un promedio de estadía de un año, y alguien considerado "antiguo" en el programa lleva solo 3 años trabajando. Esto perjudica el trabajo con los niños y jóvenes, ya que la creación de vínculo es una parte esencial.

Para los trabajadores, es difícil realizar un proyecto de vida, como formar una familia o comprar una vivienda, a raíz de la gran inestabilidad e incertidumbre que trae consigo este tipo de trabajo.

Gráfico: Porcentaje de trabajadores del Sename con burnout

Desafíos de la Institucionalidad Estatal con la Niñez

Un informe lapidario de la PDI de 2017, que investigó 240 hogares de menores, concluyó que el Estado de Chile viola sistemáticamente los derechos de los niños bajo su tutela. En el 100% de los centros que administra el Sename y en el 88% de los gestionados por particulares se constataron 2.071 abusos, 310 de ellos con connotación sexual.

El documento policial, entregado a la Fiscalía en diciembre de 2018 con copia al gobierno pero no hecho público, indica que en el 100% de los centros que dependen directamente del Sename se han cometido “de manera permanente y sistemática acciones que lesionan los derechos de los niños, niñas y adolescentes”. El informe de la PDI fue mucho más completo que uno previo de la ONU, visitando 240 de 241 residencias del país, abarcando a cerca de 6.500 niños.

Los 2.071 casos de vulneraciones graves de derechos se desglosan en 432 maltratos por parte de adultos, 1.265 maltratos entre pares, 53 maltratos por parte de familiares al interior de los recintos, 123 abusos sexuales cometidos por adultos y 187 abusos sexuales cometidos entre menores. Un 50% de los hogares presentaba abusos sexuales, totalizando 310 casos con connotación sexual.

El informe también reveló que un 62,9% de los hogares (151) presentaban casos de “deserciones del sistema”. Además, el 44,5% de los centros no cumplen con los protocolos mínimos exigidos por el Sename, y el 72,9% de los centros a nivel nacional no cuenta con protocolo ante conductas suicidas, mientras que un 76,7% no cuenta con protocolo para “sujeción y contención física frente a desajustes conductuales”.

La cifra de menores a cargo del Sename que padecen alguna enfermedad psiquiátrica es altísima: 37,3% de los residentes. Más allá de los problemas de salud mental, un 14,2% de los residentes presenta alguna patología médica, el 13,9% sufre una enfermedad crónica y el 0,4% está en estado terminal o en evidente riesgo vital. Otro 19,8% presenta algún tipo de discapacidad.

Un desglose de esta situación muestra que 42 centros no tienen un encargado de salud, y en 55 centros, esta labor la realiza un técnico de un área distinta a la salud. En 159 centros (el 66,3% del total), la persona encargada de la administración de fármacos en jornada diurna es un educador de trato directo sin la formación profesional ni técnica en el área de la salud, lo que es crítico dado que el 93,8% de los centros del Sename “no cuenta con las condiciones estructurales necesarias para el cuidado de residentes con perfil clínico y/o de casos complejos”.

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