Plaza de Mayo: Corazón Histórico de Buenos Aires

La Plaza de Mayo, ubicada en el barrio de Montserrat de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, es el epicentro histórico y político de la nación. Desde 1996, la ciudad ostenta el título de Ciudad Autónoma, y esta emblemática plaza se sitúa frente a la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo Nacional.

Su origen se remonta a 1884, cuando se unificaron la Plaza de la Victoria y la Plaza del Fuerte mediante la demolición de la Recova Vieja, una construcción que las separaba. La plaza se encuentra en el corazón del microcentro porteño, delimitada por las calles Hipólito Yrigoyen, Balcarce, Avenida Rivadavia y Bolívar.

Desde su lado oeste nacen tres importantes avenidas: Presidente Julio A. Roca, Presidente Roque Sáenz Peña y la icónica Avenida de Mayo. El fundador Juan de Garay plantó en esta plaza el símbolo de la justicia el 11 de junio de 1580, marcando el inicio de su rol como centro de la vida ciudadana.

Evolución Histórica y Denominaciones

La Plaza Mayor fue testigo de los actos más solemnes del pueblo, incluyendo fiestas y celebraciones colectivas. Fue escenario de la Reconquista y la Defensa de la ciudad, y posteriormente se denominó Plaza de la Victoria. En 1810, se convirtió en el glorioso escenario de la Revolución de Mayo, y en 1811 se erigió en ella la Pirámide conmemorativa de la fecha patria, presenciando hechos trascendentales de la Historia Argentina.

En esta plaza, el pueblo de Buenos Aires juró la Independencia el 13 de septiembre de 1816 y la Constitución Nacional el 21 de octubre de 1860. Las Ordenanzas de Descubrimiento y Población de Felipe II, promulgadas en 1573, establecieron las directrices para la conformación de ciudades, calles y plazas americanas, estipulando que el perímetro de la plaza Mayor debía ser rectangular, con un largo de una vez y media su ancho.

La Manzana y la Construcción de la Recova

Inicialmente, una manzana, formada por las calles Balcarce, Hipólito Yrigoyen, Rivadavia y Defensa, fue otorgada en propiedad a Juan Torres de Vera y Aragón. Tras su abandono y un litigio, la manzana pasó a manos de los jesuitas en 1645. Sin embargo, las construcciones existentes obstruían el campo de tiro de la Fortaleza y dificultaban las maniobras de artillería, lo que llevó al gobernador Alonso Mercado y Villacorta a comprar la manzana en 1661 y demoler las edificaciones.

Esto dio lugar a un terreno entre el Fuerte y la Plaza Mayor, conocido como Plaza de Armas. Las antiguas paredes de adobe de la iglesia sirvieron para alojar un piquete de tropas y, posteriormente, como cochera para autoridades eclesiásticas, gobernadores y virreyes.

En 1763, Francisco Álvarez Campana propuso la construcción de una recova para dividir la plaza y destinarla a comercios. Los trabajos, iniciados en 1803 bajo el virrey del Pino y encomendados al Maestro de Obras Agustín Conde, resultaron en una construcción de ladrillos cocidos de estilo clasicista dórico. Esta recova, dividida en cuarenta cuartos, se extendía de norte a sur, siguiendo la línea de la actual calle Defensa.

Esquema de la Plaza de Mayo y la Recova Vieja en el siglo XVIII

División y Denominaciones Posteriores

La recova dividió la plaza en dos secciones: la oeste, frente al Cabildo, continuó llamándose Plaza Grande o Mayor, y tras las Invasiones Inglesas, Plaza de la Victoria. La sección frente al Fuerte, donde hoy se alza la Casa de Gobierno, fue conocida como Plaza del Fuerte, de Armas, del Mercado y, en 1811, 25 de Mayo. Este terreno, sin árboles, se utilizaba para el estacionamiento de carros de venta de diversos productos.

En 1805, el Cabildo ordenó la construcción de una alcantarilla en la arcada central de la recova. En 1856, Prilidiano Pueyrredón renovó la Pirámide, que se encontraba en el centro de la Plaza de la Victoria, revistiéndola y colocándole una estatua de la Libertad. También embelleció la plaza con asientos, pavimentos, jardines y la plantación de trescientos paraísos, creando un espacio verde de esparcimiento.

La Plaza de la Victoria con la Pirámide y los paraísos plantados por Pueyrredón

Transformación y Unificación

Durante la época de Juan Manuel de Rosas, la Recova Vieja fue puesta a la venta pública. Tras varias transacciones, fue adquirida por Tomás de Anchorena en 1836, permaneciendo en posesión de su familia hasta 1883.

En 1884, el intendente Torcuato de Alvear ordenó la demolición de la Recova Vieja, encargando la tarea al arquitecto Juan Antonio Buschiazzo. La demolición, realizada por setecientos obreros en nueve días, unificó las dos plazas bajo la denominación única de Plaza de Mayo a partir del 17 de mayo de 1884. Se levantó el empedrado de la calle Defensa y se retiraron los rieles del tranvía.

Monumentos y Fuentes

En 1870, se formó una comisión para erigir un Monumento ecuestre al General Manuel Belgrano. El escultor francés Albert-Ernest Carrier-Belleuse fue el encargado de la estatua, y Manuel de Santa Coloma realizó el caballo, convirtiéndose en el primer monumento ecuestre realizado por un escultor argentino. El monumento fue inaugurado por Domingo Faustino Sarmiento el 24 de septiembre de 1873.

También en 1870, se emplazaron en la Plaza de la Victoria dos fuentes adquiridas previamente. Estas fuentes, conocidas como Neptunos y Náyades, presentaban una compleja estructura escultórica y fueron retiradas de la plaza años después. Actualmente, se encuentran en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Córdoba.

Detalle escultórico de una de las fuentes que estuvieron en la Plaza de Mayo

Remodelaciones y el Eje Cívico

En 1882, se propuso reemplazar los paraísos por palmeras, generando debates que culminaron con la oposición del Concejo Deliberante. El 9 de julio de 1894, se inauguró la Avenida de Mayo y la remodelación de la plaza a cargo del ingeniero Carlos Thays. Thays modificó el diseño de la plaza a una forma de cruz, integrándola al trazado de la Avenida de Mayo.

Con la inauguración del alumbrado eléctrico, la nueva Avenida de Mayo conectó la Plaza de Mayo con la Plaza del Congreso, conformando el eje cívico o histórico de la ciudad. La Casa Rosada y el Congreso Nacional quedaron así visibles en los extremos de esta arteria.

La arquitectura clásica de la Avenida de Mayo - City Tour

La Pirámide de Mayo y Concursos Monumentales

En 1883, el intendente Torcuato de Alvear planteó la idea de demoler la Pirámide de Mayo para reemplazarla por un monumento más "digno". Tras diversas gestiones y la consideración de la obra de interés nacional por el Congreso, la idea no prosperó. En 1899, Adolfo Bullrich retomó la iniciativa y propuso trasladar la Pirámide al centro de la plaza.

En 1906, la Comisión Nacional del Centenario convocó a un concurso para la ejecución de un nuevo monumento. Aunque se anunciaron ganadores, los proyectos resultaron ser demasiado costosos. Finalmente, solo se concretó el traslado de la Pirámide de Mayo a su ubicación actual.

Modificaciones del Siglo XX y XXI

En 1929, se amplió la calzada y se construyeron veredas de cinco metros de ancho, embellecidas con senderos de mosaicos calcáreos y ladrillos. En 1977, la plaza fue parquizada con motivos de broderie francesa, incorporando amplios jardines, caminos y cuatro fuentes con juegos de agua que rodean la Pirámide.

En diciembre de 2012, la Universidad de Buenos Aires premió un cortometraje documental titulado "Plaza de Mayo, 200 años", que recorre la evolución histórica del lugar. El 29 de mayo de 2018, tras una inversión de $44 millones y seis meses de obra, se realizó una renovación que recuperó parte de la traza original de la plaza.

Vista aérea actual de la Plaza de Mayo con la Casa Rosada y la Pirámide

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