Cuando imaginamos el proceso de pintar una obra, a menudo pensamos en técnicas como la pintura al óleo, la acrílica o las acuarelas. Sin embargo, los pasteles ofrecen una técnica pictórica única y versátil, a menudo subestimada en las clases de arte. Esta forma de expresión artística combina la inmediatez del dibujo con la riqueza cromática de la pintura, permitiendo crear obras de gran profundidad y delicadeza. A lo largo de los siglos, el pastel ha sido apreciado por su capacidad para capturar la luz y el color con una suavidad y riqueza únicas, permitiendo a los artistas crear obras vibrantes y detalladas, ideales para capturar la esencia de un rostro o la complejidad de un perfil, incluidos los de personas mayores, donde los matices y las texturas son fundamentales.
¿Qué es la Pintura al Pastel?
La pintura al pastel se refiere a obras creadas con barras de pigmento seco que se aplican directamente sobre un soporte, generalmente papel o cartón. Los pasteles son barras de pigmentos ensamblados por todo tipo de aglutinantes. Se consideran una técnica de pintura cuando tocan el papel para dar color a una obra.
A diferencia del óleo o la acuarela, los pasteles permiten a los artistas aplicar el color de manera directa sin necesidad de tiempos de secado, lo que hace posible un trabajo más rápido pero igualmente detallado. Esta técnica ha sido especialmente popular entre los retratistas y artistas interesados en capturar escenas íntimas o efectos atmosféricos delicados, dada su intensidad de color y la facilidad para lograr detalles precisos y transiciones de color suaves.
Tipos de Pasteles
Los pasteles tienen forma de ceras, pero existen diferentes tipos que es fundamental conocer antes de comenzar a pintar.
Pasteles Secos
Los pasteles secos se dividen en dos categorías principales:
- Pasteles Blandos: Se trata de barras en forma de tiza que se caracterizan por presentar pocos aglutinantes. Esto los hace muy polvorientos con colores muy densos. Los pintores optan por estos para aportar colores brillantes y acentuar los trazos.
- Pasteles Duros: A diferencia de los pasteles blandos, estos contienen más aglutinantes, lo que los hace muy resistentes. Se suelen utilizar para los detalles gracias a su forma cuadrada. Sus bordes permiten dibujar líneas finas.
Pasteles Grasos
Los pasteles grasos también se dividen en dos categorías:
- Pasteles al Óleo: Tienen forma cilíndrica y están constituidos por una mezcla de pigmentos y aceites. Se parecen mucho a los pasteles de la infancia. Estos pasteles se pueden utilizar directamente o servir como base de pintura tomando color con un pincel húmedo. El pincel también puede empaparse en alcohol blanco o aguarrás.
- Pasteles de Cera: Están hechos de cera en lugar de aceite. A diferencia de los anteriores, no están hechos para ser mezclados con agua. Por el contrario, estos pasteles a veces son utilizados por los acuarelistas para ocultar partes del dibujo que deben permanecer vírgenes.
Antes de comprar pasteles, ya sean grasos o secos, es recomendable probarlos en la tienda, ya que las diferentes variedades tienen características muy distintas y no producen el mismo efecto según su uso.

Materiales Esenciales y Preparación
Una vez determinado el tipo de pastel, se puede comprar una caja completa con una amplia gama de colores. Los pasteles no se mezclan como la pintura gouache o acrílica, por lo que es necesario tener una amplia gama de colores para pintar los matices. Es recomendable tener una amplia gama cromática para cubrir todos los tonos deseados. No hay que olvidar comprar papel especial para pasteles, que suele ser de textura muy rugosa para retener correctamente el pigmento.
Los pasteles manchan lo que tocan, por lo que una carpeta de dibujo es útil para proteger las obras. Posteriormente, se puede colocar una hoja de borrador entre cada dibujo para evitar que los colores se mezclen. Además de las pinturas pastel y el papel, es útil tener un trapo seco a mano durante el proceso.
Técnicas para Pintar con Pastel
No existe una única técnica para pintar con pasteles, sino muchas formas de hacerlo, dependiendo de lo que se quiera representar. Lo primero que hay que saber es que los pasteles no se mezclan de antemano en una hoja en blanco o en una paleta; los colores se superponen directamente en la hoja de papel para obtener colores intermedios.
Formas de Aplicación
- Utilizar un lado del pastel: Para crear un sólido en la hoja, cubriendo grandes áreas como el fondo del dibujo.
- Usar el borde o la punta: Si el pastel está cortado, permite dibujar líneas precisas.
- Utilizar el final del pastel: Para obtener un color más intenso.
Técnicas de Trabajo del Color
Una vez que se aplica el color, los artistas tienen varias formas de trabajarlo:
- Técnica del difuminado: Consiste en extender suavemente el polvo de pastel con los dedos, las manos o un lápiz especial. Esta técnica se utiliza para dar un aspecto sólido al color o para crear transiciones suaves, especialmente útil para sombras o para dar un aspecto más natural a retratos. Sin embargo, no se debe abusar, ya que la pintura puede quedar un poco sucia o dar un efecto de principiante si se usa en exceso.
- El toque (Superposición): Muchos artistas prefieren superponer los colores entre ellos sin suavizarlos ni extenderlos. Esta forma de pintar permite dar una representación más realista y detallada. Al aplicar múltiples capas de pastel, los artistas pueden crear profundidad y textura, lo que da como resultado una mayor sensación de volumen y tridimensionalidad.
- Pastel diluido: Los pasteles secos se pueden reducir a polvo y disolver en agua antes de usarlos con un pincel. Este método también funciona con pasteles grasos a base de aceite; en este caso, no hay que triturar el pastel sino utilizarlo directamente con un pincel húmedo. El pincel también puede empaparse en alcohol blanco o aguarrás.
PASTEL; DetallesTécnicos
Guía Paso a Paso para Empezar con Pastel
Como en muchas técnicas pictóricas, la primera fase de la pintura en pastel consiste en encargarse del fondo primero. Al ocuparse primero del fondo, será más fácil trabajar después con las líneas, ya que el polvo se esparce y luego hay que extenderlo.
- Preparación y Boceto: Prepara el papel sobre una mesa o un atril y deja a mano las pinturas y un trapo seco. Realiza un boceto del dibujo con trazos muy finos. Se recomienda utilizar un pastel amarillo o naranja para el boceto, ya que todos los objetos incluyen un poco de gama cálida.
- Pintar con Pasteles: Utiliza colores parecidos a los colores reales del objeto para la primera capa de pastel, aplicando la pintura de forma horizontal y sin hacer mucha fuerza. Una vez representados los colores sobre la obra, se empieza a difuminar el color. Para mezclar los colores se pueden utilizar los dedos o el canto de la mano, asegurándose de limpiarse bien las manos. Es importante empezar por las partes más oscuras o claras y luego avanzar.
- Reflejos y Sombras: Una vez terminada la pintura en líneas generales, llega el momento de aplicar reflejos y sombras. Para sombrear se recomienda difuminar el pastel con la mano, logrando que los colores se mezclen de forma más natural.
- Fijación del Pastel: Por último, cuando se considera que la obra ha finalizado, es necesario fijar el pastel. Si no se fija, el más mínimo roce podría estropear la creación por completo.
Para progresar en la técnica del pastel, lo importante es practicar con regularidad. Al practicar, se entiende cómo usar la difuminación y cómo reacciona el pastel en el papel. Antes de comenzar con composiciones personales, se puede practicar reproduciendo obras o imágenes conocidas de grandes pintores. Así se irán captando ideas y los ojos se acostumbrarán a pintar lo que se ve.
Historia y Maestros del Pastel
El uso del pastel se remonta al Renacimiento, pero fue en el siglo XVIII cuando esta técnica realmente floreció. Durante este periodo, los artistas europeos comenzaron a utilizar pasteles para crear retratos y escenas cargadas de detalles y matices, lo que ayudó a popularizar esta técnica en los círculos artísticos de la época.
El Auge en el Siglo XVIII
Uno de los primeros artistas que destacó por su uso del pastel fue Jean-Baptiste-Siméon Chardin, un pintor francés que utilizó esta técnica para crear escenas de la vida cotidiana llenas de sensibilidad y realismo. Chardin es especialmente recordado por sus retratos y naturalezas muertas en pastel, que se distinguen por su simplicidad y belleza serena.
Además de Chardin, otro de los grandes maestros del pastel en el siglo XVIII fue Maurice Quentin de La Tour, un pintor francés que se especializó en retratos. La Tour creó algunas de las pinturas pastel más famosas de la época, retratando a figuras importantes de la sociedad francesa con gran precisión y detalle.

Pinturas al Pastel Famosas en el Siglo XIX
El siglo XIX trajo consigo un resurgimiento del pastel, en gran parte gracias a los impresionistas y otros movimientos artísticos que buscaban nuevas formas de experimentar con la luz y el color. Durante este periodo, las pinturas al pastel dejaron de ser vistas únicamente como retratos formales y comenzaron a incluir una mayor variedad de temas, desde paisajes hasta escenas de la vida cotidiana.
- Edgar Degas y sus pinturas al pastel: Uno de los artistas más asociados con la técnica del pastel es Edgar Degas, quien es ampliamente reconocido por haber llevado el pastel a nuevas alturas durante el siglo XIX. Degas utilizó pasteles en muchas de sus obras más icónicas, incluidas sus famosas escenas de bailarinas, donde la textura y el color vibrante del pastel le permitían capturar el movimiento y la luz con una precisión excepcional. El trabajo de Degas con pasteles fue innovador en su uso de capas y mezclas de colores para crear efectos de profundidad y luminosidad. Sus cuadros famosos pintados a pastel son un testimonio de su habilidad para combinar el dibujo preciso con la aplicación expresiva del color, haciendo del pastel su medio preferido en muchas de sus obras más importantes.
- Mary Cassatt y su uso de los pasteles: Mary Cassatt, otra figura prominente del impresionismo, también trabajó extensamente con pasteles. Aunque conocida principalmente por sus retratos de madres e hijos, Cassatt utilizó el pastel para capturar escenas íntimas con una sensibilidad y detalle que hicieron de sus obras algunas de las más reconocidas en esta técnica. Al igual que Degas, Cassatt apreciaba la inmediatez del pastel, que le permitía capturar momentos fugaces de luz y emoción sin sacrificar la delicadeza en los detalles. Sus pinturas al pastel son famosas por su suavidad en los trazos y por la forma en que utilizaba el color para realzar la textura y la profundidad emocional de sus escenas.

Características del Pastel en el Arte
Las pinturas al pastel son apreciadas por su capacidad para capturar la luz y el color con una suavidad y riqueza únicas. Ofrecen una intensidad de color que otros medios no pueden igualar, permitiendo a los artistas lograr detalles precisos y transiciones de color suaves. La técnica es muy especial porque combina el dibujo con la pintura: en el pastel se dibuja exactamente de la misma forma con la que después se pintan los espacios.
Gracias a su opacidad y aplicación directa, el pastel es un medio muy interesante para trabajar, especialmente en el ámbito del retrato, donde la inmediatez y la capacidad de capturar matices sutiles son invaluables. La gama de colores se puede superponer para construir la forma y capturar la esencia de un rostro, lo que es particularmente adecuado para representar perfiles con toda su riqueza expresiva.
Conservación y Restauración de Obras al Pastel
Debido a la naturaleza delicada del pastel, las pinturas famosas realizadas con esta técnica requieren un cuidado especial. A diferencia de otras técnicas, los pasteles no se adhieren completamente a la superficie de trabajo, lo que significa que el pigmento puede desprenderse o dañarse con el tiempo si no se protege adecuadamente.
Uno de los mayores desafíos en la conservación es su vulnerabilidad a la luz y la humedad. Si se exponen a la luz solar directa durante mucho tiempo, los colores pueden desvanecerse, y la humedad puede hacer que los pigmentos se desprendan o dañen el papel. Por esta razón, muchas obras realizadas en pastel se enmarcan detrás de vidrio para protegerlas del polvo y el contacto directo. Los museos y coleccionistas que conservan estas obras deben asegurarse de que se mantengan en condiciones controladas de temperatura y humedad para preservar su calidad y evitar daños a largo plazo.
Influencia en el Arte Moderno y Contemporáneo
Aunque el pastel se popularizó principalmente en los siglos XVIII y XIX, su influencia continúa en el arte contemporáneo. Muchos artistas modernos han seguido utilizando pasteles para explorar las posibilidades de color y textura que ofrece esta técnica. Artistas como Paula Rego, por ejemplo, han continuado la tradición del pastel, experimentando con la técnica para crear obras que exploran temas emocionales y narrativos complejos.