Patologías Comunes en la Atención Domiciliaria y el Perfil del Paciente

La hospitalización domiciliaria ha emergido como un servicio fundamental en el ámbito de la salud, concebida para proporcionar intervenciones agudas, domiciliarias y complejas a corto plazo. Su principal objetivo es sustituir la hospitalización convencional de manera completa o parcial (a través de un alta temprana), ofreciendo tratamientos médicos agudos, subagudos, postquirúrgicos y programas de rehabilitación en el propio hogar del paciente. Este modelo no solo busca mejorar la calidad de vida y la atención del paciente, sino que también contribuye a la contención de costos mediante una utilización más racional de los recursos hospitalarios.

Esquema de los beneficios de la hospitalización domiciliaria

Evolución e Implementación de la Hospitalización Domiciliaria

En Chile, las unidades de hospitalización domiciliaria fueron implementadas por el Ministerio de Salud (MINSAL) en el año 2011. Este servicio ha experimentado un crecimiento notable; por ejemplo, la Unidad de Hospitalización Domiciliaria del Hospital Regional de Talca Dr. [Nombre del hospital, si estuviera completo en el original] ingresó 484 pacientes durante el año 2019, lo que representó un aumento del 233,8%.

Perfil Demográfico y Clínico del Paciente en Atención Domiciliaria

El análisis de los pacientes atendidos revela un perfil característico, especialmente en el contexto de la hospitalización domiciliaria. Se realizó un análisis descriptivo de variables continuas (media y desviación estándar o mediana y rango) y categóricas (frecuencias absolutas y porcentajes).

Características Demográficas

  • Edad: Durante 2019, se ingresaron pacientes con una gran variabilidad de edades, desde los 15 hasta los 97 años. La mayoría fueron mayores de 65 años, con un promedio anual de 64,9 años (DE 3,34).
  • Sexo: Predominó el sexo femenino, con 295 mujeres ingresadas (60,95%) frente a 189 hombres (39,05%) en 2019.
  • Estado Civil: El 47,3% de los pacientes estaban casados (229), el 22,9% solteros (111) y el 24,8% viudos (120), lo que se correlaciona con la alta proporción de adultos mayores.
  • Situación Laboral: Se observó una situación laboral indeterminada, con un número significativo de jubilados (23%, 111 pacientes) y pensionados (42,1%, 204 pacientes). Los trabajadores dependientes representaron el 10,3% (50 personas), independientes el 6% (29), cesantes el 3,7% (18), y las dueñas de casa el 11,1% (54).

Capacidad Funcional y Estado Físico

  • Desplazamiento: La valoración de la capacidad de desplazamiento al alta hospitalaria es crucial. El 52,5% de los pacientes (254) eran totalmente autovalentes, mientras que el 13,4% (65) usaban bastones, el 6,6% (32) andadores, el 5,2% (25) sillas de ruedas y un 22,3% (108) estaban postrados.
  • Índice de Masa Corporal (IMC): La distribución del IMC mostró que el 34,7% (168 pacientes) tenía peso normal, el 31,6% (153) sobrepeso, el 27,7% (134) obesidad, el 4,5% (22) bajo peso y el 1,4% (7) obesidad mórbida.
  • Actividad Física: Un dato relevante es que el 76,5% de los pacientes (370 personas) no realizaban ningún tipo de actividad física regularmente. Este hallazgo resalta la importancia de la fisioterapia, especialmente en adultos mayores, para reducir o prevenir la fragilidad.
Infografía sobre la capacidad funcional de pacientes en atención domiciliaria

Elementos Invasivos y Asistencia en Alimentación

Al ingresar a la unidad de hospitalización domiciliaria, muchos pacientes requieren manejo de elementos invasivos por parte de enfermería. En 2019, el 54,1% (262 pacientes) necesitó la instalación de una vía venosa periférica. Otros elementos incluyeron CUP (8,5%, 41 pacientes), SNG (3,7%, 18 pacientes), GTT (0,6%, 9 pacientes), drenajes (4), catéteres percutáneos (1), catéteres venosos centrales (3), fístulas arteriovenosas (3) y cistostomías (1).

Respecto a la alimentación, el 77,1% (373 pacientes) eran autovalentes. Sin embargo, el 6% (29 pacientes) requirió alimentación instrumentalizada (sonda nasogástrica o gastrostomía), y el 16,9% (82 pacientes) necesitó algún tipo de asistencia para alimentarse.

Hábitos de Vida y su Relación con las Patologías

Los hábitos de vida son factores protectores o de riesgo importantes para diversas enfermedades.

  • Consumo de Alcohol: El 72,7% (352 pacientes) no consumía alcohol. El 2,5% (12) tenía el consumo suspendido por su enfermedad, el 21,9% (106) lo hacía ocasionalmente (fines de semana), el 2,5% (12) casi diariamente y el 0,4% (2) eran alcohólicos declarados.
  • Consumo de Drogas: La mayoría (98,8%, 478 pacientes) no consumía ningún tipo de droga, y el 1,2% lo hacía ocasionalmente. No se registraron problemas de adicción o dependencia, lo que puede correlacionarse con el rango etario predominante.
  • Consumo de Tabaco: El 55,6% (269 pacientes) no consumía tabaco, mientras que el 32% (155) lo tenía suspendido. El 12,4% (60 pacientes) fumaba periódicamente, desglosado en: menos de 20 paquetes/año (7,2%), entre 20 y 40 paquetes/año (2,1%), y más de 40 paquetes/año (3,1%).

Patologías Más Comunes en Atención Domiciliaria

La mayoría de los pacientes ingresados en unidades de hospitalización domiciliaria presentan comorbilidades y enfermedades crónicas, a menudo descompensadas y de difícil tratamiento. Las patologías que se repiten con mayor frecuencia incluyen:

  • Hipertensión Arterial (HTA): Con 329 diagnósticos, la HTA es una de las principales causas de mortalidad y morbilidad cardiovascular a nivel global. Sin tratamiento, puede provocar ictus, infarto de miocardio, enfermedad renal crónica y retinopatía hipertensiva.
  • Diabetes Mellitus (DM): Registró 209 diagnósticos, con una mayor prevalencia en adultos mayores. La descompensación por cetoacidosis diabética es una causa importante de hospitalización.
  • Cardiopatías: 153 diagnósticos.
  • Dislipidemia: 79 diagnósticos.
  • Artrosis: 69 diagnósticos.
  • EPOC e Hipotiroidismo: Cada una con 56 diagnósticos.
  • Enfermedades Oncológicas: 48 diagnósticos.
  • Accidente Cerebrovascular (ACV): 39 diagnósticos.

También se identificaron patologías menos frecuentes pero presentes, como lupus, demencia senil, depresión, esclerosis múltiple, Alzheimer, tuberculosis y enfermedad de Parkinson.

La atención domiciliaria permite realizar cuidados de rango hospitalario como curas complejas, control y pruebas específicas de laboratorio, y antibioterapia endovenosa, ofreciendo el mismo tratamiento que en un centro hospitalario pero con una mejor recuperación en el entorno del paciente, lo que proporciona una sensación de mayor seguridad.

Unidad 1: El impacto de las enfermedades crónicas.Tema 1 Envejecimiento y gestión de las EC

Criterios de Rechazo en Hospitalización Domiciliaria

Los pacientes pueden ser rechazados de la Unidad de Hospitalización Domiciliaria por diversos criterios de exclusión, incluyendo:

  • Tener domicilio en una zona peligrosa de la ciudad o no vivir dentro de la zona urbana de Talca.
  • No disponer de un tutor responsable o de una red de apoyo familiar o institucional.
  • Estado hemodinámicamente inestable del paciente.
  • Rechazo del servicio por parte del tutor o el propio paciente.

En 2019, se registraron 65 rechazos totales, con un promedio de 6 rechazos mensuales (excepto en octubre, sin registros).

La Visita Domiciliaria: Un Pilar de la Atención Integral

La visita domiciliaria es una práctica ancestral con una connotación biopsicosocial. Desde los papiros egipcios de hace más de 2500 años se describen procesos de evaluación médica en el domicilio. En Chile, en la década de 1930, mujeres educadas (profesoras, enfermeras, visitadoras sociales) iniciaron visitas domiciliarias para comprender y apoyar a las familias pobres, demostrando el impacto positivo de esta actividad al involucrar a la familia en el cuidado del paciente, con énfasis en aspectos educativos, higiénicos y epidemiológicos.

Definiciones Clave

Es fundamental diferenciar entre varios conceptos relacionados con la atención en el hogar:

  • Atención en Domicilio: Servicio prestado por profesionales del equipo de salud en el hogar del paciente para brindar apoyo, diagnóstico, tratamiento, recuperación, rehabilitación y cuidados paliativos, centrado en el proceso de enfermedad. Requiere una evaluación previa y un plan de atención negociado con la familia.
  • Visita Epidemiológica: Actividad programada para la investigación de un caso índice de enfermedad bajo vigilancia o un evento de riesgo para la población. Puede realizarse en el domicilio, pero no es su propósito principal.
  • Visita Domiciliaria Integral: Actividad realizada por uno o más integrantes del equipo de salud en el domicilio familiar para establecer una integración con sus miembros y el entorno. Su objetivo es conocer el medio ambiente, dar apoyo frente a problemas bio-psicosanitarios, y fomentar la salud, protección, recuperación y/o rehabilitación. Se enmarca en una relación asistencial continua e integral, característica de la atención primaria.

Importancia en la Medicina Familiar

La medicina familiar se nutre de la narrativa que se construye a través de innumerables visitas domiciliarias, estableciendo un principio de continuidad. El equipo de salud acompaña a la familia en la historia de su vida, participando en los hitos de salud, enfermedad y crisis. La principal herramienta es la semiología ampliada, que no solo recoge signos y síntomas biológicos, sino también psicológicos, sociales y familiares, permitiendo al médico construir un modelo explicativo holístico. La visita domiciliaria integral es uno de los escenarios más ricos para aplicar esta semiología ampliada, observando el individuo en su contexto, incluyendo su hogar, con quién vive y sus relaciones.

Es crucial recordar que la visita domiciliaria es una actividad invasiva y de riesgo, ya que el hogar es un espacio privado. Por ello, es indispensable establecer un vínculo previo con la familia y que la actividad sea planificada y autorizada.

Objetivos de la Visita Familiar

Desde la perspectiva del sistema de salud y las necesidades del usuario, los objetivos son:

  • Conocer el hogar, el entorno y la situación familiar.
  • Detectar necesidades, recursos y redes de apoyo.
  • Evaluar a la familia como unidad de cuidado.
  • Mejorar la definición de los problemas de salud y diferenciar los diagnósticos.

Etapas de la Visita Domiciliaria

La visita domiciliaria se organiza en varias etapas:

  1. Programación: Definir grupos y número de visitas a nivel institucional, y elegir el momento estratégico para mantener la relación de continuidad de forma eficiente.
  2. Planificación: Aclarar el motivo, recopilar antecedentes, fijar objetivos, diseñar una pauta de observación, obtener el consentimiento de la familia y negociar los objetivos comunes.
  3. Ejecución: La visita es una entrevista que utiliza la semiología ampliada para observar elementos estructurales (sector, tráfico, servicios básicos, seguridad, contaminación) y relacionales (quién recibe, actitudes, clima de confianza). Dentro del hogar, se analizan características de la casa (prolija, desordenada, luminosa, etc.), satisfacción de necesidades básicas, autoestima familiar y resiliencia. El color, el olor, la disposición del espacio, las fotos y los rituales (como la hora de la comida y la disposición de la mesa) brindan información sobre la vida íntima y la dinámica familiar. La observación del dormitorio, por ejemplo, permite comprender cómo se dan las relaciones y los estilos de vida. En lo relacional, es fundamental identificar quién escucha, habla, autoriza, manda, colabora o está ausente, lo cual es clave para fortalecer factores protectores y realizar intervenciones.

Estudio de Caso: Atención Domiciliaria en un Entorno Rural (Riaza, Segovia)

Un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo realizado en un Punto de Atención Continuada (PAC) rural en Riaza (Segovia) en 2016 analizó 376 pacientes atendidos fuera del centro de salud, de los cuales el 95,4% fueron urgencias. El 50,9% de las atenciones se realizaron en domicilio, el 41,9% en residencias de ancianos y el 7,3% en la vía pública.

Perfil del Paciente Rural en Atención Domiciliaria Urgente

  • Demografía: Predominio femenino (54,2%), con una edad media elevada de 77,94 años (DE 19,73); el 62,1% eran mayores de 80 años y 105 pacientes superaban los 90 años. Existen diferencias estadísticamente significativas entre ambos sexos (p<0,05).
  • Dependencia: La mayoría de los pacientes eran dependientes; el 47% eran dependientes totales y el 25,5% dependientes graves. Un 55,6% estaban inmovilizados.
  • Enfermedades Crónicas: La media de enfermedades crónicas fue de 4,89 (DE 2,40). Las más frecuentes fueron:
    • Hipertensión Arterial (56,6%)
    • Arritmia (34,1%)
    • Depresión/Ansiedad (31,7%)
    • Artropatía (30,9%)
    • Dislipidemia (30,5%)
    • Diabetes Mellitus (30,1%)
  • Polimedicación: Un alto porcentaje (77%) de estos pacientes estaban polimedicados. Los pacientes institucionalizados presentaban una media de 9 fármacos por paciente y una mayor edad media (87 años), grado de dependencia, y número de enfermedades crónicas.

Este perfil del paciente, predominantemente de edad avanzada, femenino, dependiente, con pluripatología y polimedicación, es esperable debido al envejecimiento poblacional en zonas rurales y la dificultad de desplazamiento para llegar al centro de salud. Este hallazgo subraya la creciente demanda asistencial de pacientes crónicos complejos y la importancia del equipo de atención primaria en la gestión de estos procesos.

tags: #patologias #atencion #domiciliaria