Cuando se trata de tu pensión, no solo importa cuánto ahorras, sino también cómo se invierte ese ahorro. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) son entidades clave en el sistema previsional diseñadas para ayudarte a construir una mejor pensión a través de distintas cuentas y estrategias de inversión.
Entendiendo los Multifondos
Los multifondos son distintas opciones de inversión que ofrecen las AFP para administrar tus ahorros previsionales. Se clasifican en cinco tipos: Fondo A, B, C, D y E, que van desde mayor a menor riesgo.
| Fondo | Nivel de riesgo | Características |
|---|---|---|
| A | Alto | Mayor exposición a renta variable. Pensado para personas jóvenes con tiempo para afrontar la volatilidad. |
| B | Moderado-alto | Buena participación en renta variable. Recomendado para menores de 35 años. |
| C | Medio | Fondo intermedio entre rentabilidad esperada y volatilidad. Etapa media laboral. |
| D | Moderado-bajo | Baja exposición a renta variable. Más estable, útil para quienes están cerca de jubilar. |
| E | Bajo | Prácticamente sin renta variable. Es el fondo más conservador del sistema. |

Si nunca eliges un multifondo de forma activa, tu AFP debe asignar tus ahorros previsionales según lo establecido por la Superintendencia de Pensiones. Si estás lejos de la jubilación y toleras las variaciones de corto plazo, podrías considerar fondos más riesgosos (como el A o B), que tienen mayor potencial de crecimiento.
Consideraciones legales y cambios de fondo
La normativa no prohíbe elegir el Fondo E, aunque es importante recordar que, al ser el más conservador, tiene una menor rentabilidad esperada. Ten en cuenta las siguientes restricciones:
- Para los fondos obligatorios, no puedes permanecer ni elegir el Fondo A si ya estás jubilado, o si eres hombre desde los 56 años o mujer desde los 51 años.
- Si tienes saldos que exceden el monto necesario para financiar una pensión regulada, puedes elegir libremente el fondo, incluido el Fondo A, con esa parte excedente.
- Puedes cambiarte de fondo cuantas veces quieras, aunque moverte sin una estrategia clara puede jugar en contra.
¿Cómo afiliarse a una AFP?
La afiliación es el acto de inscribirte en el sistema; se hace solo una vez en la vida y es permanente. La cotización, por otro lado, es el pago mensual (un porcentaje de tu sueldo) que realizas en tu cuenta individual.
IMPORTANCIA DE COTIZAR
Primer ingreso al sistema
Al afiliarte por primera vez, ingresarás automáticamente a la AFP que haya ganado la licitación pública por ofrecer la comisión más baja (actualmente AFP Uno para el período 2025-2027). El trámite es completamente gratuito.
Casos específicos
- Trabajadores dependientes: La afiliación es obligatoria y automática al iniciar labores.
- Trabajadores independientes: Deben cotizar según la ley si emiten boletas de honorarios con ingresos anuales de 5 ingresos mínimos o más.
- Afiliados voluntarios: Personas sin actividad remunerada que desean ahorrar pueden suscribir una solicitud de incorporación.
- Sistema antiguo: Si cotizaste en el sistema antiguo, deberás suscribir el formulario "Solicitud de Incorporación" junto con la solicitud de Bono de Reconocimiento.
Tipos de cuentas en tu AFP
Cada afiliado puede tener distintas cuentas con objetivos específicos:
- Cuenta de Capitalización Individual: Donde se acumula el 10,1% de tu sueldo para financiar tu futura pensión.
- APV (Ahorro Previsional Voluntario): Permite ahorrar voluntariamente para mejorar la pensión o anticiparla con beneficios tributarios.
- APVC (Ahorro Previsional Voluntario Colectivo): Acordado con el empleador para mejorar la pensión.
- Cuenta de Ahorro Voluntario (Cuenta 2): Flexible, destinada para la pensión o para otras metas personales.
- Cuentas de indemnización: Creadas para cubrir indemnizaciones por término de contrato.