La Gerodontología como Disciplina Esencial
El grupo de los ancianos, por variados motivos, es poco frecuentador de la atención dental, a pesar de que es examinado con frecuencia por su médico de familia u otro especialista. Así como los odontoestomatólogos deben conocer los problemas de los ancianos, el resto de los médicos están obligados a alertarles sobre su estado de salud oral para que sean revisados y se les pueda aplicar el correspondiente plan de actuación terapéutica. Los tipos de problemas que presentan, en la esfera dental, no difieren de los del adulto.
La Gerodontología nace como disciplina que pretende sensibilizar e influir a los profesionales de la sanidad para que se pueda «reducir» la pasividad e ignorancia de los ancianos con relación a sus bocas y estructuras dentales, con el fin de procurarles un mayor bienestar y calidad de vida. Esta disciplina no es diferente a la odontología que se practica con otros grupos etarios, pero la vejez produce cambios que exigen un enfoque especial del paciente, del mismo modo que sucede con la atención de los niños, requiriendo el manejo de técnicas y habilidades específicas.
Percepciones y Barreras en la Atención Dental del Anciano
Estereotipos y Aceptación Popular
Muchos ancianos estiman que perder dientes, tenerlos desgastados y enfermos, es un achaque inevitable que trae el llegar a viejo, resignándose a sus molestas consecuencias. Existe una aceptación popular, muy generalizada, de que la degeneración dental es una inevitable e irreversible consecuencia de la vejez. Además, los problemas orodentales son percibidos como menos importantes que otros, y existe la creencia, muy arraigada, de que las prótesis son el mejor sustituto de la dentición. A veces, son los propios ancianos los que solicitan la extracción de las escasas piezas (aún sanas y valiosas) que les quedan.
Factores Socioeconómicos y de Acceso
Los escasos medios económicos, la falta de información y de un asesoramiento serio, así como su estado de ánimo tendente a la inhibición social y a no aceptar lo nuevo, más si requiere alguna intervención, aunque sea de pequeña cirugía, les lleva a rechazar ofertas que pueden mejorar su estado dental. Los recursos económicos de este ámbito proceden, fundamentalmente y en una gran mayoría de los casos, de las pensiones que pueden ser tan escasas como el salario base interprofesional. En tal precariedad de medios deben sobrevivir y abordar sus principales aspiraciones y necesidades personales, familiares y sociales.

Barreras Psicológicas y Sociales
La reducida movilidad de los ancianos a menudo les lleva a depender de otras personas para ser acompañados al consultorio dental. Sus problemas psiquiátricos y de deterioro mental, con frecuencia, perpetuarán y condicionarán aún más su desidia hacia el cuidado bucal. Estudios han mostrado que los ancianos que viven en situación de soledad a menudo se inhiben de asistir a los servicios de salud estomatológica, a diferencia de aquellos que conviven en compañía y muestran motivación por acudir a consulta.
La soledad es un fenómeno universal que debe tenerse en cuenta al analizar el estado de salud de una persona y su interés en su cuidado, ya que los hombres, por ejemplo, pueden sentirla más que las mujeres, lo que influye en su vulnerabilidad general.
Estado de Salud Oral y Problemas Comunes en Ancianos
Prevalencia de Afecciones Bucales
Estudios en población anciana residente en sus domicilios y en población institucionalizada han revelado la alta prevalencia de problemas bucales. Por ejemplo, un 57,52% requería prótesis superior e inferior completas, observándose un aumento en el uso de prótesis completa a medida que avanzaban los años (72% en mayores de 85 años). Según el índice CPITN, el 91,70% necesitaba alguna forma de tratamiento periodontal. Los índices de caries (CAOD) fueron de 27,86 para hombres y de 29,50 para las mujeres, indicando numerosas piezas perdidas por caries u otras causas. En una muestra de mayores de 65 años, el 65% hacía más de 10 años que no frecuentaban alguna consulta dental, y solo el 2% había visitado al dentista en el último año.
Un estudio en Cuba encontró que el 91,6% de los adultos mayores no asistió a consulta de estomatología en el último año, y el 63,8% eran desdentados totales, aunque el 66,6% estaban rehabilitados, en su mayoría, con prótesis desajustadas.
1 - La importancia de tu salud bucal.
Problemas Dentales Específicos
Los principales problemas dentales que pueden afectar a los ancianos incluyen:
- Dientes remanentes con fracturas, caries radicular, atrición, erosión, abrasión, entre otros. Las caries y el deterioro de las superficies radiculares de los dientes son más comunes en las personas mayores.
- Restos radiculares.
- Prótesis antiguas, descuidadas, desajustadas que precisan rebasado, reparación o reemplazamiento.
- Encías sensibles, inflamadas crónicamente, con enfermedad periodontal en estadios avanzados.
- Problemas de la articulación témporo-mandibular.
- Leucoplasias, liquen plano, neoplasias primarias y metastásicas.
- Manifestaciones orales de enfermedades sistémicas.
- Repercusión oral de fármacos.
- Procesos infecciosos (sobre todo micosis).
- Queilitis comisural.
- Alteraciones linguales (lengua negra, geográfica, depapilada, etc.).
- Resorción alveolo-gingival por involución-osteoporosis.
La sensibilidad puede agravarse a medida que se avanza en edad, ya que las encías se retraen con el tiempo, exponiendo zonas del diente que no están protegidas por el esmalte. Estas zonas son particularmente propensas al dolor ante alimentos o bebidas frías o calientes.
La sequedad en la boca es un trastorno común en las personas mayores, que puede ser causado por medicamentos o ciertos trastornos médicos. Si no se trata, esto puede dañar los dientes.
La Importancia de la Detección Temprana y el Rol del Médico de Familia
Los ancianos, por regla general, son examinados con más frecuencia por médicos que por dentistas. Debido a que acuden más veces por año a su médico de familia, este será quien les podrá alertar sobre el estado de su salud oral y remitirles al odonto-estomatólogo para una revisión exhaustiva de la cavidad oral y sus estructuras, y practicar el subsecuente plan de actuación terapéutica. Resulta descorazonadora la escasa referencia de interconsultas a odonto-estomatólogos por parte de médicos de familia en algunos estudios, lo que resalta la necesidad de una mayor formación en salud bucal en el pregrado médico.
Tipos de Pacientes de Edad y su Atención
Pacientes Autónomos vs. Geriátricos
Los mayores de 65 años suponen un colectivo que alcanza en España el 15%, al que podemos dividir en dos grandes grupos:
- Pacientes autónomos o válidos: con estado de salud variable, y que pueden acudir y desplazarse «per se» al odonto-estomatólogo. La atención de estos sujetos no difiere de la de los adultos de edad media, excepto en lo referente a su disminución en la reserva funcional orgánica cuando enferman. Son los que se consideran «pacientes ancianos».
- Pacientes geriátricos: inválidos, en diversos grados de incapacidad psíquica y/o física. Este sujeto con patología/s que le incapacitan, de alguna forma, haciéndole más o menos dependiente de su entorno, es denominado «paciente geriátrico».
El 20% de la población anciana presenta una alteración de la capacidad psíquica y motriz; un 7,5% padece demencia y un 2,5% se encuentran inmovilizados en cama o silla de ruedas. El 58% de los ancianos reside en su propio hogar autónomamente, y el 11,6% de los que superan 85 años viven solos.
Realidad del Envejecimiento Poblacional en la Atención Dental
El mejor determinante que hace que un anciano acuda al dentista es que perciba una necesidad de tratamiento y que crea en la importancia de su salud oral. También es importante el número de piezas remanentes que se posean y el grado de conocimiento acerca de la viabilidad de los recursos dentales en la comunidad. La nueva realidad demográfica hace que el odontoestomatólogo deba esperar, progresivamente en los años venideros, un mayor auge de personas mayores de 65 años en las consultas.
Entornos de Atención Dental Adaptados
El Gabinete Dental
Para asegurar una buena atención dental a los ancianos, el gabinete dental debe tener un ambiente tranquilo. La sala de espera debe disponer de sillas capacitadas para ellos (asientos algo más elevados, con apoyabrazos y tacos de goma en patas para evitar deslizamientos). Los aseos deben estar señalizados y sería deseable contar con pasamanos en el pasillo. Se deben eliminar alfombras, y el equipo dental tendrá un fácil acceso con cabeza móvil y adaptable a la cabeza del paciente. La escupidera también será móvil por las limitaciones en la rotación troncular y rigidez osteoarticular tan frecuentes entre ellos.
El profesional utilizará un lenguaje claro, sencillo, breve y no sometido a paternalismos ni tecnicismos. Se plantearán intervenciones de corta duración y es muy importante que realice mayor y mejor interconexión con el médico de cabecera a fin de conocer la problemática médica subyacente a la dental que padece el paciente, junto a sus tratamientos farmacológicos. Todas las recomendaciones serán escritas y en caracteres bien legibles.
Atención Dental Domiciliaria
Habrá casos de deterioro crónico en que no sea posible que el anciano se desplace a la consulta dental y, verdaderamente, sienta una gran necesidad de hacerlo. Entonces, la asistencia geriátrica contempla el cuidado integral mediante el concurso de toda una infraestructura o dispositivo, donde debiera inscribirse la actuación puntual del odontoestomatólogo. La atención dental domiciliaria, mediante equipos móviles, supone una alternativa más en la cadena asistencial del viejo, aunque en algunos países aún es una quimera.
Estos equipos móviles dentales poseen obvias limitaciones en cuanto a recursos y posibilidades terapéuticas, por lo que sus actuaciones deben enfocarse fundamentalmente a:
- La atención oro-dental inmediata (dolor-infección).
- El acondicionamiento y adaptación de prótesis mal ajustadas.
- La odontología restauradora básica.
- La aportación de consejos y cuidados puntuales.
Programas en Residencias de Ancianos
La población anciana en residencias, aunque es un porcentaje menor (alrededor del 2,7% en España), requiere atención especial. Con el cuidado doméstico adecuado y revisiones dentales periódicas, los dientes pueden durar toda la vida, y esto incluye a los residentes en centros. Uno de los servicios a ofertar en centros diurnos, propugnados por la Geriatría, podría ser el de atención dental.
Impacto de la Salud Oral en la Calidad de Vida
La calidad de vida relacionada con la salud oral ha sido estudiada en los adultos mayores, evidenciando que una baja autopercepción de calidad de vida se encuentra directamente relacionada con un pobre estado de salud bucal. La salud oral se define como la ausencia de dolor e infección compatible con una dentición funcional y cómoda que permita al individuo continuar en su rol social.

El Índice de Salud Oral Geriátrico (GOHAI)
El Índice de Salud Oral Geriátrico (GOHAI) es una herramienta utilizada para la identificación del impacto de la salud oral en la calidad de vida de los adultos mayores. Este índice ha revelado que el 74,1% de los participantes en un estudio manifestaron un alto impacto de su salud bucal sobre su calidad de vida. La función psicosocial fue el componente reportado con mayor frecuencia, especialmente la incomodidad al comer frente a otras personas por problemas con sus dientes (44%). Respecto a la función física, el 63,3% manifestó incomodidad al deglutir, y la molestia más percibida en cuanto a sensibilidad fue a los alimentos calientes, fríos o dulces (42,5%).
Factores que Comprometen la Calidad de Vida Bucal
Estudios han encontrado una significación estadística entre una salud bucal deficiente y el impacto negativo sobre la calidad de vida. Se ha identificado una asociación entre el impacto de la salud bucal sobre la calidad de vida y vivir con más de 5 miembros en la familia, presentar hipertensión arterial y diagnósticos de origen endodóntico. Estos factores pueden comportarse como riesgos para la calidad de vida de las personas. Los problemas endodónticos, en particular, comprometen la calidad de vida en los adultos mayores.
Cuidados y Recomendaciones para una Salud Bucal Duradera
Durante la tercera edad, es posible que se enfrenten alteraciones referidas a la salud bucal, aun si usted se cepilla y utiliza hilo dental con regularidad. El uso de prótesis dentales, el tomar medicamentos y los trastornos generales de la salud suelen ser comunes. Por lo tanto, es importante cepillarse con una pasta de dientes con flúor, utilizar el hilo dental diariamente y visitar al dentista con regularidad. Con el cuidado doméstico adecuado y revisiones dentales periódicas, los dientes pueden durar toda la vida.
Si se experimenta sensibilidad, se recomienda probar una pasta de dientes para dientes sensibles. Si el problema persiste, se debe consultar al dentista, ya que la sensibilidad puede indicar un trastorno más serio, como una caries o un diente dañado o fracturado. Para la sequedad bucal, el dentista puede recomendar varios métodos para recuperar la humedad de la boca, además de tratamientos o medicamentos apropiados.
Los trastornos de salud preexistentes, como diabetes, afecciones cardíacas o cáncer, pueden afectar la salud bucal. Es crucial comunicarle al dentista cualquier problema de salud para que comprenda la situación general y ayude a satisfacer las necesidades especiales. Las prótesis dentales requieren cuidados especiales; se deben seguir las instrucciones del dentista y visitarlo si surge cualquier problema, realizando un examen anual.
La enfermedad de las encías es un trastorno potencialmente grave que afecta a personas de todas las edades, pero especialmente a aquéllas mayores de 40 años. Debido a que las primeras etapas de la enfermedad de las encías son reversibles, es importante identificarlas precozmente. Los exámenes dentales periódicos aseguran la detección y el tratamiento. Las coronas y los puentes se utilizan para reforzar los dientes dañados o reemplazar los faltantes, mejorando el aspecto, forma o alineación.
Desafíos en la Formación Profesional y el Sistema Sanitario
Los dentistas, al igual que otros grupos sanitarios, son remisos a tratar a los pacientes ancianos. Para superarlo, es preciso modificar el negativismo o nihilismo imperante mediante la implementación de Planes de Estudio Geriátricos en las escuelas dentales. Nadie duda de la urgente necesidad de implementar un mayor número de consultas y profesionales de la odontoestomatología dentro del dispositivo asistencial del sistema sanitario público. También sería deseable utilizar muchos de los gabinetes privados actuales mediante acuerdos de colaboración. La "absurda dicotomía" entre lo público y lo privado, obedeciendo a ideas caducas, ha propiciado la ausencia de campañas de prevención e higiene sobre amplios grupos de población.
Es fundamental que la estomatología se concentre en mantener individuos sanos en la comunidad y no solo atender a enfermos en las clínicas, promoviendo una cultura sobre los adultos mayores y sus particularidades desde un enfoque biopsicosocial del proceso de envejecimiento.