El Fenómeno de las Parejas LAT: Un Estilo de Vida Moderno en la Tercera Edad

En la sociedad actual, un modelo de emparejamiento con tendencia al alza es el de las parejas estables sin convivencia, conocidas por sus siglas en inglés como LAT (living apart together). Para estas parejas, la distancia geográfica no es necesariamente el motivo de esta elección, sino una decisión consciente y meditada.

“Ha sido una decisión meditada y consensuada entre los dos adoptar este modelo de relación”, afirma Valle, quien junto a Remi, comparte un proyecto de vida común sin cohabitar.

Las Parejas LAT en la Población Mayor: Un Fenómeno Emergente

El modelo de emparejamiento LAT es especialmente significativo entre los adultos mayores. “Las parejas LAT entre los mayores es un fenómeno emergente, ya que vivimos en sociedades envejecidas con muchas personas mayores que a la vez disfrutan de mayor calidad de vida que nunca y durante más tiempo”, explica un experto.

El sociólogo Pablo Redondo Mora, especializado en sociología familiar, coincide en señalar que este modelo de emparejamientos en el sector de mayor edad de la sociedad es un fenómeno al alza. Hasta hace pocos años no existían cifras concretas sobre el número de personas mayores que viven en este modelo de relación en España. “En los primeros estudios sobre este fenómeno no se tenían en cuenta a las personas de más de 55 años”, explica Redondo.

Según un estudio, en España un 4% de la población en el grupo de 50 y 59 años afirma tener pareja sin compartir vivienda. Sin embargo, la mayor esperanza de vida unida al proceso de individualización y secularización que vive la sociedad española, hacen creer a los sociólogos que el fenómeno de las parejas LAT entre los mayores de 55 años está evolucionando rápidamente.

Infografía sobre el crecimiento de parejas LAT en España por grupos de edad

Autonomía e Independencia: Claves de las Relaciones LAT

Para los adultos mayores que establecen este tipo de emparejamiento, “la sensación de independencia es fundamental”. Esta sensación de libertad y las “ganas de disfrutar de la vida el tiempo que quede” son motivaciones poderosas.

Mientras que entre los sectores de la población más joven optar por la fórmula de pareja LAT puede ser una opción temporal motivada por circunstancias laborales o económicas, para los séniors lo que prima a la hora de tomar la decisión es la protección de su autonomía al abordar la gestión de las relaciones con sus familiares y amigos o las rutinas domésticas.

Blanca comparte su experiencia: “Yo experimenté por primera vez lo que significa vivir sola después de mi divorcio y me encantó. Además, al principio de mi relación con mi nueva pareja, mis hijos todavía estaban en casa conmigo y preferí no compartir nuestra intimidad con un tercero. Ahora me encuentro muy a gusto viviendo sola en una casa en la que he invertido mucho esfuerzo y no quiero dejarla”.

Para ella y su pareja, la independencia es vital: “Los dos somos muy independientes y queremos mantener nuestras parcelas separadas. Tenemos plena confianza el uno en el otro, por lo que vivir separados no causa problemas de celos o inseguridades”. Blanca también subraya la importancia de los hábitos personales: “Lo que sí tenemos son unos hábitos y costumbres que a estas alturas solo se pueden romper a base de incomodidad y esto sí causaría fricción en la relación”.

José, profesional liberal todavía en activo, encuentra en este modelo más ventajas que inconvenientes: “Me permite tener tiempo para dedicarme a mis cosas y mis amigos sin tener que compaginar agendas constantemente”. Añade con socarronería: “soy la envidia de algunos amigos”.

Autonomía, motivación y salud en las personas mayores | Dra. Martha Pardo, Ep 6 - Vivir en Grande

Historias de Vida: Amor y Convivencia a Distancia

José Luis y Mercedes: El Arte como Punto de Unión

El guipuzcoano José Luis, catedrático de Bellas Artes jubilado de 80 años, y Mercedes, de 66 años, residente en Vizcaya, mantienen una relación consolidada desde hace varios años. El amor les llegó de forma inesperada en la edad tardía de sus vidas, gracias a una afición compartida: el arte.

“Nos conocimos en una exposición de pinturas de unos amigos comunes en Guipúzcoa”, recuerda Mercedes. Ella añade que, aunque en esa exposición se generó un sentimiento de simpatía mutua, el encuentro terminó con un mero intercambio de números de teléfono. “Yo tenía entonces 63 años, me acababa de jubilar, llevaba 15 años de viuda y no buscaba ninguna relación. Cuando nos conocimos yo tenía 63 años, me acababa de jubilar”, explica.

Para José Luis, el primer encuentro fue más impactante: “Me cautivó su personalidad y su aspecto físico”, asegura. Por respeto y prudencia, no la contactó de inmediato. Mercedes es la primera relación estable y consolidada que mantiene José Luis desde que enviudó hace 20 años. Su amplia red familiar, con hijos, nietos, hermanos, amigos y sus múltiples actividades e intereses, le libraron de sentir un vacío emocional hasta que conoció a la vizcaína hace más de dos años.

Es precisamente este entorno, similar al que disfruta ella en Vizcaya, lo que les ha decidido a adoptar una relación sin convivencia en vez de optar por un modelo más convencional. “Hemos considerado vivir juntos, pero cada uno tiene muchos planes propios, familia y compromisos personales”, explica José Luis. Entre ambos acordaron rebautizar la autopista A8, que une Guipúzcoa con Vizcaya, como “el conservante ideal de nuestra relación”. Para ellos, “los 120 kilómetros que separan nuestros lugares de residencia no suponen ningún impedimento para compartir nuestras vidas de una forma constante y plena”.

Mercedes explica que cuando están juntos se dedican plenamente el uno al otro y cuando están separados gestionan sus entornos privados, “sin sentirnos distanciados, ya que con los teléfonos móviles podemos estar en contacto constantemente”.

Foto de una pareja mayor feliz paseando en un paisaje pintoresco

Valle y Remi: Proyectos de Vida Compartidos, Residencias Separadas

El proyecto de vida que comparten Valle y Remi confirma las predicciones del sociólogo. “Nosotros tenemos un proyecto de vida común, aunque no comportamos viviendas, ni lugar de residencia”, asegura Valle. Explica que los trabajos de cada uno, sus redes familiares -hijos de anteriores matrimonios y padres mayores- y los círculos de amigos que tenían cuando se conocieron, hace más de tres años durante una travesía de los Pirineos, han hecho que ninguno de los dos se plantee de momento cambiar de país.

Con precisión característica de su profesión, Valle matiza: “Nosotros no somos lo que se entiende clásicamente como una pareja. Una pareja se supone que hace la vida diaria juntos y nosotros no hacemos eso, tampoco somos novios porque esa palabra implica el matrimonio y ya hemos desechado esa posibilidad”. Esta es, precisamente, la definición de lo que significa ser una pareja hoy en día, en opinión de los sociólogos consultados.

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