Las Funciones Ejecutivas en Escuelas Vulnerables

La neuropsicología ocupa un lugar destacado entre las ciencias relacionadas con la educación. Según Portellano (2014), no solo ayuda al diagnóstico, sino también a la rehabilitación y potenciación de las funciones cognitivas y emocionales. Son numerosos los autores que han investigado las funciones ejecutivas (FE), las cuales son un constructo multidimensional de habilidades que de manera coordinada actúan para llegar a un objetivo o meta, como, por ejemplo, el querer aprender algo en particular.

¿Qué son las Funciones Ejecutivas?

Las funciones ejecutivas se han descrito como un "paraguas de habilidades" (Zelazo et al., 2016; Strosnider & Sharpe, 2019) que permiten a las personas controlar sus pensamientos y comportamientos en función de metas (Munakata & Michaelson, 2021). Son habilidades que usamos todos los días para organizar nuestras vidas y hacer las cosas. Más tarde, fue Stuss (2010) quien las definió como las habilidades controladas por la corteza prefrontal. Estas funciones permiten realizar planes y mantener metas en la memoria de trabajo.

En la actualidad, se consideran a las funciones ejecutivas como el conjunto de actividades que se desarrollan en el área prefrontal. De esta forma, se construye la esencia de nuestra conducta y de toda la actividad mental, constituyéndose como el ordenador central del ser humano. Asimismo, son las encargadas de resolver problemas que requieren razonamiento, abstracción o el uso de códigos simbólicos (Portellano et al.).

Representación gráfica del

Componentes Clave de las Funciones Ejecutivas

Ciertamente, autores como Marina (2013) distinguen dos niveles de inteligencia en el estudio de las funciones ejecutivas. En primer lugar, una inteligencia productiva o computacional que se considera el origen de nuestra actividad consciente. Claro está que existe una gran variedad de definiciones. Según Knapp y Bruce (2013), las funciones ejecutivas se pueden clasificar en tres categorías de habilidades:

  • Autocontrol: la habilidad que ayuda a los alumnos a prestar atención y controlar la impulsividad, evitando las interferencias.
  • Memoria de trabajo: una modalidad de la memoria a corto plazo que proporciona un almacenamiento temporal de la información.
  • Flexibilidad cognitiva: comprende el pensamiento creativo y la habilidad de adaptarse a los cambios, ayudando a los alumnos a canalizar su imaginación y creatividad para la resolución de problemas.

También, Bagetta y Alexander (2016) proponen tres componentes básicos para el éxito en el rendimiento académico y bienestar personal del alumno. Finalmente, y según Portellano et al., otros procesos cognitivos clave relacionados con las funciones ejecutivas incluyen:

  • Flexibilidad mental: permite adaptar las respuestas a las nuevas situaciones o estímulos, generando nuevos patrones de conducta y ofreciendo alternativas diversas.
  • Fluidez verbal: está relacionada con la flexibilidad mental, ya que es la que permite responder con rapidez y exactitud.
  • Regulación atencional: permite que se puedan llevar a cabo todos los procesos cognitivos.
  • Control inhibitorio: regula o retrasa las respuestas impulsivas, modelando la conducta y la atención como catalizador del procesamiento de la información en los procesos cognitivos.

Localización Cerebral y Desarrollo de las Funciones Ejecutivas

Las funciones ejecutivas se encuentran localizadas en el lóbulo frontal, que se divide en dos zonas funcionales. Asimismo, se encarga de supervisar la actividad de las áreas cerebrales, programando y regulando todos los procesos cognitivos. Se ocupa de diseñar y planificar las actividades motoras voluntarias. También es la encargada de secuenciar y ejecutar los movimientos intencionados, incluyendo los necesarios para el lenguaje expresivo y la escritura.

Diagrama del lóbulo frontal y sus zonas funcionales.

Según Portellano et al. (2009), su principal función es el funcionamiento ejecutivo que permite programar, desarrollar, secuenciar, ejecutar y supervisar cualquier planificación o conducta dirigida al logro de metas, la toma de decisiones y el control de la atención. Por esta razón, es el área más importante en el estudio de las funciones ejecutivas. Además, está ubicada en el lóbulo frontal del cerebro. Ciertamente, es el área cerebral mejor conectada del cerebro.

Imagen de las conexiones cerebrales en el área prefrontal.

Del mismo modo, según Portellano et al. (2011), el área prefrontal es la máxima expresión de la inteligencia humana debido a que coordina los procesos cognitivos y programa la conducta para lograr una toma de decisiones eficaz. Esta área se divide en:

  • Área dorsolateral: se localiza en la zona externa del lóbulo frontal bajo el hueso frontal.
  • Área cingulada: se localiza en las caras internas de las áreas prefrontales, sobre la mitad anterior del fascículo cingulado.
  • Área orbitaria: se localiza en la base de ambos lóbulos frontales por encima de las órbitas de los ojos.
Esquema de las divisiones del área prefrontal.

Se sabe que estas funciones ejecutivas están situadas en la zona prefrontal y que se desarrollan tempranamente desde los primeros años hasta terminada la adolescencia. Es prioritario que la comprensión y estimulación de dichos procesos se realice en etapas tempranas de la vida.

Funciones Ejecutivas y el Proceso de Lectura

La lectura es fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje y esencial para el desarrollo lingüístico e intelectual. En el ordenamiento educativo, como el Real Decreto 126/2014 por el que se establece el currículum básico de educación primaria, la lectura y la comprensión lectora son instrumentos que posibilitan la adquisición de conocimientos de las diversas áreas y el desarrollo de todas las competencias.

El cerebro humano no se encuentra dotado de redes neuronales preestablecidas para la lectura. Las representaciones mentales de estos tres contenidos se realizan en redes específicas, por lo que la lectura implicaría la creación de conexiones nuevas entre circuitos de estas redes en las que influyen directamente las funciones ejecutivas.

Según De la Peña (2012), las técnicas de neuroimagen han revelado la existencia de tres circuitos funcionales implicados en el proceso lector:

  1. El circuito ventral comenzaría con la entrada de la información por las áreas visuales primarias y secundarias en el lóbulo occipital, facilitando el procesamiento global de las palabras.
  2. Seguidamente, pasaría al giro angular y Wernicke, que permitirían la decodificación, es decir, la correspondencia grafema-fonema y la comprensión.
  3. Más tarde, pasaría al fascículo arqueado para llegar a Broca, que se encarga de la formulación de la secuencia fonética.
Ilustración de los circuitos cerebrales implicados en la lectura y áreas con anomalías funcionales en dislexia.

Impacto de las Funciones Ejecutivas en el Rendimiento Académico

Según Navarro (2003), el rendimiento académico es el sistema que mide los logros y la construcción de conocimientos en los estudiantes. Asimismo, Figueroa (2004) expresa su medida en calificaciones dentro de una escala convencional de 0 a 10. Aunque su objetividad está en el hecho de evaluar el conocimiento expresado en notas, el rendimiento académico es resultado de múltiples factores, tanto ambientales como personales.

Según Bernal (2005), lo aprendido es registrado en el cerebro y forma la memoria, ya que la memoria es una función ejecutiva que permite registrar, codificar y consolidar. También permite retener, almacenar, recuperar y evocar la información previamente almacenada según Portellano (2005). Es más, una limitada capacidad en los procesos de memoria conlleva un limitado rendimiento académico en cálculo aritmético (Alsina, 2001) y en lectura (Baqués y Sáiz, 1999).

Igualmente, los procesos lectores y en especial la comprensión lectora son el resultado de codificar y manipular la información. Aun así, todo esto supone tareas cognitivas sustentadas en las funciones ejecutivas, en especial, la capacidad de memoria de trabajo (García-Madruga y Fernández-Corte, 2008).

Dificultades en las Funciones Ejecutivas y sus Síntomas

Hay niños que tienen dificultad con estas funciones ejecutivas. Las dificultades con la función ejecutiva son más comunes en niños con TDAH. Si un niño o niña tiene dificultades con el funcionamiento ejecutivo, tendrá problemas con la organización, las tareas escolares y la administración del tiempo, manifestando síntomas como:

  • Perder u olvidar frecuentemente objetos importantes.
  • Parecer incapaz de mantener en orden su habitación, escritorio o casillero.
  • Llegar tarde a menudo, debido a la desorganización o a una mala planificación.
  • Problemas para pasar de una actividad a otra.
  • Dificultad para memorizar datos.
  • Problemas para dar seguimiento a la información importante.
  • Dificultad para organizar ideas por escrito.
  • Incapacidad para resolver problemas de varios pasos.
  • Dificultad para completar y entregar las tareas.

Diagnóstico y Tratamiento de las Dificultades con las Funciones Ejecutivas

Diagnóstico

Una evaluación neuropsicológica es la mejor manera de diagnosticar dificultades con la función ejecutiva. El profesional hablará con los padres, maestros y otras personas adultas en la vida del niño o niña. Instrumentos como el ENFEN o el test de STROOP son ampliamente utilizados en las escuelas para describir las trayectorias del desarrollo y detectar desviaciones asociadas a alguna condición del neurodesarrollo (Sadozai et al., 2024).

Imagen de la prueba de anillas del ENFEN, utilizada para evaluar la planificación.

También se utilizan instrumentos de formato cuestionario para docentes como la prueba BRIEF, que son herramientas valiosas que permiten identificar qué niños pueden requerir de un apoyo social, emocional o conductual (Maloney et al.).

Tratamiento y Estrategias de Intervención

Se requiere que el psicólogo escolar y el maestro titular trabajen en conjunto para crear un plan de apoyo específico para el niño o niña. Un especialista en el aprendizaje puede ayudar a los niños a aprender sistemas para desarrollar habilidades del funcionamiento ejecutivo. Los niños pueden aprender a utilizar listas de verificación, planificadores y otras herramientas de organización y administración del tiempo.

Modelos de Intervención en Contextos Escolares

En educación parvularia, el modelo propuesto por Adele Diamond (2007, 2013, 2020) resulta especialmente relevante, ya que plantea una jerarquía en el desarrollo de las habilidades cognitivas, donde la memoria de trabajo, la inhibición y la flexibilidad cognitiva constituyen habilidades nucleares o fundamentales, que sirven de base para el desarrollo de las habilidades superiores, como la planificación, el razonamiento y la resolución de problemas. Entre sus propuestas se encuentra el enfoque inspirado en Vygotsky y en el programa "Tools of the Minds" (Herramientas de la Mente).

Ejemplo de actividad de planificación para niños pequeños.

Desde los modelos unifactoriales, se ha destacado la memoria de trabajo (Grobe et al., 2024), y desde los bifactoriales, se usan la actualización y el control inhibitorio (Silva et al., 2024). Además, se ha recalcado la importancia de promover intervenciones que permitan a los niños verbalizar sus acciones en voz alta y con el uso del vocabulario, favoreciendo así la autorregulación a través del lenguaje (Spencer et al., 2025; Thériault-Couture et al., 2025).

En cambio, en educación básica y en niveles superiores, se puede utilizar el modelo de Dawson & Guare (2018). Este modelo busca que los estudiantes comprendan conceptos como planificación, esfuerzo y gestión del tiempo, integrando las intervenciones a partir del análisis del aula, donde los propios estudiantes participan activamente en la búsqueda de soluciones.

Estudiantes buscando soluciones basadas en el modelo de Dawson & Guare (2018).

Las intervenciones de laboratorio presentan escasa sostenibilidad en el tiempo porque no están integradas al contexto funcional donde los estudiantes aprenden (Duncan et al., 2024), por lo que no deben concebirse como entrenarlas como si fuese un músculo (Munakata & Michaelson, 2021). Incluso, las propuestas de juegos serios, es decir, que involucren objetivos académicos necesitan evidencias más rigurosas (Rodríguez Timaná et al., 2024) que investiguen la eficacia de diferentes tipos de intervenciones (Almulla & Alhaznawi, 2025).

Ficha de estimulación cognitiva para el sostenimiento atencional.

Recomendaciones para la Intervención Contextualizada

Por ello, se recomienda diseñar tareas de estimulación cognitiva que estén integradas al currículum académico y alineadas con las demandas reales del aula (Cartwright, & Palian, 2024; Peng et al., 2024). Este enfoque favorece una transferencia más significativa hacia los aprendizajes escolares, permitiendo que las funciones ejecutivas se desarrollen en una estrecha relación con los contenidos específicos, estrategias académicas y los contextos de uso funcional (Scerif et al., 2025).

Check-list de monitoreo para tareas escolares.

Los ejemplos anteriores ilustran el enfoque integrado de las funciones ejecutivas, el cual también se relaciona con el aprendizaje autorregulado a través de la metacognición en el aula. También, las habilidades ejecutivas se pueden trabajar desde un enfoque indirecto, en el que el docente pueda enriquecer el aula, ya sea a través de instrucciones específicas, de las experiencias de aprendizaje que ofrece a los estudiantes, e incluso, de la organización del aula.

Funciones Ejecutivas en Escuelas Vulnerables: Un Enfoque Prioritario

La educación en Chile enfrenta desafíos multidimensionales. Las funciones ejecutivas son habilidades cognitivas de alto nivel que incluyen la anticipación, la memoria de trabajo, el control inhibitorio, la flexibilidad cognitiva, la atención sostenida y la planificación; esenciales desde el primer año de vida. Permiten a niños y niñas adaptarse a cambios, tomar decisiones y regular su comportamiento; son habilidades esenciales en la educación y en la vida cotidiana.

En mi experiencia en colegios públicos de sectores vulnerables, he observado una falta de enfoque en el desarrollo de estas funciones, especialmente en los niveles de transición. Con niños en edad temprana (preescolares), y con niños con y sin síntomas de déficit atencional e hiperactividad, es prioritario que la comprensión y estimulación de dichos procesos se realice en etapas tempranas de la vida. MiNSoL ha permitido vincular de forma estrecha los estudios cognitivos con la línea educativa, con un diálogo directo con diversas disciplinas.

En el contexto de la lectura, la memoria de trabajo permite a los estudiantes retener y comprender lo que leen, mientras que la flexibilidad cognitiva les ayuda a entender textos con diferentes estructuras o temas. Las consecuencias de no desarrollar estas habilidades son significativas. Los niños con funciones ejecutivas débiles a menudo enfrentan desafíos en el aprendizaje, mostrando dificultades en seguir instrucciones, organizar su trabajo y mantener la concentración. La pregunta entonces es: ¿estamos realmente preparando a nuestros estudiantes para el futuro, o estamos fallando en un aspecto fundamental de su desarrollo?

V. Completa.“Las funciones ejecutivas del cerebro son imprescindibles para el éxito” Jesús C.Guillén

En este sentido, es fundamental que los sistemas educativos reconozcan la importancia de las funciones ejecutivas y las incorporen de manera intencionada en sus programas. Además, es importante que las familias y cuidadores comprendan el papel que juegan estas funciones en el desarrollo de sus hijos e hijas. Es crucial que las políticas educativas incluyan estrategias específicas para el desarrollo de funciones ejecutivas, especialmente en escuelas de sectores vulnerables. Necesitamos entender y priorizar la importancia crítica de ellas en el desarrollo infantil y la educación.

He tratado de no solamente detectar y comprender, sino también estimular con tecnología a esta población para que puedan entrar en iguales condiciones cuando entren al sistema escolar. Desde mi perspectiva, es parte de nuestra responsabilidad llevar los avances de la investigación al beneficio de los niños y niñas. En un estudio próximo abordaremos más de un área del desarrollo, como la promoción de la empatía y la planificación, incluyendo aspectos motivacionales y ambientales, siempre con población vulnerable y con niños de desarrollo típico y atípico. Hemos tratado de comprender cómo toda esta estimulación puede desencadenar un mejor desarrollo de habilidades académicas, como, por ejemplo, mejor razonamiento matemático (pre-cálculo) o mejor lenguaje inicial.

Trabajamos con plataformas y aplicaciones. Como adelantaba, vamos a realizar un estudio en donde incorporaremos aspectos cognitivos, socioafectivos y ambientales. También queremos observar diferencias con niños con y sin síntomas de TDAH. Tener claro la importancia de una estimulación temprana, tanto desde la familia como desde el colegio. Esto es un punto determinante en nuestra línea de investigación, porque nosotros hacemos el trabajo de investigación, tomamos la información y la procesamos, pero al mismo tiempo, debemos traducir los resultados para que los colegios y las familias lo conozcan y lo estimulen.

tags: #paper #funcion #ejecutiva #en #escuelas #vulnerables