Cuando ingresamos a las redes sociales, es casi inevitable que nos encontremos con algún meme que hace humor sobre alguna experiencia, persona o sentimiento en particular. A medida que los propios cibernautas van dando likes y compartiendo esa imagen, más se va popularizando. En ocasiones, el meme puede ir presentando variaciones y termina siendo completamente distinto que el original. Sin embargo, un meme es más que una simple foto ampliamente difundida en las profundidades de las plataformas digitales.

El origen etimológico y científico del término
La palabra "meme" tiene un origen que no tiene nada que ver con el uso que le damos actualmente en el ámbito digital. El término fue acuñado por el biólogo Richard Dawkins en 1976 en su libro "El Gen Egoísta". El biólogo intentaba comprender por qué algunos comportamientos son tan comunes en las sociedades humanas pese a no tener sentido desde una perspectiva evolutiva.
Por ejemplo, dedicarse al arte o escoger el martirio antes que renunciar a los ideales no parece representar comportamientos beneficiosos para la propagación de los genes. Dawkins explica que poseemos dos tipos de procesadores informativos:
- El genoma o sistema genético: el proceso por el cual las características de los individuos se transmiten a su descendencia.
- El cerebro y el sistema nervioso: sistemas que permiten procesar la información cultural recibida mediante la enseñanza, la imitación o la asimilación.
Según Dawkins, la información cultural, o memes, también se replica. Así que el meme sería el análogo al gen en cuanto a transmisión cultural.

La competencia por la supervivencia: ¿por qué algunos memes triunfan?
Para la psicóloga Susan Blackmore, las razones que llevan a que algunos memes se vuelvan altamente populares y otros pasen sin pena ni gloria radican en el proceso de replicación. Siguiendo las ideas de Dawkins, las ideas siempre están disputando para prevalecer frente a otras.
Esto quiere decir que es probable que haya un proceso de selección, donde algunas ideas pueden mutar y difundirse por varias generaciones, mientras que otras, de no tener tanto apoyo, van poco a poco muriendo. Según la experta, debido a la gran presión de la selección, mucha de esta información desaparece. Toda la información que recibimos durante el día compite por nuestra atención y, al final de la jornada, hemos olvidado la mayor parte.
Factores de éxito
Para que un meme sobreviva y se extienda debe tener atributos que le den ventajas sobre otros. Por ejemplo, la creencia de la existencia de la vida después de la muerte suele tener apoyo constante porque, al igual que los genes, estas ideas van evolucionando a medida que se transmiten y responden a miedos humanos fundamentales como el miedo a morir.
La experiencia del creador de memes
No todos los memes tienen la misma longevidad. Así lo indica Reilly, ilustrador y creador de contenido: “Muchos de los memes que he creado recibieron atención al principio, pero luego se quedaron un poco parados. Así que pensé que a lo mejor no eran tan graciosos”.
El artista recuerda un caso emblemático de 2017 durante un desfile de la marca Dior en París. En aquel momento, la cantante Celine Dion era tendencia. Reilly tomó una foto de ella con un bolso de la marca y modificó la imagen para que se leyera "Celine Dior" en letras doradas.
“Lo publiqué en mi cuenta y me fui a dormir. Cuando me desperté, mi celular estaba inundado de notificaciones. Resulta que Dior había compartido mi imagen y se había vuelto viral”, relata. Como lo había creado en el momento preciso, la imagen fue compartida masivamente, demostrando que el éxito de un meme también depende de su contexto cultural y oportunidad.