La sociedad camboyana, como muchas otras, ha estado históricamente moldeada por códigos de conducta que definen los roles y las expectativas de sus ciudadanos. Para las mujeres, uno de los códigos más influyentes ha sido el Chbab Srey, o “Reglas para las niñas”. Este código ha tenido un profundo impacto en la percepción de la feminidad, las relaciones de pareja y, por extensión, en la comprensión y expresión de la sexualidad de las mujeres camboyanas a lo largo de las generaciones, incluidas aquellas que hoy son ancianas.
Origen y Propósito del Chbab Srey
El Chbab Srey es un código de conducta que explica a las mujeres lo que la sociedad espera de ellas. Este texto, en su versión íntegra, formaba parte del currículo oficial de las escuelas hasta que en 2007 el Ministerio de la Mujer solicitó retirarlo del plan de estudios. Mujeres como Kounila Keo, una conocida bloguera, crecieron pensando que nunca serían “una buena dama a los ojos de la sociedad porque reía muy fuerte y caminaba demasiado deprisa”. Kounila fue obligada a aprender el Chbab Srey en la escuela, tanto en primaria como secundaria, reflejando su profunda arraigo en la educación y la cultura.

Las Reglas para las Esposas y su Influencia en la Intimidad
El Chbab Srey establecía expectativas claras sobre el comportamiento de las esposas. Enseñó a Kounila que las esposas deben servir a sus maridos y ceder a sus deseos en muchas circunstancias. También exhorta a las mujeres a no compartir con otras personas, ya sean parientes inmediatos o terceras personas, “lo que sucede en sus asuntos domésticos”. Esta instrucción, aunque aparentemente orientada a la privacidad, pudo haber fomentado el silencio en torno a aspectos íntimos de la vida marital.
El código incluía preceptos como: “Sé respetuosa con tu marido. Sírvele bien y mantén viva la llama de la relación. Si no, se quemará. No traigas problemas de fuera dentro de casa.” Estas directrices sobre el respeto y el mantenimiento de la “llama de la relación” delineaban un rol específico para la mujer en la dinámica marital, que podía influir en su agencia y disfrute sexual. Kounila Keo expresó su desacuerdo con la parte del texto que menciona que “los hombres son gemas y las mujeres son de lino blanco”, una metáfora que subraya la fragilidad y el valor inferior percibido de la mujer en comparación con el hombre.
Desigualdad de Género y sus Consecuencias en la Experiencia Femenina
La consecuencia del texto es una relación desigual en la que los hombres dominan la esfera pública, mientras que la sumisión de la mujer permanece intacta a pesar de que su participación fuera de casa ha aumentado en todos los ámbitos en los últimos años. Esta disparidad es aún más evidente si se considera que en Camboya existe otro código para los hombres, el Chbab Proh, cuyas reglas son mucho menos estrictas.
La deshonra y la tradición asociada a este código de conducta es una lacra que permite cometer abusos bajo un aparente clima de impunidad. Un informe de la ONU sobre la violencia contra las mujeres en el Sureste Asiático lo corrobora. La persistencia de estas ideas se observó en una evaluación de la igualdad de género en 2014 en la provincia de Siem Reap, donde profesores afirmaron que el Chbab Srey no afectaba a la percepción de igualdad de género, no obstante, estaban de acuerdo con la regla que sostiene que las “niñas son bonitas cuando son suaves y pausadas”, así como aquella que dice que ellas “deben ser amigables y aprender todo lo relativo a la casa”. Estas percepciones tradicionales influyen en la forma en que las mujeres, incluidas las de edad avanzada, han vivido y entendido su feminidad y sexualidad.

El Chbab Srey en la Educación y su Legado Generacional
La inclusión del Chbab Srey en el currículo educativo hasta 2007 significa que generaciones de mujeres camboyanas, incluidas muchas de las que hoy son ancianas, fueron instruidas desde temprana edad en estos estrictos códigos de conducta. Esta educación temprana ha moldeado profundamente su comprensión de su propio valor, sus roles dentro del matrimonio y la familia, y su capacidad para expresar sus deseos o necesidades. En opinión de Kounila, el Chbab Srey inhibe la capacidad de las mujeres camboyanas de hacer realidad sus propios sueños y metas en la vida, una limitación que se extiende a la libre expresión de su identidad, incluyendo aspectos de su sexualidad a lo largo de sus años.
Para las ancianas camboyanas, estas enseñanzas han formado la base de sus vidas, influenciando no solo sus matrimonios y relaciones, sino también su autopercepción y la manera en que la sociedad les permite (o no) manifestar su sexualidad en etapas posteriores de la vida, a menudo en un contexto de silencio y sumisión esperada.
CINEMINUTO ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS CONAPRED
tags: #ancianas #cambollanas #culeando