El mundo atraviesa un proceso de envejecimiento poblacional sin precedentes, caracterizado por una acelerada velocidad y un incremento significativo en la proporción de personas de edad avanzada. Una característica distintiva de este fenómeno es el aumento exponencial del grupo de personas mayores de 80 años, mientras que el segmento de 65 a 79 años experimenta un crecimiento a tasas decrecientes. Ante esta realidad, en diciembre de 2020, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el período 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable.

La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una iniciativa global que busca la colaboración entre diversos sectores y partes interesadas con la visión de crear un mundo donde todas las personas mayores, sus familias y comunidades puedan disfrutar de una vida larga y saludable. Como paso fundamental para el desarrollo regional de esta década, se ha realizado una síntesis del conocimiento disponible sobre la salud, el bienestar y el proceso de envejecimiento en las Américas, abarcando aspectos demográficos, epidemiológicos y otros desafíos relacionados.
El presente documento se enmarca en una serie de publicaciones destinadas a ofrecer información basada en evidencia sobre el envejecimiento en la región de las Américas. Se destaca la gran heterogeneidad y la rápida evolución de este fenómeno regional. El informe se estructura en varias partes, presentando un contexto general de la región para afrontar la Década (Parte I) y el estado actual de sus diversos ámbitos y facilitadores (Parte II), junto con nuevos temas a tratar. Estas secciones conforman un diagnóstico del estado del arte regional, que permite identificar los desafíos actuales que enfrentan los distintos países y, al mismo tiempo, proponer nuevos retos y soluciones en el marco de la Década.
Considerando el horizonte de diez años de la Década y la velocidad de los cambios, este informe se concibe como un documento vivo, sujeto a constante actualización. Recoge nuevas problemáticas y avances en el contexto de la Década, dependiendo de la recopilación continua de datos, ya sea mediante la actualización de información existente o la publicación de nuevos datos y temas.
Para construir sociedades más justas, es imperativo garantizar un envejecimiento digno a través de políticas, instituciones y marcos jurídicos sólidos. Estos deben asegurar la realización de los derechos y el máximo nivel de calidad de vida posible para las personas mayores, sus familias y comunidades, fortaleciendo las relaciones intergeneracionales. Así lo plantea un nuevo informe presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Envejecimiento y sostenibilidad de los sistemas de pensiones en América Latina y el Caribe
Avances y Desafíos en América Latina
El informe detalla los avances y logros de la región en la implementación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento durante los últimos cinco años (2017-2022). Asimismo, pone de relieve los desafíos y retos pendientes en el cumplimiento de los acuerdos regionales en esta materia. El reporte ofrece una visión general del envejecimiento y las tendencias demográficas en la región, confirmando que el envejecimiento poblacional es uno de los principales fenómenos demográficos en América Latina y el Caribe.
En 2022, residen en la región 88,6 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa el 13,4% de la población total. Se proyecta que esta proporción aumentará al 16,5% para 2030. La esperanza de vida para ambos sexos ha experimentado un notable incremento, pasando de 48,6 años en 1950 a 75,1 años en 2019. A pesar de un retroceso temporal de 2,9 años en 2021 debido al impacto de la pandemia de COVID-19, se espera que la esperanza de vida continúe su tendencia ascendente, alcanzando los 77,2 años en 2030.
América Latina y el Caribe han transitado de ser una sociedad joven a una sociedad adulta joven en 2021. Se prevé que para 2053, la región se convierta en una sociedad envejecida, donde el grupo de personas de 60 años y más superará en volumen a todos los demás grupos etarios.

Contexto Socioeconómico y Desigualdad
La implementación del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento se ha desarrollado en un contexto global y regional de profundos cambios sociales, económicos, políticos, climáticos y tecnológicos. En América Latina y el Caribe, este proceso se ha visto agravado por una profunda desigualdad en diversas dimensiones, altos niveles de pobreza y la debilidad de los sistemas de protección social y de salud.
La región ha sufrido los devastadores efectos de la pandemia de COVID-19, que ha evidenciado aún más las desigualdades socioeconómicas y el acceso desigual a los servicios de salud y protección social, afectando de manera particular a los grupos más vulnerables, como las personas mayores.
Protección Social y Salud en la Vejez
En materia de cobertura de protección social para las personas mayores, 25 países de la región cuentan con pensiones no contributivas. En 2020, en 13 países latinoamericanos, las pensiones lograron mitigar un aumento de 34,9 puntos porcentuales en la pobreza y de 22,9 puntos porcentuales en la pobreza extrema. En el Caribe, sin embargo, en siete países, menos del 50% de la población en edad legal de jubilación recibe una pensión, ya sea contributiva o no contributiva.
El documento también analiza el fomento de la salud y el bienestar en la vejez, detallando los avances y desafíos regionales en políticas de atención de la salud para las personas mayores.
Preparación para el Futuro
Para 2050, se espera que la población mayor de 65 años se duplique en América Latina. Este fenómeno, que avanza a un ritmo sin precedentes, tiene profundas implicancias para las economías, los sistemas de salud y las relaciones sociales de la región. Latinoamérica y el Caribe están protagonizando la transición demográfica más rápida del planeta. Si bien estos cambios son positivos en muchos sentidos, conllevan importantes desafíos sociales y económicos.
Los retos del envejecimiento en América Latina son múltiples, urgentes y requieren una acción intersectorial. La paradoja reside en que, mientras la región envejece rápidamente, existe la percepción de que este proceso apenas está comenzando. Los gobiernos deben planificar y articular políticas públicas sobre envejecimiento que aborden diversas áreas. El envejecimiento es parte del ciclo natural de la vida, pero el envejecimiento poblacional en América Latina demanda una preparación colectiva y una inversión social adecuada. Como región joven que transita rápidamente hacia la madurez, existe la oportunidad de garantizar una vejez digna, activa, saludable y segura.
Algunos países ya están desarrollando redes de cuidados, reformas en pensiones y campañas para promover un envejecimiento saludable y activo. A mayor esperanza de vida, mayor será la proporción de personas mayores en la población.
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