Nuestra Señora del Camino: Formación Integral y Compromiso Social

Misión Educativa del Colegio Nuestra Señora del Camino

El colegio Nuestra Señora del Camino se dedica a proporcionar a sus estudiantes una formación académica e integral de excelencia. Buscamos estimular el pensamiento crítico, desarrollar estructuras cognitivas propicias para el aprendizaje y fomentar habilidades esenciales para la vida en sociedad, promoviendo la cooperación y el compartir.

Promovemos activamente la participación de nuestros/as estudiantes, impulsando el pensamiento creativo, crítico y metacognitivo. Nuestro objetivo es formar personas capaces de pensar por sí mismas, generar sus propias opiniones y tomar decisiones de manera autónoma. Valoramos la singularidad de cada estudiante y fomentamos el establecimiento de relaciones cercanas, respetuosas y personalizadas.

Creemos firmemente que cada persona tiene un llamado a conocerse a sí misma, aceptarse y buscar la superación personal. Reconocemos que el proceso educativo de cada estudiante se nutre de las interacciones diarias con su entorno. Por ello, las familias se comprometen a acompañar a sus hijos/as en este camino, formándose para hacerlo de manera efectiva.

Imagen de estudiantes participando activamente en un aula

El Paradigma Pedagógico Ignaciano como Guía

El Paradigma Pedagógico Ignaciano constituye el modelo que orienta nuestro trabajo diario en las aulas, buscando favorecer la integración de los aprendizajes. Consideramos todos los factores que influyen en el proceso de enseñanza y aprendizaje para asegurar un inicio de clase significativo.

Facilitamos el contacto directo de los estudiantes con el objeto de estudio, fomentando su protagonismo y la construcción activa de su propio conocimiento. Diseñamos las clases como experiencias de aprendizaje que estimulan la curiosidad a través de la presentación de problemas, situaciones desafiantes y retos.

Alentamos a los estudiantes a indagar sobre el significado, la importancia y las implicaciones de aquello que están trabajando y experimentando en clase. Nuestro propósito es que los estudiantes incorporen los aprendizajes en su vida cotidiana y los pongan al servicio de la sociedad.

Evaluación Integral del Progreso

La evaluación se concibe como la toma de conciencia por parte de educadores/as y estudiantes sobre el progreso en el logro de los aprendizajes. Debe ser integral, abarcando tanto los conocimientos adquiridos como las actitudes desarrolladas.

Nuestro equipo de educadores/as se encuentra en constante proceso de reflexión y capacitación para implementar nuevas estrategias y metodologías pedagógicas innovadoras. Nos enfocamos en una enseñanza personalizada, donde cada estudiante es el protagonista de su propia historia y se compromete de manera responsable y libre con los demás.

Infografía que ilustra los pilares del Paradigma Pedagógico Ignaciano

Desarrollo Integral a Través del Juego y la Psicomotricidad

Reconociendo la importancia fundamental de los primeros lazos de apego, confianza y seguridad, utilizamos el juego y actividades lúdicas para fortalecer la autonomía y la seguridad de nuestros estudiantes. Trabajamos con materiales concretos y realizamos actividades de psicomotricidad para que los estudiantes adquieran una mayor conciencia de su propio cuerpo.

Las actividades pedagógicas están diseñadas para potenciar todas las inteligencias de los estudiantes, abarcando la intrapersonal, interpersonal, lingüística-verbal, lógico-matemática, corporal-cinestésica, visual-espacial, musical, naturalista y espiritual.

El Nuevo Servicio de Protección a la Infancia y el Voluntariado

En el contexto de la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA), surge un nuevo servicio que reemplazará al SENAME. Este servicio estará bajo el alero del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, propiciará la descentralización y relevará las necesidades en materia de infancia según la pertinencia territorial.

Este nuevo Servicio actuará como un apoyo para las familias que enfrentan dificultades en el desarrollo de sus labores de cuidado y crianza. Su objetivo será fortalecer los factores protectores y disminuir los factores de riesgo, garantizando que las familias puedan proporcionar la protección necesaria a los niños, niñas y adolescentes.

Ilustración conceptual del nuevo servicio de protección a la infancia en Chile

Experiencias de Voluntariado: Fundación Abrázame

La convicción de que los niños representan nuestro futuro, ávido de aprendizaje y cariño, impulsa iniciativas de apoyo. A menudo, han sido olvidados o vulnerados por la sociedad. Aquellos rescatados de la vulnerabilidad, en ocasiones, no reciben las herramientas necesarias para su desarrollo como ciudadanos dentro del sistema chileno.

Surgen preguntas fundamentales sobre cómo crecer en un país donde los derechos básicos son accesibles solo para quienes poseen los recursos económicos suficientes para exigirlos y protegerlos. La reflexión se centra en cómo mejorar como sociedad si se silencia a los niños y adultos mayores, reduciéndolos a una carga, en lugar de apreciar su aporte natural a un ecosistema civil respetuoso e inclusivo.

Estas inquietudes motivaron la participación como voluntaria en la Fundación Abrázame desde el año 2017. La labor voluntaria se enfoca en aportar cariño, juegos y apoyo a hogares que albergan a bebés, niños, niñas y adolescentes que requieren asistencia constante para su crecimiento.

Se considera que la labor voluntaria, aunque sacrificada y desinteresada, está intrínsecamente relacionada con nuestras vidas y el crecimiento personal y colectivo de la sociedad. Un pueblo se define por sus habitantes, y es en la colectividad donde se forja la identidad. Crecer no es solo un proceso individual, sino un avance colectivo donde cada persona contribuye al desarrollo del país.

El voluntariado ha representado un despertar inesperado, sacando a la luz un anhelo interno que a menudo no se sabe escuchar. La fragilidad individual se transforma en fortaleza colectiva cuando se trabaja juntos por la comunidad, mejorando el entorno.

Fotografía de voluntarios interactuando con niños en un hogar

Voluntariado como Reforzadora Escolar

La experiencia como voluntaria en Fundación Abrázame abrió una nueva perspectiva, llena de amor y respeto por los niños y niñas. Se brindó la oportunidad de participar como reforzadora escolar, impartiendo clases de apoyo para consolidar conceptos en diversas asignaturas.

Esta aventura, que se extendió por cuatro meses, comenzó con un grupo de siete alumnas de 5º de primaria. Inicialmente, el curso contaba con dos estudiantes, pero pronto aumentó a siete. Las niñas mostraban gran inquietud y deseo de destacar.

Sin embargo, dos factores importantes afectaban la fluidez de las clases: el hambre y el cansancio. Las niñas frecuentemente expresaban estas necesidades, lo que llevó a la decisión de proporcionarles una pequeña colación en cada sesión, financiada de manera solidaria.

La experiencia resultó muy gratificante, permitiendo desarrollar habilidades docentes. La profesión de psicóloga supuso una ventaja, ya que se observó que muchos compañeros carecían de herramientas psicopedagógicas para abordar a una población diversa, con problemas reales y, a menudo, en situación de vulnerabilidad.

En septiembre de 2016, durante un proceso de Assessment laboral, se conoció la existencia de Fundación Abrázame, generando un profundo interés. Dada la trascendencia de trabajar con menores, el proceso de selección fue largo y riguroso.

La sonrisa pura de un bebé, o el abrazo y los besos de los más pequeños, superan cualquier sueño imaginable. Se parte con la intención de compartir tiempo y dar amor, pero se regresa con el corazón lleno de alegría y pureza. La labor de la fundación es muy valorada, y se expresa gratitud por la oportunidad de aportar.

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