Efectos de la tos pulmonar por esmog en niños y ancianos

La contaminación del aire, tanto exterior como interior, representa una amenaza significativa para la salud respiratoria global, afectando de manera particular a poblaciones vulnerables como niños y ancianos. La exposición a partículas y gases nocivos puede desencadenar una serie de problemas de salud, desde tos y dificultad respiratoria hasta el agravamiento de enfermedades preexistentes y un aumento en las tasas de morbilidad y mortalidad.

La contaminación del aire y sus componentes

La contaminación atmosférica es la presencia de agentes químicos, físicos o biológicos que alteran las características naturales de la atmósfera. Cuando el aire de la ciudad está contaminado, la población está expuesta a partículas de diversos tamaños, además de gases, que tienen un impacto directo en la salud.

Principales contaminantes del aire

  • Dióxido de nitrógeno (NO2): Procede de la combustión de combustibles fósiles y de las emisiones de vehículos. Puede irritar las vías respiratorias y causar asma.
  • Ozono (O3): Componente principal del esmog, formado por el efecto de la luz solar sobre el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos. Es un fuerte irritante respiratorio y oxidante.
  • Monóxido de carbono (CO): Producto de la combustión incompleta de combustibles fósiles, altera el suministro de oxígeno a los tejidos al unirse a la hemoglobina.
  • Contaminación atmosférica por partículas (MP o PM): Mezcla compleja de partículas sólidas y gotitas líquidas en suspensión. Su tamaño se vincula directamente con el potencial para provocar problemas de salud.
    • Partículas pequeñas (PM2,5): Menos de 10 micrómetros de diámetro, pueden llegar a la profundidad de los pulmones e incluso al torrente sanguíneo. Constituyen la causa principal de la visibilidad reducida (bruma).
    • Partículas gruesas (PM10): Entre 2,5 y 10 micrómetros de diámetro, tienen su origen en operaciones de pulido, tratamiento de materiales y polvo de vías no pavimentadas.
  • Óxidos de azufre (SOx): Resultado de la combustión de combustibles fósiles. Pueden inflamar las vías respiratorias y aumentar el riesgo de bronquitis crónica.

Fuentes de contaminación

Las fuentes principales de contaminación de origen humano son el transporte urbano, la producción de energía y las actividades industriales, las quemas de desechos en el área rural, la minería y las canteras, la manufactura, la industria química, las refinerías de petróleo, los generadores de energía, los motores de combustión y los incineradores. Estas se acumulan en las ciudades o en sus alrededores, provocando una gran contaminación del aire exterior.

La contaminación del aire exterior es un factor importante que contribuye a la contaminación del aire interior. Además, las fuentes de contaminación del aire de recintos cerrados incluyen el humo del tabaco, la cocina (incluidas las cocinas de gas), la construcción y la rehabilitación. La quema de combustible de biomasa (madera, residuos animales, cultivos) para cocinar y calentar es una fuente importante de contaminación en los países que dependen de estos combustibles.

Efectos en la salud respiratoria

La contaminación del aire contribuye significativamente a una serie de problemas de salud. Puede afectar la funcionalidad pulmonar, desencadenar asma y exacerbaciones de la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), además de aumentar el riesgo de infecciones respiratorias y cáncer de pulmón.

En niños

Niño tosiendo por irritación respiratoria debido al smog

La población pediátrica es especialmente vulnerable a los efectos adversos de la contaminación atmosférica debido a sus características propias como una frecuencia respiratoria aumentada y menor estatura, un instinto exploratorio que los expone más a contaminantes, un sistema inmunológico y respiratorio en desarrollo y nula capacidad de decisión. Todo ello hace que ventilen más aire por kilo de peso y, por ende, lo que está contenido en él.

  • Los episodios de alta contaminación pueden aumentar hasta en un 100% los síntomas respiratorios en niños con y sin asma.
  • Estudios han mostrado que la frecuencia de síntomas respiratorios, como la tos, sentir el pecho apretado o molestias al hacer deporte, aumentan entre un 30% y 50% en niños con y sin asma en episodios de alta contaminación atmosférica.
  • La exposición a largo plazo a la contaminación del aire podría afectar el crecimiento y el desarrollo pulmonar, resultando en una función pulmonar reducida que puede persistir hasta la edad adulta, causando síntomas respiratorios como tos, sibilancias o disnea incluso en niños sin patología respiratoria de base asociada.
  • Los contaminantes pueden debilitar el sistema inmunológico de los niños, haciéndolos más susceptibles a infecciones respiratorias de vías bajas.
  • Los niños que regularmente realizan actividades al aire libre los días en que la contaminación por ozono es alta son más propensos a desarrollar asma.

En ancianos

Las personas de edad avanzada también son sensibles a la exposición a material particulado. Pueden presentar agravamiento de condiciones pulmonares o cardíacas preexistentes o desarrollar este tipo de dolencias.

Efectos generales en la población

Cómo afecta la contaminación del aire a nuestro cuerpo

  • La contaminación es irritante y, si la vía aérea está sometida a irritación, se tendrá más tos. Cuando está irritada, los mecanismos de defensa frente a virus están comprometidos, aumentando la probabilidad de que fallen.
  • Algunos contaminantes del aire hacen que las vías respiratorias se estrechen, lo que provoca tos, sibilancias y dificultad respiratoria.
  • La enfermedad relacionada con la contaminación del aire es una enfermedad causada por contaminantes nocivos en el aire o por el empeoramiento de una enfermedad preexistente por contaminantes del aire.
  • Las personas que presentan enfermedades de los pulmones o el corazón, tales como asma, obstrucción pulmonar crónica, congestiones cardíacas o similares, expuestas a material particulado tienen un riesgo incremental de muerte prematura o de agravamiento de sus cuadros clínicos.
  • Las nanopartículas y partículas ultrafinas, utilizadas en la industria nanotecnológica, se han asociado a un aumento de los síntomas respiratorios en personas con asma.

Efectos de contaminantes específicos

  • Ozono: Las exposiciones a corto plazo causan dificultad respiratoria, dolor torácico e hiperreactividad de las vías respiratorias, irritación conjuntival y tos. La exposición repetida produce tolerancia.
  • Óxidos de azufre (SO2): Pueden inflamar las vías respiratorias, lo que posiblemente aumenta el riesgo de bronquitis crónica y el estrechamiento de las vías respiratorias. Los niños y adultos con asma son los más vulnerables a sus efectos.
  • Material Particulado (MP): Las partículas pequeñas penetran en las cavidades pulmonares, bloquean el aparato respiratorio, producen fenómenos irritativos como tos crónica y ronquera e incremento de la bronquitis. Agravan condiciones respiratorias y aumentan la susceptibilidad a infecciones.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de las enfermedades relacionadas con la contaminación del aire se basa en los antecedentes de exposición a contaminantes del aire. Los médicos indican pruebas de funcionalidad pulmonar para determinar si los pulmones están afectados. Las pruebas a menudo no ayudan a diferenciar estas enfermedades de otras causas de trastornos pulmonares, pero el papel de un contaminante específico puede quedar claro si muchas personas del mismo entorno y con exposiciones elevadas desarrollan síntomas similares o trastornos pulmonares.

El tratamiento se centra en aliviar los síntomas. Además del énfasis en reducir la exposición, se administran tratamientos para aliviar los síntomas. Por ejemplo, los fármacos utilizados para tratar el asma (como los broncodilatadores, que abren las vías respiratorias) pueden aliviar algunos síntomas.

Factores meteorológicos y contaminación

Las condiciones climáticas juegan un papel crucial en la concentración de contaminantes. Los mayores niveles de contaminación por ozono se registran en tiempo soleado. En Santiago, Chile, la contaminación se observa preferentemente durante los meses de otoño e invierno, con niveles muy superiores a los estándares.

La inversión térmica es un fenómeno meteorológico que se presenta cuando, en las noches despejadas, el suelo se enfría rápidamente por radiación, enfriando el aire en contacto con él que se vuelve más frío y pesado que el de la capa superior. Esto disminuye la velocidad de mezclado vertical, concentrando los contaminantes.

Este fenómeno es frecuente en las mañanas frías sobre los valles de escasa circulación de aire. En invierno, la capa en la que a las partículas suspendidas les es posible moverse es muy poco ancha, y por consiguiente, su transporte vertical y desplazamiento lateral son limitados, ya que el viento es demasiado débil. Esto sucede porque la inversión térmica ocurre a corta altura y, debido a los cerros, los gases no tienen escape lateral, permaneciendo en la cuenca y produciendo problemas de contaminación ambiental.

Gráfico de inversión térmica mostrando la acumulación de contaminantes

Prevención y reducción de la exposición

La prevención o la reducción de la exposición a los contaminantes del aire es fundamental para disminuir tanto el riesgo agudo como el crónico de enfermedades relacionadas con la contaminación del aire.

Medidas dirigidas a los entes gubernamentales

  1. Mejorar la Calidad del Aire: Implementar y hacer cumplir regulaciones más estrictas sobre las emisiones industriales y vehiculares para reducir la concentración de contaminantes atmosféricos.
  2. Redoblar las políticas frente al tabaquismo: Aumentar los espacios públicos libres del humo del tabaco y hacer cumplir las regulaciones.
  3. Monitoreo y divulgación de datos de calidad del aire: Establecer un sistema robusto de monitoreo y divulgar los datos al público en tiempo real.
  4. Aumentar los espacios verdes y zonas de bajas emisiones: Crear zonas de bajas emisiones en áreas urbanas densamente pobladas, especialmente cerca de escuelas y parques infantiles.
  5. Promover el transporte sostenible: Incentivar el uso del transporte público, bicicletas y vehículos eléctricos.
  6. Programas educativos: Implementar programas para concienciar a la población sobre los efectos de la contaminación del aire.

Medidas dirigidas a las familias

  1. Utilizar herramientas de control de la calidad del aire: Informarse acerca del Índice de Calidad del Aire (ICA o AQI).
  2. Evitar la exposición en días de peor calidad del aire: Limitar las actividades al aire libre de los niños en días con altos niveles de contaminación y/o usar mascarilla FFP2 en exterior.
  3. Ventilación adecuada: Mantener una buena ventilación en el hogar, evitando que la contaminación exterior entre cuando no sea favorable.
  4. Evitar la acumulación de contaminantes en el hogar: Reducir el humo ambiental del tabaco, productos de limpieza y gases de cocina.
  5. Valorar el uso de filtros HEPA: Estos filtros capturan partículas como humo, polvo, bacterias y polen, protegiendo de contaminantes dañinos en interiores.

Medidas de acción desde la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP)

  1. Incentivar la investigación y desarrollo de la salud ambiental pediátrica.
  2. Fomentar el uso de dispositivos de polvo seco para reducir la huella de carbono de los aerosoles.
  3. Fomentar la formación y capacitación en salud ambiental en la infancia y adolescencia.
  4. Difundir y replicar proyectos de mejora de salud ambiental como "Bosque para la salud" y "Caminando al Cole".
  5. Estudiar la exposición a diferentes contaminantes atmosféricos en la población pediátrica mediante pulseras inteligentes.

La contaminación ambiental representa una amenaza significativa para la salud respiratoria de los niños y ancianos. Es fundamental que gobiernos, sociedades científicas y familias tomen medidas proactivas para mitigar estos riesgos, con un enfoque conjunto en políticas públicas efectivas y prácticas cotidianas saludables, para proporcionar un futuro más saludable bajo el concepto de Salud Única (One Health).

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