La Navidad y el Apoyo a la Infancia Vulnerable

En una fecha tan especial, en que el mundo cristiano celebra el nacimiento del niño Jesús, es el mejor momento para recordar la situación de nuestros párvulos en el país. Cada año, la Navidad nos envuelve con su magia, invitándonos a pensar en el significado de dar y recibir. Pero cuando hablamos de Navidad en contextos vulnerables, este tiempo adquiere un sentido más profundo: uno que nos invita a conectar, acompañar y recordar que el mayor regalo no siempre viene envuelto.

Iniciativas Comunitarias en Chile para Niños Vulnerables

Coordinadora Social Shishigang: Experiencias Significativas en Barrios Populares

En distintos territorios populares de la Región Metropolitana, la Navidad vuelve a construirse desde abajo. Con un trabajo sostenido durante todo el año, la Coordinadora Social Shishigang prepara una nueva edición de su tradicional ruta navideña.

Sebastián Riffo, integrante de la organización, explicó a Radio y Diario Universidad de Chile que la motivación central del colectivo es generar experiencias significativas para las infancias de barrios populares: "Para nosotros es muy importante realizar este tipo de intervenciones, ya que son instancias que son inolvidables para los chicos".

Ese mismo espíritu es el que sostiene el trabajo anual de la coordinadora. "Nos hemos desplegado interviniendo distintos espacios, potenciando juntas de vecinos con juegos inflables, artistas circenses, malabaristas, y también levantando actividades propias", detalló Sebastián.

La actividad está programada para este lunes 22 de diciembre, entre las 16:00 y las 21:00 horas, y se desarrollará en distintos puntos de Puente Alto. Según explicó Sebastián, por razones logísticas y de coordinación territorial, los lugares específicos no se informan con antelación.

Respecto a la recepción de la comunidad, el integrante de la Shishigang puntualizó que la población ha reaccionado de manera muy positiva y que la actividad es multigeneracional: "Va el abuelito, la mamá, el tío".

Más allá de la Navidad, desde la Coordinadora Social Shishigang subrayan la importancia de trabajar con las infancias durante todo el año. "La importancia es que ellos se sientan protagonistas, no generar intervenciones tan adultocentristas, sino construir y trabajar con ellos a la par".

Foto de niños y familias en una actividad comunitaria con juegos inflables y artistas circenses

Colectivo La Bicicleta: Autogestión y Sentido Comunitario en La Victoria

Como cierre de un año marcado por el trabajo comunitario y los talleres permanentes, el colectivo La Bicicleta, de la Población La Victoria, prepara una actividad navideña destinada a niños y niñas del sector.

Erna Sepúlveda, integrante de La Bicicleta, explicó que la principal motivación es cerrar el año de manera significativa. Más allá de la celebración puntual, la actividad busca reforzar el sentido comunitario.

La celebración, además, se vive como una instancia familiar y colectiva. "No son solo los niños, son las mamás. Muchas mamitas son solas, o son mamás extranjeras que han llegado y no tienen familia aquí".

Para concretar esta actividad, La Bicicleta recurre principalmente a la autogestión: "Hacemos trabajo de autogestión. Este año, por ejemplo, tenemos una rifa donde cada integrante puso un premio", contó Erna. A esto se suma el apoyo de las familias del sector. Junto con ello, existen aportes solidarios que llegan de manera anónima. "Hay personas que conocen este trabajo y aportan con lo que pueden. Todo se junta en una sola mesa y se hace una fiesta de Navidad".

La organización acumula una larga trayectoria en el territorio. "Vamos a cumplir ahora en enero 12 años trabajando aquí", detalló Erna. La Navidad marca solo una pausa en el calendario comunitario. "Es como un break que hacemos, porque después seguimos en enero con talleres de verano", explicó.

Foto de una fiesta navideña comunitaria organizada por el colectivo La Bicicleta, con niños y madres

La "Tía Pauli" y el "Taller de los Deseos"

Desde el año 2021, Paulina Pinto Cortés ha desarrollado de manera autogestionada iniciativas solidarias para llevar celebraciones navideñas a niños y niñas de sectores vulnerables de Puente Alto y otras comunas. "La tía Pauli", como es conocida, lleva 4 años trabajando en actividades navideñas populares en distintos sectores. Sus primeras experiencias comenzaron en su propio barrio, en Pirque, donde organizó una celebración para 130 niños.

Uno de los ejes centrales de su iniciativa es el llamado "taller de los deseos", una instancia previa a Navidad donde los niños escriben cartas expresando qué les gustaría recibir. "Ellos escriben una carta y ponen los deseos que tienen para la Navidad, y así piden sus regalitos".

Según cuenta, la motivación para sostener este esfuerzo nació al conocer de cerca la realidad social de distintos territorios. Para Pinto, el impacto emocional de estas actividades es clave. "Es importante para un niño abrir un regalito o tener algo diferente para una Navidad".

La recepción de los niños, asegura, ha sido siempre positiva. En la primera actividad masiva, recuerda que los regalos fueron sencillos, pero significativos. "Les regalé una toalla y una bolsa de dulces, y estaban todos contentos porque compartieron una infancia, un momento".

Con los años, la experiencia se fue profundizando. "Cuando abrían los regalos decían 'esto es lo que yo pedí en la carta'". Actualmente, Paulina trabaja con niños y niñas del campamento El Peñoncito, en Puente Alto, junto a la organización social y cultural Sueño Posible. Para este año, la celebración tendrá un formato distinto. "Los niños ya están más grandes, así que les pregunté qué querían para esta Navidad. Me dijeron que querían que les vinieran a cantar artistas urbanos y una cena de Navidad".

Imagen de niños escribiendo cartas de deseos para Navidad, con alegría y concentración

Barrio Lucha Libre: Entretenimiento Inclusivo para la Comunidad

Lo que comenzó como una actividad familiar en plena pandemia terminó convirtiéndose en un proyecto comunitario que hoy recorre distintos territorios de Puente Alto llevando lucha libre gratuita a niños, niñas y familias completas. "Barrio Lucha Libre nace en pandemia, buscando primero una actividad que pudiera hacer nuestro hijo, que era fanático de la lucha libre", explicó Patricia Ramírez, una de las impulsoras del proyecto.

Ese propósito quedó claro desde el nombre. "Barrio Lucha Libre, el mismo nombre lo dice: el barrio. Buscamos instancias que fueran del barrio para el barrio", señaló Patricia. En ese camino, comenzaron a intervenir territorios vulnerables de Puente Alto junto a Matías Toledo, actual alcalde de la comuna. El impacto fue inmediato. "Los niños alucinaban con el ring, un ring profesional, tremendo, cosas que nunca habían visto", recuerda. Patricia destaca que la lucha libre es un espectáculo poco accesible en Chile.

Uno de los aspectos que más sorprende al equipo es la recepción transversal del público. "Pensábamos que iba a impactar principalmente en los niños, pero la lucha libre ha sido súper transversal", comenta Patricia. La escena se repite en cada presentación. "Citas el show a las cinco de la tarde y los adultos mayores llegan una hora antes, con su mejor pinta, se sientan alrededor del ring y no se mueven hasta la última lucha".

En el caso de los niños, la experiencia es aún más participativa. "Ellos toman partido por tal o cual luchador, tienen sus propias barras, después del show se sacan fotos, se suben al ring, comparten".

Este año, Barrio Lucha Libre inició su temporada en febrero y recorrió sectores como Villa Arcoíris, Mariano La Torre, Bajos de Mena, Pueblito Las Vizcachas y la Plaza de Puente Alto. El cierre se realizó este sábado 20 de diciembre, a las 17:30 horas, en el Gimnasio Municipal Irene Velásquez, con un espectáculo de mayor escala. "Cerramos la temporada con un show espectacular, con pantallas gigantes, luces y artificios".

Imagen de un espectáculo de lucha libre en un barrio vulnerable, con niños y adultos disfrutando

Reflexión sobre la Infancia y los Espacios Públicos en Chile

Comenzando por la ansiada seguridad, las poblaciones, calles y plazas en general en todo Chile han sido semi abandonadas por las familias como lugares para compartir y ser espacios para jugar y gozar con los niños y niñas, siendo ocupadas por grupos que practican incivilidades de todo tipo. Además, donde hay espacios supuestamente "verdes", que se les llaman plazas o parques, la falta de vegetación y protección de los lugares donde hay juegos exteriores es insuficiente o están en mal estado.

No todas las familias tienen una vivienda digna y tiempos y condiciones para estar, jugar y formar valores con sus hijos, que es la gran necesidad actual. Pero también hay acciones de esperanza. En estos días de finalización del año, en diversas poblaciones como La Bandera en la Pintana, o la Legua en San Joaquín, se hacen carnavales vecinales, donde participa la familia entera, incluyendo los niños. También en Juntas de Vecinos se han organizado actos navideños como en la población Cerro 18 en Lo Barnechea, o la N° 13 en el Barrio Bellavista.

¡Rondas de niños nuevamente.... ojalá suceda en todo Chile! Qué contenta estará nuestra gran maestra Gabriela y sin dudas es el mejor regalo para ella en sus 80 años del Premio Nobel y para nuestro país en estos complejos tiempos. Quizás a través de la búsqueda de equidad y felicidad para todos nuestros niños y niñas, podamos avanzar nosotros, los adultos en actividades participativas compartidas y con sentido humano.

La Pobreza Infantil en Cataluña y la Campaña #FamiliasSinNavidad

Es evidente que estas navidades van a ser diferentes para muchas personas, pero especialmente difíciles para miles de familias de nuestro país, las #FamiliasSinNavidad. A través de nuestra intervención, desde el inicio de la emergencia por Covid-19 hemos atendido a más de 3.000 niños, niñas y a sus familias en riesgo de pobreza proporcionándoles alimentos, bienes de primera necesidad, refuerzo escolar y apoyo psicológico.

Seguimos ayudándoles a través de nuestros programas, pero queremos que estas navidades las familias a las que atendemos puedan tener momentos más llevaderos. La pobreza infantil sigue aumentando en Cataluña y ya afecta a uno de cada tres menores, según un reciente informe de la Plataforma de Infancia de Cataluña. La vulnerabilidad se ha cronificado en nuestro territorio y muchas familias catalanas viven en condiciones de extrema precariedad.

En este contexto, para algunas familias comprar regalos para sus hijos e hijas en Navidad o Reyes puede convertirse en todo un lujo. La campaña tiene el objetivo de recoger recursos para ayudar a los centros socioeducativos de la Fundación a asegurar el desarrollo educativo y social de los más de 7.400 niños, niñas y jóvenes que asisten a estos centros cada tarde y, al mismo tiempo, poder garantizarles los regalos necesarios para que disfruten de una Navidad llena de ilusión.

Por ello, la entidad recopila recursos de empresas e instituciones y los canaliza hacia los 97 centros socioeducativos y centros abiertos que forman parte de su red en toda Cataluña y las Islas Baleares. En estos espacios los niños reciben apoyo educativo y también acompañamiento emocional. A través de actividades educativas y basadas en el ocio, desarrollan habilidades sociales y competencias transversales, además de participar, en algunos casos, en programas de atención psicológica.

La colaboración de las empresas e instituciones es clave en la campaña y se puede materializar a través de tres vías:

  • La donación económica.
  • La donación de material educativo o juguetes.
  • El apadrinamiento.

La pasada Navidad, 29 empresas, entidades y donantes particulares participaron en la campaña y cumplieron las peticiones de 37 de los centros socioeducativos de la Fundación. En total, 2.800 niños, niñas y jóvenes de familias en riesgo social pudieron disfrutar de estas aportaciones.

Infografía mostrando el impacto de la pobreza infantil en Cataluña y las vías de colaboración de la campaña #FamiliasSinNavidad

Fundación Regalo: Cumpliendo Sueños Navideños en Chile

Los Orígenes y la Campaña de Correos de Chile

"El más terrible de los sentimientos es el de tener la esperanza perdida". (Federico García Lorca)

Cuando piensan en lo que significa la Navidad, tanto Carolina Cortez (32) como Camilo Burich (32) y Jorge González (38) comentan que se trata de un momento importante de sus vidas. Para Carolina, abogada, es sinónimo de infancia; primero de compartir con sus primos, luego con sus sobrinos, de juntarse, comer rico, estar en familia.

Jorge, artista visual, piensa en esa fecha como una etapa formativa fundamental para las infancias, en la que se está conectado con un tercero y en la que se pueden aminorar los problemas gracias a una gran cena y disfrute.

En el caso de Camilo, economista, más allá de tener una herencia judía, la Navidad es una fecha que obliga a los seres humanos a volver a la tribu, a fomentar el gregarismo.

Hace poco más de un año, ninguno de los tres tenía cómo saber que la Navidad se convertiría en mucho, mucho más, transformándose en la entrega de esperanza a los niños y niñas de Chile.

Es probable que muchos lo hayan leído: el clásico mensaje de Correos de Chile en diciembre, "Apadrina un sueño de Navidad" o "¡Hay miles de sueños para cumplir!", una campaña que busca que los niños y niñas que enviaron una carta al Viejito Pascuero puedan tener sus regalos el 25 de diciembre.

Camilo y Carolina también la habían visto y decidieron, en 2022, ir hasta la sede de Correos en Plaza de Armas y elegir una carta. En su mente, sería fácil: llegarían, leerían las cartas, escogerían su favorita y que fuera posible de cumplir y saldrían de las oficinas comprometidos a cumplir el sueño de ese niño o niña. En la práctica, lo que pasó ese 20 de diciembre de 2022 fue muy distinto.

"Fuimos en búsqueda de apadrinar una carta. Luego pensamos en apadrinar dos cartas. Luego seguimos leyendo y nos dimos cuenta que las necesidades eran múltiples y que había un sinnúmero de ilusiones de niños y niñas que se estaban quedando relegadas", recuerda Camilo.

Carolina estaba preparada para que las cartas que quedaran, a esas alturas -cinco días antes de Navidad-, fueran aquellas que pedían computadores, televisores, PlayStation, cosas caras. Su sorpresa fue enorme al darse cuenta de que había muchos niños y niñas que lo único que pedían eran cenas de Navidad, o útiles escolares, o un regalito para sus hermanos, o un detallito para sus papás que no lo estaban pasando bien.

Esa tarde salieron de ahí no con una, sino con 10 cartas para apadrinar junto con Jorge, además de una carpeta con otras 60 con la esperanza de poder gestionar, pasar la gorra, pedir colaboración a sus amigos, familias y redes, para cumplir esos sueños. Lo lograron.

El saber que era posible gatilló un pensamiento en Camilo, una idea que le daría vuelta durante meses: "Si nosotros tres pudimos hacer esto, ¿por qué no pensamos un poquito más en grande?".

El Impacto de un Regalo Significativo

Para poder apadrinar una carta, es necesario poner datos de contacto, y las familias que recibieron los regalos pueden agradecer. Ese quizás fue el último empujón que necesitaban Carolina, Camilo y Jorge para seguir pensando en las infancias en Navidad.

Dicen que nunca se olvidarán: les llegaron dos videos. "Uno de ellos era de una niña que había enviado una carta porque su mamá se ganaba la vida haciendo jugos naturales y a la mamá se le había echado a perder la juguera. Nosotros les regalamos una juguera de muy buena calidad con garantía extendida de tres años. Y recibimos un video largo de esa familia haciendo panqueques con la juguera, ocupándola, sacando la masa de ella, poniéndola en el sartén… Eran dos niñas y una mamá joven. Eso fue súper fuerte", recuerda Jorge.

El segundo fue de un niño con autismo. "La mamá nos había pedido una pelota especial para él. Ella sabía que esa pelota le haría bien, había ido a ferias tratando de encontrar una pelota similar a la que él necesitaba en algún comercio que estuviera a su alcance, pero no pudo encontrar ninguna que le produjera a su hijo una conexión tan especial como la que sentía con esa", detalla. En el video, se le veía jugando con un tablero grande de muchos juguetes de Fisher-Price para niños con necesidades especiales. "Él estaba muy contento, estaba jugando alucinado", añade.

A esos dos se les sumaron varios otros: "Gracias por la cena que nos brindan", "gracias porque en este minuto estamos compartiendo un plato de comida", "gracias a ustedes mis hijos esta Navidad van a poder tener un regalo y no se van a tener que quedar en la casa".

"Sabemos que es común, después de recibir un regalo, salir y sociabilizar con los otros niños en la calle, compartir con los vecinos. Pero existe una realidad de que los niños que no reciben regalos se quedan en sus casas encerrados, y eso es muy fuerte", reflexiona Camilo.

Aunque faltaran meses para llevar la idea a cabo, con esos mensajes los tres ya sabían algo: que en 2023, lo que partió como una idea autogestionada se convertiría en una fundación.

Vídeo que te hará replantear las cosas que realmente tienen valor - Experimento social

La Fundación Regalo: Dignificando la Infancia

Al preguntar qué significa un regalo para ellos, Carolina explica que significa "entregar algo de ti que puede servir, aportar, colaborar al otro. Puede ser tangible o intangible". Para Jorge, "el regalo tiene que ver con el tiempo y el reconocimiento. Es el tiempo que invertiste en pensarlo, en elegirlo, en comprarlo, crearlo o hacerlo. Es reconocer a la persona que lo recibe como un ser merecedor o como alguien que merece ser animado, alegrado, sorprendido". Camilo lo describe como "un acto desinteresado de amor".

Quizás fue pensando en todos esos significados que los tres pusieron a su fundación -que selecciona cartas, recolecta fondos y juguetes y se vincula con Correos de Chile para cumplir los sueños de los niños y niñas en Navidad-, el nombre Fundación Regalo.

"Nos constituimos como fundación justamente porque las cartas demuestran que existe una demanda social fuerte, que va a estar ahí presente año a año y porque creemos profundamente que dignificar la infancia es poder dignificar nuestro futuro como sociedad", comenta Camilo. "Ese para mí marca el quehacer de esta fundación: resignificar la infancia a través de la esperanza. Porque las sociedades que no gozan de esperanza son sociedades que no avanzan", añade.

A través de la fundación, los tres buscan que los niños, niñas y sus familias tengan fe en que les va a llegar algo, que van a recibir amor, que van a ganar un regalo. Y no cualquier regalo: para Carolina, Jorge y Camilo es muy importante que lo que se entregue sea de buena calidad. Porque esto también es dignificar la infancia más vulnerable.

Jorge lo explica: "queremos ofrecerle a los niños el juguete que realmente desean porque vemos que hay en Chile una suerte de creencia de que por ser infancias de bajos recursos hay que regalarles herramientas, o cursos, u otro tipo de cosas. Como si fuera malo darles una Barbie, o un carrito Hot Wheels, o lo que sea que ese niño quiere. Como si demonizáramos el placer". La idea detrás es que son niños y niñas, y no hay nada de malo en cumplir sus sueños, más si consideramos que en otros estratos sociales las infancias reciben exactamente los juguetes que quieren.

Las Cartas como Barómetro Social de las Necesidades

Las cartas al Viejito Pascuero también permiten a todos conocer mejor las realidades de Chile. A tal punto que Camilo bromeó con una persona de Correos de Chile que su lectura era una suerte de "barómetro social" de las necesidades del país.

"Honestamente, no hay carta que no me emocione", dice Carolina. Porque entre las cartas, encuentras a niños que cuentan que sus papás están desempleados o que hay gente en su familia enferma. También en las cartas se notan las brechas de género: las niñas escriben más, y empiezan a más temprana edad a tener consciencia de las necesidades y los cuidados que requiere su entorno.

"Creo que nos hace más humanos", comenta Jorge. Los tres mencionan el caso de un joven de Bajos de Mena de 18 años, con dos niños, que fue baleado en un portonazo. Estaba con depresión, en silla de ruedas, y además de lidiar con su salud mental, no tiene dinero para darle a sus hijos un regalo de Navidad. La organización recibe donaciones desde 1.000 pesos.

Esquema de las necesidades sociales reveladas a través de las cartas navideñas

El Verdadero Regalo: Conexión Humana y Esperanza Duradera

Si eres alguien que busca dejar una huella real, seguro te has preguntado cómo tu ayuda puede ser verdaderamente importante. Desde niños, aprendemos que los regalos traen alegría. Y sí, la emoción de un juguete nuevo o esa ropa que tanto querías puede ser intensa, aunque dure poco. Pero, ¿cuánto tiempo perdura esa sensación? ¿Y qué viene después?

Pensemos por un instante en la esencia de la Navidad: es un momento para compartir, para sentirnos parte de algo especial, para dar y recibir calor humano. En un mundo donde la distancia parece crecer y cada vez somos más individuales, recuperar ese espíritu es más importante que nunca.

Imagina por un instante la vida de un niño o una niña en un entorno lleno de desafíos. Tal vez su día a día está marcado por la incertidumbre, la escasez o la falta de adultos en quienes confiar. Aquí es justo donde tu presencia humana lo cambia todo.

Un niño o una niña que recibe atención genuina, que siente que lo escuchan de verdad, que comparte tiempo de calidad y experimenta seguridad emocional, recordará ese momento por muchos años. No es solo un recuerdo fugaz; es una semilla que echa raíces en su interior. Estos son, sin duda, los "regalos" que se quedan para siempre.

Un abrazo cálido, una charla sincera, un cuento leído con cariño, o un taller divertido donde pueda aprender y crear, son mucho más valiosos y profundos que cualquier regalo envuelto. Tu presencia, el acto de estar allí de corazón, no solo crea momentos; construye confianza, les da raíces, eleva su autoestima y forma lazos fuertes y seguros.

¿Puede un regalo envuelto lograr todo eso? La verdad es que no. Los objetos se dañan, se pierden, quedan en el olvido. Esos lazos seguros son el cimiento para que un niño o una niña se atreva a soñar, a aprender y a desarrollarse con la fuerza interior para superar los retos de la vida.

Entonces, ¿cómo podemos darle un giro a nuestra forma de dar esta Navidad?

  • Construye recuerdos: Los momentos compartidos, las risas contagiosas, los juegos en grupo… esos son tesoros que no se ven.
  • Ofrece instantes que sanan: Para quienes han vivido penas o situaciones difíciles, un espacio lleno de cariño y confianza puede ser una medicina poderosa.

Ojo, no hablamos de dejar de dar ningún obsequio. La idea es comprender que un regalo material debe ser un detalle que complemente, no el centro de todo. Para ti, que buscas un impacto verdadero y duradero, esta Navidad nos regala la oportunidad de darle un nuevo sentido al "dar". La Navidad está para llenarnos el alma, no solo las manos.

Al elegir tu presencia por encima de los objetos, estamos invirtiendo en la felicidad emocional, en la construcción de una autoestima sólida y en un futuro lleno de esperanza para aquellos que más nos necesitan. Esta Navidad, démosle el lugar que se merece a lo que verdaderamente importa: la conexión humana, el tiempo que compartimos y el amor sin condiciones.

Foto artística que representa la conexión humana, con adultos abrazando o interactuando con niños de forma cálida

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