En Chile, existe un número significativo de menores en situación de adopción. Según cifras del Servicio Nacional de Menores (Sename), en diciembre de 2020, 180 niños esperaban una familia adoptiva. Paralelamente, muchas familias y personas cumplen con los requisitos y desean adoptar. Sin embargo, el proceso se ve obstaculizado por largos plazos, requisitos confusos y trámites burocráticos, lo que genera frustración y desinterés en los involucrados. La adopción es una alternativa para quienes desean ser padres, pero no pueden serlo de manera biológica.
Estadísticas y Tiempos de Espera en el Sistema de Adopción
En diciembre de 2020, existían 497 postulantes a adopción declarados idóneos. Si bien los plazos regulatorios establecen un tiempo promedio de espera de 12 a 18 meses para ser considerados como alternativa familiar para un niño, este plazo es relativo y puede extenderse debido a diversos factores. En general, el promedio de espera para aquellos que han sido declarados idóneos para adoptar es de alrededor de un año. Un período que aumenta para las personas que deseen adoptar a menores de un año, pero que también se reduce para quienes estén dispuestos a elegir a niños más grandes.
De acuerdo al último Anuario Estadístico del Servicio Nacional de Menores, publicado en septiembre, un niño puede demorar casi 5 meses en encontrar a su familia adoptiva, luego de ser declarado susceptible. Eso, sin considerar el período que demoran las causas en los tribunales de familia, que alargan aún más el proceso. En 2012, los tribunales de familia declararon susceptibles de adopción a 680 niños y niñas, y durante ese mismo año calendario hubo 605 adopciones. Durante el año 2020 se efectuaron 258 enlaces adoptivos, considerando tanto enlaces nacionales como internacionales.
En relación con la edad de los niños y niñas con inicio de causas de susceptibilidad de adopción durante el 2020, se advierte que el 36,4% de los niños/as con causas de susceptibilidad iniciadas contaban con “menos de un año” (n=131); le sigue en proporción de casos los niños/as de entre “4 a 7 años” que, con 99 casos, representa el 27,5% de los usuarios/as; a continuación, y con acotada diferencia, los niños/as de “1 a 3 años” (n=90; 25%). En ese sentido, al considerar el tramo etario de los niños y niñas, se evidencia una relación directa entre la edad y el tiempo de espera, pues a medida que aumenta la edad, aumenta también el tiempo de espera promedio.

Impacto de la Pandemia de COVID-19 en los Procesos de Adopción
La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto considerable en los procesos de adopción. Según datos del Sename, la pandemia ha ralentizado aún más estos procesos, extendiéndolos entre 13 y 30 meses. Hasta julio de 2020, 538 personas habían sido declaradas idóneas para adoptar, pero aún esperaban la asignación de un menor. Este proceso, que tarda en promedio 16 meses, se ha extendido aún más debido a la crisis sanitaria.
Entre marzo y agosto de 2020, el número de adopciones concretadas disminuyó un 45% en comparación con 2019, pasando de 164 a 91 adopciones en el mismo período. Ya en junio de 2020, existían 223 menores esperando ser adoptados.
Las explicaciones oficiales apuntan a la pandemia como causa principal. Las cuarentenas y cordones sanitarios suspendieron las visitas a los menores en residencias y las evaluaciones de postulantes debieron trasladarse al formato online. Si bien el sistema se adaptó, esto ralentizó los procesos. Viviana Petrić, Jefa del Departamento de Adopción del Sename, señaló que la emergencia sanitaria obligó a adoptar medidas excepcionales para evitar contagios, pero se buscó dar continuidad al trabajo, manteniendo los estándares de calidad.
Desafíos en las Evaluaciones Psicológicas
Aunque las charlas informativas y talleres de sensibilización continuaron realizándose de forma virtual, los test psicológicos, cruciales para determinar la idoneidad de los postulantes, representaron un gran obstáculo. Vivianne Galaz, directora ejecutiva de la Fundación San José, explicó que este tipo de intervenciones no pueden realizarse de forma remota, ya que los psicólogos necesitan aplicar instrumentos y evaluar comportamientos in situ. Desde la Fundación San José, también confirman que, en los primeros meses, no se les enviaron lineamientos técnicos para trabajar con las familias vía remota. Ese documento, que debería haber llegado al comienzo de la emergencia sanitaria, se envió recién el 28 de septiembre mediante la resolución exenta Nº2528. El texto contiene una serie de orientaciones técnicas para realizar las evaluaciones de idoneidad de los postulantes en medio del contexto de la pandemia.
Lorena Campos, quien lleva 10 meses esperando una llamada telefónica para ser madre adoptiva, relató su experiencia. A pesar de haber completado talleres y evaluaciones, el test psicológico, que requería presencialidad, se demoró. El sistema se acomodó al formato virtual, pero la coordinación con "evaluadores externos" también generó demoras. Una psicóloga de Sename -que pidió reserva de identidad por motivos laborales- cuenta que, al principio de la pandemia, desde el Servicio no se les indicó cómo tenían que actuar para llevar a cabo las evaluaciones vía Zoom.
Necesidad de Reformar el Proceso de Adopción y Propuesta Legislativa
La iniciativa propuesta busca acortar los plazos del proceso de adopción y modificar o eliminar requisitos relacionados con el estado civil y la estabilidad matrimonial. La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) subraya la importancia de un entorno familiar seguro y cariñoso para el desarrollo pleno de un niño. Investigaciones, como la de Andy Bilson, demuestran que los niños separados de sus familias en situación de pobreza y colocados en cuidado institucional presentan peores resultados en comparación con aquellos que permanecen en su entorno social. Los niños requieren un andamiaje familiar para su desarrollo emocional y cognitivo, sus relaciones y su sentido de pertenencia, elementos cruciales para su éxito en la vida adulta. Por ello, es imperativo resolver la situación de adopción de manera expedita, ya que una integración familiar más rápida aumenta las posibilidades de un desarrollo infantil normal.

Propuesta Legislativa y Requisitos de Adopción
El proyecto de ley, que debe iniciarse por moción, propone modificaciones al artículo 9°. Este artículo establece un plazo de 60 días para que el padre o la madre que haya expresado su voluntad de entregar en adopción a un niño, niña o adolescente, pueda retractarse, contado desde la fecha de la declaración ante el tribunal.
Los requisitos para adoptar se establecen de la siguiente manera:
- Personas mayores de 25 años y menores de 60 años.
- No se exigirá un mínimo de años de matrimonio para cónyuges.
- Podrán solicitar la adopción personas solteras, matrimonios o parejas que hayan contraído un acuerdo de unión civil, independientemente del sexo de los contrayentes.
- Todos los solicitantes deberán haber sido declarados idóneos para la adopción por un organismo acreditado ante el servicio Mejor Niñez.
Adanyl Brignoni y Leire Fernández, coautoras de la "Guía de Acompañamiento para Familias Adoptivas", están de acuerdo con que las parejas homosexuales puedan adoptar, de la misma forma que lo hacen las parejas heterosexuales, casadas o no, solteras o solteros, etcétera. Si se pone el foco donde debe estar, es decir, en el derecho de los niños, niñas y adolescentes a vivir en familia, lo más relevante es que el niño/a pueda llegar a una familia que se ajuste a él y a sus necesidades, lo cual implica importantes desafíos, así como habilidades parentales que van más allá de la orientación sexual. Es importante entender también que todos los requisitos para los futuros adoptantes están pensados en función de lo que es mejor para cada niño/a. En este caso, por ejemplo, parte de lo que se está cuidando es que el niño/a llegue a una familia de adultos responsables, que cuenten con la madurez y entendimiento que implica este compromiso (que, por cierto, es para toda la vida) y que, a su vez, cuente con la estima para acompañarlo/a como necesita. Cuando se adopta a un niño/a, no se le está haciendo un favor, sino que se le está garantizando un derecho básico.
Perspectivas de la Defensoría de la Niñez y Fundaciones
Desde la Defensoría de la Niñez, se afirma que ha habido una desatención de los procesos de niños, niñas y adolescentes durante la crisis sanitaria. Patricia Muñoz, defensora de la Niñez, considera que la pandemia es una excusa genérica y que se deben dar respuestas concretas sobre las causas de la disminución de las adopciones. En su opinión, "el tiempo de la burocracia del Estado no es el tiempo de los niños y eso tenemos que entenderlo como país, porque de otra manera lo que hacemos es condicionar sus derechos a los tiempos de administración del Estado".
Vivianne Galaz, directora ejecutiva de la Fundación San José, indicó que los test psicológicos, que permiten determinar la idoneidad de los postulantes, fueron el gran punto de tope para acelerar los procesos, ya que este tipo de intervenciones no se pueden realizar de forma remota. También Lorena Campos cuenta que le costó encontrar hora con los “evaluadores externos” que son los profesionales especializados en realizar las pruebas técnicas de los solicitantes de adopción.
Retrasos en el Poder Judicial y el Sistema de Adopción
Los retrasos en los procesos de adopción también involucran al Poder Judicial. Para que un niño sea declarado "susceptible de adopción", su caso debe pasar por un Tribunal de Familia. Los procesos judiciales, ya de por sí demorosos, se han dilatado aún más debido al trabajo remoto de los tribunales. Candy Fabio, oficial de protección de Unicef Chile, estima que la dilación en las causas judiciales fue de al menos tres meses. Durante marzo y junio, las audiencias estuvieron paralizadas, afectando el área de adopción. Si bien se reactivaron telemáticamente a partir de julio, los casos se vieron estancados.
Susan Sepúlveda, jueza del 3º Juzgado de Familia de Santiago, reconoce los atrasos, pero señala que los tribunales priorizaron los procedimientos de susceptibilidad al inicio de la crisis. Sin embargo, pone el foco en las evaluaciones del Sename: "Más que un retardo en la tramitación judicial propiamente tal, han habido demoras probablemente en las evaluaciones de los grupos familiares. Si esos informes están aplazados, me veo en la imposibilidad de hacer una audiencia con todos los antecedentes que se requieren". La jueza considera que la pandemia ha exacerbado las deficiencias preexistentes del sistema de adopción, como las dificultades en la entrega de informes y los tiempos de espera.
Consecuencias de la Institucionalización Prolongada
La estadía prolongada en residencias puede ser perjudicial para el desarrollo de los menores. Investigaciones demuestran que la institucionalización es una experiencia traumática. La exposición prolongada a estos centros afecta negativamente el desarrollo infantil. José Andrés Murillo, director ejecutivo del Observatorio para la Confianza, advierte que las consecuencias a largo plazo de las demoras en los procesos de adopción podrían ser significativas. La oficial de protección de Unicef Chile, Candy Fabio, coincide, señalando que está "bastante documentado la pésima atención que se entrega en los contextos de cuidados alternativos residenciales y la exposición prolongada de los niños en este tipo de centros afecta en su desarrollo".

Adopción Internacional y Tarifas
Chile se ha convertido en un país emisor en el circuito de adopción internacional. Agencias de países como Noruega, Bélgica, Alemania, Nueva Zelanda y Francia gestionan adopciones de menores chilenos, siendo las agencias italianas las más predominantes. Las tarifas para estos procesos fluctúan entre 4 y 12 millones de pesos. Este escenario ha generado denuncias por parte de familias chilenas que han perdido a sus hijos. El país ocupa el puesto 36 en el ranking de "naciones de origen" en adopción internacional y el octavo en Latinoamérica. En 2016, solo hubo una adopción de un niño extranjero por parte de una familia chilena, lo que evidencia un flujo considerable de niños saliendo del país.
Aumento de Ingresos a Residencias y Desafíos Estructurales
Se observa un aumento en los ingresos de lactantes y niños a residencias de protección especial. Entre octubre de 2021 y marzo de 2025, los menores de 24 meses en estos hogares aumentaron un 72%, pasando de 233 a 401. En general, el número de menores de 18 años en residencias ha pasado de 4.417 en 2021 a 5.018 en febrero de 2025, impulsado por la primera infancia y los adolescentes. Claudio Castillo, director del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez), asocia este incremento con la violencia intrafamiliar en el caso de los bebés, y con motivos más diversos en el caso de los adolescentes. Señala que la capacidad estructural del Servicio está al límite, y que la saturación podría generar tensión en todo el ecosistema de protección. Castillo destaca la complejidad de enfrentar el aumento de bebés en residencias, un fenómeno inédito que no estaba previsto en el diseño del Servicio. Cada número representa una historia de urgencia y dolor, que debe ser transformada en esperanza a través de familias de acogida o adoptivas.
Historia y Problemáticas del Sename
Desde 2016, la atención a niños y adolescentes bajo tutela estatal se ha intensificado. En 2013, más de 860 menores fallecieron mientras estaban bajo la protección del Sename. Un informe de la Corte Suprema en marzo de 2023 evidenció la "crítica situación" en 289 residencias, con 513 menores en "completo abandono". La diputada María José Hoffmann ha señalado que "no hay claridad respecto de información cuantitativa". Informes del Ministerio de Justicia y de Unicef han presentado cifras contradictorias, lo que evidencia un problema de registro y transparencia. La BBC Mundo analizó anuarios oficiales del Sename, arrojando un total de 395 fallecimientos entre 2010 y 2014, cifras que no parecen confiables ni siquiera para quienes las publicaron.

Casos Emblématicos: Guillermina y Lissette
El caso de Guillermina, una adolescente de 16 años que falleció en el Centro Alborada del Sename en 2012, ejemplifica las graves falencias del sistema. A pesar de sus intentos de suicidio, no fue trasladada a un hospital para una evaluación médica completa. La querella presentada por su familia no prosperó, y su muerte quedó registrada como un "egreso" más del sistema.
El caso de Lissette, una niña de 11 años que falleció en el centro Galvarino del Sename en 2016, puso de manifiesto las graves deficiencias del sistema. Lissette, quien había estado entrando y saliendo de centros del Sename desde los 5 años, fue víctima de maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono. El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, afirmó que la niña estaba sobremedicada. Se le administraba un fármaco (benzodiazepina) en dosis que actuaban como antipsicótico, además de antidepresivos. La sertralina, otro de los fármacos que tomaba, puede tener efectos adversos en menores, volviéndolos más agresivos e impulsivos. Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, señala que la "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos en los centros es generalizada. La falta de personal especializado y la dosificación inadecuada son problemas graves, especialmente considerando que el 63% de los niños requieren medicación.
|𝗟𝗮 𝗡𝗼𝘁𝗮| - 𝗟𝗼𝘀 𝗻𝗶ñ𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻 𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘇𝗮𝗱𝗼, 𝘂𝗻 𝗱𝗼𝗰𝘂𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗟𝗮 𝗗𝗲𝗳𝗲𝗻𝘀𝗮
Soluciones Propuestas para el Sistema de Adopción y Protección
Para abordar la problemática, se proponen tres pilares fundamentales:
- Apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado: Creación de unidades polivalentes con personal dedicado que trabaje con las familias, no que las aísle.
- Revinculación familiar: El objetivo final debe ser que los niños vuelvan con sus familias de origen, rompiendo el círculo de pobreza y maltrato a través de herramientas y acompañamiento. Se critica la tendencia a internar a los niños por pobreza, sugiriendo una posible estigmatización de la pobreza en las decisiones judiciales.
- Defensa jurídica adecuada: Garantizar que los niños cuenten con una defensa jurídica que vele por el cumplimiento de sus derechos, diferenciándose de la defensa de los menores infractores de ley, que suele ser más robusta.
A mediano plazo, el Consejo para la Infancia pretende cerrar el Sename y transicionar a un nuevo servicio. Sin embargo, se enfatiza que los niños no pueden esperar, y se requieren medidas urgentes para mejorar la situación actual. El Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez) trabaja en un nuevo modelo de residencias familiares, buscando transiciones más rápidas y amistosas entre los menores y las familias que les reciben temporalmente. En 2015, fueron 122 los menores de esa edad entregados a familias chilenas, mientras que en 2006 la cifra llegó a 49.
Mientras, desde el Sename, Mariela Labraña (ex directora) sostiene que actualmente lo más importante es sacar adelante el proyecto de ley que se discute en el Congreso y dejará en igualdad de condiciones a parejas o solteros chilenos que quieran hacerse cargo de un menor. Por su parte, la jefa del Departamento de Adopción del Sename, María Fernanda Galleguillos, explica que se ha estado produciendo un cambio importante y “cada vez adoptan a niños más grandes, dejando atrás los mitos y temores”.
Mitos y Realidades de la Adopción
En el tema de la adopción hay muchos mitos o semiverdades. Es cierto que cuando se forma familia a través de la adopción hay diferencias entre la persona que fue adoptada y sus padres adoptivos que no comparten las familias biológicas. En este sentido, es muy importante que desde que la familia se forma pueda conversar de manera cotidiana y natural acerca de la diversidad familiar. Conviene aclarar que no todas las familias son iguales, pues hay diferentes tipos de familia. En esta misma línea deben construirse similitudes (gustos, aficiones, ideas, valores) y debe permitirse también hablar de las diferencias, que para algunas personas y en algunos momentos pueden vivirse con frustración. Resulta fundamental acoger la pena o la rabia por no haber nacido originalmente en la familia adoptiva o el miedo por no conocer aspectos marcados por la biología.
Según Florencia Herrera, académica de Sociología de la U., existe una alteración en los vínculos de afecto del niño que se establecen en la temprana edad. Respecto a la baja de mujeres que dan a sus hijos en adopción, Navarro añade que “si el sistema logra cuidar a esas mamás, van a poder cuidar mejor a sus hijos. Muchas veces están en condiciones precarias, o son muy jóvenes. En cuanto a los costos del proceso, al realizar la postulación a través de las unidades de adopción del Sename, presentes en todas las regiones, solamente se deben pagar las evaluaciones sociales y psicológicas realizadas por profesionales externos especialmente acreditados para estos fines.
Paula y Vladimir, un matrimonio de Santiago que adoptó a una niña de casi 5 años, y que tras la llegada de su hija han estado recibiendo orientación del Sename por varios meses. Vladimir cuenta que han participado en varios talleres de postadopción del Sename “donde nos orientan en diferentes aspectos, por ejemplo, cómo hablar este tema con los hijos o cómo enfrentar sus inseguridades”.
Guía de Acompañamiento para Familias Adoptivas
Escrito en un estilo didáctico y satinado, “Guía de Acompañamiento para Familias Adoptivas” (Editorial Forja, 217 páginas) es un libro para informar y apoyar a las personas o familias que deciden adoptar. Se trata de una guía elaborada por Adanyl Brignoni, periodista y madre adoptiva, y por Leire Fernández, madre y psicóloga infanto-juvenil con formación especializada y experiencia en parentalidad y adopción. Con el propósito de poder elaborar un material que realmente representara a las familias adoptivas en Chile y con el cual pudieran identificarse, Brignoni y Fernández realizaron entrevistas grupales a padres, madres e hijos adoptivos en este país.