Una alimentación saludable es fundamental en todas las etapas de la vida, y en la tercera edad, su importancia se magnifica. A medida que envejecemos, el cuerpo y las necesidades nutricionales cambian, lo que requiere una adaptación de la dieta para mantener la salud, prevenir problemas crónicos y mejorar la calidad de vida. Para las personas mayores, esto implica priorizar alimentos que proporcionen nutrientes esenciales sin un exceso de calorías, enfocándose en la densidad nutricional.
El Programa de Alimentación Complementaria del Adulto Mayor (PACAM): Un Apoyo Nutricional Clave

El Programa de Alimentación Complementaria del Adulto Mayor (PACAM) tiene como objetivo principal mejorar el estado nutricional y la calidad de vida de las personas mayores de 70 años que cumplen con los requisitos establecidos. Este programa proporciona mensualmente alimentos fortificados con micronutrientes, en formato de polvo para preparar una crema instantánea, así como una bebida láctea.
Objetivos y Beneficiarios del PACAM
El PACAM se dirige a adultos mayores en tratamiento antituberculoso, beneficiarios del Subsistema de Seguridades y Oportunidades (Ingreso Ético Familiar), y residentes del Hogar de Cristo, todos atendidos en establecimientos de atención primaria del Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS). El retiro de los alimentos se realiza mensualmente a través del consultorio correspondiente al domicilio del beneficiario.
Componentes del PACAM: Productos "Años Dorados"
Crema Años Dorados
Este producto en polvo está diseñado para preparar una crema instantánea a base de cereales y legumbres. Se caracteriza por ser baja en sodio, libre de colesterol y fortificada con vitaminas A, B, C, E y D, además de ácido fólico. El ácido fólico, en particular, contribuye al fortalecimiento del sistema inmune, la cicatrización, el mantenimiento o mejora de las funciones cognitivas, el ánimo y aporta antioxidantes.
Bebida Láctea Años Dorados
Elaborada a base de leche y cereales, esta bebida láctea en polvo es instantánea y tiene un suave sabor a vainilla. Está fortificada con vitaminas y minerales y es reducida en lactosa. Para mejorar su perfil saludable, se ha reducido su contenido de grasa y sodio. Específicamente, está fortificada con vitaminas B12 y C, calcio y ácido fólico.
Desafíos y Avances en la Nutrición para la Tercera Edad
A pesar de la existencia de programas como el PACAM, la nutrición en la tercera edad presenta desafíos significativos que requieren constante investigación y adaptación.
Evaluación Nutricional y Deficiencias Comunes
Sarcopenia y nutrición en el adulto mayor
Un estudio realizado por la Universidad Finis Terrae, en colaboración con la Universidad de Chile y la Universidad Tecnológica Metropolitana, analizó los alimentos proporcionados por el PACAM y el estado nutricional de sus beneficiarios. La investigación, llevada a cabo entre 2018 y 2019 con 182 adultos mayores de la Región Metropolitana, reveló que solo un 30% de los participantes consumía la crema de manera regular, y su consumo era inferior al recomendado.
Además, se identificaron déficits significativos de vitaminas y minerales en esta población, incluyendo un 88% con deficiencia de vitamina D, un 34,7% de vitamina B12 y un 33% de calcio. Los expertos señalaron que este alarmante estado nutricional es un reflejo de la "escasa oferta de ingredientes y alimentos saludables de consumo masivo y de alta aceptación".
Análisis previos, como un artículo de investigación de la "Revista Médica de Chile" de 2008 y estudios de la década de 1990, ya habían evidenciado importantes deficiencias nutricionales en adultos mayores, especialmente en calcio, zinc, ácido fólico, vitaminas A, C y B12. Estos hallazgos fueron un catalizador para la creación del PACAM en 1999.
Reformulación y Mejora del PACAM
Ante estos hallazgos, se inició un proceso de reformulación del PACAM con el objetivo de mejorar el aporte nutricional y las características sensoriales de los alimentos. La investigadora Salomé Mariotti, directora del Laboratorio de Investigación Avanzada de Nutrición y Salud (LIANS) de la Universidad Finis Terrae, destacó la factibilidad de optimizar los productos existentes.
Trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud, se propusieron soluciones tecnológicas para hacer más efectivos los alimentos, especialmente abordando el déficit de vitamina D. Este esfuerzo culminó en la modificación de las bases técnicas del PACAM, lo que llevó a la presentación de un nuevo plan de incorporación de marcas que reemplazarán a la actual "Años Dorados".
La reformulación incluyó la solicitud de que las vitaminas y minerales estén microencapsulados y recubiertos para protegerlos de pérdidas durante la digestión y asegurar su liberación en el lugar adecuado del tracto digestivo. Paralelamente, se puso énfasis en mejorar la calidad sensorial para facilitar el consumo.
Nutrientes Esenciales y Sus Funciones en el Adulto Mayor
Con la edad, el cuerpo requiere los mismos nutrientes, pero a menudo en cantidades diferentes y con mayor énfasis en su densidad. La geriatra Trigal Mora subraya la importancia de una alta calidad nutricional en la alimentación de los pacientes mayores.
Vitaminas y Minerales Clave
- Vitamina D: Es crucial para el funcionamiento de huesos y músculos, así como para la absorción del calcio. Con la edad, la piel sintetiza hasta un 25% menos de vitamina D, aumentando la necesidad de exposición solar, consumo de pescado azul o suplementos.
- Vitamina B12: Fundamental para el sistema nervioso periférico, impactando positivamente en el funcionamiento cognitivo, emocional y físico.
- Calcio: Indispensable para prevenir o mejorar la osteoporosis, una condición común en la tercera edad. Se encuentra en lácteos y pescados.
- Ácido Fólico: Contribuye al fortalecimiento del sistema inmune, la cicatrización, el mantenimiento o mejora de las funciones cognitivas, el ánimo y aporta antioxidantes.
- Hierro: Las necesidades de hierro son similares a las de los adultos más jóvenes.
Macronutrientes y Fibra

- Proteínas: Son esenciales. La cantidad recomendada es de 1 a 1,25 g/kg de peso al día. Es crucial repartir esta ingesta: la mitad de origen vegetal (legumbres, semillas, frutos secos) y la otra mitad de origen animal (carnes magras, pescados, lácteos y huevos).
- Carbohidratos: Deben aportar entre 1.000 y 1.200 Kcal del total energético diario. Para una dieta saludable, solo entre 100 y 120 Kcal deben ser carbohidratos simples, y el resto (900 a 1.000 Kcal) complejos (cereales integrales, algunas verduras y hortalizas, frutas y leguminosas).
- Grasas: No deben superar las 600 Kcal del aporte de energía en una dieta equilibrada. Las grasas saturadas (carnes, embutidos, lácteos no descremados) deben ser menos de 60 Kcal, y el porcentaje restante de insaturadas (pollo, pescados grasos, aceite de oliva y colza).
- Fibra: Diariamente se deben consumir entre 25 y 30 g de fibra, como mínimo (cereales integrales, frutas con piel, hortalizas y leguminosas). Es muy importante para un tránsito intestinal adecuado y para prevenir el estreñimiento, que es frecuente en la vejez.
Hidratación
La importancia del agua en la dieta aumenta con la edad. Un anciano debe tomar al menos unos 2.500 cc (dos litros y medio) de líquidos al día, incluyendo agua, zumos, caldos e infusiones. Es importante recordar que la sensación de sed puede estar disminuida en los ancianos, haciendo que la ingesta consciente de líquidos sea aún más crítica.
Recomendaciones Dietéticas Generales para el Adulto Mayor
Una buena alimentación en adultos mayores es esencial para disminuir los riesgos de malestares relacionados con la nutrición. La dieta debe ser variada, equilibrada y moderada.
Necesidades Energéticas y Distribución de Calorías
Las necesidades calóricas de los ancianos disminuyen con la edad debido a un menor gasto energético. Las recomendaciones de la OMS/FAO/ONU aconsejan aproximadamente 2300 kcal para varones de 70 kg y 1900 kcal para mujeres de 55 kg a partir de los 60 años, con una reducción del 10% en la ingestión calórica entre los 60-70 años y otro 10% a partir de los 70. Esta reducción debe afectar principalmente a alimentos con mayor cantidad de grasas y azúcares, no a los que aportan proteínas, minerales y vitaminas.
Es importante que el 55%-60% de la energía provenga de hidratos de carbono (cereales, pasta, arroz), menos del 30% de grasas y el 15% de proteínas. Se recomienda la ingestión de hidratos de carbono en forma de almidón o glucógeno en vez de mono o disacáridos.
Consejos Prácticos para la Alimentación Diaria
- Frecuencia de comidas: Comer al menos cuatro a cinco veces al día (desayuno, sobredesayuno ligero, comida, merienda, cena y recena ligera) para no tomar grandes cantidades en las principales y facilitar la digestión. La distribución ideal es 25% en el desayuno, 5% en el sobredesayuno, 35-40% en la comida, 5-10% en la merienda, 20-25% en la cena y un máximo del 5% si hay recena.
- Variedad de alimentos: Incluir variedad de frutas (2-3 piezas al día), verduras (1-2 raciones en almuerzo y cena) y legumbres por sus aportes en fibra, antioxidantes y minerales.
- Proteínas animales: Consumir pescado en mayor cantidad que carne. Se recomiendan 3 a 4 huevos por semana. Los lácteos deben llegar a 3 raciones para hombres y 4 para mujeres.
- Controlar sal y azúcar: La cantidad de sal debe ser menor a 6 g/día. Los dulces se deben consumir de manera moderada, opcional y ocasional, con mayor precaución para personas diabéticas.
- Técnicas culinarias: Utilizar técnicas como el marinado, adobado o encurtido para reblandecer fibras, facilitar la masticación e incrementar el sabor, lo que puede estimular el apetito.
- Evitar: Frutas y zumos ácidos, picantes, frituras y alimentos salados, ahumados o adobados, ya que pueden causar molestias digestivas o agravar condiciones existentes.
Estrategias para una Alimentación Saludable y Constante
Adoptar hábitos de alimentación saludable puede ser un desafío, especialmente cuando los adultos mayores experimentan cambios fisiológicos y sociales. Sin embargo, existen estrategias para facilitar la transición y mantener la constancia.
Abordando Desafíos Comunes
- Pérdida de apetito (anorexia del anciano): El 30% de las personas mayores experimenta una disminución del apetito. Ofrecer menús variados, comprar productos frescos y de temporada, y fraccionar las comidas puede ayudar.
- Problemas de masticación o deglución: Si una persona no puede masticar o tragar adecuadamente, es necesario procesar los alimentos para asegurar la ingesta de nutrientes esenciales. Los alimentos texturizados son una excelente opción.
- Problemas de movilidad: La falta de movilidad puede desmotivar a comer. Un ambiente agradable y armonioso a la hora de las comidas es crucial.
- Aislamiento social: Si se está cansado de comer solo, intentar organizar comidas caseras o cocinar con amigos puede mejorar el ánimo y el consumo.
Patrones Dietéticos Recomendados para Adultos Mayores

Existen varias estrategias de alimentación saludable diseñadas para personas mayores que han demostrado beneficios significativos:
- Dieta de Estilo Mediterráneo: Enfatiza el consumo de grasas saludables, cereales integrales, pescado y productos frescos, mientras reduce la ingesta de lácteos. Se asocia con un menor riesgo de muerte súbita por enfermedades cardíacas.
- Enfoque Dietético para Detener la Hipertensión (DASH): Se centra en reducir el consumo de sal y productos lácteos, mientras aumenta la ingesta de verduras, frutas, cereales integrales, pescado, pollo, frutos secos y semillas. Ayuda a reducir la presión arterial y disminuye el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
- Dieta MIND: Combina elementos de las dietas Mediterránea y DASH, destacando el consumo de verduras, frutas, frutos secos, aves y cereales integrales, mientras evita las grasas saturadas y los azúcares. Se ha asociado con la mejora de la función cognitiva.
Consejos para Mantener la Constancia
- Comience poco a poco: Incorpore cambios en su alimentación de manera gradual.
- Planifique sus comidas: Organizar las comidas con anticipación facilita la adherencia a una alimentación saludable.
- Establezca un presupuesto.
- Busque recetas saludables que se ajusten a su presupuesto.
- Compre los ingredientes necesarios con anticipación.
- Organice su menú diario o semanal.
- Prepare los alimentos considerando el tiempo necesario.
- Disfrute de sus comidas.
- Consulte a un profesional: Si tiene problemas para tragar, cocinar o alimentarse debido a una enfermedad, consulte a su proveedor de atención médica o a un especialista en nutrición.
Riesgos de Desnutrición y la Importancia de la Consulta Médica
Pocas personas saben que la desnutrición en la tercera edad es muy peligrosa, y las estadísticas muestran datos alarmantes. En la práctica, uno de cada 12 adultos mayores de 60 años padece desnutrición crónica y uno de cada dos pacientes mayores de 75 años que ingresa en un hospital se encuentra desnutrido.
El control regular del peso del paciente mayor es esencial. La nutrición es consumir una dieta saludable y balanceada para que el cuerpo obtenga los nutrientes que necesita para funcionar y crecer. Por último, es muy importante no dejar de consultar con un médico especialista en temas de nutrición para desarrollar un plan alimentario adecuado y personalizado.