La Crisis del Sename y la Protección de la Infancia en Chile

La situación de los niños y adolescentes bajo la tutela del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile ha sido objeto de profunda preocupación y debate público. A lo largo de los años, se han evidenciado múltiples casos de abuso, negligencia y vulneración de derechos, lo que ha puesto en tela de juicio la capacidad del Estado para garantizar la protección de la infancia más vulnerable.

Denuncias de Abuso y Desapariciones en Residencias del Sename

Querellas contra Funcionarios y Acusaciones de Violación de Derechos Humanos

Una de las denuncias más graves se refiere a una querella interpuesta contra una psicóloga, quien es señalada como la principal responsable de actos que constituyen una violación a los derechos humanos. Estos hechos no solo interpelan humanamente, sino que también desde una mirada profesional, siendo calificado de gravísimo que una profesional, amparada en su título y cargo, pudiese haber ejercido tales actos.

La querella específica fue presentada contra la directora de una residencia, pero también involucra a otras dos educadoras de trato directo que habrían permitido y facilitado, junto con la psicóloga Evelyn Oñate, el abuso y violación contra al menos dos niños, de seis y ocho años, por parte de "donantes" a cambio de "aportes" al lugar.

La defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, señaló que la querella presentada por la situación en la residencia Nido, en la Región del Biobío, reviste la máxima gravedad, no solo por la comisión de delitos sexuales tan graves contra niños y niñas que deben estar ahí para la protección del Estado, sino también por la imputación directa de la participación, como autora, de quien ejercía como directora de esa residencia.

Se espera que la investigación permita determinar responsabilidades penales a todos los responsables, incluidos funcionarios del Sename, ya sea en cargos directivos o no, y a nivel regional y nacional.

Casos de Niños Desaparecidos y la Obstrucción de Visitas

El caso de los hermanos abusados no sería el único. Madres de niños y niñas ingresados al hogar sureño han realizado diversas manifestaciones acusando la desaparición de sus hijos e hijas. De acuerdo con sus relatos, la psicóloga Evelyn Oñate y otras funcionarias del recinto, les han impedido sistemáticamente visitar a sus hijos e hijas, negándoles además todo tipo de información. Incluso, se ha denunciado la falta de antecedentes de los niños en el Registro Civil.

Ya suman 11 niños y niñas de quienes se desconoce su paradero. Estos hechos siguen y suman, profundizando la crisis de la institucionalidad de la infancia en el país, dejando en evidencia la necesaria y urgente transformación de la institucionalidad que supone velar por los derechos y protección de las infancias.

Infografía sobre los casos de niños desaparecidos y abusos en el Sename

La Permanencia de los Niños Abusados en los Hogares

A pesar de las denuncias, los niños y niñas actualmente siguen en el hogar. Desde el Ministerio de Justicia, a través de su programa “Mi Abogado”, que da asistencia jurídica a todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentren separados de sus familias en el contexto de medidas de protección, se han realizado intentos permanentes para lograr el traslado de los niños a otros lugares, lo cual se ha visto impedido por el accionar del Sename.

La denuncia fue recibida por el seremi de Justicia del Biobío, Sergio Vallejos, el 14 de abril, lo que significa que hasta la fecha, los niños y niñas abusados siguen dentro del hogar. Patricia Muñoz, defensora de la Niñez, señaló que "están expuestos no solo a la reiteración de hechos de vulneración, sino que también a la posible 'contaminación' de sus relatos y al intento de que no digan lo que pueden aportar a la investigación".

Evelyn Oñate y las otras dos educadoras fueron “separadas” del recinto, sin embargo, el traslado de los niños del lugar no se ha podido hacer debido a una “contienda de competencias entre dos tribunales de la jurisdicción”, denunció Vallejos. Se generó una disputa de competencias debido a que niños que estaban en este hogar, ubicado en Hualpén, habían sido enviados por medida de protección del Tribunal de Familia de Concepción, y el que estaba resolviendo era el Tribunal de Talcahuano.

La Crisis de la Institucionalidad y la Misión del Sename

Desdibujamiento de la Misión Principal y Precarización de Servicios

Sename se ha convertido en una entidad en la que se ha ido desdibujando su principal misión, que es resguardar los derechos de niños, niñas y adolescentes, a partir de una lógica de tercerización y precarización de “servicios”. Esto, muchas veces, resulta en una profundización de daños y produce mayores brechas de desigualdad vital.

El Colectivo Notros considera urgente que la comunidad profesional, particularmente las Escuelas de Psicología y organizaciones gremiales, se interrogue sobre la relevancia que presenta la dimensión ética, política y moral. Se hace cada vez más necesaria la incorporación de una formación en derechos humanos en los currículos de los profesionales de las ciencias sociales.

Esta formación, sumada a una reflexión crítica y permanente tanto a nivel teórico como práctico, permitirá cuestionar y prevenir la reproducción de lógicas abusivas, violentas y cómplices frente a las problemáticas con las que trabajan. El saber psicológico, según el académico Ignacio Martín Baró, “debe ponerse al servicio de una sociedad donde el bienestar de los menos, no se asiente sobre el malestar de los más, donde la realización de los unos no requiera la negación de los otros, donde el interés de los pocos no exija la deshumanización» (1998).

Casos Históricos de Abuso y Negligencia

Esta institución ha tenido graves casos de abuso físico, sexual, maltrato y muerte de niños en sus recintos. En julio de este año, el Diputado René Saffirio acusó al ministro Larraín y al fiscal Jorge Abbott de ocultar información sobre maltratos en el Sename, teniendo conocimiento de un informe de la PDI al respecto. Incluso, Saffirio habló de tráfico de órganos dentro de la institución.

Si bien el gobierno desmiente esta información, el informe de la PDI de 2017 reveló 2.071 casos de abusos, incluyendo 310 de connotación sexual. Asimismo, un informe entregado por el Ministerio de Justicia da cuenta de un registro de 15 muertes de niños y adolescentes bajo la supervisión del Sename, solo entre enero y marzo de este año.

La pobreza, la exclusión, el abandono y la violencia tanto física como sexual, lamentablemente no son prácticas nuevas. Pareciera ser que, como sociedad y, particularmente, como instituciones encargadas de la formación de profesionales, se ha postergado, negado, minimizado e, incluso, invisibilizado el maltrato grave hacia niños y niñas. Se cree que este silencio no tiene justificación.

El Caos Estadístico y la Realidad de las Muertes en el Sename

Inconsistencias en las Cifras Oficiales

Lo único claro respecto del número de menores vulnerables muertos cada año bajo la tutela del Estado es que no se sabe. Según un informe del Ministerio de Justicia, requerido por el diputado René Saffirio, 185 menores murieron entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos durante 2010 era cinco veces el reportado por el informe.

Gráfico comparativo de las cifras de muertes en Sename según diferentes fuentes

El gobierno chileno salió a aclarar que la cifra solo incluye a los menores del área "protección". El sistema chileno se divide en dos grandes áreas: "protección", que vela por los derechos de menores vulnerados cuyas familias no están capacitadas para hacerse cargo, según lo determina un juez de familia; y una segunda parte que se encarga de recibir a niños infractores de la ley.

BBC Mundo analizó los anuarios oficiales del Sename de 2010 a 2014 y el resultado arroja 318 fallecimientos, los que, sumados a los 77 correspondientes a ese período de la lista entregada por Justicia, darían un total de 395. Pero el número oficial no parece confiable ni siquiera para quienes lo publicaron.

"Hay un problema de cifras, esa es una realidad. Pero es parte de la complejidad del servicio", explica María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia. "El Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, ni siquiera sabe cuántos niños hay en sus establecimientos y mucho menos cuántos de ellos han fallecido y cuáles son sus causales", le dice a BBC Mundo el diputado Saffirio.

Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, explica: "No tengo ninguna confianza en las cifras. Es posible que esté replicada la información. Por ejemplo, si un niño ingresó a distintos programas y murió, su muerte será contabilizada como egreso en todos ellos".

El Caso Lissette y el Inicio de la Crisis Pública

Fue en abril de 2016 cuando la atención de todo el país se centró en el servicio del Estado a cargo de cuidar a los niños y adolescentes vulnerables. Y fue por una tragedia: la muerte de Lissette Villa, de 12 años, en un centro de la comuna de Estación Central, a causa de la acción directa de dos adultas que debían cuidarla desató un escándalo.

De sus 11 años, Lissette pasó más de la mitad entrando y saliendo de centros dependientes del Sename. Desde los 5 años, la Justicia decidió que sus padres no estaban capacitados para hacerse cargo de la menor. La evaluación del Sename incluye maltrato físico y psicológico, además de abuso sexual y abandono.

En el centro donde estaba internada, era conocida por sus episodios de rabia, sus "pataletas" y una fuerza que ni cinco "tías" (cuidadoras) podían contener. El lunes 11 de abril, pasadas las 20 horas, estas pensaron que la crisis que vivía Lissette era otra de sus "pataletas". Pero no. Cuando una cuidadora trató de levantarla del suelo tras un cabezazo, se dio cuenta de que se había desvanecido.

"Ya es parte de la pega (trabajo) que lo que no es normal pasa a ser normal. Por eso es que no se le tomó el peso en realidad a lo que podía pasar", le dijo la cuidadora a "Contacto" de Canal 13. Ni ella ni su compañera que estaban a cargo de las 20 niñas de esa casa tenían conocimientos en primeros auxilios, tampoco estudios superiores o técnicos. Para cuando se dieron cuenta de que estaban frente a una crisis grave, Lissette ya estaba muerta. Nuevamente, no se aplicó ningún protocolo acorde con los parámetros internacionales.

Foto del Centro Galvarino del Sename

La entonces directora del Sename, Mariela Labraña, le dio a la prensa la noticia del fallecimiento de Lissette, atribuyéndoselo a una "crisis emocional" causada porque un "familiar muy cercano" no la fue a ver el domingo. La explicación fue considerada tan poco satisfactoria como ética y terminó costándole el puesto.

El Factor "Guillermina" y la Problemática de la Salud Mental

Más allá de los números exactos, lo que ha quedado en evidencia tras una serie de investigaciones es un sistema en el que los niños vulnerables son cuidados por personal sin ninguna capacitación, ni siquiera en primeros auxilios, y que ha recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia en el cuidado de los menores.

Así llegó Guillermina, de 16 años, al Centro de Protección Alborada, del Servicio Nacional de Menores. Según consta en la querella por cuasidelito de homicidio presentada por su familia, Guillermina se resistió al reingreso violentamente, forcejeando y arrojándole objetos al personal. Menos de media hora después, Guillermina fue encontrada colgada con sus propios cordones. No era la primera vez que intentaba suicidarse.

Fotografía de Guillermina

Contrario a todo protocolo internacional de manejo de menores vulnerables, Guillermina no fue llevada a un hospital para cerciorarse qué tipo de sustancia la tenía en ese estado y estabilizarla, ni para hacerle un chequeo completo. La querella no prosperó y la muerte de Guillermina, en agosto de 2012, quedó registrada como un número más de lo que el organismo encargado de proteger los derechos de los menores vulnerables en Chile llama "egresos" de su sistema.

Diagnóstico y Soluciones Propuestas para la Reforma del Sename

Sobremedicación y Falta de Personal Especializado

"Mi impresión clínica es que Lissette estaba sobremedicada", le dice a BBC Mundo el psiquiatra Rodrigo Paz. El médico asegura que le estaban suministrando un fármaco (benzodiazepina) que en dosis bajas sirve como estabilizador del ánimo, pero que en la cantidad que se le daba a Lissette actúa como antipsicótico. Además, la menor estuvo "expuesta a antidepresivos por años", a pesar de que, a excepción de la fluoxetina, no está demostrado que hagan efecto en niños. Por el contrario, la sertralina, otro de los fármacos que tomaba Lissette, puede tener un efecto adverso en menores, volviéndolos "más agresivos, impulsivos e irritables", explica el psiquiatra.

Estrada asegura que la "poca prolijidad" con la que se manipulan este tipo de medicamentos en los centros es "generalizada". El problema es grave, considerando que la mayoría de los menores requieren medicación, según el senador Alejandro Navarro, quien afirmó: "El 63% de los niños están con tratamiento farmacológico y más de 3.000 niños están sin la debida atención médica de personal especializado".

"Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región [América Latina] y no tiene camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil", asegura Estrada. Hay pocos psiquiatras infantojuveniles y, de esos pocos, la gran mayoría prefiere trabajar en el sector privado, lo que resulta en regiones donde simplemente no hay.

Pilares para una Solución Definitiva

Precisamente un apoyo y seguimiento psiquiátrico adecuado es uno de los tres pilares de una solución definitiva para el problema, según el análisis de Estrada. "Necesitamos unidades polivalentes, con niños adecuadamente medicados, con personal dedicado que también trabaje con las familias y no que las aísle", explica el abogado.

El segundo pilar tiene que ver con que el objetivo final sea que los niños vuelvan con sus familias de origen. "Los niños son internados por pobreza. Vienen de padres que en su infancia también fueron maltratados y la solución no es quitárselos, sino que romper el círculo. Entregarles herramientas, acompañarlos". Sin embargo, Estrada plantea que quienes toman las decisiones "muchas veces tienen muy baja formación, en un caso complejo no saben qué hacer y la decisión más fácil es internar al niño".

Estela Ortiz coincide en este punto: "¿Por qué no hay ningún niño en la institución Sename del 50% del nivel económico más alto del país, a pesar de que el abuso sexual y la violencia es algo transversal? ¿No hay una estigmatización de la pobreza también?".

Por último, Estrada plantea que es necesario que los niños cuenten con una defensa jurídica adecuada "que vele porque todos los actores del proceso hagan su trabajo". Acá existe una diferencia sustancial entre los menores "infractores de ley", que cuentan con "muy buenos defensores", y aquellos que llegan a los tribunales de familia vulnerados, para ser protegidos por el sistema. "Los ve un abogado muy joven, para el que muchas veces el niño es más un trámite burocrático que un sujeto de derecho".

La Transición de Sename a Mejor Niñez

Al mediano plazo, el Consejo para la Infancia pretendía cerrar el Sename y realizar una transición a un nuevo servicio, que Ortiz esperaba "dejar instalado" en este gobierno, es decir, antes de 2019. El problema es que los niños no pueden esperar. "Se pueden por lo menos tomar algunas medidas de transporte, poner un vehículo equipado...", señala.

La urgencia de reparar un servicio disfuncional estaba lejos de desaparecer. A eso responde que finalmente el Sename haya sido reemplazado en octubre del año pasado por el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, más conocido como Mejor Niñez, que supuso importantes cambios estructurales y mejoras. Una de ellas tiene que ver con el nivel y la capacitación de quienes trabajan en la repartición o en las instituciones colaboradoras.

Es necesario que exista un sistema educacional y de hogares que sean directamente administrados por profesionales y trabajadores de la educación y la salud, que garantice alimentación, cuidados y tratamientos médicos y psicológicos, educación acorde a las necesidades específicas de estos niños, separado de las instituciones de justicia que los encarcela por ser pobres pero que exculpa y protege a los ricos y a sus hijos. Que al mismo tiempo garantice condiciones laborales que respeten los derechos de los trabajadores.

En otro contexto, en una ocasión, los asistentes a un evento disfrutaron de una torta, chocolate caliente y el infaltable pan de pascua. Más tarde hizo su llegada el coro Nazareno, quienes, al ritmo de villancicos como El Burrito Sabanero, hicieron bailar y cantar a los presentes. “Estamos felices como servicio de llevar alegría y entretenimiento a los jóvenes en conflicto con la justicia”, se declaró. Por su parte, Sihomara Mejias, directora del centro, indicó que esta actividad está enfocada en compartir entre todos, brindar apoyo a los adolescentes y entregarles un día distinto.

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